martes, 30 de noviembre de 2010

SIN DIOS

Resulta curiosísimo como esta ignota y, por otro lado, estúpida película se llega a editar en dvd en nuestro país, y más sabiendo que su precio es de un puto euro… ¿les sale rentable esto? Igual sí, si yo he picado…
Un tele-predicador evangelista y su esposa deciden llevarse el negocio a Los Ángeles, donde compran una casa llena de punks que no se quieren marchar. Tanto se mosquea la pareja que decide hacer unos ritos satánicos por aquello de echarlos, y ya la 
película se convierte en una cosa que no hay por donde cogerla. Hasta el mismo Satanás aparece por ahí para mordisquearle la cara a un adorador suyo.
Por su factura, e incluso el aspecto de los actores, da la sensación de que estamos viendo una película setentera. Todo indica que es de esa época, pero no. Al ver los títulos finales descubrimos que viene fechada en 1991. Luego, yo me pregunto ¿Es que está ambientada en los años 70? No creo, entonces, ¿Cómo es posible?
Lo cierto es que "Sin Dios" se desarrolla en un ambiente de comedia, el cual no logro detectar si voluntario o no (aunque tiene toda la pinta de que sí) que me pone especialmente nervioso, precisamente por eso, por no poder detectarlo. Súmenle el estúpido Satanás que surge a través de un pentágono, se pasea un poco ante sus atónitos adoradores, hace un poco el cabra y se larga (!!). Su aspecto es del todo desternillante, pero, insisto, desconozco si intencionadamente o no.
La dueña de la casa a la que los protas se mudan, tiene un hijo obeso, un niño interpretado por un adulto, o eso figura ser, o es que da vida a un retrasado mental, que también podía ser. En cada escena de las muchas en las que aparece sale disfrazado de un súperhéroe diferente, se suelta un par de chorradas y acaba, también, adorando a Satán. Todo esto sería lo más destacable de la peli, por que por lo demás, aún con un par de momentos verdaderamente delirantes, lo cierto es que ofrece poca cosa, amén de lo poco truculenta que es.
De título original "Speak of the devil", llega a nuestras tiendas con aquel que le encasquetaron en Alemania, "The Ungodly", pero yo me quedo con el español, mucho más coherente con la película, "Sin Dios", y es que, efectivamente, la película es eso, un “Sin Dios”.
Dirige el cotarro un directorcillo germano de octava categoría, 
Raphael Nussbaun, con un par de productos de estos chungos sin gracia, entre los que encontramos una cosa titulada "The amorous adventures of Don Quixote and Sancho Panza". Dos años después de "Sin Dios" estiró la pata. Contento debía estar.