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lunes, 10 de mayo de 2010

UN CIUDADANO EJEMPLAR

Hace unos días escuché decir que "Un ciudadano ejemplar" era como "El Castigador", que en esencia se trataba de la típica historia de venganzas, en la que un tipo pierde a la mujer e hija y decide tomarse la justicia por su mano. Ah! y que ya le habían caído críticas de fascista, señal esta de que indudablemente se trataba de algo bueno. Tanta verborrea y tanto rollo me empujó -no olviden que soy DEVOTO de este tipo de films- a ver "Un ciudadano ejemplar". Ahora puedo decir que todos los que decían esas chorradas son tontos de la piruleta y no tienen ni puta idea... "Un ciudadano ejemplar" sí tiene algo de cine de justicieros, incluso remotamente puede recordar -muuuuuuy remotamente- al "Castigador".... pero en ningún momento es "más de lo mismo" y en ningún momento denota la más mínima muestra de "fascismo", o al menos yo lo veo así.
Gerard Butler interpreta a un ingeniero que, un mal día, presencia el asesinato de su mujer y su hija en manos de unos cacos. Durante el juicio, y por aquellas cosas que tiene la ley, el más asesino de los dos sale en libertad condicional. Butler se queda a cuadros, pero no hace nada. Pasan diez largos años y, de pronto, la emprende con su venganza... pero una que queda bien lejos de ser previsible y facilona, la suya está calculada al milímetro, estudiada, planeada para que no solo paguen los criminales, sino la misma justicia, y lo hace valiéndose de sus propias "armas". Poco a poco, cacos, abogados y jueces van cayendo como moscas... sin embargo, Butler, que se ha dejado detener, está encerrado en la más segura de las celdas. ¡¿Cómo lo hace?!. Desvelar el misterio es parte de la gracia.
Pues sí, una de justicieros contada desde una perspectiva diferente, más de thriller que peli de acción y con un "héroe" que a medida que avanza la historia va pillando aires de villano, lo que no deja de ser original. Tiene sus escuetas pero contundentes dosis de violencia, destacando el cruento sistema, sádico y retorcido, que Butler utiliza para castigar -¡oh!, ¡he dicho castigar!- al asesino de su familia, más próximo de "Hostel" o "Saw" que de una peli de Charles Bronson.
Lo dicho, por un lado "decepciona" por no ser exactamente más de lo mismo... pero por otro, sorprende al enfocar el tema desde una óptica distinta y agrada al hacerlo de modo que resulte entretenido y muy interesante de seguir. Buen cine mainstream con todas las de la ley, recomendada.

martes, 24 de febrero de 2009

PUNISHER WAR ZONE

Nueva adaptación de la historia de "Frank Castle", más conocido como "Punisher (El Castigador)", dirigida por Lexi Alexander y que, por su escasa taquilla en USA, en nuestro país se estrenó directamente en DVD.
"Castle" lleva seis años operando como el "Punisher". Ha terminado con casi todas las "familias" mafiosas de la ciudad, y esta noche le toca el turno a los Cesare. Aprovechando una reunión del hampa al completo, "Castle" asalta el lugar y acaba con todos de una forma metódica y precisa, un disparo, un muerto. Billy "el guapo" y sus compinches consiguen escapar, pero desconocen que "Castle" les está siguiendo. Cuando llegan a una planta de reciclaje de vidrio, "Punisher" vuelve a provocar estragos, siendo el peor parado "el guapo", al que le queda la cara completamente desfigurada, convirtiéndose así en "Puzzle" ("Jigsaw"). Además, en el tiroteo "Castle" mata a un policía infiltrado que deja mujer y una hija pequeña. Es tan grande su sentimiento de culpa que decide abandonar las armas. Solo cuando "Micro", uno de sus colaboradores, le explique que la mujer y la hija del policía que mató corren peligro, se volverá a enfundar el chaleco con la calavera en el pecho para terminar el trabajo.
A nivel de acción no nos podemos quejar, los momentos de lucha y tiroteos son varios, y este "Punisher" es más metódico en su trabajo, ni siquiera se regodea en las muertes de sus enemigos, aquí no veremos calaveras de fuego mientras el mafioso de turno es arrastrado a una muerte segura, aquí tenemos un tiro en plena frente, un puñetazo que destroza una cara, una cabeza separada de su cuerpo por una cuchillada.... máxima eficiencia con mínimo esfuerzo, ya que "Frank Castle" no es ningún superhéroe, no tiene poderes, solo es un hombre, muy bien entrenado, que está cumpliendo una misión, castigar a los culpables.
Ray Stevenson clava un papel que no pide más que poner cara de palo y, de vez en cuando, enternecerse un poquito, y lo hace bien. Como comentaba al inicio, este no es el mismo "Punisher" que el de Tomas Jane, ya que incluso en los flashback podemos ver que aquí se ha respetado en su totalidad el origen de los comics, pero como en estos, cuando cambia el dibujante cambia el aspecto del personaje, así que esta "Punisher War Zone" colaría como continuación de la de Tomas Jane (salvando el tema del origen) porque esos seis años luchando en las calles bien podrían haberle convertido en el vigilante metódico, preciso y taciturno en el que se ha convertido.
A mi me ha gustado, pero yo no soy objetivo, "El Castigador" me encanta, así que ustedes sabrán si se la descargarán, alquilarán o comprarán. Yo me decanto por esto último, fijo.

miércoles, 27 de junio de 2012

PUNISHER: LAZOS DE SANGRE

Una de las historias clásicas del Castigador, concretamente de 1991. En el timeline de la vida de Frank los hechos ocurren 6 meses después del incidente en Central Park donde resulto muerta la esposa e hijos de Castle. Así entonces, nos encontramos con un Punisher calculador, pero algo más blando de lo que nos tiene acostumbrados en la actualidad. 

Castle está siguiendo una pista que le conduce hasta Santo Domingo. Acude al país sudamericano con la intención de acabar con el Cartel de Ramone, pero el mismo día que está apuntando su rifle de francotirador al General De Ortega, uno de los muchos militares corruptos que regentan el país, Frank ve algo que le hace dejar el rifle a un lado. Un viejo compañero de Vietnam está reunido con el General. Quince que es como se llama, es un agente de la DEA enviado a Santo Domingo para acabar con el tráfico de drogas. Frank decide hacerle un visita a su amigo y allí se encontrara también con la que fue el primer amor de su vida, Angela, una oficial encargada de las desencriptación en Vietnam, y que junto a Frank y Quince eran el trió de amigos mas unidos de Vietnam. Quince y Angela han tenido una hija, Laura, lo que le hace recordar los sucesos de hace seis meses en New York. Además Quince y su mujer también cobijan en su casa a Esteban, el hijo de Ramone, el mafioso local. Esa misma noche son atacados por los hombres del General De Ortega, y aunque no salen muy bien parados, matan a los amigos de Frank y secuestran Laura. Es entonces cuando Castle y Esteban van hasta lo más recóndito de la selva para rescatar a Laura.

En la historia se critica a los gobiernos latinoamericanos que daban manga ancha a los traficantes de drogas, pero poco o nada se dice de los intereses que los USA tenían en esas drogas o en cualquier otro trato con los traficantes. También nos presenta un Punisher preocupado por la seguridad de unos niños que le recuerdan vagamente a sus propios hijos, así como conocer un poco más la vida de Castle antes de convertirse en el Castigador.

Al principio decía que Punisher era algo más blando que ahora, ya que para sacarle información a un tipo se tira seis horas, cuando en algunos comics con estar cinco minutos en manos de Castle ya es más que suficiente para cantar hasta aquella vez que le cogiste cinco duros del bolso a tu madre. 

Buen comic, no es la panacea pero tampoco es aquel horror en el que Castle volvía de entre los muertos con poderes angelicales, o alguna mierda así.

miércoles, 30 de enero de 2013

EL VIAJE DEL SUPERHÉROE, LA HISTORIA SECRETA DE MARVEL EN EL CINE

Hace tiempo que llegué a la conclusión de que el cine ya no me emociona como antes. No me hace vibrar, ni viajar. Naturalmente hablo del moderno. Es lógico, cuando uno es adolescente absorve las cosas de otro modo, más inocente y apasionadamente. Un terrible hecho que podría extender al 90% de la producción actual que consumo. Sin embargo, también es cierto que hay una saga que aún consigue despertar en mi reacciones casi adolescentes. Vale, no tan intensas... pero al menos es bien capaz de emocionarme de muy distintas maneras. Me estoy refiriendo, claro está, a lo que desde hace unos años viene produciendo la división cinematográfica de "Marvel" y, muy especialmente, a lo que fue su sagrado colofón: "Los Vengadores". 
Esta última la habré visto ya unas cuantas veces, pero la que más disfruté fue la última, hace menos de una semana. Lo pasé pipa y, sobre todo, me di cuenta de lo mucho que me retrotraía a aquellos tiempos de cinefagia más feliz e incondicional. "Los Vengadores" tiene de todo, destacando unos personajes maravillosos con los que es muy fácil empatizar (incluso los villanos), diálogos y frases ocurrentes, situaciones espectaculares que aceleran el corazón y momentos mágicos. Sí, momentos mágicos de esos que incluso te ponen la piel de gallina cuando eres consciente de que  estás viendo algo único y especial: El final de la peli, todo el, es sensacional, pero me quedo con "Hulk, aplasta!", con este destruyendo de un puñetazo a uno de los monstruos gigantes o el infinitamente irrepetible plano secuencia en el que vamos viendo uno por uno a los superhéroes en acción. Brutal. Único. Genial. Está claro que "Los Vengadores" es mi peli "Marvel" favorita -de momento-, aunque todas, en mayor o menor medida, me gustan (tal vez la que menos sea "Iron Man 2"), destacando a "Thor" y, sobre todo, "Capitán América: El primer vengador", que encuentro deliciosa y ha hecho que me enamore de "Steve Rogers" y su traje. 
¿Y por qué me flipan tanto las pelis de "Marvel"? (y remarco aquí que me refiero a las PRODUCIDAS por ellos, la llamada "Fase 1"), pues no lo sé, tal vez porque me parecen frescas, originales y coloridas. Me encanta eso de que vayan todas conectadas las unas con las otras. Me parece brillante y, para los tiempos que corren en Hollywood, una idea alucinante (que sé perfectamente que venía de los comics, pero nunca se había trasladado al cine del modo que "Marvel" lo hizo). También encuentro estupendo que celebren sin complejos su origen viñetil, cuando lo "normal" es separarse prudentemente de la fuente dibujada. Y sobre todo, y puede que por encima de todo, adoro que, poco a poco, y muy sabiamente, "Marvel" nos ha devuelto al superhéroe alegre y colorista. No se vosotros, pero yo ya andaba algo cansado de superhéroes oscuros, deprimidos, atormentados, con trajes de cuero negro, etc, etc. Parecía imposible, en los tiempos cínicos que vivimos, poder ver una peli de tios super-poderosos vesidos con telas de colorines y no sentir vergüenza ajena, pero "Marvel" lo ha conseguido. Lo ha hecho lentamente, paso a paso, provocando el estallido final en el mejor escenario: "Los Vengadores". Rojo, amarillo, azul, verde.... y todo ello empaquetado con un sano sentido del humor, de la diversión, sin sermonear ni dar la brasa, de modo alegre, con ganas de divertir y, sobre todo, maravillar, ofreciendo espectáculo, épica... todo aquello que eran los tebeos de superhéroes cuando yo los leía de ñajo. Por eso siempre digo que "Los Vengadores" es la verdadera PRIMERA peli de superhéroes. Nos habíamos acostumbrado ya tanto al tono siniestro e hiper-sobrio, que habíamos olvidado que nadie aún había hecho un film del género como dios manda... hasta la llegada de Joss Whedon y "Marvel Studios". 
Por todo eso, me percato de que la productora de origen comiquero es, actualmente, mi único bote salvavidas en lo que se refiere a mi amor por el cine. Logra que vuelva a ser un chaval saltando en la butaca... y yo eso lo adoro, lo valoro y lo agradezco infinitamente.
Desde el momento en que comenzó a rumorearse la posibilidad de una peli en la que ver a "Iron Man", "Thor", "Hulk" y "Capitán América" juntos, luchando codo con codo, no solo comencé a temblar... también tuve muy claro que semejante cocktail únicamente podía saldarse con un éxito colosal. Y así es como fue. Éxito que celebro y encuentro de sobras merecido. Era un concepto del todo fresco y original, estaba cantado que iba a funcionar. Y por todo eso, también recuerdo que les comenté a mis amigos que aquel era el momento ideal para publicar un libro sobre la relación de "Marvel" con el cine. Lo digo en serio, tengo testigos. No hacía falta ser un genio para darse cuenta. La historia de "Marvel" y el séptimo arte tenía que ser apasionante por tan variados ingredientes. Teníamos seriales en blanco y negro, telefilms horteras en los 70 y 80, productos video-cluberos en los 90, pelis de cierta categoría apadrinadas por grandes estudios y un final feliz con "Marvel" agarrando el toro por los cuernos y pariendo ellos mismos las pelis, con un fin de fiesta de la categoría de "Los Vengadores". Alucinante!. Un material de primera dispuesto para toda clase de paladares: Desde la del devoto del cine "trash" al amante de los "blockbusters" (y yo soy una combinación de ambos). Y un día, con la Navidad 2012 bien próxima, paso por el "Fnac" y descubro que a alguien más se le ocurrió la idea y la ha llevado adelante con toda clase de lujos (salvo por la fea portada), "El viaje del superhéroe, la historia secreta de Marvel en el cine", escrito a cuatro manos entre Iñigo de Prada y Sara G. Rodríguez y editado por "Dolmen". No tardé un segundo en pillarlo de los estantes, comprarlo y auto-regalármelo el 24 de Diciembre por la noche (y devorarlo gustosamente).
Pero antes de dedicarnos al tochito, hagamos un pequeño inciso. O dos. Mejor que sean tres: Ya os he hablado de mi modo de enfocar a los superhéroes, estén paridos en el formato que sea, como algo divertido, entretenido, épico, fantástico y con un punto inverosímil. Dicho de otro modo, que soy incapaz de tomármelos excesivamente en serio. No creo que un abuso de realismo sea positivo para ellos y, mucho menos, con una historia oscura y deprimente detrás. Digamos que no me conformo con los productos televisivos de los 60 o 70, ni mucho menos, pero tampoco con demasiada sesudez y melodrama. Para mi una cosa tipo "Los 4 Fantásticos" (la de Tim Story) estaría en el punto justo. Por eso me gustan tanto las pelis de "Marvel", porque se ajustan a mis demandas. Y por eso no me "enfado" si en ellas se apuesta por narrativas sencillas, sin profundizar demasiado en la psique de sus personajes. Soy totalmente consciente de que no es ese un punto de vista demasiado popular entre los más devotos de las viñetas. Pero es el mío. Y también cabe resaltar que no soy muy de cómics, soy mucho más de cine. Estos temas, dibujados, me llaman menos. Los prefiero en imagen real. He leído cosas, sí, especialmente de "Juez Dredd", "El castigador" e incluso el "Indiana Jones" comiquero (¡del que me hice la cole completa!), pero son casos aislados. Y ya puestos, también pienso que, por lo general, los fans de los comics de superhéroes son los más quisquillosos a la hora de juzgar las películas basadas en sus queridos personajes, tendiendo siempre a la negatividad, condicionados por la impaciencia. Vamos, que suelen rajar basándose en fotos promocionales o teasers. Luego ven la peli, lo flipan, y cambian totalmente de parecer. Resumiendo, no les hago mucho caso.
Tal vez por eso opino que en "El viaje del superhéroe" hay un exceso de sosudez y quisquillosismo cuando se analizan las películas recientes. El autor se queja mucho de la falta de profundidad de sus personajes (especialmente los secundarios), de la escasez de dramatismo y, en fin, que incluso en las críticas buenas siempre hay algún "pero". No es que no comparta sus opiniones, porque en realidad compartimos algunas muy favorables (especialmente de "Vengador", "Punisher 2: zona de guerra", "Thor", la peli del "Capi" y, evidentemente, "Los Vengadores"), pero no conecto con su modo de analizarlas y los motivos en los que basan estos mismos análisis. Aunque en general, se leen bien... salvo la de "X-Men: Primera generación", que es un auténtico peñazo. 
Claro que muchas de esas críticas están enfocadas -lógicamente- desde los comics originales, comparando, buscando parecidos, conexiones y eso está muy bien, especialmente para un ignorante de las viñetas como soy yo. Sin embargo, si en lo comiquero el responsable demuestra dominar mogollón, ser una auténtica enciclopedia viviente, en lo cinematográfico (y aledaños) flojea un poco más, cometiendo algunos errores notables que no he podido evitar reproducir aquí: Afirma que el director de "Die Hard 2" era Oliver Wood en lugar de Renny Harlin (Wood era el dire de foto). Cuando se mete en el terreno del "Hulk" de Ang Lee, dice que este nunca ha tenido ninguna relación con el comic, cuando en su film "La tormenta de hielo" el chaval protagonista hace una analogía sobre su familia y la de "Los 4 Fantásticos" de la viñeta ya que, según recuerdo, de joven Lee era seguidor de sus tebeos. Aunque el error más heavy, a mi parecer, es referente al "Castigador". Como ya explicamos una vez en este mismo blog, el personaje se inspiraba notablemente en "El Ejecutor", un héroe de novela de bolsillo creado por Don Pendleton y que respondía al nombre de "Mack Bolan". En "El viaje de los superhéroes" se dice que "El Ejecutor" era un comic, no una serie de novelas, y que el autor no era Pendleton, sino "Marc Bolan".... confundiendo al personaje con su creador salvo por un detalle, que mientras el justiciero de los libros se llamaba, como decía, "Mack Bolan", "Marc Bolan" es el nombre de un famoso rockero "glam" que destacó especialmente en los 70.
Sin embargo, la mayor y más incomprensible carencia del libro entero es la ausencia de la película de "Nick Fury" protagonizada por David Hasselhoff (conocida en España como "Objetivo Manhattan" y comentada en nuestro libro "Malas pero divertidas" por el colega Aratz). Resulta curioso que, después de dedicar párrafos enteros a las versiones televisivas de "Spider-man", "Hulk" o "Capitán América", pase por alto un título tan importante para "Marvel". Y digo importante porque su guionista era David S. Goyer, quien posteriormente se encargaría de los libretos de la saga "Blade" (y dirigiría de la tercera), que fueron el renacer oficial de "Marvel" en el cine. En su "Nick Fury", Goyer ya ensayaba muchos de los aspectos estéticos y visuales (como esos trajes de cuero negro) que luego serían una constante en las siguientes adaptaciones, incluida la seminal "X-Men". Ignorando el telefilm, el autor otorga el mérito pionero a "Blade", lo que no deja de ser injusto... entre otras cosas porque aquel "Nick Fury" no estaba tan mal y, caray, porque resulta del todo incomprensible que en un libro de esta temática se pase por alto dicho título cuando incluso la versión "pirata" de "Los 4 Fantásticos" recibe un análisis en profundidad... a pesar de lo poco que aporta.
Y es que, aunque en un principio me supiera mal que todas las adaptaciones "Marvel" previas a "Blade", fueran tocadas un poco así de refilón (excepto, como decía, "Los 4 F" chungos, "Howard, el pato", el "Capitán América" de Albert Pyun y "Vengador"), también resulta lógico que el grueso se centre en su época dorada (cinematográficamente hablando), por ser la de más prestigio y porque el fan de los comics y superhéroes siempre tiende más a apreciar el cine de gran presupuesto y formato, sin saber verle el encanto al lado más oscuro y ruin del celuloide. Por todo ello, tampoco puedo quejarme... caray, si incluso hablan de la infame "3 Dev Adam" (lo que incrementa más la extrañeza de que el "Nick Fury" blanco a penas reciba el trato de pasada que comentaba).
Salvo detallitos y, sobre todo, la sesudez de algunas de sus críticas, "El viaje del superhéroe" termina resultando un libro muy interesante, bastante completo, apasionante en algunos pasajes, que aporta muchos datos de interés y se lee con bastante rapidez y adicción.

domingo, 11 de julio de 2021

TRAILER DE "CHINA GIRL"

Se lo digo así, a lo bestia: No me gusta Abel Ferrara. No me cae bien, sus pelis son un coñazo pretencioso (salvaría "Teniente Corrupto", que tampoco es como para echar cohetes) y está extremadamente sobrevalorado. O lo estuvo entre 1992 y 1999. Luego, afortunadamente, el tema se desinfló. Antes de todo aquello, era un director que hacía lo que podía y aceptaba muchos encargos despersonalizados, categoría a la que bien podría pertenecer esta "China Girl" -aunque él la cite como su favorita-, la enésima revisión del rollo de Romeo y Julieta, trasladada al lumpen neoyorquino y bla, bla. En 1987/88 salió en vídeo en España. Por entonces andaba yo intentando pillarle el gusto al cine de Ferrara, a pesar del hostión que supuso -para mí y muchos otros- "El asesino del taladro" o ese "Ángel de venganza" que estaba bien, pero no tanto como las de Bronson. O "The Gladiator", telefilm que pintaba a "Castigador" de chichinabo y luego, na de na. El problema es que "China Girl" era una historia de amor y esas cosas, entonces, no me atraían nada (bueno, y ahora tampoco). Así que jamás la vi. Ni la veré. Pero, como saben si son asiduos a nuestros "trailers de domingo", eso es algo habitual.
Lo mismo que la coletilla que sigue: En cualquier caso, ahí tienen el jodido avance...

lunes, 8 de abril de 2019

ARCHIE VS. DEPREDADOR

“Archie”, el popular tebeo creado en los albores de los años 40 por John Goldwater y puesto en el papel por Vic Bloom y Bob Montana al guion y los lápices respectivamente y que narra las historietas de un grupo de adolescentes y sus quehaceres diarios, es poco más que una institución, una insignia de la cultura popular americana y uno de los cómics en activo más longevos. Tras montones de colecciones, merchadising y series de dibujos animados, todavía  su empresa, Archie comics, se sustenta principalmente de las aventuras de este grupo de adolescentes y sus problemas de corte romántico humorístico.
A España, “Archie”, llegó a los kioscos gracias a la mexicana editorial Novaro con cuentagotas, pero se hizo popular gracias a la serie animada de Hanna – Barbera, que creada en los años 60 se emitió en nuestro país en los 80 y, más allá de eso, es conocido sobre todo por los amantes del cómic más inquietos y experimentados.
Como fuere, “Archie” en la actualidad se sigue editando, si bien han cambiado la idiosincrasia de los personajes para adaptarlo a las costumbres y modos de vida contemporáneos y se está experimentando con el personaje hasta, prácticamente, hacerle perder la identidad. Ahora muchos de estos cómics nos presentan a Archie y su pandilla en dibujos de corte realista y vestidos como “Millenials” y el otro atractivo con el que cuenta la serie son los bizarros e improbables crossovers a los que se les somete a diario, así como las historias paralelas que van desde el noir hasta el terror y en las que lo único que tiene que ver con el universo de Archie, es la propia pandilla de Archie.
Esta práctica no es nueva y se lleva extendiendo desde los años 90 y tras el éxito que supuso el primer crossover  al que se sometió a Archie con el cómic “Archie Meets The Punisher”, en el que se enfrenta a nuestro protagonista nada menos que con El Castigador.
Dentro de esa dinámica, Norma editorial edita la colección de cuatro números de los que se compone este “Archie Vs, Depredador” y que surgen de la necesidad de ganar cuartos por parte de Archie comics, Dark Horse y Fox.
La principal gracia del asunto, además de la obvia, radica en que si en este tipo de recreaciones últimamente se le estaba otorgando un tono realista al  cómic de Archie, en esta ocasión, y de la mano de Alex de Campi, Fernando Ruiz, Rich Koslowski y Jason Millet, lo que se hace es devolverle a Archie y su pandilla el tono humorístico, el aspecto de cartoon y hacer lo propio con el depredador, es decir, que lo vuelven Cartoon y a partir de ahí, comienza la marcianada.
Pero más allá de eso, y una vez satisfecha la curiosidad que nos produce una propuesta como esta, poco más ofrece este tebeo. Es bastante aburrido y poco resultón, y el único aliciente quizás hubiera sido rompedor en los 80 —y si me apuran, en los 90— es el poder ver como el depredador desmiembra, trocea y descabeza a la gran mayoría de la pandilla de Archie de manera salvaje, con todo lujo de detalles y sin contarse. Sin embargo, como todo esto ocurre en el universo catooniano, el lector se queda igual, o se echa unas risas. Quizás, al contrario, si como se estaba haciendo hace poco con Archie, hubieran introducido al depredador dentro de la línea más realista, ese gore, ese salvajismo, nos hubiera impactado.
La cosa va de un premio que ganan Archie y su panda, que consiste en unas vacaciones pagadas en un resort sito en algún lugar paradisíaco, con tan mala suerte que, llevándose estos un extraño puñal que se encuentran en plana selva y que, posiblemente, pertenezca al depredador, este les persigue hasta su hábitat natural dando cuenta de cada uno de ellos. Para defenderse, los chicos tendrán sus propios recursos, como convertir a Archie en un robot a lo Mazinguer Z.
La verdad es que, en todos los sentidos, es poca cosa.  Por saciar la curiosidad, siempre y cuando, se encuentren este volumen en una biblioteca.

jueves, 19 de abril de 2018

THE DEMOLISHER

Existen como mínimo tres caminos a seguir para todos aquellos realizadores que deseen homenajear en su cine algún género en concreto: por un lado tendríamos a los que asumen con todas las consecuencias las reglas codificadas de un género determinado, representando por desgracia una minoría aquellos que optan por no recurrir ni a posmodernismos ni a demás zarandajas tarantinianas y/o grindhouseras; éste sería, por ejemplo, el caso de S. Craig Zahler, director de las magníficas “Bone Tomahawk” y “Brawl in Cell Block 99”. Por otra parte, estaría la muy extendida alternativa de abordar los géneros, sobre todo aquellos característicos de la década de los 80, desde una perspectiva nostálgico-paródica (“Turbo Kid”, “Hobo with a Shotgun” y derivados), y, ya como última opción, tendríamos aquella que toma como modelo una variante cinematográfica (acción, terror, western, etc…), para, a continuación, ofrecer algo diferente y pretendidamente más elevado a nivel intelectual y/o visual: ésta sería precisamente la filosofía por la que se rige el cine de, entre otros, Nicolas Winding Refn (“Drive”) o Peter Strickland, el responsable de “Berberian Sound Studio”.
Más por intenciones que por talento, en este último grupo podríamos incluir asimismo al responsable (¿o sería mejor decir culpable?) de “The Demolisher”, el canadiense Gabriel Carrer. Carrer ya demostró con su ópera prima, “If a Tree Falls”, ser por encima de todo un pedantuelo que filma con la aspiración de quedar constantemente por encima del género que, según la película, se le ocurra abordar en cada momento. Además, y lo que es aún peor, el director ha evidenciado desde sus inicios ser un exploiter puro y duro, un oportunista que saquea sin el menor reparo hallazgos e ideas ajenas: de este modo, y si ya en su primer film abordaba el género survivalincorporando a su vez toques de ese torture porn que tan en boga estaba hace una década, Carrer dirigiría en lo sucesivo un par de sucedáneos de la saga “Saw” (“Kill” e “In the House of Flies”) para rodar tras “The Demolisher” la demoníaca “Death on Scenic Drive”, una película que, de acuerdo con el alarde de originalidad del que hace gala el director en cada uno de sus trabajos, parece que se mira más en “La casa del diablo”, de su coétaneo Ti West, antes que en ejemplos más representativos del cine satánico de anteriores décadas.
De esta manera, resulta más que evidente que los referentes manejados por el canadiense están muy lejos de ser el exploitation o el grindhouse setenteros: si conoce estas películas, y dudo mucho que lo haga, es única y exclusivamente a través del trabajo de terceros como pudieran ser Ti West o el antes mencionado Winding Refn, al que, por cierto, se llega a citar en los agradecimientos de esta “The Demolisher”. Desafortunadamente, y al contrario que el director de "Bronson", Carrer carece del talento y de la erudición cinéfila necesarias para reinterpretar u ofrecer una visión personal de los géneros de toda la vida, y eso resulta dolorosamente obvio en “The Demolisher”, su particular aproximación al cine de vigilantes y justicieros urbanos.
En ella se nos cuenta la historia de Bruce (el espantoso Ryan Barrett), un técnico informático que decide convertirse en “El demoledor” (una figura vengadora con ecos de El castigador) cuando su mujer, que fue agente de policía, queda paralítica en acto de servicio al intentar impedir que una secta satánica sacrifique a un bebé recién nacido. Por muy atractivo que pueda resultar este punto de partida, y por más simple que sea su argumento, Carrer lo echa todo por la borda al optar por un estilo de cine contemplativo y arty que no encaja en ningún momento con el género y/o con la historia que pretende contarnos: de hecho, este debe ser el único film de justicieros de la historia donde su protagonista no sólo no dispara un solo tiro en toda la película, sino que, además, se pasa más tiempo sentado en el sofá de su casa que patrullando las calles. De este modo, el director no duda a la hora de recurrir a todos los truquitos propios de las películas de prestigio de última hornada para alargar el metraje hasta la náusea y poder alcanzar los noventa minutos de rigor: aquí no faltan el uso indiscriminado de la cámara lenta para las pocas (y mal rodadas) escenas de acción, así como la vacua experimentación con el montaje, la irritante música de sintetizadores o el añadido de una serie de escenas oníricas, no quedando demasiado claro de si éstas últimas son ensoñaciones del poco carismático protagonista o si se tratan simplemente de flashbacks.
En última instancia, “The Demolisher” es un film que se avergüenza tanto de su condición de simple película de género que, de no ser por su título, nos resultaría muy difícil adivinar que nos encontramos ante un film de vigilantes. De hecho, y con el propósito de demostrar que él juega en otra liga diferente del resto, Carrer llega a exhibir en cierto plano, y de forma nada disimulada, un libro del poeta y músico Nick Cave y otro de Chuck Palahniuk, el autor de “El club de la lucha”, para que le quede claro al espectador que sus modelos a seguir no tienen nada que ver con el fascistoide y descerebrado cine de acción. Quizás esta frialdad de la que hace gala Carrer se pueda achacar al hecho de su origen canadiense, pero no creo que debamos caer en el error de confundir contención con inutilidad: “The Demolisher” es una película sin redención posible, un título inaguantable de principio a fín que representaría la antítesis, a pesar de pertenecer en teoría al mismo género, de la infinitamente más honesta “El justiciero” de Eli Roth, estupenda película que, afortunadamente, se encuentra en las antípodas de esta aproximación al cine popular repugnantemente pomposa y hipster.
Y si "The Demolisher" acaba salvándose por los pelos del más absoluto de los desastres es debido al hecho de que Carrer sabe, o, mejor dicho, cree que intuye el aspecto que debe tener una producción respetable, un film festivalero en definitiva, consagrándose con ahínco a la hora de intentar imitar en lo posible su propio concepto de esta idea de cine de prestigio. El canadiense es un director nefasto, pero tampoco creo que sea tonto: sabedor de su incapacidad, intenta disimularla a toda costa con el propósito de que el asunto no se le salga de madre. Básicamente es este control lo que acaba evitando que “The Demolisher” caiga en el más absoluto de los ridículos y llegue a convertirse en un nuevo “The Room”: y es que, por no servir, ni para echarse unas risas sirve… ni para eso vale la hija de la grandísima puta. ¡Ni os acerquéis a ella!

sábado, 27 de enero de 2024

EJECUTOR

"Ejecutor" acarrea la incómoda etiqueta de ser "la peor de Schwarzenegger en sus buenos tiempos" ¡Demonios! hablamos de 1986, el fornido astro había protagonizado "Commando" y luego haría "Depredador", una peli que no tengo en la altísima estima que muchos otros, pero es lo que es. El director de "Ejecutor", John Irvin, venía de firmar "Historia Macabra" y "Los perros de la guerra". Producía De Laurentiis. Y el resto del reparto quitaba el hipo, muy de su momento y jugoso hasta el ahogo: Sam ("Superman IV: En busca de la paz") Wanamaker -soy consciente que el veterano actor tendrá en su CV títulos de mucho más prestigio, pero ya saben cómo las gastamos aquí-, Paul ("El precio del poder") Shenar, Robert Davi, Ed Lauter, Darren McGavin, Joe ("El halcón callejero") Regalbuto, Dick ("La cosa del pantano") Durock, Sven-Ole ("Mallrats") Thorsen... y unos cuantos más, así vistos fugazmente. Además, la trama del film, en la que Arnold es un policía infiltrado en la mafia dispuesto a cometer venganza -en este caso no la suya, se presta a vengarse por otro-, prometía violencia a raudales. Incluso la imagen del hercúleo actor vestido de negro y armado hasta la sobaquera me recordaba levemente al "Castigador"... o a "Mack Bolan" si lo prefieren.
Entonces, ¿¿por qué me aburrió?? ¿y por qué, hablando de ella con mi amigo Santi, vimos que los dos sentíamos la misma antipatía? Era hora de agenciarme una copia a calidad divina y verla sin esperar nada, asumiendo lo que iba a ser. Y sí, durante buena parte del film es evidente ande reside el problema. Arnold todavía era un armario inexpresivo por entonces. No es que lo haya dejado de ser, obvio, pero en 1986 dominaba un poco menos el arte de la interpretación. Al fin y al cabo sus grandes éxitos habían sido pelis en las que hacía de máquina de matar, sin hablar demasiado, ya fuese un guerrero armado con una espada como... bueno, una máquina de matar. Que le diesen un personaje con algo más de enjundia, capaz de enamorar a una pava a base de encanto personal, y que charla, sonríe, viste elegante y dispara poco, pues fue demasiado para él. Osea, "Ejecutor" (engañoso título patrio del "Raw Deal" original -tal vez también eso contribuyó a crear falsas expectativas-) es "demasiada película para Schwarzenegger" Y si encima le rodean de maravillosos y carismáticos secundarios, aún canta más. Un caso muy parecido al de Chuck Norris en "Código de silencio", film que contaba con grandes actores, grandes técnicos y una trama prometedora, pero terminó hecho trizas al fichar a semejante pedrusco -Norris- como eje central. Lo de "Ejecutor" no es TAN grave, aunque se aproxima.
Sin embargo, cuando ya tenía mi teoría perfectamente clara, llegamos a los últimos 20 minutos. Arnold se viste de negro, pilla todas las armas disponibles en el taller y la emprende a tiros con la mafia al completo, sin dejar uno vivo. Además con esa violencia tan seca, contundente y sangrante de la época. Cierto que la utilización del "Satisfaction" de los "Rolling Stones" no es un buen acompañamiento sonoro. Pero la masacre que sigue, a base de delicioso sintetizador macarra, es la leche. De hecho, y hablando de "Frank Castle", se parece mucho a la que años después haría Thomas Jane al final de su "Punisher". Y sí, funciona... pero no arregla la película. Supongo que tarda demasiado en llegar y te deja, valga la coña, insatisfecho.
Así pues, y aunque todavía no entiendo muy bien del todo qué falla en "Ejecutor", es cierto que sigue siendo un título flojo. Con sus virtudes, no lo niego, sus buenos momentos y aciertos, pero adolece de un ritmo cojo (llega un punto en el que notas como le pesa el culo) y, tal vez, le falta acción. Más muertos y menos diálogo para Arnie habrían solucionado la papeleta.

lunes, 31 de agosto de 2009

MACK BOLAN, EL PADRE DE FRANK CASTLE

A finales de los años 60, el escritor Don Pendleton dio vida a "Mack Bolan", alias "El Ejecutor" y su éxito fue tan fulgurante, que puso de moda las novelas de acción destinadas a caballeros, literatura popular esta que salpicaría incluso a nuestro querido "Harry Callahan". Se trataba de un tipo de aspecto musculoso, y pelo oscuro, en continua guerra contra todo tipo de mafias y sin escatimar armamento (ni violencia). Un justiciero. ¿Os suena?, por supuesto, "El Ejecutor" fue la inspiración para los cerebros de "Marvel" cuando dieron vida a "El Castigador". Y no es un rumor, es un hecho reconocido por la propia editorial de comics. Tras nosecuantas novelas, Pendleton dejó de escribir más aventuras del personaje, pero cedió los derechos y aún a día de hoy siguen publicándose gracias a la imaginación de otros escritores. "Bolan" es todo un icono de la cultura popular yanki, lo que hace aún más extraño que jamás se llevase a término una versión en celuloide de sus correrías, a pesar de que fueron no pocos los proyectos (según Wikipedia, uno con Burt Reynolds y otro con Stallone. La misma página afirma que "El Exterminador" también se inspiró en la creación de Pendleton y, no, la peli de Schwarzenegger no tiene nada que ver... no olvidemos que "Ejecutor" era el título en las hispanias, lejos del "Raw Deal" original).
Yo nunca he leído ni una sola de sus novelas, sin embargo, es un personaje que me fascina desde hace años. Al fin y al cabo, ser el precedente de otro grande como es "Frank Castle" bien merece mis respetos.
Valga este post como pequeño homenaje al escritor (ya fallecido) y su criatura. Si ahí fuera, al otro lado de la pantalla, hay alguien interesado en indagar más sobre "El Ejecutor", le paso el enlace de su web oficial, www.mackbolan.com

jueves, 20 de marzo de 2025

HABITÁCULO 1991

Localicé recientemente una grabación videográfica de naturaleza casera fechada el año 1991. Normalmente era yo el que rondaba el hogar con la cámara, pero aquella tarde fue mi madre la que decidió encargarse de inmortalizar el entorno mediante ojo electrónico. Diría que la casualidad quiso que me pillara totalmente volcado en mis pasiones cinéfagas.... pero mentiría. Y digo que mentiría porque yo era -y soy- así las 24 horas del día, de lunes a domingo. Para mí, toda esta morralla es un auténtico modo de vida, una filosofía.
En un momento dado, tras pillarme en el sillón disfrutando de las lecturas adecuadas (ver última imagen), visitamos el que era mi dormitorio en 1991. Y ahí me dio el subidón, y unos pocos escalofríos, al rememorar la bella decoración que inundaba mis paredes, o se apoltronaba sobre los estantes. Decidí pues sacar capturas de todo ello y compartirlas con ustedes en este, mi blog de pajillismo "fanatoso". El lugar más adecuado posible.
Dice así...


A- El póster de "Robocop". Una de mis diez películas favoritas de todos los tiempos. Este, además, lo obtuve de forma gratuita el día que acudí al estreno, allá en el cine "Comedia" de Barcelona. Al salir, un tipo disfrazado del madero robótico los regalaba. En el lado positivo, y a causa del gran gozo experimentado durante el visionado del clásico, regresé una semana después con amigos. Esta vez la voz había corrido y la cola era inmensa. En el lado negativo, ese mismo póster terminó hecho añicos por las implacables garras del gato doméstico. Siendo un ser humano le habría asesinado... pero al él se lo perdoné. Y se lo sigo perdonando a día de hoy.

B- Una de mis obsesiones entonces, "Fonda Sangrienta". Supe de ella gracias a mis revistas franchutes, como bien expliqué en su momento. Y anduve como loco buscándola por vídeo-clubs hasta que di con ella en uno inhóspito, situado cerca de donde estudiaba primero de BUP (lo recuerdo repleto de clientes... que tiempos aquellos). Como era costumbre en esos casos, me hice socio, la alquilé y, una vez devuelta, nunca jamás regresé.
Desconozco cómo conseguí el cartel -que era el de los vídeo-clubs-, pero ahí lo tuve un tiempo, colgado en mis paredes.

E- En los estantes, y de izquierda a derecha, los muñecos de "Iron Man" (colección "Secret Wars"). Otro de "El Castigador" (uno de mis héroes de tebeo favoritos). Y la banda sonora de "Agárralo como puedas (1 y 2)" en cinta de casete.
Detrás, algunos libros ilustres. Los dos primeros "Libros Sangrientos" de Clive Barker. Varios de la colección "Super Terror", destacando los de Richard Laymon. Y dos biográficos en inglés, el de Roger Corman ("How I Made a Hundred Movies in Hollywood and Never Lost a Dime") y el de George A. Romero ("The zombies that ate Pittsburg").

F- Estos eran los carteles de dos cortometajes que hice en aquella época, "El Principal" (mi versión de "El Rector" + "Curso 1984") y "El demonio del viento" (mi versión de "Posesión Infernal" + "Scalps", y del que ya hablé una vez por acá)



A- He comentado muchas veces en este ciber-antro que, siendo joven, sentía un fanatismo exacerbado por Fred Olen Ray. Puede sonar a chiste. Y tal vez nunca se lo hayan creído del todo. Pero ahí va la prueba irrefutable de ello. En mi dormitorio contaba con una imagen suya rescatada de las páginas de "Psychotronic" a modo de pedestal de adoración, exactamente igual a esta que les dejo a continuación...


B- Algunas de mis cintas de vídeo. Por entonces contaba con pocas de venta original, así que me fabricaba las caratulas o, en su defecto, les pegaba una fea tira de papel blanco con los respectivos títulos escritos en Olivetti (aquí un ejemplo más que gráfico). El estante superior (letra C) anda plagado de estas.

D- Comenzamos con los pósters grandes. No es que "King Kong contra Godzilla" me entusiasmara mucho, pero ese cartel molaba, con el bicho peludo sujetando un tren por los aires. Se lo dejo a continuación para que lo degusten íntegro.
El segundo no tiene truco, primera secuela de la franquicia iniciada con "Viernes 13". Por entonces la consideraba una de las mejores. Hoy ya no lo tengo tan claro.





Estos no necesitan presentación, ni introducción, ni nada.
"Commando" (otra de mis diez favoritas) y "Re-Animator".



A- Aunque no lo he comentado al principio, este recorrido es de derecha a izquierda, siguiendo el barrido que hizo la cámara. Así, pasamos a la siguiente pared donde, de primeras, destaca otro póster de otro clásico, "El día de los muertos", solo que en su versión francesa. Iba de regalo, bien plegadito, en las páginas centrales de una de mis queridas lecturas habituales, "L´Ecran Fantastique".
Se lo dejo a continuación versión JPG para que entiendan la razón de que formara parte de mi excelsa decoración...



B- Seguimos con más "Godzilla". Alguien podría sospechar que era un auténtico devoto de la criatura, cuando no se conocía a estas películas como "Kaiju Eiga" y solo eran "pelis cutres de monstruos nipones". Y lo cierto es que no, simpatía toda la que quieran... pero fanatismo, poco. Lo que me molaba, y supongo que de ahí su presencia constante, eran los carteles, sus diseños, algo muy propio de las "monster movies" clásicas. En este caso se trata de uno yanki (fotocopia a color ampliada, para más señas), el de "Godzilla versus The Thing" que lucía así de bien....



C- Y,  por supuesto, en este periplo "habitacionil" no podía faltar una referencia directa a la number one, a la diosa, a "Evil Dead". Pal caso hablamos de otro desplegable situado en las páginas centrales de otra publicación franchute (donde se la conoce como "La nuit des démons"), aunque ninguna de las habituales. No logro recordar cual. Con el tiempo y una caña acabé perdiendo dicho material, y no saben lo mal que me supo/sabe.

D- "Nº 1 del Servicio Secreto" y su super agente secreto, "Charles Bind", llegó a ser una seria obsesión en mis juventudes. Andaba loco con sus dos aventuras cinematográficas, la mentada y "Licencia para amar y matar" (la tercera jamás llegué a verla). Tanto como para que, nada más inaugurar este blog en el 2007, les dedicara una sentida entrada.
Visto ahora es algo que no acabo de comprender porque, salvo algunos "gags" puntuales, eran subproductos tremendamente mediocres. En cualquier caso, logré hacerme con su "affiche", así pues era de menester lucirla (además de que me encantaba en sí misma). La perdí, sí también, aunque muchos años después pude resarcirme agenciándome el póster y algunos fotocromos que, experiencia y canas obligan, andan perfectamente guardados junto a otra buena ristra de papelotes peliculeros. ¿Pa qué? Pues ni idea... pero, en fin, hay enfermedades incurables que gozas sufriendo.

Nota: Es curioso lo mucho que tiro de la palabreja "affiche", especialmente considerando su origen eminentemente francés. Supongo que podemos considerarlo influencia directa de mis lecturas cinéfilas habituales esos años. Visto así, encantado que forme parte de mi léxico.


A- Más "affiches" que solía conseguir en tiendas de coleccionismo cinematográfico. Esta es la de "Al filo del hacha", el aburridísimo slasher español de la mano de José Ramón Larraz que vi en el cine "Waldorf" de Barcelona. No, no me gustó nada... pero, tal y como siempre he dicho, me flipa el cartel. Es cojonudísimo. De ahí que lo pegara a mis paredes. 
Mi relación -por así llamarla- con el film se intensificó hace unos años, a raíz de disponer de sus fotocromos y póster y el interés de una compañía británica por incluirlos en la edición especial de la interfecta, tal y como narré poco después, coincidiendo con su salida al mercado. Es un pequeño logro del que estoy muy orgulloso.... no obstante, creo que mi reseña tirando a negativa 
de la película puso punto y final a posibles colaboraciones futuras con el sello. Ya saben,quien canta las verdades....

B- De "Las aventuras de Flesh Gordon" nunca he escrito reseña, aunque sí tuve acceso al libro de memorias de su protagonista, Jason Williams, donde se contaban todas las respectivas trifulcas del rodaje. Inevitablemente, por su peculiar condición, es una película que me cae harto simpática, aunque probablemente más en 1991. Tenía la "affiche" española, con un gracioso dibujo de Jano (y un "Flesh Gordon" poco fiel al del film), y de ahí que optara por incluirla como parte de la decoración. Les dejo a continuación una imagen de la misma.... pero no, no es mía, tuve que buscar en las redes para dar con ella. Yo, desgraciadamente, la perdí. Igual que con la de "Al filo del hacha". En fin, ya saben, cosas de la juventud, de cuando todavía no has aprendido a valorar estas mierdas entrañables.


C- Ahí tienen una ristra de autógrafos. De izquierda a derecha, Bruce Campbell, Ted Raimi (ambos obtenidos durante el XXIV Festival de Sitges del mismo 91, donde acudieron a presentar "Lunáticos") y el tercero.... pues no logro discernir de quien se trata. Por época y momento, posiblemente sea John McNaughton, director de "Henry, retrato de un asesino". Si es así, su presencia en aquella edición venía motivada por la mediocre "Mutación Asesina" (tal vez sea momento de revisarla). Lo cierto es que no sentía ningún interés por el director y su obra, pero ya que lo teníamos ahí, mientras esperábamos que Campbell y Raimi salieran del hotel, pues le pedimos la estampita. Fans completistas es lo que éramos, témome.

Y cerramos con una imagen que, aunque ajena al tema central de esta entrada, pertenece al mismo vídeo, espacio y tiempo, aquel en el que mi devoción se encontraba en plena eclosión. Para el caso, lo que sujeto en mis manos era una de mis lecturas favoritas por aquellos días, con permiso de la prensa franchute habitual, el fanzine "Draculina", según las artes editoriales de Hugh Gallagher, mediocre dibujante / videoasta. Concretamente, ese número es el que me descubrió la existencia de Nick Zedd. Les dejo la portada a calidad para que se hagan una idea de lo irresistible de la publicación, por su contenido (cine de horror, sobre todo aquel de explotación y tipo casero / amateur) y su forma + estética (impresión mierdosa, fotos oscuras, papel barato y un punto de sordidez gracias a la ristra de imágenes chusqueras de tipas desnudas, salpicadas de sangre y mostrando sus poco llamativas tetas caídas). Lastimosamente, y como suele pasar, las ambiciones de Gallagher acabarían destruyendo a su creación, sobre todo cuando decidió profesionalizarse, tirar de papel satinado a color y centrar el contenido en el tema pajero... vale, es comprensible, seguro que así se vendía mejor, pero ello supuso anular por completo su naturaleza, esa que hacía de "Draculina" algo especial.


martes, 13 de septiembre de 2011

PUNISHER: FRANKEN-CASTLE

Todos aquellos que siguen los comics Marvel, ya sabrán que en uno de los últimos eventos, Reinado Oscuro, Daken, el hijo de Lobezno, enviado por ordenes de Norman Osborn , actual jefe de Hammer, organización que sustituye a Shield, acaba rajando de arriba a abajo al Punisher, dejandolo en pedacitos muy pequeños. Acaban con un personaje mítico a manos de uno de los mas desagradables y para mi, mas simplones y sin sustancia. Fuimos muchos los que nos sentimos "traicionados", Frank no merecía morir de esta manera, pero lo que hicieron luego con el, parecía que seria algo mucho peor.

Los restos del Castigador son cogidos por los morlocks y llevados a la ciudad de los monstruos. Allí en las alcantarillas, Morbious el vampiro, la momia y un hombre pez que no recuerdo como se llama, reviven a Castle a modo de monstruo de Frankestein. Necesitan su ayuda y su estrategia militar para proteger la ciudad de monstruos. En una enorme batalla Franken-Castle, el cual se tiene que tomar unas pastillas cada ciertas horas para no perder el control y dejar paso al monstruo que lleva dentro, es herido de gravedad. La única forma que tienen de mantenerle con vida es metiendo en su pecho, una gema de sangre, una piedra preciosa de gran poder dominada por un demonio extradimensional (toma ya!) Esta gema ira curando a Frank, le ira devolviendo su cuerpo humano y le otorgara una gran fuerza, pero también envenenara su mente llegando a no discernir entre una venganza con sentido y el matar por matar. Todavía siendo Franken-Castle, dará con Daken, y con el tendrá un dialogo, mientras se zurran a base de bien, en el que Remender (el guionista) analiza y despieza (metafórica y literalmente) el personaje del Punisher tal y como se le puede ver en la actualidad y teniendo en cuenta todo su recorrido.

Era lógico que el personaje acabara siendo humano de nuevo, en el universo Marvel es raro que los cambios permanezcan mucho tiempo, y si bien al principio pensaba que este arco argumental iba a ser una porquería, me ha sorprendido gratamente. Ahora volvemos a estar como al principio, solo que gracias a la gema, Castle es ahora algo mas joven y sigue en plena forma. Ya tengo ganas de seguir sus nuevas aventuras.

jueves, 14 de marzo de 2013

EL ENIGMA "BARR SINISTER, SERIOUS ADVENTURE"



A lo largo de mi adolescencia fueron muchas las imágenes impresas en la que era entonces mi prensa habitual (las revistas francesas "Mad Movies", "Impact" o "L´Ecran Fantastique" y el "Fangoria" americano) las que me dejaron totalmente fascinado y tocado. Durante años las fui arrastrando, ahí, parapetadas en mi cerebelo. Pude echar un poco de luz sobre algunas, encontrando aquella película misteriosa a la que pertenecían. Y otras, las menos, no. Han llegado a día de hoy siendo lo mismo que eran cuando las localicé, un enigma. Y el mayor de todos puede que sea esta "Barr Sinister. Serious Adventure" tan espectacular y llamativa que aquí les dejo y que he escaneado directamente de las páginas de donde la vi por vez primera, la revista "Impact", número 27, Junio del 1990.
A tan llamativo cartel le acompañaba un texto explicativo que venía a decir algo así: "Un personaje largamente inspirado en el "Punisher"". ¡Glups!. Si el cartel ya me ponía, ahí con ese super-agente saliendo de una viñeta portando una "Desert Eagle" y manteniendo su rostro en la oscuridad, saber que era algo en la línea de mi bien amado -por entonces, más que nunca- "Castigador", ya directamente me aceleraba el corazón a velocidades peligrosas. Y es que había un dato más que podía considerarse la guinda del pastel, el director iba a ser Joseph Zito, es decir, el responsable de "Desaparecido en combate", "El asesino de Rosemary", "Invasión USA", "Viernes 13, 4ª parte" o "Red Scorpion". A día de hoy, sabiendo como sé que Zito era incapaz de rodar algo medianamente entretenido (salvo, quizás, la aventura de "Jason Voorhees"), no lo consideraría tan interesante... pero entonces sí, más que nada porque si todas las pelis del cineasta tenían una característica común era su predilección por la violencia gráfica. Y eso molaba.
Sin embargo, nunca más supe de "Barr Sinister". Con los años, y disponiendo de internet, invetigué, busqué pero, hasta ahora, no existe prácticamente NADA relacionado con el tema. Para empezar, no hay ningún cómic que se llame "Barr Sinister". Es decir, sí lo hay, pero es posterior y no tiene nada que ver con el tono "Punisher" que se supone gastaba el personaje. Lo que me hace pensar que es algo que "Impact" se sacó de la manga y tal vez el tema comic iría incluido dentro del mismo proyecto, como parte de la trama, la ficción. Por otro lado, Joseph Zito nunca ha mencionado nada del asunto. En ninguna entrevista, ni documento.
Las únicas cosas que he localizado con los años son: un texto en Polaco que comenta el cartel después de verlo en un catálogo de pre-venta del mercado de "Cannes" del mismo 1990 (pero que, como yo, no tiene más datos que ofrecer, simplemente lo flipa) y una extraña página en la que se recopilan diversos "copyrights", y uno de ellos es, justamente, el de "Barr Sinister", según una historia de Joseph Zito. Pero nada más. Os lo copio/pego, a ver si algún listo puede sacar algo de ello...

Barr sinister
Type of Work:
Dramatic work and accompanying music
Registration Number / Date:
PAu001399116 / 1990-07-09
Date of Creation:
1990
Title:
Barr sinister. 
Basis of Claim:
New Matter: "script."
Previous Registration:
Preexisting material: story by Joseph Zito.
Copyright Claimant:
Brault Holdings, S.A. 
Notes:
Script.
Authorship on Application:
Brault Holdings, S.A., as employer for hire of Robert Nichols Flint Dille.
Names:
Robert Nichols Flint Dille
Joseph Zito (7 documents)
example document: Missing in action
Brault Holdings, S.A.

Y ahí queda todo.
No hay más que rascar respecto a "Barr Sinister. Serious Adventure", un proyecto que, a priori, pintaba realmente jugoso y atractivo. ¿Tendremos que lamentarnos por no haberlo podido ver nunca convertido en una peli con cara y ojos?, jamás lo sabremos.
Al menos tenemos este cartelazo espectacular para regalarnos los ojos. Y ahora, si alguien busca sobre este ignoto no-film en Google, ya encontrará algo que llevarse al buche.
Eso sí, si algún día se cruzan con Joseph Zito, ya sea en un rodaje como pidiendo dinero por la calle, párenle y pregúntenle. Diga lo que diga, luego nos escriben y nos lo cuentan. ¿Hace?.

ACTUALIZACIÓN 29/05/2020
Considerando la generosa ristra de años transcurridos desde la reseña original, hice una rebúsqueda del asunto y localicé en Ebay un tipo que vendía el panfleto publicitario que rulaba por el festival de Cannes de la época. Y, de paso, pude confirmar que "Barr Sinister, Serious Adventure" fue un proyecto en busca de financiación que nunca la encontró. Lo molón es que lleva títulos de crédito y podemos localizar al compositor Jay Chattaway (de "Maniac" y "Maniac Cop") entre los implicados. El guionista Flint Dille tiene un curriculum enorme como escribiente de series de dibujos animados y, posteriormente, video juegos.

Algo es algo.



miércoles, 1 de abril de 2009

THE PUNISHER (VENGADOR)

Esta peli me pilló de lleno sufriendo de grave “punisheritis”, vamos, que en ese momento devoraba como un puto loco los comics que editaba “Forum”. Así pues, era lógico que, una vez salí de la sala “Waldorf” (que si, coño, que la vi en pantalla grande) lo hiciera maravillado. Lo mismo puedo decir de su lanzamiento en VHS. Nueve de la noche, esperando en la puerta del video-club a que la devolvieran. Y de postre, un póster que adornó las paredes de mi habitáculo. Era FAN del “Punisher” de Mark Goldblatt, todo un as del montaje en clásicos del cine de acción macarra ("Rambo", "Commando", "Terminator 2"... ¡cazi ná!), con un pasado en el imperio Corman, y que probó la dirección en este film y “Estamos muertos o qué?”. La abandonó tras una experiencia en la tele para seguir dándole a las tijeras.
En aquellos tiempos Marvel aún no había tenido la suerte de DC, y las adaptaciones de sus comics se mantenían en el estricto terreno de la "serie B" -por así llamarla- y los productos televisivos. Este “The Punisher” se rodó con muy poco dinero. De hecho, acudieron a Australia con el fin de abaratar costes.
Claro, luego llegaron “Blade”, “Spiderman” y “X-Men” y a alguien se le ocurrió readaptar el comic con más medios (no muchos) y actores un poco más conocidos (no mucho). ¿Y que pasa?, pues lo típico en estos casos: Ahora mola rajar de la primera versión… sobre todo si eres uno de los actores y/o técnicos que curran en la nueva. A eso le llamo yo injusticia. Joder, el “Punisher” de Mark Goldblatt no es, ni mucho menos, peor que el de Tom Jane… y tampoco que el más reciente. Se trata de un film de acción modesto pero que funciona perfectamente como entretenimiento, pasa volando, ofrece la violencia necesaria (casi ausente en la segunda peli) y juega lo suficientemente bien con la figura del justiciero prota, un Dolph Lundgren bastante potable en todos los sentidos. ¿Como adaptación?... vale, no es muy pallá… pero es que en realidad ninguna de las tres lo es... seguramente la última la que más y ni así.
El Castigador se divierte matando malos. Un día, los Yakuza se meten por medio y secuestran a los hijos de los mafiosos. Estos recurren al justiciero que, muy a regañadientes, decide intervenir. Por otro lado, tenemos la historia paralela del poli que le pisa los talones, un viejo amigo interpretado por el entrañable Louis Gossett Jr.
Es este un "Punisher" tremendamente oscuro y atormentado, loco incluso diría yo. Ello se lo debemos a las artes guionizadoras de Boaz Yakin, socio de Eli Roth y co-guionista de "El principiante" (la de Clint Eastwood) junto a su amigo Scott Spiegel, proviniente del clan Sam Raimi.
Destacar, en el apartado bueno, la banda sonora... y en el malo, el terrible doblaje de la distribuidora hispana, el inefable José Frade.
Lo dicho, "The Punisher (Vengador)" es un film muy decente, muy recomendable y un "Punisher" más que digno.

jueves, 11 de octubre de 2012

EL CASTIGADOR (THE PUNISHER)

Esta era la segunda vez que se intentaba llevar al
vigilante de la Marvel al cine (la primera con la calavera en el pecho), sin mucho éxito en taquilla y tampoco en crítica que no quedó contenta. 
Yo,. por mi parte, me lo pasé pipa, tanto con esta como con la secuela aunque ya no la protagonizara Thomas Jane. Reconozco que Ray Stevenson fue un muy buen "Punisher", más cercano aun al cómic que Jane, pero aun así no le hago ascos a la versión que dio vida el actor de "Deep Blue Sea". Recuerdo ir a verla al cine con mi amigo Jorge y pasárnoslo genial durante el visionado, no sé si incluso llegamos a aplaudir en algún momento, así que al menos a nosotros nos funciono. Cierto que es escasa en sangre, el momento donde más canta es en la matanza de la familia de Frank Castle, donde no hay ni una sola gota salvo la que derrama el protagonista, pero imagino que sería para no llevarse una calificación por edad que impidiera a mucho chavalito acudir a verla.
Se modificó el origen del personaje, ya no era un veterano de guerra, sino un agente especial de la DEA, y el número de hijos, que aquí se quedó en un niño y no niña + niño como en los cómics. Tampoco la matanza ocurría en "Central Park", sino en una villa en Panamá, pero para compensarlo no solo los villanos matan a la mujer e hijo de Frank, sino que acaban con TODA su extensa familia. Esto es así porque, aunque el malo es muy malo, su mujer es mucho peor, y no estoy diciendo que las mujeres sean unas pécoras de mucho cuidado, pero la película así lo da a entender, al menos con esta señora.
A partir de ahí, la película nos muestra los inicios del "Punisher", como se prepara para llevar a puerto su castigo a los Saint -los villanos-, cuyo cabeza de familia fue interpretado por John Travolta, en un papel por el que no será recordado. Más interesantes que los Saint son los asesinos profesionales que mandan para acabar con el prota, El Tarántula, una especie de mariachi que no llega a dar mucho juego, y el que para mí es uno de los grandes malos del "Punisher" y su universo, El Ruso. Aunque en la película se supone que Castle mata al gigante soviético, perfectamente podría sobrevivir y volver aparecer en alguna secuela, lástima que en War Zone no aparecía.
Poco más nos cuenta la historia, es un simple aperitivo para lo que vendría después, con un Castle ya entregado al 100% en su guerra contra el crimen. A muchos fans les defraudó, como véis en mi caso no fue así, pero es que yo tengo un listón muy bajo cuando se trata de Marvel, joder si hasta la película de "Nick Furia" con David Hasselhoff me gusta.