El clásico golfo listillo, ligón y vividor, intrínseco a la comedia de los años ochenta (y esta lo es, concretamente 1986), descubre accidentalmente que unos mafiosos han drogado a un caballo para que gane una carrera al día siguiente. Sin embargo, los criminales también le descubren a él, lo que dará pie a un, como bien aclara el título, gran enredo ("A fine mess" en v.o.) y muy tremebundo en el que acabarán implicados el mejor amigo del golfo, el capo de los mafiosos, su no tan santa esposa y unos policías, entre otros.
Asociado a Tony Adams, productor de todos los "Pantera Rosa" setenteros, Blake Edwards se marca un vodevil de manual en el que los equívocos pero, sobre todo, los continuos cruces del elenco, abriendo y cerrando puertas, son constantes y a ritmo razonablemente acelerado. Añadan unos gotitas de slapstick y ciertas dosis controladas de sal gruesa -¡era la época!- para amenizarlo todo. El resultado, como dirían -y dijeron- los críticos "zerioz", queda a leguas de los clásicos de su director... pero tampoco es del todo desdeñable. Una cosita cortita (ni alcanza 90 minutos), que no provoca carcajadas, pero sí algún momento de risiña gracias a puntuales ocurrencias genuinamente graciosas. Entre ellas, el mega-supositorio que le encasquetan al caballo por el bul para que corra más y, como no podía ser de otro modo, terminará en el orto de uno de los protagonistas (humanos) con hilarantes consecuencias. Incluso Edwards se marca un simpático guiño/tributo al espagueti western justo antes de los créditos finales.
Ted Danson, todavía fresco de "Creepshow", encabeza un reparto tan florido como a mi me gusta. Le siguen Howie Mandel (da la sensación de que pretendan lanzarlo como nueva estrella de comedia, cosa que no lograron, a pesar de otro intento al año siguiente con "Una auténtica vida de perros". Finalmente su labor más conocida es como la voz de "Gizmo" en la franquicia "Gremlins"), María Conchita Alonso, Jennifer Edwards (hija del dire), Stuart Margolin, el clásico de Edwards Richard Mulligan, tan histriónico como siempre, Paul Sorvino, Dennis Franz (habitual de Brian De Palma) y papelitos menores para Keye "Gremlins" Luke, James "Babe, el cerdito valiente" Cromwell, Rick "No matarás... al vecino" Ducommun y Theodore "Qué asco de vida" Wilson.
Ver y olvidar/borrar.
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sábado, 6 de junio de 2026
sábado, 31 de enero de 2026
SESIÓN DOBLE: ¿QUIÉN ES HARRY CRUMB? + DOS TIPOS GENIALES
Ya de chaval, y por proximidad de fechas y temática, vivía convencido que "¿Quién es Harry Crumb?" se parió intentando aprovechar el pepino que supuso "Agárralo como puedas". Podría decirse que estamos ante una observación injusta, ya que también "Frank Drebin" chupaba de la misma fuente que "Harry Crumb", es decir, el "Inspector Clouseau": detective/poli patoso, algo imbécil y arrogante, que allá donde va crea caos y destrucción pero, al final, y sin saber muy bien como, termina resolviendo el entuerto de rigor. Bien, sí, ok... pero es que "¿Quien es Harry Crumb?" dispone que algunos gags EXACTAMENTE iguales a los del clásico de los ZAZ, en especial uno que implica cierto pez. El resto no tira tanto de "spoof", apostando más por el "slapstick" puro, a base de algunas "set pieces" bastante graciosas y potentes, siendo la del aire acondicionado la que mejor funciona.
Por supuesto estamos ante un vehículo de lucimiento para el bueno de John Candy, quien interpreta al peor de una saga de brillantes detectives. El villano, con el fin de ocultar su culpa (lo siguiente podría considerarse un poco "spoiler" pero, vamos, se ve venir a los diez minutos), le ficha convencido de que su incapacidad será beneficiosa para las pérfidas triquiñuelas que se lleva entre manos. Tal vez el toque más original sea que la trama principal, la del secuestro de una niña rica, se mezcla con la de un intento de asesinato, dando pie así a algunas simpáticas confusiones.
Candy se rodea de rostros carismáticos como el caidísimo en desgracia Jeffrey Jones, Annie Potts (la secre de "Los Cazafantasmas" en un inesperado rol de "femme fatal"), el bueno de Tim Thomerson, Shawnee Smith (la heroína de "El terror no tiene forma") y cameo coleguero para Jim Belushi, dando pie a una coña sobre la "Cherry Coke" que en España se nos escapó porque todavía no había llegado a este país (y el doblaje lo resuelve como puede). El director, Paul Flaherty, básicamente se ha movido en el mundo de la comedia, televisiva o cinematográfica, firmando otras cosillas como "Plantón al cielo", "Clifford" o la serie oficial de la revista "Mad".
"¿Quién es Harry Crumb?" fue un fracaso en salas norteamericanas, por lo que acá llegó directamente en vídeo. O así fue en Barcelona. ¿Sorprende? Nah... se puede consumir, sin más, pero queda lejos de ser brillante y, por supuesto, muy muy muy por debajo de su modelo a imitar.
Por supuesto estamos ante un vehículo de lucimiento para el bueno de John Candy, quien interpreta al peor de una saga de brillantes detectives. El villano, con el fin de ocultar su culpa (lo siguiente podría considerarse un poco "spoiler" pero, vamos, se ve venir a los diez minutos), le ficha convencido de que su incapacidad será beneficiosa para las pérfidas triquiñuelas que se lleva entre manos. Tal vez el toque más original sea que la trama principal, la del secuestro de una niña rica, se mezcla con la de un intento de asesinato, dando pie así a algunas simpáticas confusiones.
Candy se rodea de rostros carismáticos como el caidísimo en desgracia Jeffrey Jones, Annie Potts (la secre de "Los Cazafantasmas" en un inesperado rol de "femme fatal"), el bueno de Tim Thomerson, Shawnee Smith (la heroína de "El terror no tiene forma") y cameo coleguero para Jim Belushi, dando pie a una coña sobre la "Cherry Coke" que en España se nos escapó porque todavía no había llegado a este país (y el doblaje lo resuelve como puede). El director, Paul Flaherty, básicamente se ha movido en el mundo de la comedia, televisiva o cinematográfica, firmando otras cosillas como "Plantón al cielo", "Clifford" o la serie oficial de la revista "Mad".
"¿Quién es Harry Crumb?" fue un fracaso en salas norteamericanas, por lo que acá llegó directamente en vídeo. O así fue en Barcelona. ¿Sorprende? Nah... se puede consumir, sin más, pero queda lejos de ser brillante y, por supuesto, muy muy muy por debajo de su modelo a imitar.
Que en plenos años ochenta a Brian De Palma, petándolo entonces como especialista en thriller intenso, le diera por estrenar una comedia pura y dura al servicio de Danny De Vito y Joe Piscopo, "Dos tipos geniales", podría sonar raro. Pero no olvidemos que ya había jugado con el género -de la risa- unas cuantas veces en sus inicios, así que tampoco era nada tan nuevo. Lo llamativo, tal vez, es que a diferencia de aquellas, esta era muy mainstream, muy convencional.
Harry y Moe son dos mafiosetes venidos a menos, despreciados por sus compañeros del hampa. Un día intentan estafar al jefazo, pero sale mal. Apunto de ser ejecutados, ambos demuestran lealtad hacia su compinche, confesándose únicos responsables del asunto y exculpando al otro, cosa que sorprende al Capo, quien, un poco por ponerlos a prueba, decide ordenarles que se ejecuten mutuamente. Harry y Moe huirán e intentarán arreglar las cosas, con los consiguientes dolores de cabeza.
Un ritmo frenético, sobre todo a base de verborrea altiva y en continuo efecto de "pisada", muchos enredos, escasa violencia dada la naturaleza del film y, bueno, poco De Palma en todos los sentidos, especialmente aquellos de orden visual. Años después, él mismo la calificaría de "pequeña buena comedia". Yo me quedo con "llevadera".
Por supuesto, el plantel de actores que acompañan a De Vito y Piscopo es bastante espectacular, imperando sobre todo un reparto masculino a base de Harvey Keitel, Dan Hedaya y un montón de rostros típicos de todo el cine de mafiosos que se preciara de serlo. La marcianada la ponen el cameo de los papás de Martin Scorsese y un papelillo para Maria Pitillo, la futura negada protagonista femenina del "Godzilla" de Roland Emmerich.
Harry y Moe son dos mafiosetes venidos a menos, despreciados por sus compañeros del hampa. Un día intentan estafar al jefazo, pero sale mal. Apunto de ser ejecutados, ambos demuestran lealtad hacia su compinche, confesándose únicos responsables del asunto y exculpando al otro, cosa que sorprende al Capo, quien, un poco por ponerlos a prueba, decide ordenarles que se ejecuten mutuamente. Harry y Moe huirán e intentarán arreglar las cosas, con los consiguientes dolores de cabeza.
Un ritmo frenético, sobre todo a base de verborrea altiva y en continuo efecto de "pisada", muchos enredos, escasa violencia dada la naturaleza del film y, bueno, poco De Palma en todos los sentidos, especialmente aquellos de orden visual. Años después, él mismo la calificaría de "pequeña buena comedia". Yo me quedo con "llevadera".
Por supuesto, el plantel de actores que acompañan a De Vito y Piscopo es bastante espectacular, imperando sobre todo un reparto masculino a base de Harvey Keitel, Dan Hedaya y un montón de rostros típicos de todo el cine de mafiosos que se preciara de serlo. La marcianada la ponen el cameo de los papás de Martin Scorsese y un papelillo para Maria Pitillo, la futura negada protagonista femenina del "Godzilla" de Roland Emmerich.
lunes, 16 de octubre de 2023
BANDAS CALLEJERAS
“Deadbeat at Dawn”, de Jim Van Bebber, es un film al que siempre tuve mucha manía, quizás, más que por la película en sí misma, por lo que representaba al ser una de las elegidas por el sello "Gorgon Vídeo", para darle cancha a aquella moda del cine gore que se estiló durante apenas dos o tres años en los 90, y cuya consecuencia es todo ese posmodernismo y culto a lo cafre y que, aunque hace tiempo que dio sus últimos coletazos, tanto nos irrita en "Aquí Vale Todo".
“Deatbeat at Dawn” asimismo fue rebautizada para su edición en VHS bajo el oportunista título de “Gore en las calles”, que es con el que se la conoce en nuestro país, y con el que miles de chavalitos granudos se engancharon al género, pero lo cierto es que se editó genuinamente en VHS al poco de distribuirse en USA —se ve que el bueno de Van Bebber consiguió algunas ventas al extranjero— y lo hizo con un título más común de las estanterías de los 80 como es “Bandas callejeras” y con el que vamos a ilustrar esta reseña (el de “Gore en las calles” pues, que se quede en mera anécdota).
Vista hoy, libre de prejuicios, y aprovechando el master que rula por ahí perteneciente a la lujosa edición en blu-ray que tuvo a bien sacar la gente de "Arrow Video", mi opinión dista levemente de la que tenía previamente, pero levemente, porque al final “Bandas callejeras” es lo que es: un mojoncillo amateur con el exceso por bandera, rodado, eso sí, con muchísima afición.
La cosa va de una par de, eso, bandas callejeras que se odian y se dan de hostias por los inhóspitos parajes de un desolado Ohio. Cuando el jefe de una decide que es el momento de retirarse de las calles y llevar una existencia tranquila al lado de su novia, todo se complicará para que no pueda dejar la vida criminal y continuar lo que queda de película dándose de hostias con la banda contraria.
Naturalmente la trama brilla por su ausencia, pero hay que reconocerle a Van Bebber el haberse adelantado unos años al argumento de “Atrapado por su pasado” de Brian de Palma, salvando inmensamente las distancias (Naxo: Y el hecho de que la peli de De Palma se basa en una novela escrita doce años antes que el film de Van Bebber). Por lo demás, nos encontramos ante un folletín largo y tedioso donde destaca un fuerte componente dramático, con desangeladas peleas que sirven para mostrarnos las pocas cualidades de Van Bebber (que protagoniza la cinta) con las artes marciales. Durante el trasiego de peleas y venganzas, la violencia mostrada es exagerada y vemos navajazos salpicosos, desmembramientos varios y hasta un despellejamiento con cuchillo, con su correspondiente extracción de cerebro por apertura de cráneo. Nada que a estas alturas pueda sorprendernos.
La historia de “Bandas callejeras” es por todos conocida; el joven Van Bebber, cursando sus estudios en la Universidad, obtuvo una beca de 100.000 dólares para sufragar su segundo curso y, en lugar de emplear ese dinero en costearse los estudios, decidió gastárselo en película de 16 mm para rodar su ópera prima, empleando una cámara prestada por uno de los actores a tales efectos. Rodó estilo guerrilla, en plena calle y sin permisos, lo que propició que la policía lo expulsara de varios de los sets elegidos para la ocasión, o que los transeúntes intervengan sin si quiera saberlo. Se tiró cuatro años de su vida filmándola y, cuando la completó, tuvo cierto renombre dentro del mundillo del gore y aledaños, siendo presentada en infinidad de festivales. A día de hoy es un pequeño clásico del cine costroso y un título celebre para sectores “finos” del cine de género.
No obstante, Jim Van Bebber nunca salió de la marginalidad; estuvo un montón de años rodando cortos como puedan ser “Roadkill” o “Sweet Satan” y pasándolas canutas, haciendo de actor para otros directores más o menos losers, intentado concluir un biobic sobre una de sus obsesiones, Charles Manson, siendo, en definitiva, un personaje curioso, pero no tanto como para dedicarle un seguimiento en profundidad.
Su última incursión en el cine fue en 2013, con un cortometraje sobre un cocodrilo comiéndose los restos de unos veteranos de Vietnam, financiado a través de crowdfunding y titulado “Gator Green”.
Cuando se editó "Deadbeat at dawn" en España como “Gore en las calles”, recuerdo cierto sector del fandom endiosándola y asegurando fliparlo con un artefacto que en realidad era (es) un pequeño rollo que no pasa de curioso. Más tarde, esos mismos fans devinieron adictos a Tarantino y, hoy, mientras cambian pañales, no recuerdan ni por lo más remoto quien fue Jim Van Bebber.
Pero no debemos echar la culpa a la película, ajena a toda aquella moda. En realidad es una cinta amateur ochentera que obtuvo cierta popularidad entre los extraños fans del cine de horror sureño y que, en un suspiro, traspasó fronteras. Lo suficientemente singular como para que la tengamos en cuenta y le dediquemos un visionado libres de prejuicios, más allá de eso, sigue siendo una caquita con cierta gracia.... en pequeñas dosis.
“Deatbeat at Dawn” asimismo fue rebautizada para su edición en VHS bajo el oportunista título de “Gore en las calles”, que es con el que se la conoce en nuestro país, y con el que miles de chavalitos granudos se engancharon al género, pero lo cierto es que se editó genuinamente en VHS al poco de distribuirse en USA —se ve que el bueno de Van Bebber consiguió algunas ventas al extranjero— y lo hizo con un título más común de las estanterías de los 80 como es “Bandas callejeras” y con el que vamos a ilustrar esta reseña (el de “Gore en las calles” pues, que se quede en mera anécdota).
Vista hoy, libre de prejuicios, y aprovechando el master que rula por ahí perteneciente a la lujosa edición en blu-ray que tuvo a bien sacar la gente de "Arrow Video", mi opinión dista levemente de la que tenía previamente, pero levemente, porque al final “Bandas callejeras” es lo que es: un mojoncillo amateur con el exceso por bandera, rodado, eso sí, con muchísima afición.
La cosa va de una par de, eso, bandas callejeras que se odian y se dan de hostias por los inhóspitos parajes de un desolado Ohio. Cuando el jefe de una decide que es el momento de retirarse de las calles y llevar una existencia tranquila al lado de su novia, todo se complicará para que no pueda dejar la vida criminal y continuar lo que queda de película dándose de hostias con la banda contraria.
Naturalmente la trama brilla por su ausencia, pero hay que reconocerle a Van Bebber el haberse adelantado unos años al argumento de “Atrapado por su pasado” de Brian de Palma, salvando inmensamente las distancias (Naxo: Y el hecho de que la peli de De Palma se basa en una novela escrita doce años antes que el film de Van Bebber). Por lo demás, nos encontramos ante un folletín largo y tedioso donde destaca un fuerte componente dramático, con desangeladas peleas que sirven para mostrarnos las pocas cualidades de Van Bebber (que protagoniza la cinta) con las artes marciales. Durante el trasiego de peleas y venganzas, la violencia mostrada es exagerada y vemos navajazos salpicosos, desmembramientos varios y hasta un despellejamiento con cuchillo, con su correspondiente extracción de cerebro por apertura de cráneo. Nada que a estas alturas pueda sorprendernos.
La historia de “Bandas callejeras” es por todos conocida; el joven Van Bebber, cursando sus estudios en la Universidad, obtuvo una beca de 100.000 dólares para sufragar su segundo curso y, en lugar de emplear ese dinero en costearse los estudios, decidió gastárselo en película de 16 mm para rodar su ópera prima, empleando una cámara prestada por uno de los actores a tales efectos. Rodó estilo guerrilla, en plena calle y sin permisos, lo que propició que la policía lo expulsara de varios de los sets elegidos para la ocasión, o que los transeúntes intervengan sin si quiera saberlo. Se tiró cuatro años de su vida filmándola y, cuando la completó, tuvo cierto renombre dentro del mundillo del gore y aledaños, siendo presentada en infinidad de festivales. A día de hoy es un pequeño clásico del cine costroso y un título celebre para sectores “finos” del cine de género.
No obstante, Jim Van Bebber nunca salió de la marginalidad; estuvo un montón de años rodando cortos como puedan ser “Roadkill” o “Sweet Satan” y pasándolas canutas, haciendo de actor para otros directores más o menos losers, intentado concluir un biobic sobre una de sus obsesiones, Charles Manson, siendo, en definitiva, un personaje curioso, pero no tanto como para dedicarle un seguimiento en profundidad.
Su última incursión en el cine fue en 2013, con un cortometraje sobre un cocodrilo comiéndose los restos de unos veteranos de Vietnam, financiado a través de crowdfunding y titulado “Gator Green”.
Cuando se editó "Deadbeat at dawn" en España como “Gore en las calles”, recuerdo cierto sector del fandom endiosándola y asegurando fliparlo con un artefacto que en realidad era (es) un pequeño rollo que no pasa de curioso. Más tarde, esos mismos fans devinieron adictos a Tarantino y, hoy, mientras cambian pañales, no recuerdan ni por lo más remoto quien fue Jim Van Bebber.
Pero no debemos echar la culpa a la película, ajena a toda aquella moda. En realidad es una cinta amateur ochentera que obtuvo cierta popularidad entre los extraños fans del cine de horror sureño y que, en un suspiro, traspasó fronteras. Lo suficientemente singular como para que la tengamos en cuenta y le dediquemos un visionado libres de prejuicios, más allá de eso, sigue siendo una caquita con cierta gracia.... en pequeñas dosis.
sábado, 20 de mayo de 2023
JOHNNY PELIGROSO
Recuerdo cuando "Johnny Peligroso" se estrenó en 1985 y los medios de comunicación le dedicaron unos breves minutos. Al fin y al cabo, solo era otra comedia tonta más para lucimiento de ese actor de comedias tontas llamado Michael Keaton. Las imágenes me llamaron la atención por absurdas, dando a entender que aquello era una "spoof movie" con todas las de la ley. Sin embargo, a pesar de ser devoto del subgénero, no fui a verla. Su ambientación gangsteril rollo años 30 no me llamó -ni me llama- cinematográficamente hablando. Pasaría un tiempo hasta que la consumí en vídeo. Y otras tantas décadas para que se ganara mi simpatía.
Efectivamente, "Johnny Peligroso" es puro "spoof", y de los gordos. En 1984, que es cuando se rodó, el tema aún tenía tirón... aunque por poco tiempo (fue el año de "Top Secret!" y su fracaso en taquilla). Así, como todo buen producto del ramo, el argumento podría servir perfectamente para una película seria: Auge y caída de un gangster. Cómo entra en una poderosa familia, escala puestos, le sale un competidor, aparece una chica de la que se enamora y su hermano se convierte en su mayor perseguidor al ejercer de fiscal. En realidad, nada nuevo. Es el modo de contarlo donde, obvio, reside la gracia. Y, pal caso, dicho más a conciencia que nunca.
De entrada, sorprende, y para bien, que el tema musical central lo canturree Weird Al Yankovic, un nombre perfectamente vinculado al formato de la bufa absurda, quien hizo exactamente lo mismo para "Espía como puedas", además de marcarse un buen puñado de cameos en la saga "Agárralo como puedas". Y, hablando de la reina de Roma, hay un gag en la primera de ellas que lo habíamos visto cuatro años antes en "Johnny Peligroso". ¿Plagio? Mmmmh... no sabría decir, debemos tener en cuenta que en los créditos finales se menciona a Pat Proft y Neal Israel -entonces casado con la directora del film- como "consejeros". Juntos y revueltos, los nombres de esos caballeros se asocian a una ristra de títulos cómicos que quitan el hipo: Varias "Locas academias de policía", varios "Agárralos como puedas", "Locademia de conductores" o "Despedida de soltero". Es decir, dos titanes de la nueva comedia yanki asentada en los ochenta.
Efectivamente, "Johnny Peligroso" es puro "spoof", y de los gordos. En 1984, que es cuando se rodó, el tema aún tenía tirón... aunque por poco tiempo (fue el año de "Top Secret!" y su fracaso en taquilla). Así, como todo buen producto del ramo, el argumento podría servir perfectamente para una película seria: Auge y caída de un gangster. Cómo entra en una poderosa familia, escala puestos, le sale un competidor, aparece una chica de la que se enamora y su hermano se convierte en su mayor perseguidor al ejercer de fiscal. En realidad, nada nuevo. Es el modo de contarlo donde, obvio, reside la gracia. Y, pal caso, dicho más a conciencia que nunca.
De entrada, sorprende, y para bien, que el tema musical central lo canturree Weird Al Yankovic, un nombre perfectamente vinculado al formato de la bufa absurda, quien hizo exactamente lo mismo para "Espía como puedas", además de marcarse un buen puñado de cameos en la saga "Agárralo como puedas". Y, hablando de la reina de Roma, hay un gag en la primera de ellas que lo habíamos visto cuatro años antes en "Johnny Peligroso". ¿Plagio? Mmmmh... no sabría decir, debemos tener en cuenta que en los créditos finales se menciona a Pat Proft y Neal Israel -entonces casado con la directora del film- como "consejeros". Juntos y revueltos, los nombres de esos caballeros se asocian a una ristra de títulos cómicos que quitan el hipo: Varias "Locas academias de policía", varios "Agárralos como puedas", "Locademia de conductores" o "Despedida de soltero". Es decir, dos titanes de la nueva comedia yanki asentada en los ochenta.
Por todo ello (y teniendo en cuenta que entre los guionistas de "Johnny Peligroso" localizamos también a Norman Steinberg, quien formó parte de los creadores de "Sillas de montar calientes" nada menos) el humor del film no es solo tonto hasta el tuétano, además de un modo absolutamente orgulloso y abundante. Hay tantísimos gags que la calidad varía, pero desde luego sin llegar jamás a la basura arrastrada de muchas muestras recientes de "spoof" (salvo, quizás, "Weird", justamente apadrinada por Weird Al Yankovic). Entre los mejores, y que me hicieron reír, destacaría la guasa a costa de las antiguas películas sobre higiene sexual, en esta concretamente nos muestran -incluida animación- como el exceso de sexo puede hacer estallar los testículos. El retrato robot de Johnny Peligroso que, según los rasgos del dibujo, es... ¡el jodido Sylvester Stallone! La anciana madre de Johnny, con su pelo blanco y arrugas, que resulta contar únicamente con 29 primaveras, "Espero llegar a los 30", anhela. El polvo entre Johnny y su interés amoroso viene acompañado por la inevitable ristra de fuegos artificiales en los cielos. Al verlos su jefe desde otro lado de la ciudad, exclama: "Yo diría que Johnny está follando". Un titular de la prensa reza así: "Moroni deportado a Suecia. Dice que no es de allí" (con esta me descojoné a gusto). El médico que visita a la madre de Johnny, y siempre le encuentra pupas, afirma con vehemencia: "Es la tiroides", "¿Qué le pasa?" pregunta el hijo,"Que no la encontramos". Un gag muy agradecidamente de la época, por su tono políticamente incorrecto, hace referencia a la sirvienta experta en insultos racistas para todas las etnias imaginables. Tenemos un coche con los frenos manipulados que, al acelerar, acelera también la velocidad de la canción que suena por la radio. Y así seguiría y seguiría, porque quedan un buen montón de coñas más igual de graciosas y que, sin hacer de "Johnny Peligroso" un entretenimiento infalible, sí resulta una comedia loca la mar de simpática que te ayudará tranquilamente a pasar una tarde, o echar algo de claridad a un exceso de negros nubarrones.
Contribuye, y mucho, el amplio reparto, generoso en toda suerte de rostros familiares, algunos en primera fila, otros casi en función de extra. Todos entrañables. Aparte del mismo Michael Keaton, exultante en su momento de gloria como comediante, encontramos a Joe "Estamos muertos... ¿o qué?" Piscopo, seguido de un sensacional Peter Boyle, Griffin Dunne, el gran Dom De Luise en un cameo absolutamente idiota y, por tanto, muy gracioso, un inesperado Danny De Vito (protagonizando un gag surrealista que aún no sé si calificarlo de brillante o ridículo. Él y Keaton coincidirían de nuevo en "Batman Vuelve"), el cómico clásico Ron Carey (como con De Luise, habitual de Mel Brooks), Ray Walston (protagonizando un gag de "vendedor de periódicos agredido" que recuerda mucho a otro visto en "La última locura" de... sí, Mel Brooks). Alan Hale Jr, que menciono únicamente porque en 1975 aparecía en "The giant spider invasion" de Bill Rebane, y eso es motivo suficiente. Scott Thompson, uno de los esbirros del Teniente Harris en "Loca academia de policía". Gary Watkins quien, justo después, protagonizó el "Ruedas de fuego" de Cirio H. Santiago, nada menos. El feo y carismático Hank "El justiciero de la ciudad" Garrett. Jack "Cabeza Borradora" Nance haciendo de cura. Rick Rosenthal, director de "Halloween 2 (Sanguinario)", como juez. Y un titán del calibre de Carl Gottlieb, cuyo nombre va ligado a títulos de variable pero significativo peso como "Cavernícola", "Tiburón", "Un loco anda suelto" o "Amazonas en la luna", dando vida a un médico. Algo menos llamativas son las actrices principales, como Marilu Henner (habitual de la famosa serie "Taxi") y Maureen Stapleton quien, habiendo recibido un Oscar -por otra peli, of course-, debería conocer... pero no es el caso, lo que delata mi ignorancia supina. La lista sigue, no se crean, sin embargo, para ir terminando ya, me centraré en los roles vistos y no vistos de otro gran feo del cine, Vincent Schiavelli (el fantasma del metro en "Ghost" o el director de la cadena televisiva en "Man on the moon", era inseparable de Milos Forman) y un jovencísimo Lukas Haas -con sus enormes orejas- dando vida a la versión infante de Griffin Dunne. ¡¡BUF!! agotado estoy, oiga.
Todo esto lo cocina, en funciones de directora, Amy Heckerling, quien posteriormente alcanzaría una notable relevancia al responsabilizarse de "Las vacaciones europeas de una chiflada familia americana", las dos primeras entregas de "Mira quien habla", "Clueless" y un mogollón de series televisivas, algunas bastante conocidas. Resulta curioso ver cómo la mujer no tuvo manías en materializar muchos de los chistes tirando a machistas y generosamente vulgares. Sí, tal vez solo quería currar y recibir el cheque (de hecho, el fracaso comercial de "Johnny Peligroso" propició que decidiera escribir sus propios libretos, en lugar de filmar los de otros). O, tal vez, entonces estas cosas se tomaban menos a la tremenda que ahora. Buenos tiempos aquellos.
Como colofón simpático, mencionar que, por lo visto, Brian De Palma es muy fan de "Johnny Peligroso". El día del pre-estreno se partía de risa con ella.
Todo esto lo cocina, en funciones de directora, Amy Heckerling, quien posteriormente alcanzaría una notable relevancia al responsabilizarse de "Las vacaciones europeas de una chiflada familia americana", las dos primeras entregas de "Mira quien habla", "Clueless" y un mogollón de series televisivas, algunas bastante conocidas. Resulta curioso ver cómo la mujer no tuvo manías en materializar muchos de los chistes tirando a machistas y generosamente vulgares. Sí, tal vez solo quería currar y recibir el cheque (de hecho, el fracaso comercial de "Johnny Peligroso" propició que decidiera escribir sus propios libretos, en lugar de filmar los de otros). O, tal vez, entonces estas cosas se tomaban menos a la tremenda que ahora. Buenos tiempos aquellos.
Como colofón simpático, mencionar que, por lo visto, Brian De Palma es muy fan de "Johnny Peligroso". El día del pre-estreno se partía de risa con ella.
sábado, 22 de abril de 2023
DOBLE CUERPO
De todas las películas que el gran Brian De Palma rodó entre 1980 y 1989, puede que "Doble Cuerpo" sea la más "ochentera" Básicamente por ciertas decisiones estéticas, que no cinematográficas, pues el tipo seguía fiel a su estilo... o al de Alfred Hitchcock. Sí, como "Hermanas" o "Vestida para matar", "Doble Cuerpo" entra de lleno en las obras depalmeras especialmente interesadas en recrear el cine del famoso y orondo director británico. Resulta curioso como, en esos tiempos, aceptábamos tal nivel de descaro. O tal vez no tanto, porque fue despiadadamente machacada en la prensa. Hoy se la considera "Brillante". Ya sabemos como va esto...
Básicamente vendría a ser un remedo "puesto al día -al de 1984-" de "La ventana indiscreta", en la que un actor sin mucha suerte es testigo del cruento asesinato de una vecinita sexy a la que espiaba como un sucio voyeur. El tipo da con una pista que le lleva a sospechar que tras todo ello hay un complot, uno que le conducirá hasta las catacumbas del característico cine porno de su característica década. Toda esta parte se pretende sórdida y altamente erótica, o así nos lo parecía entonces. Vista hoy, resulta de lo más inocente. Es aquí donde el rollo "ochens" estalla, con presencia de muchos "nuevaoleros", muchos neones y todo un video-clip en medio del film, ilustrado sonoramente -y presencialmente- por el "Relax" de "Frankie goes to Hollywood" (graciosamente destacado en la caratula del vhs patrio, ver al final del rollete).Pero esa es, opino yo, la única concesión que De Palma se permite con respecto a la época, por lo demás, continúa jugando con la cámara en intrincadas secuencias donde los personajes se siguen unos a otros y entrecruzan. Ya había una así en "Vestida para matar". La de "Doble Cuerpo" puede hacerse un pelín pesada, pero es la maravillosa, siempre maravillosa, partitura del inmenso Pino Donaggio la que nos la hace más llevadera. Una vez superada esta parte, el film aprieta el acelerador y ya no lo suelta hasta su funcional pero satisfactorio desenlace.
Además de la referencia al porno, en "Doble Cuerpo" también se recrean las poco glamurosas condiciones del rodaje de una película de terror zetosa y mentalidad "exploitation", en la que un vampiro de aspecto muy gayer -y muy de la década también- soba las siliconadas tetas de una chica mientras churrupetea de su cuello (casi puedo visualizar a Tim Kincaid dirigiéndola). Excelentes créditos finales, by the way.
Como no podía ser de otro modo, el reparto es jugosito. Protagoniza un actor muy de su momento, Craig Wasson. Venía de "Historia Macabra" y aterrizaría en "Pesadilla en Elm Street 3", probablemente su rol más famoso. Luego, iría desapareciendo paulatinamente. Le acompañan en el periplo un siempre eficiente Gregg Henry. Una Melanie Griffith en pleno despegue que no tiene reparos en enseñarnos las tetillas. Un clásico de De Palma, Dennis Franz. La guapa Deborah Shelton (que acabaría con sus huesos en sendos subproductos) y, coronando el pastel, una hermosísima Barbara Crampton follando en pelota picada -y sin diálogo- un año antes de petarlo con ya saben cual. Dada la cantidad de señoras en tetas que pululan por la peli, no resulta raro encontrar a estrellas del zetismo más ramplón como Brinke Stevens o Mindi Miller (y seguro que hay más, pero ponte tu a buscarlas)
Tal vez no sea lo mejor de su director, pero tampoco lo peor. Un entretenimiento lúcido y efectivo que el paso de los años, y sus tics ochentosos, hacen un rato disfrutable.
Ahí les dejo la caratula completa de mi copia VHS...
sábado, 1 de octubre de 2022
SESIÓN DOBLE: CAZADORES DE MENTES + DOMINO
CAZADORES DE MENTES: "Cazadores de mentes" (que no "Cazadores dementes", buen título para un exploitation) es el paradigma del buen cine mainstream. Un producto perfectamente fabricado, en lo técnico, lo interpretativo (a base de buenos actores, algunos tan conocidos como Val Kilmer o Christian Slater), lo rítmico (va a toda castaña desde el minuto uno, aunque es cierto que luego da una leve bajona y eso, quieran que no, corta un poco el rollo), lo estético y una buena trama de misterios y asesinatos, no exenta de su pequeña dosis de truculencia -lo justo para no ofender- Planificada al milímetro para acompañar estupendamente un bol de palomitas y, al terminar, olvidar sin rencores. Dirige el tipo perfecto, Renny Harlin. La cosa va de unos aspirantes a criminalista del FBI que son "abandonados" en una isla a merced de un supuesto falso asesino al que tendrán que descubrir -de eso va el ejercicio-. Obviamente resulta que el tipo existe de verdad y comienza a matar a los presentes con retorcidos juegos llenos de complicadas trampas y pistas (de esos / esas que dices "¿Cómo ha tenido tiempo de fabricarlas y lograr que siempre
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uncionen a la perfección?") La movida gasta un regusto a "Seven", de cuando se pusieron de moda los psycho-thrillers estilizados y es orgullosamente "de domingo por la tarde".
uncionen a la perfección?") La movida gasta un regusto a "Seven", de cuando se pusieron de moda los psycho-thrillers estilizados y es orgullosamente "de domingo por la tarde".DOMINO: Lo que de entrada parece la típica trama de policía en busca de venganza tras ver a su compañero morir en manos de un supuesto asesino, pronto tira por otros derroteros cuando descubrimos que, justamente, es este último el que se venga. Concretamente de los terroristas islámicos que se cargaron a su padre. La CIA lo captura y pretende utilizarlo para que haga el trabajo sucio, mientras el policía con sed de revancha sigue obsesionado en cazarlo. "Domino" es la última película oficial -hasta ahora, ya hay dos más anunciadas- del gran Brian De Palma. A diferencia de "Femme Fatale", aquí aparca un poco la vena autoral para adaptarse a la de artesano... pero no mucho. Momentos típicamente De Palmeros los hay, y están un rato guapos. Especialmente el final, graciosamente situado en Almería, concretamente una plaza de toros, ¡anda no me jodas! Otro aspecto que me ha gustado -y eso, supongo, se lo debemos a la condición medio europea del film- es que ninguno de los personajes "buenos", lo son tanto. El héroe, por muy héroe que sea, es el verdadero culpable de la muerte de su compañero. Y este, ascendido a santo tras morir, y más dejando una viuda impedida, en realidad andaba liado con otra.
La música del gran gran Pino Donaggio pone la necesaria guinda a un thriller perfectamente visible, vibrante y disfrutable.
sábado, 24 de septiembre de 2022
FEMME FATALE + ENTREVISTA A BRIAN DE PALMA (MANGADA, POR SUPUESTO)
Tras dirigir unos cuantos títulos tan correctos y visibles como convencionales ("Atrapado por su pasado", "Misión Imposible", "Snake Eyes" y "Misión a Marte") a Brain De Palma debieron entrarle ganas de hacerse un buen pajote -creativo, digo- recuperando sus desvaríos más hitchcockianos de finales de los 70 / inicios de los 80. La última vez que le había dado al manubrio fue con "En nombre de Caín", justo una década antes. Y ya iba siendo hora de retomarlo. Así que decidió asociarse con los perfectos "partners in crime", los franchutes, y tiró palante todo un ejercicio de estilo en formato thriller.
Un grupo de ladrones de élite se hacen con las valiosas joyas que luce una modelo farlopera durante el Festival de Cannes. La chica del grupo traiciona al resto y escapa con el botín. La casualidad hará que la confundan con otra persona y eso le de la oportunidad de desaparecer, casarse con un futuro embajador y darse a la buena vida. Siete años después, un paparazzi le saca una foto, lo que propiciará ser reconocida y localizada por aquellos a los que traicionó.
Si la trama ya es un pelo retorcida, más lo será a medida que avance. El final, en concreto, es desconcertante y muy arriesgado. Pero mola. No molesta. Al fin y al cabo es Brian De Palma, leñe, quien procurará que "el viaje" sea bien entretenido y, en cierto modo, fascinante gracias a sus peculiares maneras de narrar con imágenes, a base de pantallas partidas, largos travellings complicados, muchos detalles que se te escaparán si no pones atención y una música estupenda, tan barroca y narrativa como suele el De Palma más visual. La sorpresa es que no la firma el habitual y maravilloso Pino Donaggio. Esta vez recae en manos de Ryuichi Sakamoto.
Ayudan a que el visionado sea bien agradable los rostros de la hermosa Rebecca Romijn, nuestro Antoñito Banderas en pleno ascenso hollywoodiense, dos carismáticos segundones del nivel de Peter Coyote y Gregg Henry y, como curiosidad, Jo Prestia, el violador chungo de "Irreversible" que aquí hace más o menos el mismo papel, aunque en versión "soft".
Recomendable.
Un grupo de ladrones de élite se hacen con las valiosas joyas que luce una modelo farlopera durante el Festival de Cannes. La chica del grupo traiciona al resto y escapa con el botín. La casualidad hará que la confundan con otra persona y eso le de la oportunidad de desaparecer, casarse con un futuro embajador y darse a la buena vida. Siete años después, un paparazzi le saca una foto, lo que propiciará ser reconocida y localizada por aquellos a los que traicionó.
Si la trama ya es un pelo retorcida, más lo será a medida que avance. El final, en concreto, es desconcertante y muy arriesgado. Pero mola. No molesta. Al fin y al cabo es Brian De Palma, leñe, quien procurará que "el viaje" sea bien entretenido y, en cierto modo, fascinante gracias a sus peculiares maneras de narrar con imágenes, a base de pantallas partidas, largos travellings complicados, muchos detalles que se te escaparán si no pones atención y una música estupenda, tan barroca y narrativa como suele el De Palma más visual. La sorpresa es que no la firma el habitual y maravilloso Pino Donaggio. Esta vez recae en manos de Ryuichi Sakamoto.
Ayudan a que el visionado sea bien agradable los rostros de la hermosa Rebecca Romijn, nuestro Antoñito Banderas en pleno ascenso hollywoodiense, dos carismáticos segundones del nivel de Peter Coyote y Gregg Henry y, como curiosidad, Jo Prestia, el violador chungo de "Irreversible" que aquí hace más o menos el mismo papel, aunque en versión "soft".
Recomendable.
Antaño no tenía problema en airear reseñas tan escuetas. Pero hoy es algo que, por alguna absurda razón, me incomoda un poco. Así pues, aprovecho la ocasión para completarla con una entrevista a Brian De Palma realizada en Febrero de 1982 y publicada en la revista "Casablanca". Efectivamente, este material estaba destinado en un principio a nuestra sección del "tío Vicente"... pero me ha parecido que quedaría más chulo aquí, junto a la reseña.
miércoles, 27 de julio de 2022
EL OTRO BAÚL DE TÍO VICENTE 14 - CRÍTICAS
En una revista de pretensiones tan intelectuales como era "Casablanca" ¿de qué manera se tomaban las películas abiertamente comerciales y/o populares? ¿Qué decían de ellas en su sección de críticas? Hablamos de los años ochenta, una década maravillosa para el cine popular desde la óptica del público, pero fatal desde la del crítico, que solían machacar todo lo que apestara a blockbuster o género. Entonces leerlo te cabreaba. Hoy resulta casi cómico, especialmente en algunos casos que veremos a continuación.
Para vivirlo en sus carnes, bastará que le den a la tecla Ctrl + botón izquierdo del ratón mientras canturrean felices aquello de: ¡Graaaaacias ooootra veeeez tío Vicenteeee!
Para vivirlo en sus carnes, bastará que le den a la tecla Ctrl + botón izquierdo del ratón mientras canturrean felices aquello de: ¡Graaaaacias ooootra veeeez tío Vicenteeee!
Para su escueta crítica de una película hoy tan bien considerada como es "Acorralado", Felipe Vega se desgañita acusándola de pasarse la novela original de David Morrell por el forro de los cojones y, cómo no, calificando a Sylvester Stallone de inculto por no leerla. Entonces era algo muy común, tratar de tonto al actor (luego, tras "Rambo", empeoraría) Y es algo que siempre me ha hecho mucha gracia, Stallone será tonto... pero fue nominado al Oscar por el guion de "Rocky" (también por su interpretación), triunfó como la cocacola y hoy es el mito viviente que es.
¿Tu, Felipito, qué has hecho?
¿Tu, Felipito, qué has hecho?
La siguiente tenía que ser la bomba: "Casablanca" haciendo una crítica a
la última comedia de... ¡¡Cheech y Chong!! Maaaaadre! Veamos.
la última comedia de... ¡¡Cheech y Chong!! Maaaaadre! Veamos.
Bueno, como pasa con muchas parrafadas de la revista, no está claro si es positiva o negativa. Se toman el tema demasiado en serio y desvarían mediante intelectualismos. Aunque la frase final sí lo sentencia con cierta claridad.
En fin, pensaba que de un crítico llamado Pachín Marinero Viña obtendría algo más de frescura. Y, sin embargo, me ofusca comprobar que acusa a "La vida de Brian" de "cine cómico fácil" y llama gordo a Cheech -aunque lo confunda con el otro- ¿En serio Pachín? ¿Tu te has fijado en los musculazos que gastaba?
Ya tenemos de nuevo al bueno y viejo Miguel Marías. Y, una vez más, se encuentra ante la incómoda tesitura de decir algo negativo de una película ultra-comercial (encima con el sello Spielberg, el demonio de la crítica sesuda de la época) que, en realidad, ha disfrutado como un enano. Así, recurre a su habitual prosa retorcida. Aunque al final pierde uno poco los papeles, sale del armario y reconoce abiertamente las virtudes de "Poltergeist". Película que, curiosamente, a mi nunca me ha acabado de gustar.
Posiblemente, a Marías le pegaba más David Cronenberg. Es cierto que en aquella época todavía no acarreaba el respeto intelectual que tiene hoy, pero ya habían tímidas muestras. Sin ir más lejos, por esos años Martin Scorsese se había declarado admirador suyo. Y lo prueba esta crítica bastante positiva de "Cromosoma 3" -con referencia también alegre a Carpenter y De Palma- Lo que no acabo de comprender es ese comentario sobre el público aficionado al cine de terror. Tal vez ustedes sepan qué intenta decirnos Don Miguel.
Me escriben y meloplican, porfas.
Me escriben y meloplican, porfas.
viernes, 26 de noviembre de 2021
HEE-MAN: MASTER OF NONE
Al margen de las condiciones exóticas de estas películas, y que muchos de los masters de las mismas se perdieron siendo las copias de VHS españolas de la época, la única constancia audiovisual que justifica su existencia —amén de todos los posters, fotocromos y fotografías—, poco más se puede decir de las parodias de Redford White (de cuya historia ya dimos buena cuenta en el especial que desde "Neon Maniacs" dedicamos a su figura). Son todas malísimas, tercermundistas y con olor a orina. Sin embargo, y en justicia, lo que nos llegó a España es lo mejor de su cosecha, las de “Rambo” y “Rocky”, o la de “Los Intocables de Redford White” —la parodia al film de Brian De Palma, que solo existe en la traducción al castellano— son cojonudas si las comparamos con lo que no nos llegó. Sin ir más lejos, esta “Hee-Man: Master Of None”, el "spoof" no oficial que Redford White dedica a la línea de juguetes “Masters del Universo” de "Mattel". En búsqueda de contenidos para sus películas, White se dio cuenta de que su hijo pequeño jugaba con los dichosos muñequitos y eso fue más que suficiente para comprobar el tirón que en el país tenían los mismos. Para documentarse se vio un par de episodios de la serie de la "Filmation" de la que tomó nota cómo se transforma el príncipe "Adam" en "He-Man" y zumbando. Acto seguido, y en la ejecución de la película, la producción entera se pasa por los huevos la historia, orígenes e idiosincrasia de los juguetes o su serie televisiva.
Esto es una auténtica basura de dimensiones estratosféricas como bien sabía cuando me senté ante la televisión antes de darle al "play", con la osadía de tragármela de la única manera existente: En filipino tagalo sin subtítulos ni nada. La comprensión de los diálogos en este caso da un poco lo mismo porque toda la película técnica o artísticamente es insustancial e intrascendente, y tampoco hay mucho que rascar tras consultar las escasas sinopsis que rulan por Internet —y que ayudan a la comprensión de lo que uno está viendo—.
La cosa va de una aldea en algún lugar del tercer mundo donde tenemos, en una mano, a una serie de "Masters del Universo" comandados por un "Skeletor" al que resuelven la papeleta poniéndole una careta de lo más cutre que representa media calavera y debieron comprar en cualquier tienda de disfraces. Al resto de "Masters" se les pone una especie de armadura fabricada con plástico y papel maché que se basa en los diseños originales de las que usan los muñecos, pero en chabacano, y por eso sabemos que son ellos, porque, al no haber presupuesto para más, estos "Masters del Universo" no llevan el casco que les sirva para ser identificados. Identificamos a "Tri-Klops", pero en lugar del casco de los tres ojos que suele usar en otras adaptaciones, lleva enormes orejas de goma y una cresta (!!!). Y así con todos.
En la otra mano tenemos a Redford White dando vida a un tal príncipe "Herman" que, lejos de vestir como el "príncipe Adam" de los dibujos animados, lleva puesta una suerte de pieles marrones que lo mismo le servirían para interpretar a "Pablo Mármol". Cuando las cosas van mal, saca la espada del poder y se transforma en un "He-Man" escuálido. El resto de la película es un ir y venir de los personajes haciendo chistes de cocaína y de discapacidad, de homosexualismo —con la refrescante presencia de uno de los habituales secundarios de las películas de White, Roderick Paulate, el "Margarito Pirulí" de “Rocky Tan-Go”, que siempre hace de maricón— y el típico humor filipino propio de estas películas que deja picueto al espectador. Añadan a eso mucho, mucho combate de espada. Y aquí ya no hay más que rascar.
No obstante, lo realmente reseñable, es que este pedazo de mierda, esta bazofia sin nombre, estrenada única y exclusivamente en cines de todo Filipinas el día de Navidad de 1985, consiguió ser la película más taquillera de ese año, por encima de "blockbusters" americanos de la época tales como “Regreso al futuro”, “Rocky IV” o “Los Goonies”. Y eso tiene un mérito que te cagas, como no.
Por otro lado, y con la cantidad de elementos para la hilaridad que contiene esta película, ya soy demasiado viejo y he visto la suficiente mierda como para que cualquier cosa desmadrada o improbable me sorprenda. Pero, eso sí, la curiosidad ha quedado saciada.
Dirige Tony Y. Reyes, popular artesano del cine filipino responsable de, entre otras muchas, “Las Locas Aventuras de Batman y Robin”.
Esto es una auténtica basura de dimensiones estratosféricas como bien sabía cuando me senté ante la televisión antes de darle al "play", con la osadía de tragármela de la única manera existente: En filipino tagalo sin subtítulos ni nada. La comprensión de los diálogos en este caso da un poco lo mismo porque toda la película técnica o artísticamente es insustancial e intrascendente, y tampoco hay mucho que rascar tras consultar las escasas sinopsis que rulan por Internet —y que ayudan a la comprensión de lo que uno está viendo—.
La cosa va de una aldea en algún lugar del tercer mundo donde tenemos, en una mano, a una serie de "Masters del Universo" comandados por un "Skeletor" al que resuelven la papeleta poniéndole una careta de lo más cutre que representa media calavera y debieron comprar en cualquier tienda de disfraces. Al resto de "Masters" se les pone una especie de armadura fabricada con plástico y papel maché que se basa en los diseños originales de las que usan los muñecos, pero en chabacano, y por eso sabemos que son ellos, porque, al no haber presupuesto para más, estos "Masters del Universo" no llevan el casco que les sirva para ser identificados. Identificamos a "Tri-Klops", pero en lugar del casco de los tres ojos que suele usar en otras adaptaciones, lleva enormes orejas de goma y una cresta (!!!). Y así con todos.
En la otra mano tenemos a Redford White dando vida a un tal príncipe "Herman" que, lejos de vestir como el "príncipe Adam" de los dibujos animados, lleva puesta una suerte de pieles marrones que lo mismo le servirían para interpretar a "Pablo Mármol". Cuando las cosas van mal, saca la espada del poder y se transforma en un "He-Man" escuálido. El resto de la película es un ir y venir de los personajes haciendo chistes de cocaína y de discapacidad, de homosexualismo —con la refrescante presencia de uno de los habituales secundarios de las películas de White, Roderick Paulate, el "Margarito Pirulí" de “Rocky Tan-Go”, que siempre hace de maricón— y el típico humor filipino propio de estas películas que deja picueto al espectador. Añadan a eso mucho, mucho combate de espada. Y aquí ya no hay más que rascar.
No obstante, lo realmente reseñable, es que este pedazo de mierda, esta bazofia sin nombre, estrenada única y exclusivamente en cines de todo Filipinas el día de Navidad de 1985, consiguió ser la película más taquillera de ese año, por encima de "blockbusters" americanos de la época tales como “Regreso al futuro”, “Rocky IV” o “Los Goonies”. Y eso tiene un mérito que te cagas, como no.
Por otro lado, y con la cantidad de elementos para la hilaridad que contiene esta película, ya soy demasiado viejo y he visto la suficiente mierda como para que cualquier cosa desmadrada o improbable me sorprenda. Pero, eso sí, la curiosidad ha quedado saciada.
Dirige Tony Y. Reyes, popular artesano del cine filipino responsable de, entre otras muchas, “Las Locas Aventuras de Batman y Robin”.
lunes, 6 de septiembre de 2021
UNA FAMILIA DE LOCOS
Una joven abrumado por las excentricidades de su familia, acude a una especie de coach motivacional llamado “El Maestro” que le convence de que él no es el protagonista de su vida, si no tan solo un extra. Le plantea que filme el día a día de su familia en películas caseras, que se plantee su existencia como si fuera parte de una película y, de este modo, retomará las riendas de su vida y dejará de ser un secundario para convertirse así en el protagonista. De este modo, el muchacho tomará su tomavistas y comenzará a filmar los desmadres de la gente con la que le ha tocado convivir: Un padre adultero que persigue a todas las chicas, una madre histérica y despechada, y un hermano al que siempre se le ha tratado mejor que a él.
Firmada por Brian de Palma, y al margen de que a este no se le da demasiado ben la comedia (“Dos tipos geniales" era horrorosa), “Una familia de locos” no es una película al uso, ni tampoco es exactamente una película de Brian de Palma.
El director, que había estudiado cine en el Sarah Lawrence College, pese a estar ya metido de lleno en el mainstream y con éxitos a sus espaldas, entre “La Furia” y “Vestida para matar”, ejerce como profesor de cine en las aulas de la misma escuela en la que él se formó, y decide, en lugar de dar insustanciales clases con las que poco podrían aprender sus alumnos, orquestar lo que sería el proceso habitual para hacer una película. En lugar de enseñarles cómo se hacen películas, les ofrece la oportunidad de, directamente, hacerla, siguiendo todos los procesos habituales a la hora de afrontar una producción. Esto va desde buscar la financiación hasta exhibir en salas, con lo que los alumnos salieron de esa escuela habiendo aprendido algo mucho más práctico que si tan solo recibieran clase. Así, “Una familia de locos” es, en realidad, una película producida, rodada, montada y distribuida por alumnos del curso que De Palma impartía en el Sarah Lawrence College.
La dirección corre a cargo de muchos alumnos, aunque De Palma llevaba la batuta y, quizás por eso, la película aparece firmada con su nombre. De todas formas no es raro que las películas de escuela las acabe firmando el propio profesor.
Desde luego, Brian de Palma hizo bien su trabajo, pues no fueron pocos los alumnos participantes en esa producción que acabarían dedicándose al cine. Por ejemplo, tenemos a Mark Rosman, que debutaría un par de años después de acabar este ejercicio, con la película “Siete mujeres atrapadas” que es un clásico de "serie B" y por la que se convertiría en un director de culto. También participó en “Una familia de locos”, Charlie Loventhal, que levantaría su primera producción al año siguiente con la sex comedy “The First Time” para unos cuantos años después marcarse la simpatiquísima (y ninguneada) “Mi diabólico amante”. De aquella experiencia salieron más directores, pero estos serían los más reseñables.
Por otro lado, esta producción prácticamente amateur (aunque entre unas cosas y otras su producción se fue inflando hasta pasar del medio millón de presupuesto) se pega la machada de contar en su haber incluso con estrellas, ya que uno de los protagonistas, el que interpreta al gurú “El Maestro”, sería nada más y nada menos que Kirk Douglas que aunque no veía muy claro si aparecer ahí o no, fue convencido por De Palma, al que le unía una gran amistad, y no solo no cobraría ni un duro por su intervención, sino que, además, se convertiría en uno de los principales inversores de la cinta. Por otro lado tenemos a Nancy Allen, que tampoco vería un duro, pero que se vio en la obligación moral de intervenir en la película, ya que por aquel entonces la actriz estaba saliendo con Brian de Palma, por eso aparece en la película como una de las protagonistas principales. Vincent Gardenia sería uno de los actores que vería un dinerillo simbólico del mismo modo que lo vería el principal protagonista, Keith Gordon, que años después sería un habitual de las películas adolescentes de los 80, destacando en su filmo títulos como “Christine” de Carpenter, “Regreso a la escuela” o “Loca academia de combate” y que aparecería en el siguiente film de De Palma, “Vestida para matar”. También tenemos a Gerrit Graham, habitual de De Palma en aquella época, al que tendrán ustedes fichado en películas como “Terrorvision” o “Kill Bots: Robots asesinos”.
Por supuesto, no sin cierto esfuerzo, estos estudiantes lograron distribuir su película, por lo que se exhibió en salas. Eso sí, sin importarle un carajo a nadie su existencia por mucho Brian de Palma que se acreditara como director. No recaudaron ni uno por ciento de lo que se gastaron en hacerla.
Todo esto que les cuento es la mar de interesante, pero, ¿Cómo es la película? Pues una puta mierda pinchada en un palo, naturalmente. Al margen de que se la ve relativamente pobretona (no más que cualquier producción de la Crown International de la época) y tosca, esto es una comedia desfasada en el tiempo (parece una sitcom de los años 50) en la que un puñado de personajes corretean para arriba y para abajo, en un caos argumental de difícil seguimiento. Aburrida y tediosa como ella sola. No obstante, ver a Kirk Douglas haciendo el cafre en una producción de factura tan pequeña —y tomándose la película y a sí mismo más en broma que en serio— es lo suficientemente curioso como para que le dediquemos un visionado. Por lo demás, caca.
Para incluir en el pack junto a “Greetings”, “The Wedding Party” y las películas primerizas de naturaleza amateur de su director.
A nuestro país llegó en VHS y DVD, presentada con unas carátulas que provocan, en primer lugar rechazo, cachondeo en segundo, como pueden ver.
Firmada por Brian de Palma, y al margen de que a este no se le da demasiado ben la comedia (“Dos tipos geniales" era horrorosa), “Una familia de locos” no es una película al uso, ni tampoco es exactamente una película de Brian de Palma.
El director, que había estudiado cine en el Sarah Lawrence College, pese a estar ya metido de lleno en el mainstream y con éxitos a sus espaldas, entre “La Furia” y “Vestida para matar”, ejerce como profesor de cine en las aulas de la misma escuela en la que él se formó, y decide, en lugar de dar insustanciales clases con las que poco podrían aprender sus alumnos, orquestar lo que sería el proceso habitual para hacer una película. En lugar de enseñarles cómo se hacen películas, les ofrece la oportunidad de, directamente, hacerla, siguiendo todos los procesos habituales a la hora de afrontar una producción. Esto va desde buscar la financiación hasta exhibir en salas, con lo que los alumnos salieron de esa escuela habiendo aprendido algo mucho más práctico que si tan solo recibieran clase. Así, “Una familia de locos” es, en realidad, una película producida, rodada, montada y distribuida por alumnos del curso que De Palma impartía en el Sarah Lawrence College.
La dirección corre a cargo de muchos alumnos, aunque De Palma llevaba la batuta y, quizás por eso, la película aparece firmada con su nombre. De todas formas no es raro que las películas de escuela las acabe firmando el propio profesor.
Desde luego, Brian de Palma hizo bien su trabajo, pues no fueron pocos los alumnos participantes en esa producción que acabarían dedicándose al cine. Por ejemplo, tenemos a Mark Rosman, que debutaría un par de años después de acabar este ejercicio, con la película “Siete mujeres atrapadas” que es un clásico de "serie B" y por la que se convertiría en un director de culto. También participó en “Una familia de locos”, Charlie Loventhal, que levantaría su primera producción al año siguiente con la sex comedy “The First Time” para unos cuantos años después marcarse la simpatiquísima (y ninguneada) “Mi diabólico amante”. De aquella experiencia salieron más directores, pero estos serían los más reseñables.
Por otro lado, esta producción prácticamente amateur (aunque entre unas cosas y otras su producción se fue inflando hasta pasar del medio millón de presupuesto) se pega la machada de contar en su haber incluso con estrellas, ya que uno de los protagonistas, el que interpreta al gurú “El Maestro”, sería nada más y nada menos que Kirk Douglas que aunque no veía muy claro si aparecer ahí o no, fue convencido por De Palma, al que le unía una gran amistad, y no solo no cobraría ni un duro por su intervención, sino que, además, se convertiría en uno de los principales inversores de la cinta. Por otro lado tenemos a Nancy Allen, que tampoco vería un duro, pero que se vio en la obligación moral de intervenir en la película, ya que por aquel entonces la actriz estaba saliendo con Brian de Palma, por eso aparece en la película como una de las protagonistas principales. Vincent Gardenia sería uno de los actores que vería un dinerillo simbólico del mismo modo que lo vería el principal protagonista, Keith Gordon, que años después sería un habitual de las películas adolescentes de los 80, destacando en su filmo títulos como “Christine” de Carpenter, “Regreso a la escuela” o “Loca academia de combate” y que aparecería en el siguiente film de De Palma, “Vestida para matar”. También tenemos a Gerrit Graham, habitual de De Palma en aquella época, al que tendrán ustedes fichado en películas como “Terrorvision” o “Kill Bots: Robots asesinos”.
Por supuesto, no sin cierto esfuerzo, estos estudiantes lograron distribuir su película, por lo que se exhibió en salas. Eso sí, sin importarle un carajo a nadie su existencia por mucho Brian de Palma que se acreditara como director. No recaudaron ni uno por ciento de lo que se gastaron en hacerla.
Todo esto que les cuento es la mar de interesante, pero, ¿Cómo es la película? Pues una puta mierda pinchada en un palo, naturalmente. Al margen de que se la ve relativamente pobretona (no más que cualquier producción de la Crown International de la época) y tosca, esto es una comedia desfasada en el tiempo (parece una sitcom de los años 50) en la que un puñado de personajes corretean para arriba y para abajo, en un caos argumental de difícil seguimiento. Aburrida y tediosa como ella sola. No obstante, ver a Kirk Douglas haciendo el cafre en una producción de factura tan pequeña —y tomándose la película y a sí mismo más en broma que en serio— es lo suficientemente curioso como para que le dediquemos un visionado. Por lo demás, caca.
Para incluir en el pack junto a “Greetings”, “The Wedding Party” y las películas primerizas de naturaleza amateur de su director.
A nuestro país llegó en VHS y DVD, presentada con unas carátulas que provocan, en primer lugar rechazo, cachondeo en segundo, como pueden ver.
sábado, 21 de noviembre de 2020
LA FURIA
No deja de ser paradójico que John Farris escribiera la novela de "La Furia" motivado por el éxito de la precedente "Carrie" de yasabesquien. Y que cuando "La Furia" pasó a las pantallas de cine, la dirigiera Brian De Palma que hizo tres cuartos de lo mismo con el libro de Stephen King. Y encima, para rematar la jugada, la chavala con poderes mentales de "La Furia" está interpretada por Amy Irving, que en "Carrie" daba vida a la única superviviente de la masacre final. Una muestra de carriexploitation infligida por el director de la película que lo originó. Curioso.
Pero "La Furia" queda muy lejos de las excelencias técnicas y artísticas de la estupendísima "Carrie", aunque únicamente las separe un añito. De hecho, en la filmografía de De Palma van correlativas. Yo la recordaré toda la vida por una escena concreta. Una que me horrorizó hasta límites insospechados cuando la vi en vídeo a finales de los ochenta. Entonces andaba adentrándome lenta, precavida pero inexorablemente en el maravilloso mundo del cine de terror, abierto a sorpresas y, sobre todo, dispuesto a pasar miedo. Así que el visionado de "La Furia", que es más un thriller -incluso con sus escenas de acción- que una de miedo propiamente dicha, no estaba resultando excesivamente tortuoso.... al menos hasta el desenlace. No lo voy a destripar aquí, pero los que la han visto saben perfectamente de lo que hablo. Tal fue la impresión, que salí corriendo pasillo abajo, blanco como la lefa, para recuperar oxígeno y que mi corazón rebajara la cantidad desorbitada de palpitaciones. Un auténtico semi-trauma que me acompañará hasta el fin de mis días. Y no es pa menos, revisada ayer noche puedo corroborar que ese momento continúa siendo tremendamente potente, en parte gracias a la intensa partitura que lo acompaña, cortesía de un John Williams que venía de petarlo con "La guerra de las galaxias" y seguiría produciendo lo mejor de su cosecha los años siguientes.
La trama de "La Furia" gira en torno a una agencia secreta interesada en fichar chavales con poderes mentales para usarlos como armas. Con la excusa, se apropian del hijo de un ex agente de la CIA quien, tras escapar de la muerte, se dedicará en cuerpo y alma a recuperar al retoño. Por otro lado, una chavala descubre que dispone de tremendas capacidades telepáticas, tanto como para conectar con el hijo secuestrado y, por tanto, poder ayudar al ex agente en su búsqueda. Al final todo estallará -además de verdad, jur, jur, jur!!- en un dramón salpicado de rojo.
A ver, la historia es interesante y la peli tirando a entretenida, no digo que no, pero es cierto que De Palma se apoya mucho, demasiado, en los diálogos. Hay un exceso de "bla bla" con eventuales pero notables escenas de acción y violencia. Tal vez John Farris no pudo evitar dejarse llevar por su naturaleza escribiente mientras convertía la novela en un guion cinematográfico. Con todo, es perfectamente consumible (en parte gracias a la época que se hizo), aunque no está entre lo mejor de De Palma, desde luego.
El reparto es impresionante. Desde los roles principales, pasando por los secundarios, los muy secundarios e incluso hasta los extras. Ahí va la lista completa (salvo Amy Irving): Kirk Douglas, John Cassavetes, Charles Durning, Carrie Snodgress (anduvo por "El jinete pálido" y dio vida a la mala malísima de "La ley de Murphy"), Fiona Lewis (reconocible por su papel de villana en "El Chip Prodigioso"), Andrew Stevens (cuya prometedora carrera terminó estancada entre productos televisivos y subproductos de género), Rutanya Alda (la madre sufriente de "Amityville 2"), el habitual De Palmero William Finley, un delgado Dennis Franz (que repetiría con el director, pero cuyo rostro se hizo especialmente popular por su papel de policía cabezón en "La jungla 2 (Alerta Roja)"), una jovencita Daryl Hannah y, según "la secretaria", Jim Belushi no acreditado haciendo de vagabundo. Destacar también la presencia de Hilarie Thompson, futura esposa de un habitual de este blog, Alan Ormsby.
En el tema efectos de maquillaje, tres monstruos: Rick Baker + Rob Bottin + Greg Cannom.
Pero "La Furia" queda muy lejos de las excelencias técnicas y artísticas de la estupendísima "Carrie", aunque únicamente las separe un añito. De hecho, en la filmografía de De Palma van correlativas. Yo la recordaré toda la vida por una escena concreta. Una que me horrorizó hasta límites insospechados cuando la vi en vídeo a finales de los ochenta. Entonces andaba adentrándome lenta, precavida pero inexorablemente en el maravilloso mundo del cine de terror, abierto a sorpresas y, sobre todo, dispuesto a pasar miedo. Así que el visionado de "La Furia", que es más un thriller -incluso con sus escenas de acción- que una de miedo propiamente dicha, no estaba resultando excesivamente tortuoso.... al menos hasta el desenlace. No lo voy a destripar aquí, pero los que la han visto saben perfectamente de lo que hablo. Tal fue la impresión, que salí corriendo pasillo abajo, blanco como la lefa, para recuperar oxígeno y que mi corazón rebajara la cantidad desorbitada de palpitaciones. Un auténtico semi-trauma que me acompañará hasta el fin de mis días. Y no es pa menos, revisada ayer noche puedo corroborar que ese momento continúa siendo tremendamente potente, en parte gracias a la intensa partitura que lo acompaña, cortesía de un John Williams que venía de petarlo con "La guerra de las galaxias" y seguiría produciendo lo mejor de su cosecha los años siguientes.
La trama de "La Furia" gira en torno a una agencia secreta interesada en fichar chavales con poderes mentales para usarlos como armas. Con la excusa, se apropian del hijo de un ex agente de la CIA quien, tras escapar de la muerte, se dedicará en cuerpo y alma a recuperar al retoño. Por otro lado, una chavala descubre que dispone de tremendas capacidades telepáticas, tanto como para conectar con el hijo secuestrado y, por tanto, poder ayudar al ex agente en su búsqueda. Al final todo estallará -además de verdad, jur, jur, jur!!- en un dramón salpicado de rojo.
A ver, la historia es interesante y la peli tirando a entretenida, no digo que no, pero es cierto que De Palma se apoya mucho, demasiado, en los diálogos. Hay un exceso de "bla bla" con eventuales pero notables escenas de acción y violencia. Tal vez John Farris no pudo evitar dejarse llevar por su naturaleza escribiente mientras convertía la novela en un guion cinematográfico. Con todo, es perfectamente consumible (en parte gracias a la época que se hizo), aunque no está entre lo mejor de De Palma, desde luego.
El reparto es impresionante. Desde los roles principales, pasando por los secundarios, los muy secundarios e incluso hasta los extras. Ahí va la lista completa (salvo Amy Irving): Kirk Douglas, John Cassavetes, Charles Durning, Carrie Snodgress (anduvo por "El jinete pálido" y dio vida a la mala malísima de "La ley de Murphy"), Fiona Lewis (reconocible por su papel de villana en "El Chip Prodigioso"), Andrew Stevens (cuya prometedora carrera terminó estancada entre productos televisivos y subproductos de género), Rutanya Alda (la madre sufriente de "Amityville 2"), el habitual De Palmero William Finley, un delgado Dennis Franz (que repetiría con el director, pero cuyo rostro se hizo especialmente popular por su papel de policía cabezón en "La jungla 2 (Alerta Roja)"), una jovencita Daryl Hannah y, según "la secretaria", Jim Belushi no acreditado haciendo de vagabundo. Destacar también la presencia de Hilarie Thompson, futura esposa de un habitual de este blog, Alan Ormsby.
En el tema efectos de maquillaje, tres monstruos: Rick Baker + Rob Bottin + Greg Cannom.
sábado, 14 de abril de 2018
MISIÓN A MARTE
En otra de esas típicas y curiosas peleas tan hollywoodienses en las que dos productoras distintas se lanzan a parir películas de idéntica temática en plan carrera de galgos, a ver quién es el guapo que estrena primero, surgió la inquietud por facturar algo relacionado con lo que a finales de los 90 era tema de moda en el media: Marte. ¿Se podrá colonizar algún día?, ¿habrá vida allí?, ¿fue como la tierra antes de un cataclismo?, ¿es el verdadero origen de lo que hoy somos todos aquí en este planeta?. Esa es la premisa tanto de la peli en estos momentos reseñada como de su competidora, "Planeta Rojo". Las comparaciones son odiosas, pero a pesar de las prisas es posible que "Misión a Marte" sea mejor, y ello se debe a quién se encargó de dirigirla, el talentoso Brian De Palma en plan currelas firmando un genuino producto alimenticio, aunque no carente de sus señas de identidad.
Los primeros seres humanos que pisan Marte se quedan todo pillados cuando un rojo día captan unas extrañísimas señales provenientes del famoso monte que hay en la región de Cydonia, ese con supuesta forma de cara (que ná de ná, puro efecto de sombras. ¡Qué idea más facilona!). Acuden y se encuentran que de este surge como un gusano de arena que se los carga a CASI todos (uno de ellos es hecho pedazos de forma bastante espectacular). El que sobrevive se comunica con la estación espacial que hay junto a la tierra, y esta manda a un equipo al rescate. Después de sendos problemas y algún sacrificio de carne, aterrizarán en Marte y se pondrán a investigar qué diantres ocurre.
¿Había dicho que "Misión a Marte" es mejor que "Planeta Rojo"?. Sí, lo es... salvo por un detalle, el desenlace. Absolutamente patético. Mucho me temo que esta es una de aquellas películas que, si no fuese por su parte final, arrastraría mucha mejor prensa. Desde el principio hasta la llegada del momento fatídico, lo que tenemos está más que bien. Destaca en especial toda la parte del viaje que se marca el equipo de rescate, por lo que narra (un porrón de problemas técnicos causados por micro-meteoritos), por cómo lo narra (puro suspense desatado), por las imágenes resultantes (teniendo en cuenta que en aquella época el CGI aún estaba en bragas, los efectos están muy bien. La parte que la tripulación queda flotando en el espacio chana un rato) y porque De Palma marca paquete con la cámara. El legendario Ennio Morricone pone la guinda con una partitura excelente.
Pero entonces... ouch!!! llega el desenlace. Y ahí es donde diría yo que cantan más las prisas. Cuando vi "Misión a Marte" en el cine ya me pareció chapucero. Pensé que consumirla 18 años después me haría cambiar de opinión. Muy al contrario, hoy me parece incluso peor. Es en ese tramo de la película donde más se exprimen la ideas antes mentadas respecto al pasado de Marte, pero está hecho todo a un nivel maternales, explicado a viva voz por los personajes por si alguien no pilla la ya de por sí elemental y simplificada narrativa en imágenes. Es donde el CGI más apesta y sale un marciano que es pa darle collejas al que lo diseñó. Todo muy lamentable. ¡Qué pena!.
El reparto está muy potente: Gary Sinise y Tim Robbins en su mejor momento, Don Cheadle, la guapa Connie Nielsen, los ojos super azules de Armin Mueller-Stahl y Jerry O´Connell en plan novatillo y con un supuesto futuro repleto de éxitos que luego no fue.
Si puedes aceptar todo lo malo y verla sin tenérselo demasiado en cuenta, el resto es perfectamente disfrutable y, en general, uno no se aburre demasiado, lo que siempre está muy bien.
Los primeros seres humanos que pisan Marte se quedan todo pillados cuando un rojo día captan unas extrañísimas señales provenientes del famoso monte que hay en la región de Cydonia, ese con supuesta forma de cara (que ná de ná, puro efecto de sombras. ¡Qué idea más facilona!). Acuden y se encuentran que de este surge como un gusano de arena que se los carga a CASI todos (uno de ellos es hecho pedazos de forma bastante espectacular). El que sobrevive se comunica con la estación espacial que hay junto a la tierra, y esta manda a un equipo al rescate. Después de sendos problemas y algún sacrificio de carne, aterrizarán en Marte y se pondrán a investigar qué diantres ocurre.
¿Había dicho que "Misión a Marte" es mejor que "Planeta Rojo"?. Sí, lo es... salvo por un detalle, el desenlace. Absolutamente patético. Mucho me temo que esta es una de aquellas películas que, si no fuese por su parte final, arrastraría mucha mejor prensa. Desde el principio hasta la llegada del momento fatídico, lo que tenemos está más que bien. Destaca en especial toda la parte del viaje que se marca el equipo de rescate, por lo que narra (un porrón de problemas técnicos causados por micro-meteoritos), por cómo lo narra (puro suspense desatado), por las imágenes resultantes (teniendo en cuenta que en aquella época el CGI aún estaba en bragas, los efectos están muy bien. La parte que la tripulación queda flotando en el espacio chana un rato) y porque De Palma marca paquete con la cámara. El legendario Ennio Morricone pone la guinda con una partitura excelente.
Pero entonces... ouch!!! llega el desenlace. Y ahí es donde diría yo que cantan más las prisas. Cuando vi "Misión a Marte" en el cine ya me pareció chapucero. Pensé que consumirla 18 años después me haría cambiar de opinión. Muy al contrario, hoy me parece incluso peor. Es en ese tramo de la película donde más se exprimen la ideas antes mentadas respecto al pasado de Marte, pero está hecho todo a un nivel maternales, explicado a viva voz por los personajes por si alguien no pilla la ya de por sí elemental y simplificada narrativa en imágenes. Es donde el CGI más apesta y sale un marciano que es pa darle collejas al que lo diseñó. Todo muy lamentable. ¡Qué pena!.
El reparto está muy potente: Gary Sinise y Tim Robbins en su mejor momento, Don Cheadle, la guapa Connie Nielsen, los ojos super azules de Armin Mueller-Stahl y Jerry O´Connell en plan novatillo y con un supuesto futuro repleto de éxitos que luego no fue.
Si puedes aceptar todo lo malo y verla sin tenérselo demasiado en cuenta, el resto es perfectamente disfrutable y, en general, uno no se aburre demasiado, lo que siempre está muy bien.
miércoles, 14 de febrero de 2018
LOS FOTOCROMOS DE "ATRAPADO POR SU PASADO"
Brian de Palma decidido a repetir el exito dramático-estético de "El precio del poder", se marca 10 años después algo que muchos expertos han tildado de hipotética secuela. Podría ser, pero no. Se trata simplemente de una cojonuda puta pelí de gansteres más, con Al Pacino.
Aquí sus fotocromos.
Aquí sus fotocromos.
miércoles, 31 de diciembre de 2014
INTERVIEW: FEDE TARÁNTOLA
Un buen día, buscando por la red cine exótico y/raro, me
topo de bruces y de casualidad con una película titulada “The Froggy Snuff Movie Zero”, que es en realidad un recopilatorio de piezas –animadas unas, de
imagen real otras- de tirón claramente experimental, de un argentino llamado
Fede Tarántola. Lo que veo me gusta, y me gusta bastante. Destaca, sobretodo,
su manera de hacer cine vanguardista pero desde la óptica de un consumidor de
referencias populares, con lo que la pedantería
y el intelectualismo, se queda de momento a un lado. Aflora por momentos
(innato de los argentinos) pero la mayoría del tiempo se queda en un limbo.
Que buena pregunta ¡porque siempre me la pregunto! Principalmente porque paso diariamente por variados cambios en rubros artísticos. Generalmente pienso: "el Fede debe ser ese chaval que cuenta que desde su mesita con lamparita esas Historias de Tammerlane en las muchas maneras que el arte lo permite" En el fondo sé que estoy para eso, porque eso es lo único que hice de mi vida: dibujar, filmar, actuar, musiquear, etc.
¿Cuáles serían tus
máximas influencias a la hora de llevar a cabo cualquiera de tus actividades?
Nada. Doloroso. Tan doloroso como una "madre golpeadora", ¡jajaj!... Acá en Argentina, fue completamente abortada. Herida y escondida desde la raíz misma, de ciertos "Festivales Under", cada día más negociados. Lo más triste del mundo fue que como equipo nos abortó un festejo. Contrariamente a los cortos Froggy anteriores, "Mad-ddre" fue un dolor de güevos el parirla. De la misma manera, sucedió al tratar de estrenar decentemente la peli "Froggy Zero". Sucedió mucho quilombo, muchas trabas, mismo desde INCAA TV que "traspapeló" la peli, creo que por prejuicio que era "ultra under" o muy "destellante". Súmale que ciertos Festivales y Ciclos reaccionaron diciendo que la peli era demasiado violenta o que la gente podría ofenderse por semejante lío de montaje y personajes enfermizos. Obviamente, "Mad-ddre" fue guardada, no fue valorada, fue escondida, mismo por gente que luego tomó conceptos y arte para generar fotocopiados videoclips y hasta gráfica misma en sus transados festivales. Con el equipo no nos esperábamos algo así: "una peli maldita", menos, después de la repercusión (incluso viral y mental) que habían causado otros episodios Froggys (como el 3ro) en Festivales Nacionales y Extranjeros, y en proyecciones especiales como fueron e Colegios y Penales. Creo, "Mad-ddre" será un trip que sólo el verdadero "friki-lover" de la Froggy Zero irá a encontrar de casualidad. Quizá eso le de con el tiempo alas, o que se le reconozca su arte. En los copados "frikis" del mundo confío que la descubran y disfruten, y hasta entiendan el por qué no pudo ver del todo la luz del proyector: justamente (como hablamos en la pregunta Nº10), es porque el poco cine que se ve y se hace de género en Argentina, es copiado, imitado, afanado de los clichés del cine de afuera.
Si yo quiero ver
alguna de tus películas ¿Qué tengo que
hacer? ¿Y si quisiera comprar el DVD?
¿En qué trabajas actualmente? ¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Como para desprenderme un poco de lo Froggy, este 2014 le di un respiro a la saga y me metí en crear una tira cómica. Empecé a ver de publicarla, pero voy a intentarlo en Europa, ya que aquí el mercado de la ilustración, y aún más de la tira cómica, está paralizado... Y eso que venimos de un país de grandes historietas. Pero lo mismo ha pasado con la narrativa de ficción. En una de esas si me agarra el chifle y la publico gratis en fanzine y/o online. Por otro lado, estoy re prendido de una nueva premisa: una especie de Froggy bueno que es "Tito". Tito es justamente un personaje (del Froggy 3) y que originalmente nació en una de mis tiras perdidas. Actualmente estoy editando el piloto de lo que sería un sketch con un personaje que va más allá de la demencia disléxica. Lo agradable es que pude jugar más con el diseño de producción (la escenografía caricaturesca sumada a las luces teatrales) y darme el lujazo de que esté protagonizado por dos genios de fierro del humor del teatro y tele nacional: Iván Moschner y Gerardo Baamonde.
También escribiste un libro en 1996 ¿verdad?
Justamente ese libro fue una especie de desvirgue: en 1993, en pleno colegio secundario, ya empezaba a asomarme el "indio-creativo" y me planteé publicar un libro. Y me planté en una Editorial con la idea, y rompí las pelotas, hasta que por 1996, (2 años después de terminar colegio secundario, y a un año de haber empezado "El Gato Negro"), el libro "Cómo copiarse en el colegio" se convirtió en mi primer sueldo real en el medio artístico. Lo interesante, es que el libro era una burla, porque en sí no enseñaba más que lo que uno aprende macheteándose, pero fue uno de los primeros experimentos para contar una etapa copada como el colegio (por esa época tenía 17 años cuando lo comencé, y 20 cuando lo publiqué) desde un punto de vista entre delirante, técnico y bizarro. Gracias a ese libro he conocido muchos artistas, escritores y personajes, entre ellos Caloi, Santiago Varela, Ricardo Darín, Luis Brandoni, entre otros, y principalmente al Genio del Doctor Tangalanga (que por esa época sólo era masivo en el under), y quien dio un empuje moral a mis primeros pasos y delirios en el humor & horror plasmados en una obra.
Contacto con el director de marras, y me envía su más
reciente película “Mad-Ddre”, un ¡musical de corte experimental que homenajea a
“Psicosis”! y me gusta más que su largometraje anterior. Así pues, con esta
excusa y con la de que Fede lleva más de 100 cortometrajes grabados desde 1996,
con que hace fanzines y “Gacetillas”, ha publicado un libro, y que como no
tiene un duro no puede pagar el alquiler y va a acabar en la calle, antes de
que le quiten Internet, decido entrevistarle, para que ustedes, lectores amados
y queridos, descubran algo interesante del underground que puede ofrecernos
Argentina.
Les presento a Fede James Tarántola.
Haces cómics,
Fanzines, cortometrajes… A grandes rasgos; ¿Quién vendría a ser Fede Tarántola?
Que buena pregunta ¡porque siempre me la pregunto! Principalmente porque paso diariamente por variados cambios en rubros artísticos. Generalmente pienso: "el Fede debe ser ese chaval que cuenta que desde su mesita con lamparita esas Historias de Tammerlane en las muchas maneras que el arte lo permite" En el fondo sé que estoy para eso, porque eso es lo único que hice de mi vida: dibujar, filmar, actuar, musiquear, etc.
Desde 1996 hasta la
actualidad has realizado más de 100 trabajos entre cortos y largos. ¿Por qué
esa actividad tan frenética?
Básicamente arranqué como narrador, periodista de cine e
ilustrador, y al poco tiempo (1995) estaba editando mi revista "El Gato
Negro", un delirio que se instaló en la demencia del under de los 90s.
Creo que ese suceso, sumado a una inmensa bola de ideas en la cabeza, me hizo
surfear en un "trip-du-art" donde el que más frecuenté fue el de
filmar: en un principio lanzando los 5 VHS de la revista "El Gato
Negro", y enseguida ese sinfín de videos, cortos, clips, y largos,
actuados o animados.
Te descubrí casi por
casualidad navegando por Internet, y me llamó poderosamente la atención, por
una parte, tu estilo, claramente experimental, pero siempre con un ojo puesto
en el cine de género y, sobretodo, en el humor. ¿Por qué crees que, por lo
general, quienes cultivan el cine experimental son unos pedantes?
Me ha pasado que mi escuela fue el cine, libros y cómics: es
decir. Creo que estudié un par de cosillas con titulillos post colegio
secundario, pero sobre todo investigué libremente, por placer y donde aprendí
demasiado. Fue ahí cuando me detuve en los magos de la historia del cine, que quizá
hasta hace unos años estaban perdidos en la nebulosa y porque era difícil
hallar material. Aprender de esa manera e interesarme por muchas cosas, previo
a internet y esquivando tanto colegio-de-moda-de-cine que hubo, hizo que
comprenda quizá aún más el fuego de lo que es quemarse la carne haciendo arte.
Eso es algo que sólo los "frikis" podemos saberlo, porque aparte de
aprender, nos divertimos. Es decir, eso, soy "friki". Hay muchos
genios que me dieron semillas a la mente, y todos fueron de la Comedia y del
Terror: los únicos 2 géneros donde podés experimentar, pero también tenés que
laburar el triple. Porque en esos géneros reside la escencia humana: la risa y
el horror, o el drama torpe de la vida. Y las buenas ideas nacen del cine
experimental, por más que muchas veces son productos aburridos o brodios
imbancables sin onda y ritmillo. Ahora... sí ha pasado que en las últimas
décadas, el tiempo industrializó al "cine experimental", casi como si
fuese una moda o circo. Y todo eso hace que veas filas de tipos que se creen
artistas por comprar tickets de moda para ver un director de moda, y luego
esnobear pelotudeces a la salida de la facu. Creo que este sistema nuevo de
digerir y vender arte, hizo que lo experimental sea cada día más pedante.
¿Está reñido el cine
experimental con el humor y el género?
Me molesta quizá que mucho de lo experimental sea simple,
chato, sin gracia, y hasta le pifie muchas veces en divertir con lo bizarro.
Pero en gran parte, justamente creo que la comedia y el terror nacen en el cine
experimental. Tomá un ejemplo en cuenta: hace 30 años nadie daba 2 centavos por
tipos como George Romero, John Carpenter, Tobe Hooper, o un poco más cerca, con
tipos como Peter Jackson o chavales Españoles fuera de serie en su género, como
Alex de la Iglesia. Cuando los
"frikis" comenzamos a tomar riendas, nació un experimento copado, y
eso empezó a marcar tendencia. Pero una
vez más, el Sistema lo convirtió en Escuela, y le puso vallas color
alfombra-roja, para mantener del otro lado, consumiendo flashes, estudiando
cine como si fuese la moda de "Mi hijo el Do´tor" y hasta comprando
palomitas, en super promos americanizadas. Creo que en algún sentido el tiempo
hizo de las buenas "frikeadas" (empezando con tipos como Meliés) un
negocio para pocos, y donde lo que circula, en un 90% es sin identidad. Por
ende, lo experimental (la base) se ha ido convirtiendo en algo aburrido, y
hasta estúpido, y con el correr de los años, cada vez más ha perdido esa magia
que tenía para con el humor y terror.
Es una lista de gente: te la paso?... Creando Cine son: George Meliés, Tod Browning,
Carl Leamme, Alfred Hitchcock, Luis Buñuel, Clint Eastwood, Brian De Palma, MartinScorsese, John Carpenter, George Romero, Tobe Hooper, Wes Craven, Clive Barker,
Peter Jackson, Blake Edwards, Los Hermanos Farrelly, Joe Dante, Steven Spielberg, George Lucas, Robert Zemeckis, Javier Fesser, Tarantino, Robert Rodriguez y miles más. Actores: Lon Chaney, Buster Keaton, Chaplin, PeterSellers, Benny Hill, Los Hermanos Marx, Jim Carrey. De literatura fueron
unos pocos principales, que justamente me llevaron a hacer arte en sí: Edgar Allan Poe, Marco Denevi, Ernesto Sábato, Ray Bradbury y Stephen King. En la
pintura: Dalí, Klimt y Modiglianni. En comics: Berni Whirghtson, John Byrne,
Alan Moore, Stan Lee, Richard Corben... y uf... muchos más. Y en el dibujo de
humor: los argentos Caloi, Quino, Fontanarrosa y el Ibañez español!
“The Froggy Snuff
Movie Zero” es un largometraje que compila lo más granado de tus cortometrajes,
servido todo con las presentaciones de un maestro de ceremonias inspirado en el
Dr. Caligari, que va dando paso a las distintas piezas: Hay influencias en esa
película desde los vídeo juegos de 8 bits, al cine de terror. Claramente te
influencia la cultura popular, pero ¿Qué hay del cine de vanguardia y el
Underground primigenio?
Básicamente es un homenaje a todo lo que se te ocurra de
formatos y géneros del cine. Es decir: fílmico a video a digital, como del
terror y fantástico a la comedia. En millones de fragmentos y personajes de
esta peli están escondidos homenajes a genios del cine como del arte en
general, incluyendo muchos detalles que sólo un "friki" puede
encontrar y disfrutar. Siento que soy y me debo a los artistas, siempre digo.
Lo copado fue que después de muchas producciones, con esta saga pude por fin
sentarme a unificar todo eso a través de formatos como la tele y el videojuego,
y con pixeles, metaforizar sobre el mundo. La "Froggy Zero" fue
revelar las acciones de este mundo, justamente de las maneras mas aceleradas
(sexo-demencia, música-sonidos y violencia-delirio), a través de medios y cosas
como el cine de horror clásico versus el videojuego. De alguna manera, la
considero tan metafórica como la Biblia y tan gráfica como mil películas en un
segundo. Eso, por supuesto, quizá la haya condenado, por lo menos en Argentina,
a considerarse como material bizarro, extremo, incluso a prejuiciarse en
Festivales y Ciclos, como una peli que genera locura o que atenta contra la
"buena cara" del cine (careta) nacional. Pero justamente desde el
Under mismo, desde ese golpe se ha defendido, y ha atravesado barreras en
Festivales Nacionales y extranjeros, llegando a la gente sólo para eso, su
cometido único: divertir alocadamente sobre este Apocalypsis humano.
Si debo decir básicamente que pelis estuvieron a la hora de
la influencia principal fueron los clásicos "El Gato y El Canario",
"Psicosis", "El Gabinete del Doctor Caligari", "Viaje
a la Luna", "El fantasma del paraíso”, "The Rocky Horror PictureShow", y todo eso fritado a través del videojuego "Frogger" y
esa cosa destellante que tienen los (que yo llamo)
"programas-cocaína-celu-juegos" de transnoche.
En tus cortometrajes
dejas claro, que no solo no hace falta tener un gran equipo detrás, sino que,
incluso, puedes hacer películas estando tú solo…
Esa fue una especie de premisa: lo minimalista y solitario,
a través del "lo-fi". Era el
2010, y hacía 7 años que había dejado de filmar: fue por desencuentros con el
cine (de verdad, nunca entendí el mercado y la industria nacional), y trasca de
que algún que otro proyecto (guiones, básicamente) me habían sido
"robados". Cuando empecé con el "One Froggy Snuff", venía
muy metido en la pintura, dibujo, gráfica, diseño. Quizá fue eso lo me llevó a
que haga el 95% del laburo de los primeros cortos en solitario, donde el poco
equipo que habría sería actores filmados o fotografiados en breve tiempo.
Luego, vendría el trabajo principal de en meses de encierro transformar eso en
un mundo casi virtual y tan imaginariamente-flashero como un viaje de LSD. Ese
trabajo llevó meses de salir a sacar fotos a la calle, armar texturas con
cartones y fuego y goma y pegamentos, ubicar las cámaras más pedorras y
pixeladoras, y mezclarlo todo en una PC tipo Pentium 4 con 64mb de placa de
video, que tiraba lo suficiente para
hacer que ese "Smash" (como nombro a las secuencias animadas de los
Froggys) en Photoshop 7 y Premiere 6.5. Con el tiempo, he ido incorporando más
personas, primariamente en la actuación, generalmente muy cercanos o artistas
underground que admiro y respeto, y más adelante músicos y algún pequeño equipo
técnico. Esto hizo que la saga vaya tornándose más actuada, más musical, con un
equipillo mínimo pero "familia", con los que logramos sacar a los
personajes de esas paredes pixeladas y coloreadas, hacia la demente Ciudad de
Buenos Aires: el Pueblo de Tammerlane.
Después de ver “The
Froggy Snuff Movie Zero”, me sorprendes más todavía con “Froggy Snuff´s Mad–ddre”, una absoluta
locura que yo califico como de película experimental y de guerrilla (Grabáis en
la calle sin ningún tipo de vergüenza) que además es un musical cómico
terrorífico, con toques de “Torture Porn” y que homenajea a “Psicosis”… ¡Tu
estás muy mal de la cabeza! ¿cierto?
¡Así es! Creo que estaba de la cabeza al enfrentar semejante
trip, porque realmente, ese largo-clip me la fritó. Pero fue un antojillo que
disfruté: "Mad-ddre" fue como decir "Qué coño quedó fuera de
esta primera etapa de los Froggys?" ¡y justamente era eso!: calle,
violencia urbana, y los homenajes definitivos a Hitchcock y a Blake Edwards,
entre otros. Sentía que necesitaba ver a Caligari caminando más allá de lo que
fue el clip de "Paseo Violín". Quería ver esa cosa documental, con el
tipo armado en pleno Centro de Buenos Aires y sacando a pasear a su madre
muerta. De alguna manera, esta Capital viene estando tan alocada e impune como
se la ve en el video, donde el programa principal de los Noticieros son los
violadores, asesinos, necrofílicos, shooters en la street y muchos monstruos
más. "Mad-ddre", en algún sentido, viene a reafirmar lo que la
"Froggy Zero" plantea: que está todo podrido, pero para que no sufras
del todo, te invita a una alocada canción principal ¡y hasta Tango! Cuando
nació el guión en la cabeza, era obvio que no iba a poder dejar de homenajear a
Hitchcock, Lon Chaney, Blake Edwards, George Meliés, siempre
"presentes" en la saga.
Háblanos del actor
que interpreta a Caligari y de cómo
haces para convencer al resto de actores. ¿Suelen ser vocacionales?
Guille era un fan de "El Gato Negro" que en el
2011 se acercó para encargarme unos diseños de logos y arte para su banda,
"Bardolino". Automáticamente se convirtió en Caligari. Por esa época
yo estaba escribiendo el mediometraje animado "4TH FROGGY SNUFF" y vi
que el chaval tenía el "swing" indicado para el personaje, incluyendo
el timbre de voz. Básicamente Caligari lo creé como símbolo del mal mismo, pero
con un lado seductor, una mezcla de Nino Bravo, Phil Collins, el Detective
Marlowe y el Doctor Caligari de la peli muda. Si Guille se convirtió en
Caligari fue porque me entendió eso y el concepto de hacia donde iba la saga:
de muda a musical, y que ese peso recaía en su personaje. Porque para mí, la
primera expresión oral que debía haber en la saga (hasta el momento muda y con
esos sonidos 8 biteros) era que, se convierta en musical: camino que ha labrado
luego para sus secuelas clips, incluyendo el largo "Mad-ddre" y la
peli "Froggy Musical" que estoy pre-produciendo. Como es el caso de
Guille, es el caso de casi todo el elenco: casualmente casi ninguno es actor: o
son músicos, u oficinistas, o amigos o vecinos. Pero como pasó con Caligari,
todos, incluyendo la chica que interpretó al Froggy One, tuvieron que entender
la "situation" a contar, más que "ser actor", "hacer
de", "estudiar tal guión". Por eso mucho de lo interpretado por
ellos nace a partir de esos juegos que planteados en reuniones, y las horas que
se han tomado en revisar detalles que tengan que ver con la vida de esos
personajes, para luego, exponerse de esa manera en los rodajes, donde yo
también siempre lo planteé, ante todo, como un juego, y quizá más cercano a una
fiesta de disfraces (a puertas cerradas).
¿Qué puedes decirnos
de la escena Underground Argentina? ¿Confunden los espectadores el underground
con esas películas, casi siempre de terror que pretenden imitar con cero medios los
resultados del mainstream?
Cuando en los 90 empezó a llegar la tecnología y el nuevo
cine independiente Español y Norteamericano, acá en la Argentina creo que
sucedió la mayor "desaparición-mental" de artistas después de la
Dictadura. Recuerdo que por esa época yo daba mis primeros pasos como director
y guionista, y atravesé por cientos de personas, productoras (muchas fantasmas)
y personajes del medio, que querían filmar ese tipo de cine. El cine se puso de
moda, y había filas de tipos sin arte ni ideas que quería hacer algo, quizás
figurar o ser el famoso de la familia, pero de manera trucha. Creo que ya para
finales de los 90, en Argentina, el 70% del cine independiente era reinado por
seres atentos a realizar copias o intento de peli "mainstream".
Aparecieron tipos que luego se impusieron como si fuesen importantes o de alta
categoría, que no hacían otra cosa más que robarle a David Lynch, Wes Craven,
Peter Jackson, entre otros. Muchos de esos copiones, ladrones y berretas
se inmiscuyeron en el universo del cine
"main" argento, y se hicieron de un lugar dominado a su barata manera,
y apoyados por ciertos medios, subsidios, under o no, que los tomaba como
nuevos genios o talentos. De todas maneras, mucho no pasó, más que pudrir el
mercado nacional, haciendo que el público reconsidere que en este país no se
puede hacer género sin que te muestren una cosa experimental pedante o un
cliché de cliché de cliché de cliché. Me ha pasado que en estos últimos 5 años,
vi en Festivales cosas muy mal logradas, o cosas muy prolijamente robadas,
factores que generaron desarticulamientos del arte y pérdida de identidad y
fomento creativo. Creo que mucho de los verdaderos Undergrounds sobrevivientes
y reales de Argentina, están en la Escena Gay: gente que se la tuvo que bancar
a los prejuicios y los golpes, y que por suerte, cuando todo se globalizó, no
perdieron su identidad creadora, que día a día avanza. Esperemos que tampoco se
convierta en una fiesta de pop al pedo, y reinventen o tracen nuevos parámetros
para generar esa magia que siempre tuvo Argentina de la de antes: el
experimentar y no tener límites a la hora de producir una obra, sea del rubro
artístico que sea.
¿Conoces a la gente de
“5 locos producciones”, allá en Argentina?
No. Los he escuchado nombrar, porque creo que son de
Saladillo, una zona que está teniendo mucho cine (mismo como San Nicolás, de
donde uno de mis actores fetiche, Juan Carlos Nozzi). Desde ya sería copado
conocerlos porque estimo que están haciendo de ese tipo de laburo "de las
entrañas" y no con la "careta" de la pantalla de Capital
Federal. Acá aún se suceden muchas distancias de artistas. Y en el medio de
Festivales y Artistas Cero-Identidad y Oficio, uno se pierde de comunicarse con
mucha gente, como esta que me nombrás. Y ya que estoy, los voy a buscar por la
web...
¿Qué tal el paso de
“Froggy Snuff´s Mad-ddre” por festivales?
Nada. Doloroso. Tan doloroso como una "madre golpeadora", ¡jajaj!... Acá en Argentina, fue completamente abortada. Herida y escondida desde la raíz misma, de ciertos "Festivales Under", cada día más negociados. Lo más triste del mundo fue que como equipo nos abortó un festejo. Contrariamente a los cortos Froggy anteriores, "Mad-ddre" fue un dolor de güevos el parirla. De la misma manera, sucedió al tratar de estrenar decentemente la peli "Froggy Zero". Sucedió mucho quilombo, muchas trabas, mismo desde INCAA TV que "traspapeló" la peli, creo que por prejuicio que era "ultra under" o muy "destellante". Súmale que ciertos Festivales y Ciclos reaccionaron diciendo que la peli era demasiado violenta o que la gente podría ofenderse por semejante lío de montaje y personajes enfermizos. Obviamente, "Mad-ddre" fue guardada, no fue valorada, fue escondida, mismo por gente que luego tomó conceptos y arte para generar fotocopiados videoclips y hasta gráfica misma en sus transados festivales. Con el equipo no nos esperábamos algo así: "una peli maldita", menos, después de la repercusión (incluso viral y mental) que habían causado otros episodios Froggys (como el 3ro) en Festivales Nacionales y Extranjeros, y en proyecciones especiales como fueron e Colegios y Penales. Creo, "Mad-ddre" será un trip que sólo el verdadero "friki-lover" de la Froggy Zero irá a encontrar de casualidad. Quizá eso le de con el tiempo alas, o que se le reconozca su arte. En los copados "frikis" del mundo confío que la descubran y disfruten, y hasta entiendan el por qué no pudo ver del todo la luz del proyector: justamente (como hablamos en la pregunta Nº10), es porque el poco cine que se ve y se hace de género en Argentina, es copiado, imitado, afanado de los clichés del cine de afuera.
¿Verdaderamente existe
un público para el cine de Fede Tarántola?
Existen dos públicos muy distintos. Uno: es el público que
sigue mis locuras desde mis primeras creaciones, generalmente gente que ha
leído la revista o comprado los VHS de "El Gato Negro", o visto la
tira de "El Pato Baratucci" que salía en la revista "El
Acople" y "La Bocina" y
convertida en una mini serie animada emitida en "MTV". Esa gente es
la que de alguna manera siempre está conectada a mi filmografía como también a
mis producciones narrativas o con pintura y dibujo. Por otro lado, sí hay un
público que es casual y que ése público se divide en dos: el que se horroriza
del contenido y/o visual, como el que ve a través de eso, y comprende, como yo
lo entiendo cuando me siento en la "mesita", que todo se trata de un
cuento más acerca de este mundo, pero explicado de una forma
"especialita". Después existe un tercer público, pero ese calculo me
debe odiar porque con mis videos "visual-y-metafórica-y-violenta-de-mentes"
los pongo de los nervios (y en muchos sentidos).
Aquí en España, a lo
largo de los años, han existido varios sellos de DVD que editan películas
amateur de variado pelaje. ¿Existe algo similar en Argentina?
Existen sellos, creo, pero de otra manera. Acá el under
nunca fue considerado, hasta que ciertos personajes lo llevaron a lo masivo.
Luego, con la llegada de los años 2000, muchos de los under que querían seguir
viviendo de lo under, justamente negociaron con sistemas comerciales, para
hacer producciones comerciales, generalmente copiadas de producciones
extranjeras. A ese "cine-loco-prolijo" se lo empezó a llamar Under, y
eso desvirtuó mucho todo, convirtiéndolo en una farsa. Principalmente, porque
Argentina, gracias a su mercado, ha sido un país de consumo de arte y productos
"a medias". Acá no sabíamos lo que se producía afuera, y por muchos
años, la gente se obnubilaba con el cine de 100% USA. Y cuando todo se
globalizó, muy pocos entendieron la diferencia de lo bueno y lo malo. Se
esnobizó mucho todo. Se transó todo. Acá la cultura es gente que se mata por un
subsidio, mientras los verdaderos artistas son afanados, censurados,
enterrados. En Argentina, tenés buenos actores, pero una película buena cada 5
años por lo menos, y generalmente es de productora. Y después se usa mucho eso
de simularla como independiente, y venderla como si fuese Hollywood. Creo que
por esas pelis, se puso de moda acá el estudiar "cine". Hasta hace 15
años, si estudiabas cine, eras un "vago hijoputa". Luego de ese cine,
si miramos para abajo, lo "under" sería una especie de intención
"careta" de lograr eso, y a lo sumo, terminar poniendo en una peli
loca a alguien famoso. Entre eso sobreviven productoras, pero como todo lo
bueno de este país, cuando es bueno: termina corrompido o en un paredón
(metafórica o literalmente hablando).
Hasta donde tengo filmado, casi todo se puede disponer
online. Mismo hago ediciones under (desde la era del VHS, pasando por el VCD al
DVD) que he comerciado, como también desparramando para que se vayan
piratizando. Durante los años 2000 al 2004 manejé la distribución de los (en
aquel momento VHS) de "El Gato Negro Videos". La distribución (Aceite
De Castor Producciones) abarcaba los principales 30 locales "frikis"
de Capital y de ahí al país y limítrofes y mundo. Hasta que un buen día fue
cuando empecé a disfrutar que se copiara de video a video expandiera, decidí
bajar la persiana y abocarme a filmar. Los Froggys lo consideré como una nueva
etapa, donde sería free el verlo, el tenerlo, incluso si me lo piden, se los
mando free. Estas cosas nacidas, tan naturales, es siempre un placer el poder
llegar, sin barreras comerciales y entretener. Lo que sí he buscado, es maneras
de lanzarlas por cable o distribuidoras o en DVD por compañías pequeñas, pero
he encontrado trabas como la de los Festivales y ese marcadillo oscuro de cine
pedante y copiado. Me la chupa lo que gasté, incluso el equipo que laburó
también está a prueba de balas y festivales, pero ese desamparo de estas pelis
con aval de distribuidoras o mismo del INCAA, ha hecho que mi producción
decaiga, y obviamente este año me encuentre con problemas económicos, como no
poder seguir alquilando mi casa (post Navidad tengo que partir y no se donde).
Pero no reniego, porque quizá no es época, o es este país malparido. Y tengo la
paz, que el verdadero público ha sabido encontrar, comprender y disfrutar, a
través de esas copias en disquillos o por la web. Eso mismo es el verdadero
soporte que me doy a la cruzada, para seguir teniendo alma y vida, y encontrar
la vuelta, donde más allá de las circunstancias, poder seguir creando y
produciendo.
¿En qué trabajas actualmente? ¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Como para desprenderme un poco de lo Froggy, este 2014 le di un respiro a la saga y me metí en crear una tira cómica. Empecé a ver de publicarla, pero voy a intentarlo en Europa, ya que aquí el mercado de la ilustración, y aún más de la tira cómica, está paralizado... Y eso que venimos de un país de grandes historietas. Pero lo mismo ha pasado con la narrativa de ficción. En una de esas si me agarra el chifle y la publico gratis en fanzine y/o online. Por otro lado, estoy re prendido de una nueva premisa: una especie de Froggy bueno que es "Tito". Tito es justamente un personaje (del Froggy 3) y que originalmente nació en una de mis tiras perdidas. Actualmente estoy editando el piloto de lo que sería un sketch con un personaje que va más allá de la demencia disléxica. Lo agradable es que pude jugar más con el diseño de producción (la escenografía caricaturesca sumada a las luces teatrales) y darme el lujazo de que esté protagonizado por dos genios de fierro del humor del teatro y tele nacional: Iván Moschner y Gerardo Baamonde.
También escribiste un libro en 1996 ¿verdad?
Justamente ese libro fue una especie de desvirgue: en 1993, en pleno colegio secundario, ya empezaba a asomarme el "indio-creativo" y me planteé publicar un libro. Y me planté en una Editorial con la idea, y rompí las pelotas, hasta que por 1996, (2 años después de terminar colegio secundario, y a un año de haber empezado "El Gato Negro"), el libro "Cómo copiarse en el colegio" se convirtió en mi primer sueldo real en el medio artístico. Lo interesante, es que el libro era una burla, porque en sí no enseñaba más que lo que uno aprende macheteándose, pero fue uno de los primeros experimentos para contar una etapa copada como el colegio (por esa época tenía 17 años cuando lo comencé, y 20 cuando lo publiqué) desde un punto de vista entre delirante, técnico y bizarro. Gracias a ese libro he conocido muchos artistas, escritores y personajes, entre ellos Caloi, Santiago Varela, Ricardo Darín, Luis Brandoni, entre otros, y principalmente al Genio del Doctor Tangalanga (que por esa época sólo era masivo en el under), y quien dio un empuje moral a mis primeros pasos y delirios en el humor & horror plasmados en una obra.
¿Qué pregunta te
gustaría que te hubiera hecho y me ha
faltado? Y responde tu mismo, por supuesto.
¡Jajajaaaaaaaaaaaaaaaaaa! Esa es buena... a ver... Yo me
hubiese preguntado: "¿Cambiarías algo de tu obra cinematográfica?". A
lo que yo respondería: " !No! Siempre me lo pregunto, pero sé que no,
porque disfruté mucho creando estas locuras y que no me alcanza el tiempo para
tantas más que vendrán."
¿Algo que añadir?
Sí: que siempre duermo con la luz prendida!
Gracias miles por este apoyo y por bailar al ritmillo de los
Froggys. ¡Abrazos gigantes Víctor querido!
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