Ving Rhames, como protagonista y productor de "King of the avenue", se empeña en mezclar lo que parecen ser sus géneros favoritos; “Gangzta movies” y cine de terror, condensando en hora y cuarto un poquito de ambas cosas, sin llegar a ofrecernos un resultado del todo satisfactorio.Taz, un individuo blanco cuyo fallecido padre negro (Ving) le dejó sus negocios de drogas y algunos enemigos sedientos de venganza, se encuentra un día con que le han quitado su estatus de “rey de la avenida”, una especie de título nobiliario de los camellos, y que este nuevo “rey”, hijo de un tipo al que en su momento mató al padre de Taz, planea también acabar el resto de su familia. Como el que no quiere la cosa, Taz recibe la visita del mismísimo Satán quien le ofrece su deseado puesto de “Rey de la avenida” a cambio de cumplir su voluntad, así que un demonio reencarnado en el cuerpo de su difunto padre vendrá desde los avernos para echarle un cable, a base de organizar una carnicería.
Mal, la verdad. Y eso que me gusta mucho la idea de meter rollos satánicos y toquecitos gore en una trama gangsteríl de barrio… pero lo malo es que al final ha salido aburridilla. Le pasa un poco lo que a "Evil Angel", que navegando entre géneros opuestos, no termina de funcionar. Ni nos interesa la trama gangsteril, ni el terror es suficiente para que lo tengamos en cuenta. Un par de momentos truculentos (Rhames cortándole el cuero cabelludo a un menda con un cortafiambre…¡Ouch!) no la salvan de la quema, y al final la cosa se queda en una broma mediocre, que igual en otras circunstancias habría sido interesante.
Como hijo de Ving Rhames tenemos a Simon Rex ( "Superhero Movie", "Rise: Cazadora de sangre" o "Scary Movie 3 y 4") y en la dirección a Ryan Combs, quien ya dirigió a Rhames en "Animal 2" hace un par de años y en "The wrath of Cain"… se ve que el chaval está en nómina.
Flojita.