Un individuo no quiere ir a la guerra de Vietnam ni de coña. Pide consejo a dos colegas, quienes le proponen que, o se haga pasar por mariquita, o finja una enfermedad. Esto da pie a un montón de absurdas conversaciones.El resultado, siendo una de las primeras de Brian De Palma y la primera que interpreta Robert De Niro, curiosamente está considerada como una de las peores películas de la historia. Esta denominación en absoluto viene a cuento, entre otras cosas porque el asunto ha venido con el tiempo: En su momento la vieron cuatro gatos y luego pasó al más vil de los olvidos, pero claro, como es de Brian De Palma, y con Robert De Niro, con los años y la fama de estos dos, un grupito de críticos se han tenido que reír de la película (¿quizás para relanzarla?). Obviamente se basan en nada, porque el producto es más amateur que profesional, y completamente deudor del underground que en los USA se hacía esos años. Y, a parte de eso, no creo que sea en absoluto mala.
La peli está resuelta a base se conversaciones, una detrás de otra, totalmente surrealistas y no especialmente graciosas, y está envuelta en un halo de “todo vale”, es decir, que se nota un huevo que hay mucha improvisación, y que tampoco importa excesivamente si De Niro mira a cámara compulsivamente. Un par de osadas y (también) surrealistas escenas tórridas, y un montaje con miles de cortes, en planos fijos.Quizás ha sido vapuleada porque no es un De Palma al uso. Aquí se aboga por la espontaneidad y, un poco, la chapuza, la historia no es del todo importante, y sí lo es la estética (en este caso una del todo underground, pero porque eso es lo que es). Queda muy lejos del espectáculo mainstream que el director nos ha ofrecido después, con milimetrados montajes y grandilocuentes escenas. Pero claro, este es el De Palma primerizo y progre, que si sabía algo de técnica cinematográfica hizo todo lo contrario, y a mi eso me parece muy grande.
No obstante, que crean que es una mala película no es óbice para que las distintas distribuidoras traten de hacer negocio con ella, por eso, de los cientos de posters promocionales que posee "Greetings", he elegido dos: el original con el que se estrenó, en el que Robert De Niro ni aparece en los créditos y lo que se vende es el concepto “película social y sexual”, y el de una reciente edición en DVD, donde no solo se muestra la imagen de De Niro, sino que además nos la venden como si fuera una peli del De Niro actual. Menuda Jeta ¿os imagináis el careto del que pique con esto?