viernes, 24 de diciembre de 2010

BALADA TRISTE DE TROMPETA

He visto esta película con un montón de críticas negativas que la precedían. Aunque decir negativas, es decir poco. Alguien que conozco salió de verla y exclamó “!Que hijo de puta!” Y otro me aseguró que se trataba de la peor película que había visto en su vida. Yo no tenía excesivas ganas de echármela a los ojos, ni prisa por hacerlo, pero cuando un grupo de personas es unánime en algo (en este caso, que la peli es una mierda de pelotas) yo eso tengo que verlo y cuanto antes, mejor.
Un payaso de tradición familiar llega a un circo a trabajar como “Payaso Triste”. Allí, su compañero, “Payaso Tonto”, resulta ser un cabrón, borracho y alcohólico de la leche. Hay una trapecista, de la cual “Payaso triste” se enamora, pero que es la novia de “Payaso tonto”. Este, a la mínima la maltrata, cosa que no le gusta nada a “Payaso triste” y por eso trata de proteger a la trapecista. Surge un inocente affaire entre estos dos, y “Payaso tonto” se entera, por lo que el resto de la película la pasaremos viendo una especie de episodio de “Rasca y Pica”, según el artificioso tamiz de Alex De la Iglesia.
Vamos a ver; no puedo decir que la película me haya gustado, pero tampoco que me haya horrorizado; es 100% de De La Iglesia, y desde luego no esperaba nada. Es una más, con momentos buenos, pero que, en general, el tono cañí y el aburrimiento acaban por convertir una idea potable en una del montón. Además, viene inundada de referencias a hechos de nuestra reciente historia… me sobran, no me interesan, me sacan de la ya de por si endeble trama.
Pero por otro lado, es una trama de venganzas, más borrica que un arado, y con una violencia muy bien filmada, cosa esta que me ha gustado. El tema está en que empieza genial, con esa escena de acción bélica situada en la guerra civil, con sangre a borbotones y un payaso acabando con los soldados fachas a machetazos… pero cuando traslada la acción a los años 70, pega un bajón considerable.
En definitiva, para nada es tan indignante como dicen. Es una más de su director y a mí me pasa pues lo mismo que con las demás… que no se si me gustan mucho o las odio.
En cualquier caso, el trío protagonista está de pena; Con Carlos Areces parece que estamos viendo un nuevo episodio de “Muchachada Nui”, Antonio De La Torre es malísimo, hace de andaluz y hay veces que se le va el acento y Carolina Bang, pareja del director, ni es guapa, ni sabe actuar por mucho que De la Iglesia intente hacérnoslo creer... ¡no somos tan tontos!.