Desde la localidad Barcelonesa de Sant Boi llega Pere Koniec con su último mediometraje, exhibido en el pasado festival de Sitges, sección "Brigadoon", así como en otro tipo de eventos.Koniec, lejos de asemejarse a la mayoría de cortometrajistas de fantástico “sin un duro” que pueblan la piel de toro, apuesta por un cine fantástico casi de arte y ensayo, y "Policromía" es prueba de ello.
La cosa comienza con una joven, vestida como del medioevo, que se acerca a una cueva, sigilosamente, pues dentro se intuye un monstruo que, a juzgar por sus chillidos, debe ser bastante espeluznante. Y a partir de ahí, el sinsentido reina en la película. Quizás para Koniec todo tenga algún sentido, pero para mí, como espectador, no. Y no me malinterpreten, el que no tenga sentido me parece maravilloso ¿Por qué una película tiene que tener un argumento reconocible y/o una estructura narrativa coherente? Ya estoy harto de productos amateur que tratan de imitar el cine estándar, lo que hace Koniec es genuino.
A todo esto, la peli se separa en tres fragmentos, fácilmente diferenciables por el color en el que se presentan. Tonalidades verdes, rojas y grises marcan el ritmo.
Otro aspecto que me ha gustado es que, con los mínimos medios (solo detecto el uso de la "steady" en un par de ocasiones, pero por lo demás, esto es cámara de vídeo a saco, pura y dura) Koniec logra sacar partido al asunto hasta limites insospechados, además que su destreza en el montaje dota al asunto de ritmo, y la potencia de algunas imágenes logran algo que, a priori se las prometía pestiñazo, bastante potable. Y puramente contemplativo.
¿Cosas malas? Bueno, quizás en conjunto la cosa sea pedante, y las pretensiones de Koniec un tanto artys también… quizás insoportablemente artísticas… parece hasta un “poseur” Pero si metes un monstruo chillando como chilla el que está en la cueva, todo se equilibra… y me gusta ese contraste.
Como curiosidad, decir que hay un papelito para el escritor Rubén Lardín.
Muy majo. Me ha sorprendido gratamente.