miércoles, 1 de septiembre de 2010

LA ANGUSTIA DEL MIEDO

Vi esta película por primera vez hace como siete u ocho años. Me pareció tan aburrida, que creo que no aguanté ni media hora, la acabé quitando. Menos mal que anoche me dio por repetir.
Sí, es aburrida, pero esta vez pude acabarla, porque el aburrimiento es un protagonista más (de una película meramente contemplativa), y he de decir que esta vez me encantó.
Un individuo con pasado traumático ingresa en prisión 
tras disparar a una anciana. Cuando cumple condena, sale de la cárcel y decide tomar un taxi. Una voz en off en primera persona nos va contando su vida, hasta que llega a una casa en medio del campo, entra y, no sin cierta dificultad, va matando a todos los miembros de la familia, mientras esa voz nos explica cosas que poco o nada tienen que ver con lo que está haciendo. Y todo esto a tiempo real, más o menos.
Aseguran que está basada en hechos reales.
Maravillosa y cautivadora. De esas que te deja reflexionando tras el visionado. Hay en este "Angst" (título original) un momento en el que el protagonista da de puñaladas a una bellísima joven, todo muy grafico, y acaba vomitando. Por primera vez en una peli de estas características (¡algo que no han conseguido ni los "mondo", oigan!) me entraron arcadas a la par que al asesino, no llegué a vomitar, pero al loro con el nivel de concentración, y la simbiosis. Raro…
Otro momento de arcadas fue en el que, ya avanzada la película, familiarizado con el repugnante asesino y teniéndole un asco que te cagas, se va a un restaurante a comerse una salchicha alemana. El ver como procede, con esos dientes separados, fue otro instante de repulsión.
La película me dejó con mal cuerpo, y eso a estas alturas, es algo muy grande y que pocas consiguen. Puesto que tiene muchos momentos en los que no ocurre nada, puse especial atención en la dirección y como estaba filmada. En ese aspecto, no es que sea una película buena, ¡es que es una obra maestra! La cámara flota continuamente, bien alrededor del prota, o bien en contrapicados imposibles que en movimiento le siguen sobrevolándole la cabeza… ¡no para quieta un segundo! Imagínense el lugar más raro donde situar una cámara. Bien, pues ahí la colocan, creando los planos más raros e imposibles que he visto. En ese sentido, dirección, montaje, planificación, me ha gustado incluso más que en sentido psicológico.
Muy maja, y eso que yo la tenía en baja estima.
El extraño director es Gerald Kargl que, aunque escribió el guion de otra película más, solo dirigió esta. Y yo me pregunto ¿Por qué? Habrá que investigarle, que no sé por qué me da, que no va a ser una persona normal y corriente.