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martes, 5 de abril de 2011

EL SECRETO DE LA MOMIA EGIPCIA

Tremendo infraproducto español  de los años setenta en co-producción con Francia, absolutamente incompetente y cutre. No cumple ni con los mínimos requisitos para que, por mala, pueda considerarse buena. No obstante, sí cuenta con dos o tres (o cuatro o cinco) momentos que, en compañía, garantizan solaz.
Un policía llega a un castillo haciéndose pasar por egiptólogo 
para no sabemos qué (todo esto en otra época, que no logro asociar). Una vez allí, el dueño del castillo hace alarde de sus poderes mentales, y le cuenta lo que sucedió en el lugar por culpa de una momia, hija de no sé quién, que hizo muchas fechorías.
El grueso de la película es un compendio de escenas mal hiladas unas con otras, en las que vemos a un señor con pinta de travesti (en realidad, la momia) matando con palos candentes, golpes de karate y mordiscos, a una serie de señoritas que pululan por ahí, no sin antes haberlas metido mano, perseguirlas montado a caballo, azotarlas con un látigo o intentar violarlas.
Obviamente, el comportamiento de esta momia es debido a que, para sobrevivir, necesita beber sangra humana, por lo que además de karateca, maltratadora, violadora y jinete, esta momia también es vampiro.
No se dejen engañar por mi comentario, todas estas cosas suceden, sí, pero expuestas sobre el papel son mucho mas divertidas que durante hora y media de visionado. La película es absolutamente insoportable, aunque si yo pude con ella, ustedes también podrán.
No ayuda a combatir ese aburrimiento el hecho de que sea prácticamente muda. Hay diálogos, pero pocos, muy pocos, y para que comprendamos lo que ocurre en escena, una voz en off nos lo va explicando. Absolutamente demencial.
Con todo, el momento más hilarante está casi al principio, cuando el dueño del castillo convierte un palo de madera en una serpiente, ante la atenta mirada de asco del policía/ egiptólogo, interpretado por Frank Braña. Pone dos veces esa misma cara de asco, y esto es solo porque en el montaje
 decidieron repetir plano dos veces. Pero es que la serpiente, una cobra, es de goma, y permanece totalmente inmóvil, hasta que con el stop-motion más chabacano que se puedan imaginar, consiguen moverla con resultados patéticos. Parece una serpiente (de goma) parapléjica.
Por otro lado, hay planos en los que se ve claramente que el actor está esperando a que el director, un tal Alejandro Martí firmando para el extranjero como Ken Ruder -antes de "El secreto de la momia Egipcia" hizo una cosa titulada "Elisabeth"-, de la orden de "Acción" y, así, comenzar a soltar sus escuetos diálogos. Braña aparte, localizamos a Michael Flynn y Teresa Gimpera como los más destacables.

sábado, 25 de junio de 2022

LA SOMBRA DEL FARAÓN

Llegados finales de los 90, a Hollywood le entró la neura de resucitar y rejuvenecer un olvidado icono del terror, la momia. Como suele ocurrir con estas movidas, procedieron rodando dos películas prácticamente a la vez. Cada una con productora / equipo distintos y lógicas prisas por estrenar el primero. Aunque entonces ya era todo un experto en oportunismo cinematográfico, debo reconocer, con dolor, que piqué. Al no estar demasiado interesado en la materia, cuando se estrenó "La sombra del faraón" ("Tale of the mummy" en v.o.) pensé que iba a ver "La momia" de Stephen Sommers. Sí, asín de tonto. Y claro, al poco de comenzar me doy cuenta que no, que esa es "la otra", "la fea", "la pobre" o "la mala". Puede que ello influyera y, por eso, me dejó un regusto tan amargo. Siempre la consideré muy horrible. Hasta que comencé con lo de las segundas oportunidades.
Los restos malditos de una momia llegan al Londres actual. Cobrarán vida y comenzarán a matar gente (incluido un humilde quiosquero ¿¿armado con pistola??) para extraerles sendos órganos con el fin de obtener forma humanoide y, aluego, dominar el mundo. En tal caso, necesitará el corazón de la chica que, siguiendo los pasos del abuelo arqueólogo, excavó su tumba. Entre medias aparecerá un policía dispuesto a detener al monstruo y salvar a la chati.
Cuando me senté en el sofá para zamparme "La sombra del faraón" tras trece largos años, lo hice predispuesto a sufrir un mojón. Y, claro, no me pareció tan terrible. La encontré medianamente soportable, razonablemente amena y bien facturada. Salvo por dos elementos. Dos que, a la larga, son sus mayores flaquezas. Por un lado, los efectos infográficos. En aquella época todavía andaban un poco en pañales y, o invertías mucha mucha tela para que quedaran dignos, o te salían como el culo. Y ese es el caso de "La sombra del faraón". Dan vergüenza ajena. La idea de una momia que, en realidad, son solo unos vendajes con vida propia capaces de generar toda suerte de formas, suena "cool" sobre el papel. Pero llevarla a la práctica en imágenes es muy arriesgado. Y puede quedar ridículo... como es el caso. La segunda flaqueza se llama Jason Scott Lee. Darle el rol protagónico a alguien tan poco carismático fue una gran cagada. Es incapaz de soportar el peso de la función.
Por lo demás, pues bueno, algunas partes son un poco plomo. Y el plano final-final espantoso (de hecho, en el cine propició algún que otro abucheo). Pero, al menos, es de terror, cosa que no podemos decir de "la otra" momia, mucho más enfocada a la aventura con ribetes indianajonescos (y absurdamente sobrevalorada).
El (resto del) reparto depara algunas curiosas y agradables sorpresas. Un Sean Pertwee tan histriónico como siempre y que, para no perder las viejas costumbres, nos regala uno de sus característicos babeos. Lysette Anthony, a la que no situaba hasta que reconocí su careto de porrera en "Drácula, un muerto muy contento y feliz". El gran y siempre efectivo Michael Lerner. Una Shelley Duval cuya carrera ya comenzaba a hacer aguas. El carismático Jon Polito. Dos clásicos, Honor Blackman y Christopher Lee en el rol de arqueólogo (luego le volvemos a ver caracterizado de Drácula en un cartel pegado en los túneles del metro londinense). Aunque las verdaderas sorpresas son un jovenzuelo Gerard Butler y Edward Tudor-Pole dando vida a un ciego. Este hombre destacó durante el vendaval punk británico de finales de los setenta como cantante del grupo "Tenpole Tudor". En su faceta actoril intervino en muchas películas de Alex Cox y cosas tan abominables como "La lengua asesina". Todo un personaje.
Siempre he considerado "La sombra del faraón" el principio del fin de la carrera de Russell Mulcahy. Hasta su llegada había ido rodando películas decentes (siendo "Los inmortales" la más famosa de todas). Pero tras la epopeya de la momia, entró en una espiral de chunguismos que ya nunca más abandonaría, por mucho que algunos resulten medianamente simpáticos y entretenidos como "Resurrección" o "Resident Evil: Extinción" e incluso disponga de cosas "serias", pero absolutamente invisibles, del tipo "A contracorriente".
Entre los guionistas localizamos a John Esposito, quien acabaría ligado a la versión televisiva de "Creepshow".

miércoles, 5 de noviembre de 2008

LA MOMIA NACIONAL

Con dinero de ese hombre tan horrible, pero que tan buenos ratos nos hizo pasar como productor o distribuidor, que es José Frade, con ¿guión? del inefable Juan José Alonso Millán y dirección de el aun mas inefable José Ramón Larraz, nos enfrentamos a una de esas joyas de nuestra cinematografía que, de puro chabacano, no nos explicamos como es posible que se estrenaran en salas. Esta película, junto con "El violador violado", son los dos productos de la transición que más me han espantado y, a la vez, fascinado.
A un caserón llegan individuo y su hija, portando una momia en una caja. Y ya no puedo continuar con mas sinopsis, porque no la hay... esta peli es una sucesión de situaciones, que nada tienen que ver unas con otras. Ojo, no son sketches, es la obra de una panda de incapaces.Ambientada en 1800, más o menos, nace a la sombra de los éxitos de aquellos años perpetrados por Mariano Ozores, "El liguero mágico" y "Brujas Mágicas", que incorporaban ingredientes básicos para que el publico asistiera a las salas: chufla del terror gótico, tetas y chistes de política. Bien, multipliquemos todo eso por tres y démosle el proyecto a una panda de inútiles. Tenemos "La momia nacional".
Es la película con más chistes de política que existe, y en un 80% de los diálogos, tienen que nombrar a Suárez, Tejero, Abril Martorell, Pío Cabanillas y etc, etc... En cuanto a tetas y pubis, está mas que bien servida, y da hasta cierta grima ver como Quique Camoiras y Francisco Algora succionan con fuerza los pezones de las bellas damiselas que les ponen a tiro (Azucena Hernández, una de ellas) Es de un cerdo todo el folleteo de esta peli, que bien podría considerarse pornográfico. Además, asocian el sexo a la suciedad, cosa que 
parece no importarle a un enano que aprovecha para follarse a la momia del titulo. Verla para creerla. Y en cuanto a terror gótico, pues Camoiras se transforma en hombre lobo, uno muy deudor del de Paul Naschy en cuanto a aspecto. Por otro lado, tenemos a un Nosferatu que se hace llamar Doctor Cabezas (otro gag político), y cuando no ejerce de psicólogo, ejerce de chulo de un burdel de vampiras. Además de un par de escenas gore, muy burras y cómicas que yo personalmente agradezco enormemente.
Un despropósito en el que no entendemos nada, ni nos entretenemos especialmente. Eso si, la curiosidad es grande y al final tienes que acabar adorándolo, a pesar del regusto amargo que te deja en la boca a pelos de coño sucio.

martes, 14 de septiembre de 2010

BLOOD SCARAB

Las películas de la ultima hornada de Don Glut son simpatiquísimas, pero también aburridas, pesadas, reiterativas, cargantes… y además, cuando ya has visto una, has visto todas (que sabio dicho).
"Blood Scarab" no difiere mucho de otros productos suyos como "Countess Dracula´s orgy of blood". Como siempre ha sido desde que Glut era infante, en sus películas siempre hay sitio para sus monstruos favoritos. Y el argumento suele brillar por su ausencia, a la vez que el cine de Glut 
tiene la virtud de mostrarnos las tetas peor operadas de todo USA.
"Blood Scarab" es una aventura contemporánea de la "Condesa Bathory", que entre numerito lésbico y numerito lésbico, se pega sus buenos baños en sangre, mientras una chulísima momia egipcia se escapa de su sarcófago y siembra el terror. A todo esto decir que por ahí rula un "Conde Drácula" de lo mas voyeur, con su bigote postizo y el atractivo de un Bigote Arrocet (valga la redundancia), que por una incompetencia de su sirviente "Renfield", acaba achicharrado bajo los rayos del sol. Y el escarabajo del título, también hace acto de presencia por ahí.
Bien, pues a las virtudes y defectos antes mencionados referentes al cine (actual) de Donald Glut, añádanle ración extra de simpatía y de todo lo demás, pero también de zoquetismo, porque vaya un "Drácula" el que sale aquí… parece que es de cachondeo, una parodia o algo así, pero no, la peli es seria en lo suyo. La peluca de "Rendfield" tampoco ayuda a que nos la tomemos en serio, amén de la maravillosa momia creada por el master de los F/X John Carl Buechler, que como es papá de los "Ghoulies", pues le ha salido una momia muy ghoulie.
Poco más que decir, se puede ver, pero también se puede no ver… vamos que te deja indiferente. Eso no es malo del todo.

jueves, 24 de diciembre de 2009

PASAJERO DEL TIEMPO

¿Qué hace una peli de momia asesina en pleno 1982?, cuando lo que entonces se llevaba eran las historias de psicópatas enmascarados. Ese es uno de los dos elementos que con los años han convertido a "Pasajero del tiempo" ("Time Walker" in the USA) en la pequeña rareza de culto (no mucho) que es hoy. Aunque calificarla de "peli de momia asesina" sea quedarse bastante corto, pues hay más... más que no desvelaré por si a alguno de ustedes le hace gracia verla (aunque en el cartel tengan muchas pistas).
Unos arqueólogos desentierran un sarcófago y se lo llevan a la uni donde enseñan. Allí lo abren y descubren en su interior al consabido tipo de las vendas. En eso que un estudiante golfo, por cosas del destino, encuentra cinco cristales ocultos en un compartimento secreto y decide robarlos convencido de su valor. Ni que decir que la momia se levantará con el fin de recuperarlos, ya que le son de mucha utilidad para comunicarse con lejanos lugares. Y de por medio, unos pocos muertos, aunque sin demasiada sangre y menos senos (elemento raro extra).
El otro aspecto exótico del que les hablaba antes está en su reparto y equipo técnico. En el primero encontramos a James Karen (de "El regreso de los muertos vivientes"), Kevin Brophy (previamente en "Hell Night") o Darwin Joston (en "La Niebla" y ¡"Cabeza Borradora"!). Y en el segundo tenemos a Bob Burns como director artístico (venía de hacer lo idem en "La matanza de Texas" original, entre otras igual de respetadas), el mítico Richard Band componiendo la banda sonora y Jason Williams en tareas de guión, producción y actuación, ¿quien?, pues el mismísimo "FlEsh Gordon", sí, con E, la famosa versión erótica del héroe de los tebeos. El director, Tom Kennedy, no volvería a ejercer nunca más... de hecho, "Pasajero del tiempo" es su única peli en ese campo.
En fin, una cosa curiosa que hace gala de cierto gracejo pero con un defecto muy común en las "series B/Z" de la época: un ritmo cruelmente pausado y ausencia total de alguna clase de garra. Antes de verla, lo mejor es inyectarse unos cuantos litros de paciencia.

lunes, 25 de agosto de 2014

HISTORIAS INSÓLITAS

Para hablarles de Antony Balch, les remito a la reseña de“Horror en el hospital” donde Naxo explica perfectamente quien es este interesante y mítico director y distribuidor (hizo su propia versión de “Haxan”, película muda de culto, sustituyendo los cartelitos por voz en off de William Burroughs) Inglés, que tan solo cuenta, no obstante con dos largometrajes en su filmografía. “Horror en el hospital” sería uno de ellos, este “Secrets of  Sex” (“Tales of bizarre” en los USA) sería el otro.
Para empezar diré que, efectivamente, esta película se distribuyó en España, supongo que, al menos, en algún pase para televisión, bajo el título de “Historias insólitas”, en un  montaje alterado y censurado, eliminando del mismo todas las escenas de sexo y violencia de la película -que son muchas- convirtiéndola en una mierdecilla sin gracia. No obstante rula por la red un montaje de la misma con el audio castellano, pero integra, con lo que cuando en la película hay sexo o violencia, el audio está en inglés, cosa esta que, inconscientemente por parte del ripeador, se convierte en una nueva versión aún más turbadora de lo que pueda ser la original. Sea como sea, el caso es que su versión en español ha pasado de estar inencontrable a estar a disposición del fan (que es quien se pondrá a buscar estas cosas, supongo).
La película es, desde luego, una curiosidad muy sugestiva: Cuenta, al modo clásico (ya saben, la “Amicus” etc, etc…), y vía un maestro de ceremonias que para la ocasión tiene forma de zarrapastrosa – e inmóvil- momia, una serie de historias cortas de contenido erótico festivo la mayoría,  de violencia y tortura otras pocas, que van pasándole factura a los géneros, a las épocas y a los estilos sin orden ni concierto. La excusa es rodar una película “Nudie” al uso que genere algo de dinero en cines de tercera, pero Balch lo que rueda es un muestrario de sus gustos y preferencias que van desde la serie Z y el cine de terror hasta el cine de arte y ensayo más feroz y vanguardista. Así la película, comienza de una manera claramente artie con unos personajes en pelotas girando y bailando, para pasar a contar una de esas pequeñas historias que forman la película antes de los créditos, y después ser un “Nudie” al uso, muy raro –Un grupito de fornidos muchachotes, apuntan con sus metralletas a otro grupo de señoritas en cueros- en el que se pasa a experimentar con las superposiciones, para, ya si, pasar a la momia que nos va presentando las historias. Todo tiene entonces una narración estándar, para al final volver a los derroteros arties.
A todo eso, añádanle una escena de unos 10 minutos en la que vemos desfilar por pantalla chicos y chicas de buen ver y la momia que nos dice, una vez detrás de otra durante todo ese tiempo, “Imagínense haciendo el amor con esta chica. Imagínense haciendo el amor con este chico”.
En cuanto a los niveles escabrosos, la película tiene algunas escenas gore, con esa sangre tan rojita, como en las pelis de Herschell Gordon Lewis (¡y los mismos colores chillones!... claro son de la época), para en cuestión de segundos saltar a la comedia más tonta y blanca.
En definitiva, una película interesante, rara, entretenida y descabellada, una sucesión de escenas en tierra de nadie que forman una alocada película, y que junto con “Horror en el hospital” son una buena muestra de lo que podía haber sido un director tan particular y cinéfilo, de no ser porque falleció tempranamente.
Recomendable para los que busquen rarezas, en el más amplio sentido de la palabra.

miércoles, 25 de enero de 2012

AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (10): TRASH FROM FRANCE

"La revancha de los muertos vivientes" es una película francesa del año 1987 dirigida por un señor normalmente más habituado al cine de tetas y culos, Pierre B. Reinhard, que para la ocasión se ocultaba tras el pseudónimo de Peter B. Harsone. Este film, pura serie Z de lo más dolorosa, contaba la historia de una mozas que volvían del mas allá en formato zombie para cometer una venganza. Nada especial. El fuerte del sarao estaba en las secuencias de crímenes, todas ellas, o algunas, bastante truculentas, destacando -si no recuerdo mal- una penetración vaginal mediante espada, un aborto vía ducha (material este muy surrealista) y una castración bucal. Al final resulta que todo era mentira y las zombies solo chavalas con máscaras. Así de duro.
El caso es que para su edición Española, "La revancha de los muertos vivientes" contó con la carátula que sigue (sinceramente yo creía que hubo otra edición diferente, pero tras consultarlo en San Google, no la localizo)...


Bien, el más o menos informado ya habrá deducido que lo que aquí vemos, las imágenes y dibujos recurrentes, NO pertenecen ninguna de ellas al film del Sr.Reinhard (o Mr.Harsone). Lo curioso del caso es que el material expoliado (que es casi todo) no sale de una peli de zombies americana, o italiana... de hecho, ni tan siquiera sale de una peli de zombies... en realidad se trata de OTRO film francés y que, como "La revancha...", encaja perfectamente, y con honores, en la etiqueta de "cine chungo", este...


Como vemos, la carátula de "La revancha..." toma prestadas las ilustraciones del maromo feo con la escopeta, el caserón de fondo, el barco que en el expolio casi parece mas bien una cascada y la momia. OK, ¿y las imágenes reales?. Pues miren, el careto de la portada no logro situarlo (¿podría ser de "La divertida noche de los zombis"?) pero a la moza de la imagen de atrás sí, está sacada de la carátula Española de, precisamente, "Devil´s Story", es decir, de aquí...



Seguro que todos ustedes ya lo habían deducido, pero vamos, que sí, que "Devil´s Story" es ese clásico del trash franchute "Érase una vez el diablo", del que soy serio admirador y al que dediqué una reseña en nuestro maravilloso libraco "Malas pero divertidas". En este film hay una momia, un monstruo deforme y un caballo negro... pero no hay zombies. No es este el dato más llamativo de la estafa, pero sí uno de bien simpático.
Moraleja: La disfraces como la disfraces, la basura gabacha seguirá siendo eso, basura gabacha.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

GALERÍA DE ESCANEOS BONITOS 24 (CARTELES Y CURIOSIDADES)

Imágenes extraídas de las fermosas páginas de "Mad Movies", "L´Ecran Fantastique" y otras revistas franchutes que me alegraron la adolescencia por ahí los años 80/90....

A continuación les dejamos una serie de carteles curiosos de películas -no tan curiosas-. Algunos se parieron antes que la interfecta y no guardan conexión con su contenido. Otros pertenecen a proyectos jamás realizados. Y los hay simplemente bonitos. Gocen.


Sobre la "falsa franquicia" made in Italy de "La Casa"
hablamos largo y tendido en el podcast de "Neon Maniacs",
pero es un fenómeno que nunca deja de sorprender y siempre
mola revisitarlo. Aquí tenemos el cartel de "La Casa 5", es
decir, "Beyond Darkness", dirigida por el inútil de Claudio
Fragasso oculto bajo el alias de Dan Edwards, aunque
finalmente recurriría al habitual Clyde Anderson.


Esta era inevitable. El clásico. Siempre
disfruto mucho con los carteles de la época,
transmiten peligro, horror del duro, emociones
extremas... todas esas sensaciones que, siendo
jovenzuelo, disparaban mi imaginación y
adrenalina. Que luego la peli no me decepcionara -¡para
variar!- 
la puso en el pedestal donde reposa hoy.
Bendita sea.


Otro de esos carteles de películas ignotas
que, siendo joven, me fascinaban por todo
el misterio que las envolvía. En este caso
hablamos de un modestísimo título del año
1978 dirigido por un tal Rodger Darbonne.
Tengo entendido que es aburrido hasta las
trancas y muy horroroso. Hoy en día pueden
localizarlo gratis online. Maldito y bendito interné.


De esta no hablaré mucho porque ya lo hizo Víctor
en su respectiva reseña. Pero este pre-cartel, de cuando 
la peli aún estaba pendiente de estreno, es un rato chulo.
Desde luego mucho mejor que la sosa caratula española.


Una imagen de la segunda entrega de "La matanza
de Texas" para anunciar el rodaje de la tercera. Curioso.
Esto podría ser un invento de la misma revista, nada
oficial, pero es de lo más gracioso.


Y llegamos a la rareza. A finales de los ochenta, el
productor Harry Alan Towers andaba desatadísimo rodando
adaptaciones de Poe en plan baratillo y se planteó poner
al día La Momia con este proyecto que, ya lo adelanto, nunca
se materializó. Pero elementos interesantes tenía. 
Anthony Perkins iba a dar vida a ¡la momia! (muy adecuado,
dirían algunos cabrones) Y le secundarían Christopher Lee
(quien sí acabaría liado en una peli moderna de momias) y
Donald Pleasence. A los mandos de todo ello, nada menos
que Gordon Hessler. ¿Habría molado? Naaah, no lo creo.
En cualquier caso, lo realmente espeluznante de todo este cristo
es pensar que, hoy día, ninguno de los nombres mentados vive ya.



Fabuloso cartel de "Retaliator", pero por las razones
equivocadas... entre ellas el nulo parecido de Robert Ginty
con su versión de carne y hueso.

Y como colofón, sobredosis de Brian Yuzna...


Por un lado, el proyecto que jamás vio la luz... y
nunca mejor dicho. Una puesta al día del hombre invisible.
Al final hubo varias y, en general, se dejaban consumir
dignamente. ¿Habría pasado lo mismo con la aportación
de mister Yuzna? Lo dudo... pero el cartel está majo.


Por otro, la que sí se hizo realidad... para 
nuestro mayor disgusto. La secuela de "Re-Animator".
He escogido este pre-cartel (obviamente la imagen de
Jeffrey Combs pertenece a la original) por su tono
gótico, en blanco y negro, ahí con castillo y todo.
Desde buen principio, ya con el título, cantaba como 
una pestilente almeja el guiño a "La novia de Frankenstein",
pero a la hora de diseñar el cartel, sobre todo con
la tipografía, se lo tomaron literalmente.

jueves, 6 de mayo de 2010

EL CLUB DE LOS VAMPIROS

Si hay una serie que caló hondo en los 90 esa es "Tales from the crypt", la esperada adaptación en formato dignificado de los famosos cómics de horror de la legendaria "E.C." sorpresivamente sobrada en truculencia a pesar de los muchos nombres de categoría que rulaban por sus créditos, con especial interés en su equipo de producción, del que destacaban con méritos Richard Donner, Robert Zemeckis, Joel Silver y Walter Hill. ¡Caziná!.
Dada la popularidad de la serie, era cuestión de tiempo que saltara a la gran pantalla, y así lo hizo con "El caballero del diablo", simpático largometraje que compartía con su hermana televisiva el gusto por mezclar terror con altas dosis de humor y gran guiñol. "Tales from the crypt", y su entrañable "Crypt Keeper", ejercían de apadrinadores y presentadores de la historia.
Supongo que el éxito de aquella empresa fue suficiente como para repetir. Y de eso va "El club de los vampiros", o "Bordello of Blood", que arranca igual, con el sello "Tales from the crypt" y "Crypt Keeper" presentando la movida (simpática coña privada a costa de un William Sadler -habitual de la saga, estaba incluso en "El caballero del diablo"- interpretando una momia). El argumento de esta se asemeja mucho al "Beverly Hills Vamp" de Fred Olen Ray, aunque no creo que tengamos que comenzar a pensar mal... hay que asumir que, después de todo, la idea de la casa de putas en la que todas son vampiros no es tan innovadora (existe un "Vampire Hookers" de los 70 dirigido por Cirio H. Santiago). Las mismas mentes que parieron "Regreso al futuro", Zemeckis y Bob Gale, se jactan en los créditos de haber tenido la IDEA (que no escrito el guion). En cualquier caso, al burdel de sangre irá a parar el hermano de la prota. Su desaparición inducirá a esta a contratar los servicios de un detective la mar de golfo y, en fin, se desencadenarán todos los infiernos.
El reparto no deja de ser curioso, destacando Chris Sarandon (el chupasangre de "Noche de miedo") como simpático predicador un poco hijoputa, Corey Feldman de colgao, la supuestamente guapa Erika Eleniak y el encantador Phil Fondacaro o "el enano habitual en las producciones de Charles Band". El dire es el típico currelas televisivo.
"El club de los vampiros" es, a todas luces, un entretenido producto que en ningún momento se toma en serio a si mismo. Procura satisfacer a los fans del género echando buena mano de toda la sangre y la truculencia posibles, que no es poca (permitida por la censura gracias al elemento cómico, generoso pero no excesivamente molesto) y lo hace de modo alegre y saleroso, desacomplejadamente, dotando al conjunto de un notable aire festivo y dicharachero altamente disfrutable. Vamos, que mola (¡Ah! y en cuestión de tetas tampoco se queda corta).
Sin embargo, en el cine la peli se estrelló sonoramente, motivo por el cual, uno, aquí llegó directamente en vídeo, dos, puso punto y final a las pelis del sello "Tales from the crypt", siendo la última de ellas, "Rituals", desprovista oficialmente de la etiqueta. Lástima.

domingo, 1 de enero de 2012

EMPAREDADA

Por alguna extraña razón que desconozco, a finales de los 80 e inicios de los 90, a la peña le dio una inexplicable Poenitis... de Edgar Allan Poe. Es decir, que les entró la neura de readaptar los más famosos relatos del célebre escritor. Claro que los cineastas de más categoría en tal empresa fueron Dario Argento y George A. Romero con su "Los ojos del diablo", seguidos de cerca por Stuart Gordon y "El pozo y el péndulo" (producido por Charles Band). Así que imaginaos el nivel del resto: Roger Corman, Fred Olen Ray, Jim Wynorski... y Harry Allan Towers, legendario productor de "serie B" gracias a sus aportaciones cinematográficas del personaje de "Fu-Manchu" (curró incluso junto a Jesús Franco durante los años 60/70) asociado para la ocasión nada menos que con un ex-director porno francés (Gerard Kikoine, quien se había marcado un escueto tanto convirtiendo a Anthony Perkins en un nuevo "Dr.Jekyll/Mr.Hyde" con "Al borde de la locura"), un oscuro exploiter (Alan Birkinshaw) e incluso, en un momento dado, el mítico ex-"Cannon" Yoram Globus. Vaya panorama. Para dar un mayor toque exótico al asunto, Towers había descubierto lo baratico que salía rodar sus películas en Sudáfrica, y hasta allí arrastraba a sus equipos, cosa que también hizo en el caso que nos ocupa (en su periplo sudafricano, trabajó junto al peculiar Darrell Roodt, semireputado especialista en cine fantástico allá en su tierra y donde le llamen, suya es la infamemente famosa "Dracula 3000").
Y sí, lo de Edgar Allan Poe es una puta excusa (que en los créditos figura como Edgar AllEn Poe... ¿trifulcas legales acaso?), ya que "Emparedada" no guarda ninguna relación con el supuesto relato que adapta, el de "The Premature Burial". En realidad tiene más puntos en común con "El Gato Negro". Primero porque todo el rato sale un gato negro (gñé!), y segundo porque, como dice el título, al asesino le va emparedar a sus víctimas. Estas son todas chicas malas salidas de un especie de psiquiátrico / residencia / correccional (que responde al poeniano nombre de Ravenscroft) cuya norma es aceptar únicamente a mozas de buen ver y mejor catar (y más si son ex-estrellas del porno en un intento de meterse -ja!- en eso del cine legítimo, como Ginger Lynn). Al lugar llega una profa nueva, muy guapa ella, que comienza a tener visiones en las que ve a un John Carradine hecho polvo en su última peli intentando salir de detrás de una pared. El dueño del castillo no es otro que "mister hachazo" Robert Vaughn. Y a sus servicios está un patético Donald Pleasence con peluquín y tirando a histriónico. Otros rostros más o menos conocidos son los de un joven Arnold Vosloo (futura "Momia") y William Butler (que hace el papel que siempre solía, noviete chulillo). Se trata de descubrir quien es el asesino y por qué mata (y salvo un crimen, poca sangre derrama), pero llegados a los 60 minutos de peli, ya ha dejado de interesarnos. El resto lo vemos porque, total, ya que estamos puestos, al menos que termine.
Aburrida, sosa, de ver-y-olvidar... en definitiva, muy de los 90.

viernes, 24 de febrero de 2012

MR. ARASHI´S AMAZING FREAK SHOW

El titulo no deja mucho a la imaginación, un circo de fenómenos con su hombre forzudo, su hombre gusano (sin brazos ni piernas) el hombre momia, la chica-chico, sus seres deformes y algún que otro esperpento mas. Con esto el dibujante japonés Suehiro Maruo dara rienda suelta a su desbordante e insana imaginación, para regalarnos viñetas aberrantes y asquerosas, y aun así esta es de momento su obra más light que me haya leído.

Midori es una joven de 12 años que hace las labores de chacha en el circo. 3 años atrás su padre abandono el hogar familiar, para al poco la madre de Midori fallecer. Sola y desvalida fue acogida por el circo ambulante de fenómenos del señor Arashi. El circo hace números de sadomasoquismo (irreal, ya que usan sangre de pollo) y muestran las rarezas de la naturaleza, pero el público ya no siente la curiosidad que tenía antes y poco a poco el circo se dirige hacia la bancarrota. A las noches, el señor Arashi, así como otros componentes del circo realizan orgias malsanas con lametones de los globos oculares incluido. Midori no es feliz, ha sido violada en varias ocasiones y lo único que desea con todas sus fuerzas es volver a su casa, aunque ya no tenga un hogar al que volver.

El circo anda muy mal de dinero, están a punto de irse a la quiebra cuando el señor Arashi contrata a un enano llamado Masamitsu cuyo truco principal es meterse dentro de una botella deformando su cuerpo como si fuera de plastilina. Con este nuevo numero el publico enloquece, las recaudaciones suben y todo va sobre ruedas. Midori se enamora de Masamitsu y este le corresponde rápidamente. Juntos harán el numero de la botella, Midori como ayudante lo único que hace es estar de pie al lado y ayudarle sujetando un pañuelo que el enano también sujeta para que el público vea que no hay truco en la botella. Es tal el éxito del numero de Masamitsu, que el público solo desea ver esto, con lo que el resto de integrantes del circo sienten una envidia terrible. Estos intentaran romper la pareja Midori-Masamitsu y es entonces cuando se descubre que Masamitsu es algo más que un simple enano.

Con la trama que tenia Maruo entre manos (no deja de ser una nueva visión de Freaks) me extraña que no haya dado más protagonismo a los seres deformes o a las escenas de sexo violento y sadomasoquista. Queda esta como una de sus obras más ligeras, aunque siendo Maruo, su historia más ligera aun podría hacer vomitar a cualquiera.

lunes, 31 de octubre de 2022

KILLER BARBYS VS. DRÁCULA

Perteneciente a la etapa que más me gusta de Jess Franco —la última, la de vídeo— “Killer Barbys Vs. Drácula” sería uno de los títulos que mejor captan en lo que se convertiría el director una vez llegados al nuevo milenio y, al mismo tiempo, la película que mejor condensa todos los vicios y virtudes de Jesús Franco. Si hubiera que proyectar a algún neófito una de sus películas en vídeo y mostrar su decadencia, “Killer Barbys Vs. Drácula” sería ideal para que comprendiera esta etapa del director que dista de las anteriores porque ahora tiene carta blanca para experimentar más y, si me apuran, incluso para ser más chapuzas. Con el vídeo todo son ventajas.
Como fuere, aquí tenemos una segunda incursión de The Killer Barbies en el universo franquiano en el que tanto Silvia Supestar como sus músicos no son más que un mero adorno. Están como podían muy bien no estar y la película seguiría siendo la misma. Además que no tiene mucho sentido porque si la anterior película, “Killer Barbys”, aparece en un momento en el que, por moda (los temibles 90), se reivindicaba el cine chungo porque la gente de "Subterfuge Records" quería ir de enrollada y colgarse una medallita recuperando a Jesús Franco, para 2002, año en el que se rodó esta secuela, el posible interés que podían suscitar tanto de The Killer Barbies como Jess Franco era 
ya residual.
La cosa, sin un argumento lineal o coherente, ya que la película entera es un ir y venir de personajes al más puro estilo vodevilesco —pero sin demasiado vodevil— cuenta la historia de The Killer Barbies que ¿actúan? ¿ensayan? en las instalaciones del Tivoli World, un mítico parque de atracciones malagueño (ya cerrado). En ese mismo parque se encuentra un individuo que dice ser Drácula, siendo desacreditado cuando de repente se persona la directora de turismo de Transilvania con un ataúd que contiene la momia —muy bien conservada— del verdadero Drácula. Basta que The Killer Barbies se pongan a tocar para que, gracias a su ritmo, el vampiro despierte de su letargo y vaya mordisqueando a todo bicho viviente con el que se topa, sin que la luz natural sea un impedimento en su devenir, reflejándose los rayos de sol en la sudorosa calva de Enrique Sarasola, actor que da vida a Drácula con mucho ímpetu. Luego, distintas y demenciales subtramas se abren, sin que ninguna llegue a su desenlace. Aunque importa tres pitos que lleguen o no…
El caso es que no tenía yo a esta película entre mis favoritas del director, huelga decir que es infame, malísima, sin embargo es tan tonta, descerebrada y loca, que tras un reciente visionado, y habiendo visto auténticos bodrios insufribles dentro de la época vídeo de Franco, lo cierto es que con esta te ríes y, si me apuran, puedo llegar a decir que está entre las tres o cuatro más entretenidas. Ojo, no digo entre las tres o cuatro mejores, sino más graciosas.
Para esta majadería de Franco, entran en co-producción hispano-germana, Jacinto Santos y Carster Frank, habitual actor de Marian Dora, cabeza visible del cine extremo alemán y perpetrador de salvajadas varias con esa troupe, que aquí no solo pone sus dineros e infraestructura al servicio de Jess, sino que nos regala un papel secundario de corte cómico dándole la réplica a Dan Van Hussen, mítica figura de los espagueti western que interpreta a una suerte de Van Helsing ciego que resulta ser lo más divertido del sarao. Más divertido aún en la versión doblada al castellano de la misma, ya que, supongo que por capricho, le dobla el propio Jess Franco con su soniquete inconfundible y, claro, si a eso le añadimos el hecho de que todo el doblaje es una cutrez de narices, no pega, por lo que es difícil que el espectador al reconocerlo no suelte aunque sea una carcajada.
Del mismo modo “Killer Barbys Vs. Drácula” supondría el último papel en un largo para Aldo Sambrell, igual de mítico que Van Hussen y por los mismos motivos, interpretando al gerente del parque de atracciones que está enamorado de Silvia Superstar, esta no le corresponde y, en consecuencia, le llama puta. Sambrell además canturrea canciones de pirata en el mismo escenario del que no se bajan The Killer Barbies, con un coro de señoritas que se parten el ojete ante las cancioncillas que entona. Todo muy gratuito y sin venir a cuento.
El resto del nutridísimo reparto lo componen rostros habituales en la filmografía del tío Jess como puedan ser los de la eterna Lina Romay, Katja Bienert, Fata Morgana, Carmen Montes o José Roberto Vila que además fue contratado en calidad de guionista. Vila entregó un guion de aproximadamente 40 páginas en el que se contaba una historia de corte pop al estilo de las películas que Richard Lester hizo para "The Beatles". Pero una vez comenzado el rodaje, Jess y Lina lo abordaron como les pareció bien, improvisando situaciones sobre la marcha y no respetando en absoluto el guion por el que Vila fue contratado. Por eso en los créditos aparecen tanto Vila como Jess y Lina.
Por si eso fuera poco, se cuenta por ahí que la película se pergeñó con un dinero del productor Jacinto Santos que se sumaría al resto que pondría la producción alemana. En realidad Santos no llegaría a gastarse un duro en la misma porque, con el montante y material técnico de los alemanes, Franco rodaría esta película y todavía le sobraría para sacarse de la manga dos más, “Flores de perversión” y “Flores de la pasión”, por lo que el negocio, en el caso de que lo hubiera habido como antaño, salió redondo. Sin embargo, la película es tan caótica y poco profesional, que tras un pase en la Semana de Donosti en el que el público no tuvo piedad con ella hasta tal punto que Jess Franco salió del cine mosqueado, no llegó a estrenarse en cine en nuestro país, apareciendo en DVD años después a través de "Vella Visión", tras ser rechazada por "Manga Films" que, al escuchar el desastroso audio de la cinta, decidió cancelar su lanzamiento.
Y sin más. Un puro descerebre que, quizás, ha mejorado, contra todos los pronósticos, con el paso del tiempo. Es mala a rabiar… pero te ríes un rato.

jueves, 17 de abril de 2014

ASALTO SIN LÍMITE

Me resulta muy curiosa la carrera del director Russel Mulcahy, tan capaz de hacer una obra de entretenimiento muy visible, como de hacer una pestecilla para televisión de lo más lamentable.
Después de hacer mogollón de vídeo clips para las estrellas pop más famosas del momento, se convirtió en un cotizado director con “Razorback: Los colmillos del infierno” para pasar directamente a dirigir una película que, aunque a día de hoy podamos cuestionar su calidad, hay que reconocer que se trata de un icono de la época como es “Los inmortales”, todo un éxito que, convertida en saga, la segunda entrega ya era un tostonazo de aúpa. Y se puede decir que ahí comenzó el declive de lo que en un principio parecía un prometedor talento. Consecuencia de “El silencio de los corderos”, intentó otro éxito con “Ricochet”, que aún con cierta repercusión, no fue el éxito que debería ser. Después deambuló sin pena ni gloria por pequeños títulos de acción, hasta que volvió a intentar un “rompe-taquillas” con “La Sombra”, y lo que consiguió fue hundir su carrera en el lodo. A finales de los noventa, rueda dos títulos “explotation” para fin de milenio como puedan ser “La sombra del faraón” para chupar del frasco de “La momia” o “Resurrección” con su amigo Christopher Lambert y haciendo lo propio con “Seven”, esta vez haciendo un calco de esta más cercano a la vergüenza ajena que a otra cosa.
Después su carrera se vio inmersa en una vorágine televisiva – de la cual es fruto la peli que nos ocupa- para, esporádicamente, volver al mainstream de la mano de cosas como  “Resident Evil. Extinction” o al videoclub más especializado con la muy maja  “Give em´ Hell Malone”.
Si no es curiosa esta carrera, no se cual lo es.
El caso es que ser un director que sabe desenvolverse, como fuere, en películas de gran presupuesto, le confiere la facultad de, cuando hace una “T.V. Movie” como este “Asalto sin limite”, sacarle el máximo partido al ritmo, presupuesto y entorno televisivo, con lo que en esta ocasión tenemos un telefilme que, siendo malo y pestoso como es, al menos es altamente entretenido. Es más, yo diría que es superior a muchas de sus películas más gordas. Si es cosa del azar o del buen hacer eso ya sería otro cantar.
Cuenta la historia de un individuo que roba coches con una solvencia absoluta. Y como los roba muy bien, toma contacto con unos mafiosos que le encargan robar una serie de coches, entre ellos, un prototipo. Mientras cumple su cometido, una banda de “Gangstas” le tocará las pelotas. Pronto el espectador verá que el ladrón de coches, en realidad está metido en todo este rollo por un trato con el F.B.I, que no voy a desvelar por si les pica la curiosidad de verla.
Una película televisiva, sin duda, consecuencia de “A todo gas” destinada al mismo tipo de público y con similares intenciones, solo que, con mucho menos dinero de lo que costó la otra, con actores mucho menos carismáticos que esa, y con una trama, sin duda, mucho más discreta, consigue resultados infinitamente más óptimos, si no en los artificios, si en las cotas de entretenimiento, porque lo cierto es, que mientras que esta me la comí del tirón, dejándome un buen saborcillo de boca, cualquiera de de la saga “Fast & Furious” no aguanto ni cinco minutos. Y con directores, en teoría, mucho más solventes que el irregular del Mulcahy.
En el reparto, destacamos al prota, el video clubero y televisivo Eric Palladito, y como mafioso malvado, raro y desperado tenemos a Michael Madsen, que ha pasado de ser un Harvey Keitel del nuevo mileno, a ser un habitual de todas las roñas segundonas que pueblan el basto entorno de los video clubs. Una pena.
En cuanto a la peli, ya les digo, entretenidilla. Quizás más de lo esperado.

sábado, 21 de diciembre de 2013

THE LAMP (LA LÁMPARA)

Cuando en su momento escribí la reseña de la simpática "Wishmaster", comenté que la idea de un genio cuya función era conceder deseos tergiversados, para que se volvieran contra el "pedidor", me parecía cojonuda y no me sonaba haberla visto con anterioridad. Pues bien, en realidad les estaba mintiendo... solo que, entonces, no lo sabía. Ese mismo concepto también lo aplican en "The Lamp / La lámpara". No igual, no con la misma gracia y tampoco como parte esencial de su escuálida trama, pero sí, nos presentan un genio cabrón y muy mal intencionado. Y el caso es que la había visto muchos años antes que "Wishmaster", alquilada en vídeo, pero no la recordaba, cosa esta que, una vez revisada recientemente, no me sorprende ni lo más mínimo.
Una lámpara mágica que poco tiene de maravillosa, cae en las zarpas de los arqueólogos de un museo tras haber cometido unas cuantas calamidades. La hija de uno de estos queda medio hipnotizada por el objeto, tanto es así que el bichejo que lo habita la posee y aprovecha las circunstancias para convencer a sus amigotes de pasar la noche en el mismo museo, que poco tendrá de divertida y festiva y sí mucho de terrorífica (al menos para ellos, se entiende).
Parida el año 1987, "The Lamp / La lámpara", conocida también como "The Outing", ocultaba su condición de terror adolescente de saldo tras una caratula más que llamativa y efectiva (la misma que aquí les dejo). Por lo demás, pues mucha mediocridad y un puñado de anti-virtudes notorias de entre las que destaca su actriz protagonista, la pelirroja Andra St. Ivanyi, que dejaría la interpretación para ponerse a escribir, faceta esta que le ha ido bastante mejor (no cuesta nada localizar su Twitter y ver cómo se conserva de bien hoy día). El caso es que hizo lo correcto, porque como actriz es de lo más incapaz, sobre todo cuando interpreta a una adolescente tardía vestida en plan drama-teen de John Hughes poseída por el genio malvado de una lámpara. Ya de chaval me irritaba su careto. La otra noche me irritó algo menos, pero seguía resultado bastante inufrible. Tampoco el director, Tom Daley, hizo nada más -en esa faceta- tras "La lámpara". Una película repleta de "One Hit Wonders", si es que podemos considerar "wonder" a esto.
Sí, hay algunas muertes truculentas, aunque no mucho. Sí, hay efectos especiales de la vieja escuela. Sí, hay un monstruo animatrónico que sale hacia el final y, sí, está la efectiva escena de la momia que revive y de un muerdo le arranca los dedos a un infeliz. Pero todo se queda ahí, lo demás no es que brille demasiado, sobre todo ciertas incongruencias de guión, como ese "ahora estoy poseída, ahora no lo estoy, ahora vuelvo estarlo..." de la prota, por mentar alguno.
"The Lamp" es una mediocre muestra de terror ochentero absolutamente olvidable... pero la verdad es que tampoco me hizo trallar, ni me aburrí mortalmente... no sé qué creer, puede que influyera mucho la nostalgia y el hecho de que la viera en su formato videográfico, así que no se fíen mucho de mis buenas impresiones, tomen más en consideración las otras.

lunes, 26 de septiembre de 2011

EL JOVENCITO DRACULA

Curioso título del cine español, dirigido por el hoy laureado Carlos Benpar (CINEASTAS CONTRA MAGNATES, CINEASTAS EN ACCIÓN) y que toma como fuente de inspiración, con descaro y sin ningún tipo de pudor, el éxito del año anterior (1976) EL JOVENCITO FRANKENSTEIN de Mel Brooks.
Desde luego, es una película rara y confusa, que sin embargo me ha dejado un buen sabor de boca.
El nieto de Drácula, ya viejo, deshereda a su hijo Jonathan Drácula por sosainas, y en su lugar deja todo su patrimonio a una jovencita llamada Guillermina, hija de la momia Dolores.
Cuando esta y una amiga suya llegan a Transilvania, se topan con un pueblo monopolizado por Van Helsing, con un bisnieto de Renfield que no duda en engañarlas para acostarse con ellas, y con un bisnieto de Drácula que medio filosofea, y que para heredar el legado, deberá dejarse de rollos filosóficos, abandonar su fuerte ramalazo homosexual y morder a una doncella cuando apenas quedan y cuando este no ha practicado el vampirismo en su puta vida.
Esta peli es lo más curioso que me he echado a la cara en tiempos.
Es la obra de un intelectual desmelenándose por completo, pasándose todo lo serio por los huevos y abogando por el humor, muy a su manera.
Hay chistes “spoof”, guiños directos a la película de Mel Brooks, chistes más chabacanos al estilo hispánico y sin embargo es una película terriblemente personal.
No se confundan, aunque salga en listas de títulos clasificados “S”, tiene algo de destape, pero nada que ver con ese tipo de cine. Esto son palabras mayores comparado con todo aquello.
Rodada con mucho cuidado, incluso detectamos planos de corte arty que en cuando alguna pedantería propia de rata de biblioteca. Predomina el humor verbal al físico y es una película que hay que escuchar con atención. Casi toda ella son diálogos, y aunque a priori parecen de lo mas absurdos, pronto nos damos cuenta de que todos y cada uno de ellos son graciosísimos y están llenos de miga.
El resultado final es más deudor de Monty Python que de la que homenajea y explota.
Después de todo, es un film para que los culturetas se partan la caja con algunas de las referencias y chascarrillos, que el público llano de aquella época no era capaz de detectar, por eso fue un fracaso de taquilla absoluto, y de ahí su condición de rareza.
En el reparto el propio Benpar interpretando a este singular Drácula, un inconmensurable Víctor Israel como Renfield, el indispensable en toda joya rara que se precie Mir Ferry como Van Helsing, una absolutamente caliente Susana Estrada, mas recatada que de costumbre, Verónica Muriel y Marina Ferri.
Una delicia de película, no apta para la mayoría. Y por supuesto, la única comedia del cine español en la que puedes sacar lecturas implícitas e interpretarlas como te salga de los cojones, intercaladas con soltura y oficio con chistes de todo tipo.

miércoles, 20 de octubre de 2021

GALERÍA DE ESCANEOS BONITOS 1 (PROYECTOS ABORTADOS)

Imágenes extraídas de las fermosas páginas de "Mad Movies", "L´Ecran Fantastique" y otras revistas franchutes que me alegraron la adolescencia por ahí los años 80/90....


Antes de convertirse en el truño de Brian Yuzna que todos
hemos sufrido, la adaptación del sexy y sangriento cómic
"Faust" iba a llevar el sello de Stuart Gordon en la dirección
y el de la scream queen Brinke Stevens en el apartado tetil.
Este es el fabuloso pre-cartel. El personaje titular lucía aquí
bastante mejor que lo que finalmente fue. A veces no hace falta
tanto látex y tanta mandanga para conseguir algo digno.



En 1967 el legendario maquillador Dick Smith tenía un sueño,
crear una momia de look moderno -para la época- y genuinamente
aterrador. La excusa era adaptar la novela "Lot 249" de Sir Arthur
Conan Doyle, pero no logró convencer a ningún productor.
Tuvieron que pasar un porrón de años para que esta entrara a formar
parte de la antología "El gato infernal" (o "Tales from the darkside,
the movie"), aunque sin ninguna vinculación con el Sr.Smith.
Lo de arriba es la imagen de ese fracasado intento.



Aunque comparten título, este "Storm Warning" nada tiene que ver con
la película de Jamie Blanks. Por lo que vemos, aquí la cosa iba de nazis
mutados en zombies atacando chicas despelotadas. Pura serie Z con pinta altamente
sabrosona. Pero, al parecer, el film nunca llegó a buen puerto. ¿Nos lamentamos?.
Según los datos disponibles, el director se llamaba Bill Dever y en el reparto
figuraba una scream queen por entonces -1992- algo verde aún, Debbie Rochon.


"The Dirty Filthy Slime" contaba con dirección de David DeCoteau
y guion de Kenneth J. Hall. Seguramente habría terminado formando 
parte de las arcas de "Beyond Infinity Films". Pero nunca se rodó. Tampoco creo
que haya que lamentarse, probablemente hubiese sido un truño gordo...
sin embargo, para la posteridad queda ese título maravilloso que,
traducido, sería algo como "La sucia y asquerosa masa" o
"La sucia y asquerosa baba"... por ahí irían los tiros.
Sensacional.



Y cerramos la paradita con otra del ínclito DeCoteau.
Otra que nunca se hizo... la segunda parte de su
famosa y costrosa "Creepozoides". Como ven, volvía
el niño mutante, volvía Linnea Quigley y... en fin...
¿¿qué más dará a estas alturas??.

martes, 15 de junio de 2010

STAN HELSING

Por mucho productor ejecutivo de "Scary Movie" que se meta en este embolao, y por mucho Leslie Nielsen que haga un cameo, no estamos ante un “spoof” genuino, ni ante una película del todo paródica. Estaría mas en la onda de pelis como "My name is Bruce". ¿Y saben qué? Con tanto “spoof” malo que se hace últimamente, casi lo prefiero.
Un dependiente de un video-club llamado Stan, tiene que irse a su fiesta de Halloween pero, antes, debe entregar unos dvd´s a la madre de su jefe, si no lo va a despedir. Camino de la fiesta, en el coche de sus amigos, decide hacer un desvío para entregar los dvd´s, con tan mala suerte que acaban perdidos en un extraño pueblo asediado por monstruos y allí descubre que es un descendiente de Van Helsing y el destino le ha puesto allí para acabar con estos monstruos. Y lo hará de la manera más absurda.
Video-clubera, mala como ella sola, de puro absurda acaba cayendo hasta simpática, gracias, como no, a los monstruos a los que Stan Helsing debe enfrentarse. Estos no son otros que unas replicas customizadas, pero muy fieles a los originales de criaturas del cine moderno. Si entendemos como monstruos clásicos al hombre lobo, Drácula, la momia o Frankenstein, entendemos como sus réplicas actuales a Jason, Freddy, Michael Myers, Leatherface, Pinhead y Chucky… Y ahí están, no todo el tiempo que nos gustaría, pero cuando lo hacen, es lo mejor de la peli. Eso si, de vergüenza ajena el numerito que se marcan a lo "Village People" cantando el "Y.M.C.A", cambiando la letra por otra de temática mas “slasher”.
¿Los chistes? Malos. ¿La trama? Tonta y absurda. ¿Y entonces, donde radica la gracia del engendro? En que se trata de un homenaje a los monstruos modernos y al video-club en particular, y eso a los fans, nos toca la fibra. No llega ni a entretenida, pero la vemos con agrado.
Después de meter el cuezo en algunos productos de terror en las labores de producción, Bo Zenga, debuta en la dirección con esto.
Y si, Leslie Nielsen hace uno de los mejores papeles de su carrera, motivo por el cual también merece el esfuerzo de consumirla.

sábado, 20 de febrero de 2021

TERRIFIER

Descubrir "All Hallows´ Eve" / "La víspera de Halloween" fue una grata sorpresa para mí y para un montón de peña que quedó encantada con aquella modesta pero simpatiquísima peli de episodios y, muy especialmente, su terrorífico protagonista, el payaso Art. Tal fue así que, raudo, el director y guionista Damien Leone, anunció secuela, "Terrifier". Naturalmente la esperé con muchas ganas y las expectativas bien altas, lo que dio como fruto, por previsible que suene, una decepción. Me pareció tremendamente aburrida, carente de garra y del encanto de la otra. Opiniones estas que compartía con Víctor y su respectiva reseña.
Pasa el tiempo y un día se me presenta la oportunidad de consumir "Terrifier" doblada al castellano (la otra la vi subtitulada). Pienso "A ver qué tal ahora". Y sí, se produce el milagro, sin expectativas me entra bastante mejor. Tanto que me planteo escribir una reseña alternativa a la de mi compañero. Pero no cuaja. Tal vez solo me había pillado el día tonto. Pasan unos meses, insisto una tercera vez... ¿Y?.
Lo primero que hay que hacer antes de sentarse en el sillón es olvidarse de "La víspera de Halloween". Tanto como los artífices del film. Nada de historias cortas, nada de Art en plan hilo conductor. En realidad estamos ante un spin-off, más que nada porque "La víspera de Halloween" sí cuenta con una segunda parte, de parecida estructura, pero sin presencia de Art ni nadie vinculado a la original. Lo que "Terrifier" ofrece es una especie de "slasher" moderno y lineal en el que dos chavalas son acosadas -la noche de las brujas, obviamente- por el psicótico clown. Es por ello que, en cuestión de ritmo, la cosa flojea un pelo. Las persecuciones se hacen algo largas al no disponer del suspense necesario. Y todo se torna más terrenal, sin explotar tanto la colorida decoración de la festividad, sin la incursión de aliens belicosos o sectas satánicas y sin descarados guiños cinéfagos. Una vez asumido ello, lo que queda no está ni tan mal. Posee algunos momentos genuinamente inquietantes (toda la escena en la pizzería entre Art y las chicas está de coña), una ración de gore absolutamente brutal y despiadado (al contrario de la opinión popular, la decapitación me resulta más impactante que el aserramiento, básicamente porque está mejor facturada y gasta una mayor verosimilitud) y ese Art que, en fin, siempre funciona. Cojonudo. Posiblemente estemos ante el más efectivo monstruo cinematográfico de creación reciente.
Entre lo estrictamente chirriante destaca la cutre-morgue que sale al final, con pinta de haberse construido en el garaje de un colega. O la cansina treta de mostrar a la víctima rebotarse ante su agresor, dejarlo k.o., pero no rematarlo y escapar, a sabiendas de que aquel despertará y se tomará la revancha. ¡Venga señores de las películas, ya no cuela!.
Obviamente, hay un "Terrifier 2" actualmente en plena post-producción. Y me alegra, la esperaré con ganas... pero también cautelosamente, no quiero que se repita la decepción. Lo mejor es saber que Damien Leone seguirá atado a su creación, porque la única vez que se apartó de ella con "Frankenstein contra La Momia" le salió un churrazo que aún duele recordar.
Rectificar es de sabios. "Terrifier" está un rato bien. Si la localizara en dvd -edición patria- la compraría y luciría al lado de la copia de "La víspera de Halloween" que poseo.

martes, 13 de septiembre de 2011

PUNISHER: FRANKEN-CASTLE

Todos aquellos que siguen los comics Marvel, ya sabrán que en uno de los últimos eventos, Reinado Oscuro, Daken, el hijo de Lobezno, enviado por ordenes de Norman Osborn , actual jefe de Hammer, organización que sustituye a Shield, acaba rajando de arriba a abajo al Punisher, dejandolo en pedacitos muy pequeños. Acaban con un personaje mítico a manos de uno de los mas desagradables y para mi, mas simplones y sin sustancia. Fuimos muchos los que nos sentimos "traicionados", Frank no merecía morir de esta manera, pero lo que hicieron luego con el, parecía que seria algo mucho peor.

Los restos del Castigador son cogidos por los morlocks y llevados a la ciudad de los monstruos. Allí en las alcantarillas, Morbious el vampiro, la momia y un hombre pez que no recuerdo como se llama, reviven a Castle a modo de monstruo de Frankestein. Necesitan su ayuda y su estrategia militar para proteger la ciudad de monstruos. En una enorme batalla Franken-Castle, el cual se tiene que tomar unas pastillas cada ciertas horas para no perder el control y dejar paso al monstruo que lleva dentro, es herido de gravedad. La única forma que tienen de mantenerle con vida es metiendo en su pecho, una gema de sangre, una piedra preciosa de gran poder dominada por un demonio extradimensional (toma ya!) Esta gema ira curando a Frank, le ira devolviendo su cuerpo humano y le otorgara una gran fuerza, pero también envenenara su mente llegando a no discernir entre una venganza con sentido y el matar por matar. Todavía siendo Franken-Castle, dará con Daken, y con el tendrá un dialogo, mientras se zurran a base de bien, en el que Remender (el guionista) analiza y despieza (metafórica y literalmente) el personaje del Punisher tal y como se le puede ver en la actualidad y teniendo en cuenta todo su recorrido.

Era lógico que el personaje acabara siendo humano de nuevo, en el universo Marvel es raro que los cambios permanezcan mucho tiempo, y si bien al principio pensaba que este arco argumental iba a ser una porquería, me ha sorprendido gratamente. Ahora volvemos a estar como al principio, solo que gracias a la gema, Castle es ahora algo mas joven y sigue en plena forma. Ya tengo ganas de seguir sus nuevas aventuras.

miércoles, 23 de julio de 2014

EL MIRÓN

Cuando se habla de José Ramón Larraz, en primera instancia se suele reivindicar la etapa adscrita al fantástico que cultivó al principio de su carrera en Inglaterra. La de más prestigio, que incluye cosas como “Las hijas de Drácula”, “Síntomas” o “Violación… ¿Y?”. En segundo termino, y ya muy de lejos, se reivindican las chungadas que hizo con José Frade, aquellas mierdas facturadas con dos pesetas que se estrenaban en cines de tercera como “Al filo del hacha” o “Descanse en piezas”. Y  ya, para el público especializado, tienen mucho culto cosas ochenteras como “Los ritos sexuales del diablo”. A mí me llevaban los demonios porque se consideraba a Larraz un director de cine de terror, obviando que había cultivado otros géneros como la comedia, y yo rompía lanzas en favor de “Polvos Mágicos”, “Juana la Loca… de vez en cuando” o “La momia nacional”. ¡Ah! Y  “Sevilla Connection”, por supuesto. Pero claro, los cuatro gatos que podamos ver las películas de este señor, tenemos bien trillados sus títulos más significativos. No obstante, sin ser una cosa devastadora, la filmografía de  Larraz posee muchos otros, que caen entre medias, y casi nadie habla de ellos. Hay mucho y muy mediocre. Y es que si todas las películas citadas pueden llegar a gustarme por motivos siempre ajenos a la calidad cinematográfica, estos del medio, totalmente inadvertidos, no interesan ni a los fanáticos del terror, ni a los de las comedias cafres, resulta que son el grueso de su filmografía.
“El Mirón”, es una de esas películas.
Engañosa, porque tiene toda la pinta de tratarse de una clasificada “S”, y en realidad es un dramón de corte erótico, que, aun con escenas de folleteo, resultan blancas e inofensivas.
Una película que le valió algún que otro premio a su protagonista Héctor Alterio (a pesar de que aparece doblado) quien tiene que lidiar con las dos rémoras del cine español de la época (1977), que son la transición y el “Destape”. Así, la cosa es un coñazo de aúpa, casi insoportable, al que, eso sí, le encontramos muchos ramalazos de lo que el Larraz etapa inglesa fue. Y es que seamos serios, “El Mirón” es un tostón… pero las pelis británicas de Larraz, a rasgos generales más interesantes por el contenido fantástico y terrorífico, no dejan de ser igualmente soberanos y eternos rollos.
Cuenta la historia de un caballero que insta a que su mujer se folle a otros  delante de él. Incluso participa activamente, para luego echárselo en cara a ella todo el tiempo y que los celos le coman. Y claro, esa es la única manera en la que él se excita… en definitiva, que es un jeta. Su madre, harta de esta situación, increpará a la puta de su mujer… más o menos.
El producto, antes de ser visto, contaba con todos los elementos para resultar atractivo al público de aquellos años,  lo que se tradujo en una buena taquilla de 500.000 espectadores.
Junto al prestigioso, a posteriori, Alterio, tenemos a Pep Munné, Alexandra Bastedo, Aurora Bautista y Carlos Ballesteros.
Muy flojilla.