martes, 8 de febrero de 2011

ENTERRADO

Rodrigo Cortés, director, ha pegado el pelotazo con "Enterrado". Ya tiene una buena lista de premios y en breve se acercan los Goya, quien sabe que más alegrías se llevará (y los productores no te digo) La película muy cara no puede haber salido, todo está rodado en el ataúd en el que encierran al protagonista (en realidad fueron siete cajas distintas para poder grabar los planos necesarios) con un único actor, Ryan Reynolds ("Masacre" en "X-Men Origenes Lobezno" o el próximo "Linterna Verde"), al resto de reparto únicamente lo escuchamos, así que, como digo, la cosa ha salido baratita.
Un hombre se despierta en un ataúd bajo tierra. No puede salir, no recuerda como ha llegado ahí, además está completamente a oscuras, por lo que solo se escuchan sus gemidos. Suena un móvil y se hace un poco de luz en la diminuta estancia. Paul Conroy, que así se llama el pobre desgraciado, es un camionero que trabaja en Irak para una empresa americana que está reconstruyendo el país. Su convoy fue atacado, él hecho prisionero y enterrado, "solo" un rescate de 5 millones de dólares será lo que los terroristas pedirán para dejarle salir con vida. Y así transcurre la hora y media de película, entre momentos completamente a oscuras, nervios y muchas llamadas telefónicas. Hay ciertas partes realmente angustiosas, como cuando empieza a entrar tierra en el ataúd, y otras algo mas ridículas como cuando se cuela una serpiente dentro del pantalón de Paul. De todas formas, "Enterrado" es un ejemplo de buen hacer, tanto por parte del director, que consigue mantenernos en vilo, como de Ryan Reynolds por hacer creíble un personaje con el que llegas a identificarte rápidamente y por el que sufres llegando a la parte final.
La pequeña colleja que se lleva la película es que el ataúd parece poder cambiar de dimensiones. En las primeras escenas lo vemos muy pequeño, casi sin sitio para que Paul se pueda menear, en cambio más adelante del metraje hasta podrá acurrucarse en un esquina. Esto es así para poder tener un poco mas de "acción", pero es que en la escena que digo que se acurruca, aquello parece un jodido campo de fútbol, coñe. Ryan Reynolds es un tío que no me gusta, su cara me echa para atrás, y aun así en esta película ha conseguido que lo pase mal por su personaje, vamos que me lo he creído, y cuando a un actor le tienes manía pero consigue llevarte a su terreno, es que malo no es.
Tenía mis reticencias a ver esta película, me dejé llevar por mis prejuicios (hacia el actor) pero reconozco que una vez vista me ha gustado, tiene la duración perfecta (90 min.) y las dosis de angustia justa para que lo pases "un poquito mal". Así que si sois como yo y en su momento no visteis "Enterrado", en serio, merece la pena. En palabras del director, es una experiencia física, y tiene razón, me encontré dando bocanadas de aire como si el que se ahogara fuera yo.