Un estudiante de cine es tentado para hacer porno. Pero le da por enfocarlo en plan artístico. Como no llega a buen puerto, decide formar un equipo con el que llevar el concepto a las tablas, es decir, teatro porno, y se van de gira por los pueblos más profundos de Serbia, donde no en todos son bienvenidos. En una de estas, un tipo que proviene de Berlín le ofrece hacer su espectáculo pero en el cine… en el cine snuff, por lo que contrataría a personas que de, una forma u otra (terminales o suicidas) fuesen a palmar, para que filmen sus muertes de forma artística. Nuestros protagonistas aceptan y se meten en una espiral de la que difícilmente saldrán.Por tener algunas similitudes argumentales ya muchos consideran a esta película prima-hermana de "A Serbian Film". ¿Por qué también es Serbia?, debe ser. Pero mientras a esta, independientemente de sus escenas más escabrosas, la veo una película totalmente de género, con su acción, su ritmo "a lo Hollywood", la que nos ocupa es más artística, de arte y ensayo. Todas las muertes filmadas, así como las escenitas en las que se nos muestra sexo explicito, y sobre todo el crudo momento en que los habitantes del pueblo violan a nuestros amorales protagonistas (potentísima secuencia, brutal y transgresora), la colocan en esa galería de lo atroz en la que está "A Serbian Film". Pero no tienen nada que ver la una con la otra. Quizás por eso, habiendo sido estrenadas las dos en el pasado festival de Sitges, solo "A Serbian Film" ha generado escándalo... claro que en la reseñada nadie sale fallándose bebés…
No obstante, y a pesar de lo muy de autor que a fin de cuentas es, la película se deja ver perfectamente. Abusa un poco de la cámara al hombro y de elementos que están ahora de moda, pero por lo demás, es hasta entretenida.
Dirige Mladen Djordjevic.
Como apreciación, considerando un poco el tipo de películas que hacen los Serbios en general (porque veo que este director ha hecho mas cosas con el rollo de las snuff movies), me pregunto aquello de ¿pero qué coño les pasa? Están tan obsesionados con el snuff, que no me extrañaría que un día fueran noticia por hacer una de verdad…