martes, 21 de abril de 2009

LOS DEMONIOS DE LA COCAINA

El siguiente pack del que les hablé, el de LAS PELICULAS QUE HOLLYWOOD PROHIBIÓ, me está costando un poco ponerme a verlo. Y es que tengo como una especie de chip en el cerebro, que evita (salvo honrosas excepciones) el que yo vea películas anteriores a 1970. Pero recordé los motivos por los que compré este pack, lo delirante que resultaron los anteriores visionados de películas como THE WEIRD WORLD OF LSD o EL CIGARRO DE LA LOCURA, y me dispuse esta misma mañana a ver este LOS DEMONIOS DE LA COCAINA.
Un narcotraficante es perseguido por las carreteras y para despistar a la policía, decide esconderse en una cafetería de carretera regentada por una ingenua joven, alegando que es perseguido por unos atracadores. Una vez salido del embrollo, comienza a seducir a la jovencita prometiéndole sueños de progreso en la ciudad. Ella se pone nerviosa y el muy truhán, le ofrece un poco de “medicina para el dolor de cabeza” que debe tomar esnifando.
La joven acaba, enamorada del camello, y adicta a la cocaína, que este utiliza para doblegar la voluntad de la muchacha, que tras un buen número de rayajos, hace lo que sea por conseguir su dosis.
Bien, estamos ante lo de siempre, películas propagandísticas cuyos fines son, por un lado alentar de lo peligroso del consumo de drogas, de una forma exageradísima y por otro lado, el mostrar, bajo este pretexto imágenes algo escabrosas.
Obviamente esta película es muy antigua, de las primeras del cine sonoro, por lo tanto, hay una censura importante y aunque vemos las papelinas de cocaína, nunca vemos como los muchachotes la esnifan.
Lo bueno, es que en fondo, la puñetera película está entretenida, y aunque todas las películas de este estilo, son una mezcla entre el melodrama y el documental, esta está mas bien planteada como una película de cine negro, y si bien es cierto que está un pelín mas entretenida que las anteriormente citadas (y reseñadas) lo cierto es que ni es tan delirante y ni graciosa como las anteriores.
Eso si, la copia que yo he visto, está ultra-mega mutilada, hasta tal punto, que se dejan las frases a medias continuamente.
Dirigida por William A. O´connor. El tipo se ganó la vida como ayudante de dirección de cientos de películas y dirigió unas cuantas mas con el vicio y el sexo como principal atractivo.
Como curiosidad, se puede ver.