Cine fantástico español y genuino de la mano de Amando de Ossorio, con vistas a venderse internacionalmente, con producción de José Frade y protagonizada por Timothy Bottoms (haciendo de un gallego que no da el pego como tal) y secundado por Ray Milland.
Un avión militar erróneamente deja caer al mar una bomba atómica, lo que provoca que una serpiente marina salga a la superficie sin mas motivación que la de comerse unos cuantos humanos y destrozar unos cuantos barcos. El patrón de uno de ellos, testigo de uno de estos destrozos por parte de la víbora, teme que le tomen por loco si lo cuenta, así que busca apoyo en una joven americana que también vio al bicho. Juntos, resolverán el entuerto.
¡Que película más sumamente graciosa! O mejor dicho, que serpiente de mar tan graciosa. Unas veces es una maqueta hueca para que los actores se metan dentro y dar la sensación de que son engullidos, y otras un individuo con una manopla que rodea con su brazo “enmanoplado” la maqueta de un faro. Obviamente, el escaso presupuesto pasa cruenta factura.
No mucho más que decir de "Serpiente de mar" a estas alturas. Un clásico de las películas malas, blanco fácil, una peli entrañable y un monstruo de lo más simpático, a pesar de sus horribles chillidos.
A Ossorio le hacen firmar con el seudónimo de Gregory Greens, a Víctor Israel, que aparece un momento, le cuelgan un Vic Israel, pero… ¿por qué Frade es José Frade en los créditos, y no Joseph Fradd.... o Fraud? Curiosa hasta en sus títulos.
