De los escritores cinematográficos que pueblan las páginas más comerciales, sin duda mi favorito es el tristemente fallecido Miguel Ángel Prieto, autor de aquella obra maestra titulada "Malditas Películas".Unos años después de su muerte, su editorial publica, creo que por primera vez, su libro de debut, que si bien nos enfrenta a una lectura amena, se queda un poco desfasado si ya has leído "Malditas Películas", puesto que las leyendas negras más interesantes de Hollywood aquí expuestas ya vienen y mejor explicadas en el otro.
Claro que esté está escrito en 2003, así que hay que verlo con otros ojos.
En definitiva, el libro cuenta en forma de grupos y listados las muertes, escabrosas o no, más significativas de la historia de Hollywood, sus asesinos, los acosos y acosadores (¿sabían ustedes que Sean Young enviaba muñecas ensangrentadas a James Woods, cuando este la abandonó…? ¡Sorprendente!) y todo aquello que tenga que ver con el morbo en cuanto a las estrellas, bien explicadito y bien entretenido.
A destacar el pasaje sobre el caso de O.J. Simpson, que visualizamos como si viéramos una película, o el tan tan demencial como estúpido de Robert Blake y su famoso “Fui a buscar mi pistola al restaurante”. Un autentico zoquete.
Las pegas son que se centra demasiado en viejas estrellas del cine mudo o de primeros años del sonoro, desconocidos para el lector/espectador medio y/o joven (y tampoco le interesan). Por otro lado, tiene demasiada foto enorme a más de media página, y un número ridículo de las mismas, con lo cual en un par de sesiones nos leemos el libro entero.
¿Qué por qué aparece esto ahora y no en 2003? Ni fucking idea, pregúntenselo a los de la editorial.
En definitiva, el libro cuenta en forma de grupos y listados las muertes, escabrosas o no, más significativas de la historia de Hollywood, sus asesinos, los acosos y acosadores (¿sabían ustedes que Sean Young enviaba muñecas ensangrentadas a James Woods, cuando este la abandonó…? ¡Sorprendente!) y todo aquello que tenga que ver con el morbo en cuanto a las estrellas, bien explicadito y bien entretenido.
A destacar el pasaje sobre el caso de O.J. Simpson, que visualizamos como si viéramos una película, o el tan tan demencial como estúpido de Robert Blake y su famoso “Fui a buscar mi pistola al restaurante”. Un autentico zoquete.
Las pegas son que se centra demasiado en viejas estrellas del cine mudo o de primeros años del sonoro, desconocidos para el lector/espectador medio y/o joven (y tampoco le interesan). Por otro lado, tiene demasiada foto enorme a más de media página, y un número ridículo de las mismas, con lo cual en un par de sesiones nos leemos el libro entero.
¿Qué por qué aparece esto ahora y no en 2003? Ni fucking idea, pregúntenselo a los de la editorial.