martes, 8 de marzo de 2011

GANTZ

Esta "Live Action" (película o serie de imagen real basada en manga o anime) es la primera parte. Se supone que a finales de año se estrena la segunda. Aun así la película es perfectamente disfrutable por si sola.
Kei Kurono es el típico joven japonés obsesionado con los pechos grandes. También es un egoísta, un poco cobarde y se la suda todo el que no sea él mismo. Pero eso cambiará porque está a punto de morir. La culpa de que Kei muera es de su amigo de la infancia Masaru Kato, o mas bien por haber tardado tanto en ayudar a Kato. Los dos jóvenes se encuentran en una estación de metro, Kei ha reconocido a Kato, pero no tiene ganas de saludarle, han pasado diez años desde la última vez que hablaron y le da pereza. Un vagabundo borracho cae a las vías, Kato, que es bueno de corazón, aunque su aspecto sea el del típico matón de colegio, salta para ayudar al borracho. Todo el mundo mira pero nadie hace nada. Kato reconoce a Kei y le pide ayuda, este se ve en la obligación y baja a echar una mano. Salvan al vagabundo, pero el tren les atropella a los dos. La gente no hace nada, bueno sí, se pone a sacar fotos. Kei y Kato aparecen en una habitación donde hay otras personas igual de desorientadas que ellos, además de una enorme bola negra que corona la estancia. Al poco tiempo la bola, que se llama Gantz, les explica su cometido: han muerto, pero ahora tienen una segunda oportunidad. Por las noches cumplirán las misiones que Gantz les encomiende, y durante el día pueden hacer su vida normal. Tras las misiones se les dará una puntuación. Cuando alguien llegue a 100 (si sobrevive tanto) se le permitirá elegir entre dos opciones, que se le borre la memoria y volver a vivir su vida como si nada, o poder resucitar a alguien que haya muerto en las misiones de Gantz. Para que los "jugadores" puedan acabar con las amenazas que les indica la bola, se les entregará un traje especial con poderes tipo fuerza, velocidad y agilidad, y armas futuristas. Los objetivos son alienígenas que pasan desapercibidos entre los humanos, y durante las misiones los participantes también son invisibles para el resto de ciudadanos.
Los aliens que aparecen en la película son de lo más raro, véase, el duende de la cebolla, un robot que lleva el típico casete de hace 20 años sobre el hombro, o una estatua gigantesca y un Buda de bronce. Aunque la sangre de los aliens es tipo espuma amarilla o verde, la película destila chorretones de hemoglobina, trozos de carne e intestinos por los cuatro costados. Puede que no sean muchas las escenas gore, pero cuando las hay, no se asustan con echar baldes y baldes de sangre falsa. También los efectos infograficos están muy conseguidos, sobre toda esas teletransportaciones tan alucinantes, pero tan puñeteras como que cuando están transportando a la chica de la película y llega el momento pezón, ¡¡¡oh wait!!! cambia el plano, ¡¡¡que cabrones!!!!
Protagoniza Kazunari Ninomiya al que vistéis en "Cartas de Iwo Jima" pero al que yo siempre recordaré por el papel de "Yamada Taro" en la serie que lleva ese nombre. Y es que si allí hacía del "chico bueno", en esta primera película de "Gantz" es bueno, sí, pero también un pervertido y un egoísta, algo que seguro se acerca mucho más a la realidad de él mismo o cualquiera de nosotros.
Yo espero con ganas esa segunda parte para descubrir de donde viene Gantz (que casi fijo que eso no explican), para ver qué hace Kei tras lo que ocurre al final de esta primera parte, y porque, coño, es la primera "Live Action" que veo que es buena de verdad, pero de verdad de la buena.