Mientras un grupo de chicas adolescentes dan rienda a los impulsos propios de la edad, un individuo con peluca rubia, gabardina y gafas de sol, da cuenta de todas ellas.Un sencillo argumento para un slasher de corte semi-amateur argentino completamente repugnante porque parece querer excusarse de su condición de cine fantástico, y lo hace a base de petardas conversaciones entre las jovencitas y un montaje capaz de volver loco al más templado. Cortes y más cortes, la cámara moviéndose de forma exagerada, pretendiendo teñirlo todo de un halo intelectualoide que me da mucha, mucha grimilla. Hasta el profesor de teatro de una de las protagonistas lleva gafas de pasta.
Adrián García Bogliano, director que se ganó un gran prestigio internacional con "Habitaciones para turistas", al año siguiente rodó este engendro con muchos menos medios y mucha menos imaginación que, como característica principal, tiene la mala hostia de cargarse todas las atmósferas posibles en las escenas de asesinato a base de excesos estilísticos y/o sonoros, y provocar la vergüenza ajena más horrorosa en lugar de terror o algo similar.
Recuerda ligeramente a una corriente que está ahora muy de moda sobre jóvenes colegialas descaradas y parlanchinas, como la serie "El Pacto" o el "Bumps" del underground Bob Moricz (aunque sin embarazos de por medio). No obstante, el pajillero más pajillero está de enhorabuena, porque adolescentes en pelotas, tetas y felpudos, los hay por doquier. En concreto destaca una larga escena lésbica entre dos jovencitas que hará las delicias de todos esos guarros, mientras induce a plantearnos si son adolescentes reales o se han buscado chicas mayores de edad con aspecto virginal para hacer la película, y por ende, la escenita de marras. En cualquier caso, les vemos hasta las amígdalas.
Dolorosamente mala, no recomiendo su visionado, mas que, como ya he dicho, a los cerdillos pajerillos.
¡Ah! Una cosa buena que decir; El look del “Slasher-man” mola que te cagas. Barato, recurrente y resultón. Tomen nota los cineastas amateur.