Un Jess Franco de los noventa absolutamente genuino, de cuando era un apestado, justo antes de que lo adoptaran los gangsters de "Subterfuge", y, por tanto, donde no se exageran ni se fuerzan los elementos cutres que le han convertido en lo que es hoy. Quizás "Ciudad Baja" sea su ultima película auténtica.Trasladando la acción a Centroamérica, cuenta como tres policías luchan contra el narcotráfico. Poca cosa más. Cine policiaco en la línea de "Mordiendo la vida", pero quizás un poquito más espectacular en las escenas de acción.
El caso es que al no ser consciente Franco de la fama que vendría después, el resultado no está ni tan mal… dentro de lo que cabe, claro. La película es un coñazo, es súper aburrida, pero está contada de manera estándar y, sorprendentemente, muy bien realizada, sin dejar la impronta de Franco a un lado; planos sicodélicos, abuso del zoom y movimientos de cámara, los hay a tutiplén. Y hasta alguna que otra explosión.
Aunque centra la acción en Centro América, está rodada en Barcelona, y en inglés. No deja de ser curioso el ver como se defienden en ese idioma los actores, muchos de ellos claramente reconocibles, siendo algunos mejores y otros claramente nulos, cuando no, directamente doblados. No es el caso del prota, Oscar Ladoire, que pone acento americano con mucha soltura, y nos ofrece un papel distinto al habitual. Es amigo de Franco y por eso protagoniza la peli, justo en el momento más dulce de su carrera. Es un tipo misceláneo en la elección de sus papeles, puesto que además de trabajar con Colomo, Trueba y demás entes “respetables”, también lo hizo para Mariano Ozores ("Disparate Nacional" y "Pelotazo Nacional"), Bigas Luna ("Las edades de Lulú"), e incluso Richard Benjamin en ¡¡"Los Cuasicops"!! Efectivamente, tenía un papel en aquella película. De hecho, cuando vi tamaña mugre en la época, creí reconocerle, pero pensé que sería un individuo que se le parecía. Ahora, tras mi consulta al Imdb, ya sé que era el.
Por otro lado, tenemos a los habituales de Franco: Antonio Mayans, Robert Long y Lina Romay, y los todo-terreno Barceloneses Víctor Israel y Mir Ferry ("Los Bingueros", "Yo, el Vaquilla", "Los últimos golpes del Torete"), el director de cine porno Ángel Mora y, cáguense en los calzones, un jovencísimo y torpón Sergi López intentando abrirse paso en el mundo del cine. Al año siguiente se convertiría en estrella en Francia.
Curiosa, genuina, actual y distinta, dentro de lo malo, de lo mejorcito que hizo Jess Franco. ¿Qué hubiera sido de él si en los noventa los oportunistas del momento no lo hubieran reivindicado?
Según datos del ministerio de cultura, "Downtown Heat" (título internacional, me encanta su musicalidad… díganlo en voz alta ¡Dauntaunjit!) la vieron en cines tan solo 166 personas, que dejaron en taquilla menos de 500€. Manda cojones.
Según datos del ministerio de cultura, "Downtown Heat" (título internacional, me encanta su musicalidad… díganlo en voz alta ¡Dauntaunjit!) la vieron en cines tan solo 166 personas, que dejaron en taquilla menos de 500€. Manda cojones.