Mostrando las entradas para la consulta CHUCK NORRIS ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta CHUCK NORRIS ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de septiembre de 2023

EL HÉROE Y EL TERROR

En las entrevistas promocionales de la época, Chuck Norris comentaba satisfecho que "El héroe y el terror" le había permitido ampliar su gama de registros, apuntando a unos más dramáticos de lo habitual. Y es verdad. Es decir, es verdad que lo intenta, teniendo en cuenta que, de todos los actores del género de la época, Norris era el menos expresivo. Aquí encarna a un personaje más, hummm, humano, con sus flaquezas, miedos y angustias internas. No es una mera máquina de repartir leña. Incluso saca a relucir un lado tierno. Así que sí, "El héroe y el terror" nos muestra un Chucky moderadamente distinto en una trama que también se aparta de sus códigos (¡de honor!) más trillados (al menos hasta entonces, antes de dar el salto a la caja tonta), apostando por el thriller y una violencia tamizada.
La cosa va del policía que intenta parar los pies a un temible y despiadado asesino de mujeres más bien bruto. Lo consigue por los pelos, y, encima, gracias a doña chiripa. Eso le vale a nivel popular el apodo de héroe, aunque él no se siente nada a gusto con la etiqueta y arrastra pesadillas sobre el funesto enfrentamiento final en el que casi perece. Un día, el asesino -al que llaman el terror, de ahí el título- escapa del encierro, se esconde en un viejo teatro reformado y comienza a matar de nuevo. Obviamente tío Chuck se pondrá manos a la obra, lidiando dichas angustias con las de ser papá primerizo.
Hablamos de 1988. Es decir, "Cannon" ya hacía aguas por todas partes. Igual que la carrera de Norris. A partir de ahí, todo iría cuesta abajo. En el reparto asoman otros rostros habituales de la factoría, como Steve James y, sobre todo, Billy Drago. Destaco a este último porque, por una vez, y para variar, interpreta un personaje positivo. No hace de villano, vamos. Da vida a un médico que se marca una charleta mazo de amistosa con el mismo Norris. Ahí va pues otro cambio de registro, aunque este mucho más radical. Que mal debería estar "Cannon" para permitir tanto. Acompañan a estos tres "mostros" -dos de ellos ya fallecidos, por desgracia-, Jack O'Halloran como asesino asalvajado (papel que, en cierto modo, ya hiciera -y muy bien- en "Superman II". Sí, era el gigantón), el clásico Ron "Superfly" O'Neal, Heather Blodgett dando vida a Doña Norris y otro segundón habitual de ese cine, y esa época, Branscombe Richmond (busquen en Google y verán lo muy mucho que les suena)
El film se basa en una novela de Michael Blodgett, quien co-firma el guion. Antes de darle a las letras, Blodgett fue actor de reconocible rostro. Su rol más famoso lo desarrolló para Russ Meyer en "Más allá del valle de las muñecas". La otra gran aportación como guionista del caballero fue "Socios y sabuesos". Y sí, la protagonista femenina de "El héroe y el terror", Heather Blodgett, es hija suya. Hubo enchufe.
Dirigida por el inocuo William Tannen, la película cumple estupendamente como producto consumible y perfectamente olvidable. Si no fuese por los crímenes medianamente intensos, o los cadáveres en tetas de algunas víctimas, casi parecería un telefilm, o el episodio piloto de una serie a mayor gloria de su protagonista.

lunes, 22 de julio de 2013

LA FUERZA DE LA VENGANZA

Una confesión. No tenía ni pajolera idea de que "La fuerza de la venganza" fuese una secuela de "Invasión USA" (bien presente en nuestro pest-seller). ¡Es que ni por asomo!. Pero resulta que sí, que el prota de ambas es el mismo, el super-agente "Matt Hunter" (imposible no ser un héroe de acción con semejante nombre), la diferencia es que, mientras en la primera le ponía barbado rostro Chuck Norris, aquí el que se encarga de ello es el eterno Michael Dudikoff, el astro de las yoyas por el que "Cannon" lo apostó todo en su momento, pero que siempre quedó relegado a un injusto segundo plano. Y digo yo, ¿por qué no lo interpretó el mismo Norris?, pues porque andaba ocupado currando para otras pelis... ¡de la misma productora!. En todo caso lo celebro, puesto que me gustaba (y me gusta) más Dudikoff que el amigo Chuck.
La cosa funciona así: Existe una sociedad secreta de extrema derecha, ultra-racista y aficionada a cazar seres humanos, que se la tiene jurada a un aspirante a la presidencia inevitablemente negro. Deciden acabar con él durante una cabalgata del "Mardi Gras", pero solo logran asesinar a uno de sus hijos. Mal, muy mal. La mentada sociedad desconoce que el político tiene por amigo a todo un experto en estas cosas de soltar coces y meter tiros, "Matt Hunter" quien justo venía de salvar a su país de una invasión de malvados rojos (el muchacho pasa de un extremo al otro, ¿tal vez "Cannon" procuraba lavar su imagen?... lo dudo). A pesar de todo, la sociedad secreta sigue intentándolo y en una escena sorprendente, se cargan a toda la familia del político (incluido a este y su hijo pequeño) y secuestran a la hermanita de "Hunter" quien, para recuperarla, deberá participar en el juego de la caza al hombre. Y lo hará, sembrando la película de cadáveres.
Pues resulta que "La fuerza de la venganza" (que traducido al inglés de la versión original suena super-chanin, "Avenging Force"), característico producto "Cannon" del característico año 1986, arrastra bastante buena fama (no confundir con "El poder de la venganza", también con yoyas a tutiplén, pero con Germán Monzó dirigiendo -y actuando-, lo que le otorga al resultado final una cualidad casi extraterrestre). Se la tiene muy bien considerada como epopeya de hostias y tiros, y no me sorprende nada ya que, sí, funciona un rato bien (desde luego, mejor que la aburrida "Invasión USA"). Para empezar, Michael Dudikoff dispone de mayor gracejo y mueve las cejas bastante más que Norris. Luego tenemos a otro de los grandes, el tristemente y prematuramente desaparecido Steve James. Cuesta creer que semejante mastuerzo musculado pueda aspirar a la presidencia... pero miren a Schwarzenegger. Los malos molan mucho, son realmente odiosos, despiadados y cabrones. ¡Deseas verlos morir!. Su jefe es el impagable -también fallecido- John P. Ryan, siempre estupendo cuando se trata de hacer judiadas (algo que volvería a infligir para "Cannon", y muy bien, en "Yo soy la justicia 2"), aunque cuando se pone a aullar con su máscara de cazador sea un poco ridículo, y bueno, no sé, el escenario donde se desarrolla todo, mola (Louisiana y sus hermosos pantanos), las escenas de persecuciones y tiros están guapas, las de piños también y hay unas buenas dosis de violencia y mala hostia. Lo mejor, qué duda cabe, es la cacería final, con peleas cuerpo a cuerpo que duelen.
Dirige el cotarro Sam Firstenberg. ¡¡Aaaay!!, que tiempos aquellos en los que Sam se ganaba las garrofas lujosamente y lograba colocar sus pelis en las primeras posiciones de las listas de éxitos. "La venganza del ninja", "Ninja 3: la dominación", "Breakdance 2: Electric Boogaloo", "El guerrero americano 1 y 2", (a partir de aquí ya en proceso de descenso) "Delta Force 3: the killing game", "American Samurai" o "Cyborg Cop" llevan su firma. A principios del 2000 se mete en terrenos más pantanosos dirigiendo "Criaturas asesinas", producto de monstruos de tercera destinado a consumo exclusivamente doméstico y que, ya de por sí, era secuela de otro. Su última peli (del 2003) se titula "The Interplanetary Surplus Male and Amazon Women of Outer Space" y, aunque suene a chiste -que no lo es-, se trata de la puesta a punto de un antiguo guion de Ed Wood que no llegó a realizarse en su momento. Después de aquello, no volvió a dirigir nunca mais.
También en el guion de "La fuerza de la venganza" encontramos sorpresas, lo firma el normalmente actor James Booth, quien se reserva un papel en la peli. Booth casi siempre ha interpretado villanos, y como guionista le molaba la violencia tanto como a un tonto una piruleta. Su obra maestra en ambos campos es "Indestructible: ruega por tu muerte", la cacareada fábula ultra-burra a mayor gloria de Sho Kosugi.
En fin, con semejantes ingredientes, ¿cómo iba a fallar "La fuerza de la venganza"?, uno de los más dignos productos "Cannon" de la época y un entretenimiento muy solvente.
Ideal pa pasar el ratico. 

viernes, 9 de abril de 2010

DESAPARECIDO EN COMBATE 2

Y volvemos con Chucky... no el muñeco, el actor... aunque a veces se parezcan en cuanto a método interpretativo. De todos los "héroes de acción" de los 80, Norris era el que menos me gustaba. Ninguna de sus pelis creó en mi esa fascinación que sí aportaron "Rambo", "Commando" o "Señalado por la muerte", citando algunas así a boleo. "Invasión USA" era la que tenía más números y me parece un coñazo.
Ahora lo que toca es centrarse en este "Desaparecido en combate 2", que en realidad se trataba de una precuela en la que se narraban los hechos previos a la primera entrega. Esta vez nos situamos en un campo de prisioneros en el que Chuck y sus colegas son terriblemente humillados y torturados por el mega-malísimo de la función, al que pone rostro el actor Soon-Tek Oh (también lo vimos en otra producción de la inigualable -aunque no siempre por motivos honorables- "Cannon", "Yo soy la justicia 2" o "Death Wish 4"). Como es de ley, después de una y mil putadas, Chucky se liberará del encierro y la liará parda.
"Desaparecido en combate 2" chorrea patriotismo barriobajero por todos sus poros. El único malo que no tiene los ojos rasgados, resulta que es francés. Chuck conserva una bandera americana que sujeta con fervor en los momentos difíciles. El yanki en un principio traidor (¡y negro!), sacrifica su vida para salvar a sus compatriotas y etc, etc, etc... una cascada de risas y descojono, que no me influye a la hora de disfrutar o no de una peli (¡no soy el hermafrodita de Roger Ebert!), pero sí que provoca hilaridad y diversión. Resulta que las tres pelis de esta saga son una mierda, especialmente la primera, que con todo lo que prometía aburre incluso a las cabras. Sin embargo, y pal nivel, la segunda resulta ser la más soportable (que no soporífera) y razonablemente entretenida, con algunos momentos míticos, como la famosa secuencia de la tortura con la rata dentro del saco. Aunque ya os digo, siempre previa inyección de paciencia.
El dire es Lance Hool, el de ese seudo-"mad max" protagonizado por el malogrado Patrick Swayze titulado "El guerrero del amanecer". Como productor resulta mucho más interesante, en su currículum tiene "Al filo de la medianoche", "Justicia salvaje", "Cocodrilo Dundee en Los Angeles" y "Club desmadre".
Sé que hay muchos seguidores de Chuck Norris, de la "Cannon" o del cine de acción de ésa época, así que a ellos -suponiendo que no la hayan visto, lo cual es poco probable- se la recomiendo. Y a los curiosos / nostálgicos, también. Al resto, les animo a pillar cualquier otra del Bronson más cannonizado.

sábado, 22 de marzo de 2025

STONEY, EL FRÍO

No solemos ser tan oportunos, pero el cruel destino ha obrado en nuestro favor. Tenía el siguiente tocho programado para dentro de dos semanas.... y justo me entero del fallecimiento de Wings Hauser, legendario astro del cine barato y prota absoluto del film en cuestión. Es por ello que he decidido adelantar su publicación a modo de tributo. Descanse pues en paz, caballero.
Dice asín...
En la reseña de "Police Force" acusaba al productor, mister todoterreno Sandy Howard, de haberme engañado con otra de sus películas previas, "Stoney, el frío", vendiendo -por título- una falsa epopeya justiciera "a lá Harry Callahan". Luego, en -precisamente- frío, lo consideré un poco injusto por mi parte, ya que la "estafa" fue cosa de los distribuidores españoles (el único país donde se tiró de tal estratagema) quienes optaron por ese bautismo troleante, cuando en realidad la película fue estrenada en USA como "Deadly Force", un rato molón (claro que traducido suena más genérico, "Fuerza Mortal"). Sin embargo, me informo -es decir, visito Imdb- y descubro que el film SÍ nació con la intención de arrancar una nueva franquicia de vigilante repartiendo tiros, citándose muy claramente "Harry, el sucio" y "Death Wish" como inspiración (así lo de "Deadly Force" cobra más sentido. Un título al que le pega mucho una posible numeración continua, "Deadly Force 2", "Deadly Force 3"... ¿a que sí?). Desconcertante, muy desconcertante, porque una vez consumida por segunda vez -cortesía de mi querido "consiguietor" Enorm- tras la inevitable y mentada decepción juvenil, no veo paralelismos por ningún lado. La cuestión es que Sandy Howard quedó impresionadísimo con el carisma y talento desplegado por Wings Hauser en su colaboración anterior, "La jauría del vicio", donde hacía de villano ultra-cabrón, y decidió fabricarle un vehículo de lucimiento, con el protagonista -esta vez un héroe- totalmente diseñado para él. No obstante, Hauser desenmascaró su limitado registro interpretándolo casi como si fuese otro villano -o eso dicen los que saben-, de ahí la imposibilidad de conectar con su condición supuestamente heróica y, de rebote, con el público. El inevitable fracaso resultante puso fin a la intención "franquiciadora" y a las colaboraciones entre productor y actor. A saber el mal rollo que generaría todo ello.
No obstante, según mi teoría -la de los que saben poco-, el descalabro no solo es cosa del amigo Wings. La película, toda ella, carece de elementos medianamente llamativos. Tal vez el enfrentamiento final entre el héroe y su némesis resulte algo más interesante, ni que sea por la inhabitual cantidad de estopa que recibe el primero. Pero, en general, abunda el muermo. Falta acción, falta violencia, falta sordidez, falta de todo. Podría pasar como semi entretenimiento de tarde de domingo, consumido mientras miras el móvil o piensas en tus mierdas, pero nada más. No deja ninguna clase de poso y Hauser da vida a un tipo demasiado normal como para resplandecer en el rol de justiciero. Es sociable, simpático, enseña el culo, está enamorado de su mujer a la que ama (fuerza un polvete reconciliador) y, en fin, no hay mucho de duro, frío y despiadado en él. Tampoco nadie se venga aquí, lo que rebaja totalmente la posible adrenalina que ello provocaría en nosotros, ilusos consumidores, y eso incluye la poco gustosa muerte del malo... uno que se supone sorpresa, pero ves venir desde lejos y sobradamente. Al parecer, el director, Paul Aaron (a quien debemos films como el "Fuerza 7" con Chuck Norris, la comedia "Maxie" con Glenn Close o -en funciones únicamente de productor- "El alucinante viaje de Bill y Ted"), aseguraba a los medios del momento que había evitado rodar "la típica peli de polis matando a diestro siniestro". Considerando ello, casi podríamos señalarle a él como total y absoluto culpable. Eso es justo lo que tendría que haber sido "Stoney, el frío".
Hay un maníaco suelto en la ciudad que elige sus víctimas a boleo. Ha asesinado a una jovenzuela cuyo abuelo pide ayuda a su amigo Stoney Cooper para que averigüe algo. Este, detective de profesión -fue expulsado de la policía, no dicen por qué razón, pero suponemos que será cosa de métodos expeditivos... ¿no es siempre así?-, se dedicará a resolver el entuerto, recuperar a su ex y, de paso, enfrentarse a viejos enemigos.
Inevitablemente, y siendo una película del año 1983, localizamos unos cuantos nombres curiosos. En cuestiones de reparto, destacan Paul "El precio del poder" Shenar, Al "El padrino parte III" Ruscio, Lincoln "Fortaleza Infernal" Kilpatrick -ambos de extensísima y sorprendente carrera-, la Estelle Getty de "Las chicas de oro" (haciendo gala ya de ese desparpajo que, en su vejez, la catapultaría hacia lo más alto), Aaron Norris -hermano de Chuck, es decir, enchufado- como policía y el bueno de Ned Eisenberg en plan ratero callejero, lo reconocerás como chico malo / víctima en "La Quema", pandillero en "El Exterminador", soldado israelí en "Ultimatum" y aficionado a la ultra-violencia en "Locademia de conductores". ¡¡Carrerón!!.
El caso de la "partenaire" de Hauser es un poco atípico. Joyce Ingalls venía de interpretar a una prostituta en "La cocina del infierno" de / con Stallone. Por lo visto, en la época el famoso actor y ella fueron pareja, o follamigos (me pregunto si cuando Estelle Getty y Sly coincidieron años después en "¡Alto! o mi madre dispara", cuchichearían al respecto). Tras "Stoney, el frío", Ingalls se lió con movidas beatas. A causa de ello, dejó la interpretación, que no retomó hasta 1998 con "Arma Letal 4". Eso sí, en un rol de enfermera, casi como extra. Debió satisfacerla más bien poco porque ya no reincidió. En 2015 abandonó esta dimensión.
En los efectos de maquillaje un clásico, Mark Shostrom, de más que lustrosa trayectoria. Aquí no es que le dejen lucirse mucho, pero cumple.
Y, ya concluyendo, en tareas de guion tenemos a un "mostro" del "exploitation" como era Robert Vincent O´Neil, padre de la saga "Angel". A Barry Schneider, responsable del libreto de "Ruby", del de la comedia "Apáñatelas como puedas" y de dos para Mark Lester, "Roller Boogie" y nada menos que "Curso 1984". Vale la pena señalar que en esta no figura acreditado, siendo el reputado Tom Holland quien se lleva la medalla. He buscado información (es decir, he vuelto a mirar a fondo Imdb), pero sin suerte. Aunque para misterios, el tercer guionista de "Stoney, el frío" (¡¡tres personas pa escribir esto!! tiene delito) Ken Barnett. Posee un único segundo crédito como guionista, otro producto Sandy Howard titulado "Las aventuras de Hambone". Lo llamativo es que, justo Ken Barnett, fue el nombre elegido por Freddie Francis y Ken Wiederhorn para ocultar sus respectivas (ir)responsabilidades con respecto a la fallidísima "Torre de cristal", recuerden, aquella de terror rodada en Barcelona el año 1987 usando como escenario exterior la Torre Trade. Aquí pueden leer al respecto. Ya, ya, seguramente haya unos cuantos Ken Barnett pululando por los USA, pero la coincidencia tiene su coña y la duda no se disipa del todo al descubrir que "Torre de cristal" venía producida por el amigo Sandy Howard..... ¡¿hein?!.

domingo, 28 de julio de 2013

SANGRE DE HÉROES

En un futuro indeterminado, aunque claramente post-apocalíptico, existe un juego que es así como el rugby pero a lo bestia, donde la peña se ahostia hasta partirse la crisma con el único fin de clavar una calavera de perro en un palo. Los piraos que se dedican a ello se hacen llamar "Juggers". La prota de nuestra historia es una muchacha ambiciosa que quiere formar parte de un equipo de estos que va de pueblo en pueblo machacándose, curándose las heridas y ganándose las garrofas. Pero existen dos categorías, los que luchan en plan cutre en la desértica superficie y la liga oficial, que es "todo lujo" y se celebra bajo tierra, en lo que llaman "la ciudad roja". Resulta que el capitán de nuestra heroica panda es un ex-jugador profesional al que echaron por tirarse a la pava incorrecta... pero ahora quiere recuperar la gloria perdida, por lo que arrastra a sus muchachos hasta la civilización subterránea y desafía al equipo local. Las hostias serán como panes y correrá la sangre... la sangre de héroes, que es más o menos como originalmente se conoce a esta peli en algunos países de habla inglesa, "The blood of heroes", aunque en otros fue bautizada como "Salute of the Juggers".
Se trata de una co-producción entre Estados Unidos y Australia del año 1989 escrita y dirigida por un nombre de cierto peso, David Webb Peoples. Y si digo lo de "nombre de cierto peso" no me refiero a sus tareas como director, ya que "Sangre de héroes" es su única aportación (si no contamos un corto documental previo), en realidad todo el prestigio que Peoples arrastra se debe a su faceta como guionista. Ahí van algunos de los libretos que ha tecleado: "Blade Runner", "Lady Halcón", "Leviathan, el demonio del abismo", "Sin Perdón", "Soldier" y "Doce Monos". Caziná. ¿Que por qué no volvió a dirigir nunca más?, pues no lo sé a ciencia cierta, pero podría ser que "Sangre de héroes" no fuera una experiencia que se saldara con éxito. A España llegó directamente en vídeo y tampoco podemos decir que haya hecho mucho ruido, algo desconcertante si tenemos en cuenta que, sin ser nada desorbitante, sí hay cierta guita de por medio y que el reparto es lo suficientemente sólido, basta un repasico para darse cuenta de ello: el eterno Rutger Hauer, Joan Chen (entonces bastante de moda por su intervención en la serie de David Lynch "Twin Peaks"), Vincent D´Onofrio (que para la ocasión añade un Phillip a su nombre), el simpático Delroy Lindo (al que tengo en gran estima desde que interpretara al excéntrico inventor del rayo perforador en la reivindicable "El Núcleo") y en un escueto papel, Richard Norton, "actionjero" de serie B con un impresionante y admirable curriculum (ha compartido pantalla con Jackie Chan, Chuck Norris, Michael Dudikoff y tropecientos más). Sin salirnos de esos parámetros, y ya rizando el rizo del friquismo, en tareas de "coordinación de dobles" localizamos a Guy Norris, veterano en estas lides, director él mismo de algunas muestras de "actioners" de segunda fila (con Richard Norton en algunos de ellos) y que, a pesar de las apariencias, no tiene ninguna relación familiar con... bueno, ya sabes.
"Sangre de héroes" es un entretenimiento del todo correcto ideal para una tarde de Domingo, que es justamente cuando yo la he consumido. En sus escasos 90 minutos de duración no encontrarás nada especialmente genial, ni original, ni chocante (salvo las hostias que se meten unos a otros, aunque a un nivel muy standard de truculencia), pero tampoco nada ofensivo en un sentido básicamente negativo (porque a veces, amiguito, lo ofensivo también puede ser bueno!), está bien hecha toda ella, en general y, como decimos en mi pueblo, pasas el ratico.
Pues ni tan mal, ¿no?.

PD: Nótese que el poster aquí empleado lo firma el gran gran E.Sciotti.

sábado, 10 de marzo de 2012

AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (14): TOMAS TANG VS. JOSEPH LAI

De entre todas las cutre-películas en formato Beta que el Sr. Pajarillo me cedió, destacaban por exóticas e indigestas dos producciones asiáticas de tiros y mamporros perpetradas por dos de los estetas más desvergonzados de esos lares, el enigmático Tomas Tang y el simpático Joseph Lai.
Veámoslas....


El fan de Tang no soy yo, sino Víctor, que según me dijo llevaba tiempo buscando "Acción Boomerang". Así pues, en unas semanas (durante las que recibirá el ripeo que le he hecho) ya se encargará él de verla y analizarla a fondo. Yo, que no soporto estas pelis, solo puedo decir que lo poco que vi de "Acción Boomerang" me resultó... errr... ¡insoportable!.
Más curioso es el caso de la peli producida por Joseph Lai:


A simple vista aparenta ser otra de las tantísimas imitaciones de "Rambo" surgidas por allí Filipinas, Indonesia, o donde cojones sea, durante la segunda mitad de los 80. El título parece un guiño, por lo de "Canon", pero no, no lo es, se llama así de verdad. Lo llamativo es ver a ese pseudo-Dolph Lundgren luciendo melena rubia y músculos.
No hace falta decir que, en realidad, "Operación canon" queda bien lejos de parecerse a "Rambo"... básicamente porque se trata de un film bélico de lo más "standard" originalmente rodado el año 1977.
De hecho, existe otra caratula para la misma película, esta:


Y sí, aquí cuanto menos no hay "Rambos" de mentira, esto se parece más a la caratula de una peli de guerra.... salvo por el hecho de que el tipo que posa es un clon chusquero de Chuck Norris. ¿Ir de Norris a Lundgren es algo positivo o negativo?.
Lo negativo aquí es "Operación canon", un coñazo de órdago que no haría ver ni a mis peores enemigos. Joseph Lai me mola más cuando va acompañado por Richard Harrison y sus ninjas de color caramelo.

sábado, 27 de enero de 2024

EJECUTOR

"Ejecutor" acarrea la incómoda etiqueta de ser "la peor de Schwarzenegger en sus buenos tiempos" ¡Demonios! hablamos de 1986, el fornido astro había protagonizado "Commando" y luego haría "Depredador", una peli que no tengo en la altísima estima que muchos otros, pero es lo que es. El director de "Ejecutor", John Irvin, venía de firmar "Historia Macabra" y "Los perros de la guerra". Producía De Laurentiis. Y el resto del reparto quitaba el hipo, muy de su momento y jugoso hasta el ahogo: Sam ("Superman IV: En busca de la paz") Wanamaker -soy consciente que el veterano actor tendrá en su CV títulos de mucho más prestigio, pero ya saben cómo las gastamos aquí-, Paul ("El precio del poder") Shenar, Robert Davi, Ed Lauter, Darren McGavin, Joe ("El halcón callejero") Regalbuto, Dick ("La cosa del pantano") Durock, Sven-Ole ("Mallrats") Thorsen... y unos cuantos más, así vistos fugazmente. Además, la trama del film, en la que Arnold es un policía infiltrado en la mafia dispuesto a cometer venganza -en este caso no la suya, se presta a vengarse por otro-, prometía violencia a raudales. Incluso la imagen del hercúleo actor vestido de negro y armado hasta la sobaquera me recordaba levemente al "Castigador"... o a "Mack Bolan" si lo prefieren.
Entonces, ¿¿por qué me aburrió?? ¿y por qué, hablando de ella con mi amigo Santi, vimos que los dos sentíamos la misma antipatía? Era hora de agenciarme una copia a calidad divina y verla sin esperar nada, asumiendo lo que iba a ser. Y sí, durante buena parte del film es evidente ande reside el problema. Arnold todavía era un armario inexpresivo por entonces. No es que lo haya dejado de ser, obvio, pero en 1986 dominaba un poco menos el arte de la interpretación. Al fin y al cabo sus grandes éxitos habían sido pelis en las que hacía de máquina de matar, sin hablar demasiado, ya fuese un guerrero armado con una espada como... bueno, una máquina de matar. Que le diesen un personaje con algo más de enjundia, capaz de enamorar a una pava a base de encanto personal, y que charla, sonríe, viste elegante y dispara poco, pues fue demasiado para él. Osea, "Ejecutor" (engañoso título patrio del "Raw Deal" original -tal vez también eso contribuyó a crear falsas expectativas-) es "demasiada película para Schwarzenegger" Y si encima le rodean de maravillosos y carismáticos secundarios, aún canta más. Un caso muy parecido al de Chuck Norris en "Código de silencio", film que contaba con grandes actores, grandes técnicos y una trama prometedora, pero terminó hecho trizas al fichar a semejante pedrusco -Norris- como eje central. Lo de "Ejecutor" no es TAN grave, aunque se aproxima.
Sin embargo, cuando ya tenía mi teoría perfectamente clara, llegamos a los últimos 20 minutos. Arnold se viste de negro, pilla todas las armas disponibles en el taller y la emprende a tiros con la mafia al completo, sin dejar uno vivo. Además con esa violencia tan seca, contundente y sangrante de la época. Cierto que la utilización del "Satisfaction" de los "Rolling Stones" no es un buen acompañamiento sonoro. Pero la masacre que sigue, a base de delicioso sintetizador macarra, es la leche. De hecho, y hablando de "Frank Castle", se parece mucho a la que años después haría Thomas Jane al final de su "Punisher". Y sí, funciona... pero no arregla la película. Supongo que tarda demasiado en llegar y te deja, valga la coña, insatisfecho.
Así pues, y aunque todavía no entiendo muy bien del todo qué falla en "Ejecutor", es cierto que sigue siendo un título flojo. Con sus virtudes, no lo niego, sus buenos momentos y aciertos, pero adolece de un ritmo cojo (llega un punto en el que notas como le pesa el culo) y, tal vez, le falta acción. Más muertos y menos diálogo para Arnie habrían solucionado la papeleta.

miércoles, 10 de marzo de 2010

BRADDOCK: DESAPARECIDO EN COMBATE 3

Probablemente esta peli, más que ninguna otra en la filmografía de Chuck "cara de palo" Norris, sea el inicio de su decadencia. El tipo venía de vivir su etapa de mayor éxito, con films que funcionaban estupendamente en taquilla (y en los vídeo-clubs). Pero nada dura eternamente, y su estrella se fue apagando, apagando hasta quedar relegado a lo que es hoy, un rostro televisivo de segunda al que absolutamente nadie toma en serio.
Tal vez conscientes de ese cambio, los señores de la "Cannon", o el propio Norris, que para algo es co-guionista y cuenta con su hermano Aaron en la dirección, decidieron recurrir a una franquicia que "garantizaba" buenos dividendos y, de paso, "limpiar" sutilmente la imagen del actor. Digo "sutilmente", porque un film del prota de "Invasión USA" sin violencia, muertos y propaganda patriotera (y más en esa época) sería como una "Fanta" sin gas. Pero sí... en "Braddock: Desaparecido en combate 3" Norris no mata a nadie hasta la hora de metraje (previamente solo se sirve de patadas karatekas de esas que dejan k.o.), salva a un montón de niños (todos ellos vietnamitas de padre americano, que no falte), a un cura y resulta que tiene una mujer (asiática) y un hijo. Diría más, da la sensación de que se esfuerzan por convertir a "Braddock" en un especie de mezcla entre "Indiana Jones", "James Bond" y "Rambo", pues hay más secuencias "aventureras" (todo el paripé del camión perseguido por un helicóptero, o lo del avión) que material propio de una epopeya de guerra o acción línea "macho" (de hecho, todo el rollo de los críos recuerda bastante a "Indiana Jones y el templo maldito"). Por lo demás, puro Norris / "Cannon", especialmente el final, con nuestro héroe herido por una granada, medio muerto, y aún así capaz de derribar un enorme helicóptero cargado hasta las muelas de armamento. ¡Yeah!.
En esta se supone que "Braddock" da por muerta a su mujer el día que se las pira de Saigón. Sin embargo, la pava está viva, y encima es la mamá de su hijo. Cuando nuestro héroe se entera, decide volver a por ellos, a pesar de que un oficial vietnamita la mar de malo se lo pondrá muy muy difícil.
Pues eso, entretenida si te lo propones.

jueves, 1 de marzo de 2012

GHOST RIDER, ESPÍRITU DE VENGANZA

Jamás pensé que iba a ver en el cine una película del universo Marvel tan espantosa. Porque GHOST RIDER, ESPÍRITU DE VENGANZA es con mucho, la película más cutre, chabacana, aburrida y cenutria, no ya de las películas de Súper héroes, si no de todas las que produce Columbia.
Han tenido que pasar dos días de reflexión tras verla, para llegar a la conclusión de que si, es mala de pelotas, pero también es una regresión al cine de Serie B en pantalla grande. Me explico: GHOST RIDER 2, a pesar de haber sido estrenada con todos los honores, está planificada y rodada como si fuera un producto directo para video club, solo que sale Nicolas Cage.
La primera era más o menos un producto mainstream, que te puede gustar más o menos, pero un producto comercial al fin de al acabo. La secuela, salvo por la presencia de Cage, ha prescindido de estrellas, traslada la acción a Europa del Este, y hace que Johny Blaze pierda sus poderes, reduciendo así las apariciones del Motorista Fantasma, solo para reducir costes. Recuerda mogollón al rollo “Cannon”. Es más, la persona que vino conmigo a verla, me aseguró que le recordaba al CAPITAN AMÉRICA de Albert Pyum, y no iba mal encaminado.
Pues que quieren que les diga, a mí todo ese rollo, me parece maravilloso. Y me lo parecería aún más, si no fuera porque la película es tan coñazo…pero, gracias a Nicolas Cage, su rostro hinchado, y su ausencia de bisoñé, sumado a la aparición estelar de Christopher Lambert con la cara toda tatuada y las sobreactuaciones de ambos, me eché unas risas de las que hacen época. Y esa sensación de “no me puedo creer que esté viendo una mierda tan grande” durante todo el metraje, hacen que GHOST RIDER 2, no sea una película que yo me compre en DVD como si que hice con la primera, pero si que sea una película a la que cogerle cariño, porque en si misma, es un regreso al cine de bajo presupuesto de los ochenta. Ni “Nu image”, ni “Milleniun Films” ni pollas, GHOST RIDER 2, consigue ser el equivalente a las pelis de Chuck Norris en la época actual, y sin pretenderlo.
Risibles, sobretodo: A) El par de chistes metidos con calzador – El motorista meando fuego, girándose para mirar a cámara y sonreír al espectador, es de vergüenza ajena- B) El malo de la función en particular, y sobretodo, haciendo crítica velada de los pastelitos Bimbo. C) La cantidad de dibujitos con voz en off que cuelan para rellenar metraje. D) el repelente niño, y E) Los escenarios naturales para ahorrarse pasta.
Por lo demás, El C.G.I es pasable (mola mucho que cuando el motorista está en llamas, la chupa de cuero burbujea por el calor… aunque cuando coge a un ñiño en brazos y se lo acerca al rostro, este ni se queme), el montaje dinámico, y nada más.
¿La sinopsis? Buuuuf¡¡ no me apetece contar de que va la peli, pero el argumento es estúpido a más no poder.
¿Seguro que en USA esto no ha salido directamente en DVD?
Dirigen el despropósito Neveldine /Taylor, tanden que dirigiera también las dos pelis de CRANK y GAMER.
Seguramente la peor película de la década, y dudo que alguien lo pueda superar, al menos en circuitos mainstream. Y eso “Es bueno”.

sábado, 8 de julio de 2023

EL EXTERMINADOR

Me he dado cuenta que en este blog he hablado mucho, muchísimo, de ese clásico del "sleaze" ochentero que es "El Exterminador". De sus secuelas, legales o no. Y de su director, James Glickenhaus. Sin embargo, lo raro es que JAMÁS he publicado una reseña oficial y oficiosa. Y oiga, ya va siendo hora de subsanarlo. Sobre todo ahora que he localizado en mis archivos una que escribí hace años para otro blog y, creo, se conserva bastante dignamente. Me ha bastado hacerle un lavado de cara mínimo para poder reciclarla aquí, hoy, y así, cerrar el círculo en torno a las violentas desventuras urbanas de "John Eastland".
Para ilustrarla, y por aquello de salirse de convenciones, he optado por una imagen distinta a la habitual -que tantísimo adoro y tantas "memorys" juveniles provoca-, una, además, algo cutre... pero con encanto. La cosa dice así:
Los años ochenta, cinematográficamente hablando, pasarán a la historia por la enfermiza proliferación de los géneros más “inmundos” que el séptimo arte haya podido parir jamás. Entre estos destaca uno por el que siento especial debilidad, y es el de justicieros urbanos… ya sabéis, tipos “corrientes” a los que un grupo de pandilleros o la mafia al completo matan / violan / castran / pegan / insultan (no necesariamente siguiendo este orden) a su mujer / hijo / hija / amigo / primo / abuelo y él, hasta el coño de la gentuza que asola las calles, se pilla todo el armamento disponible (por lo general son veteranos del Vietnam, y conservan en su hogar pistolas, granadas, metralletas y otros juguetes. O hacen como Charlie Bronson en “El justiciero de la noche” y ¡¡¡¡se compran un bazooka por correo!!!!) y empiezan a masacrar sin miramientos a todo aquel con pinta de maleante o fetuccini encorbatado.
En los 70 este genero aún tuvo algunas producciones de calidad, como “Harry, el sucio” o “El justiciero de la ciudad“, pero fue entrada la década del breakdance, los pelos crepados y el porno rodado en vídeo que la cosa degeneró. El velado mensaje crítico que contenían algunas de las dichosas pelis desapareció durante la era Reagan, transformándose de ese modo en puros productos reaccionarios y de propaganda derechista. Por fortuna la culpa de todo eso la tuvo una sola peli, “El Exterminador”, grandioso título donde los haya, que le costó un millón de dolares al papuchi de su director, James Glickenhaus, y a cambio daría miles de billetes verdes durante su comercialización, sobre todo en vídeo.
¿Y que tiene “El exterminador” para ser la oveja negra del género?, pues una recreación casi sádica en la violencia más extrema, gratuita, injustificada, retorcida y enferma. Sí amigos, lo dicen los críticos de verdad: “El exterminador” es posiblemente la peli más truculenta del cine de justicieros producido los últimos 40 años. Eran los 80, ¡joder!, ¿que esperaban?
Escenas míticas como el gangster convertido en embutido por efecto de una trituradora, las balas rellenas de mercurio que perforan la entrepierna de un senador con una doble vida un tanto insana, el pederasta que arde en vida, la prostituta quemada con un soldador, los malísimos que ahostian a una viejecita para robarle la pensión, el colega del héroe mutilado por un garfio que le clavan y retuercen en la espalda (primer plano incluido), o la escalofriante y traumática decapitación hiper-realista, y ¡¡a cámara lenta!!, al inicio de la peli por obra y gracia del -fenecido- maestro de los efectos especiales Stan Winston (aunque él nunca la incluyera en su filmografía. Sin embargo, existe una prueba tan contundente como la página completa que les dejo al final de la reseña, aparecida el año 1982 en "The Bloody Best of Fangoria Vol.1". Ctrl + boton izquierdo del ratón para ampliar) han hecho de “El exterminador” una de las favoritas no solo entre fans del cine de acción, también entre adictos al horror y el gore más burro.
En el reparto destacan Christopher George (que había trabajado a las órdenes de Lucio Fulci en “Miedo en la ciudad de los muertos vivientes” y Juan Piquer en "Mil gritos tiene la noche"), Samantha Eggar en plena decadencia, Steve James (el Chuck Norris negro) y, ¡¡oooooh diosssssss!!, el gran Robert Ginty, portador de los mofletes más fotogénicos del mundo y convertido en héroe de video-club hasta su reconversión a director y posterior desaparición.
Un clásico de los anti-clásicos. Un tipo de cine que se ha perdido del todo y, si se recrea hoy día, es ya de forma autoconsciente y sin gota de honestidad... por brutal que esta sea.
Altamente recomendable.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

LOS MERCENARIOS 2

Stallone vuelve a juntar a su panda de amigos y se ruedan una segunda parte de Los Mercenarios, que al no tener que presentar personajes va mucho más fluida y la acción es más satisfactoria. En esta ocasión las labores de dirección las lleva a cabo Simon West, quedando Stallone libre para actuar, o lo que es lo mismo en su caso, poner caritas, hacer chistes malos y repartir unos cuantos kilos de ostias.

Principales diferencias con la anterior entrega, Jet Li solo aparece al principio, Mickey Rourke, no está ni en los créditos, pillan a una china para sustituir a Li, Schwarzenegger y Willis tienen algo más de papel, aparece Chuck Norris en una especie de cameo alargado, y el villano de turno lo interpreta Van Damme. La historia es lo de menos, pero como sino metes una en un guion siempre habrá alguien que se enfade, pues meten la primera parida que se les ocurre. Stallone tiene una deuda pendiente con Willis, si este y su equipo recuperan una carga de un avión que ha sido derribado, la deuda quedara saldada. En la operación les encasquetan a la china que comentábamos antes, y cuando llegan al avión, el grupo terrorista de Van Damme les roban la carga y matan al francotirador de los mercenarios (un chaval joven que meten en el grupo para poder matarlo y así tener un venganza que llevar a cabo) Tras el asesinato del joven, Stallone y sus chicos perseguirán al grupo de Van Damme para zurrarles la bandana. Y eso es todo.

El guion no será nominado al oscar (ni falta que le hace) pero el espectador, se lo pasara más que bien con las bromas y chascarrillos chorras de los protagonistas. Las peleas y tiroteos tampoco están nada mal, y la pelea final entre Stallone y Van Damme sin ser nada del otro mundo, cumple perfectamente con su papel de clímax final. Una nota curiosa que no se si sería cosa mía o es que realmente paso así. Al principio del filme Statham hace muchos gestos con las manos, y hace un gesto típicamente chino, que es señalarse a sí mismo cuando dice algo que se refiere a sí mismo. No sé si seria por estar cerca de actores orientales, que como nos pasa a muchos cuando vamos a una zona donde hay un acento muy marcado, se nos pega, pues algo parecido pero con los gestos. Puede que sea cosa mía, pero cuando veáis la película, fijaros en las escenas del principio cuando habla con Stallone mientras están en el avión. Pero ojo que igual es cosa mía.

Deseando que se haga ya mismo la tercera entrega en la que ya se rumorea como confirmados (ya veremos más adelante) a Nicolas Cage y Jackie Chan. El que parece que se hace de rogar es Steven Seagal. De Harrison Ford y Clint Eastwood ya se puede ir olvidando Stallone y todos nosotros, porque no aceptaran ni jartos de grifo, y es una lástima, porque la saga Mercenarios no será lo máximo en calidad y arte, pero como reunión pajera de los reyes del musculo, vale mucho.

martes, 3 de noviembre de 2009

CAVERNÍCOLA

La idea de una comedia situada en plena era prehistórica no se si será mérito del director (Carl Gottlieb, más popular en su faceta de guionista y actor, funciones ambas que hizo en "Tiburón") o del co-guionista (junto al mismo Gottlieb, Rudy DeLuca, mano derecha habitual de Mel Brooks), pero es cojonuda... aunque no del todo original. Hay un precedente producido en Italia y titulado "Cuando las mujeres tenían cola" (por una vez, al revés de lo normal).
"Carvenícola" es, junto a "Los guerreros del espacio" o "Detectives casi privados", uno de esos films que marcaron a la audiencia más joven habitual de los vídeo-clubs de los 80. Esa clase de pelis que dejan huella y cuyo recuerdo queda resguardado en un rincón de tu cerebro para siempre, dejándose ver y oír eventualmente.
Un troglodita se pirra por los huesos de la pareja del jefe de su tribu. Es pillado en un intento de agenciársela carnalmente y, por ende, expulsado. Una vez fuera, se reunirá con otro miembro rechazado previamente y varios parias más, que le ayudarán en su intento por hacerse con la moza que le lleva loco, además de enfrentarse a tantos otros peligros. Aunque de crío no te das ni cuenta, el mensaje es evidente: la tribu de los buenos está formada por dos inválidos en mayor o menor grado, una pareja gay, dos individuos de otra raza, un enano, etc.... significativo.
Naturalmente, el humor de "Cavernícola" básicamente es visual (la ausencia de diálogos "normales" es total, aunque sustituidos muy ingeniosamente por sonidos, gestos y palabras reconocibles) y, por eso mismo, recuerda mucho al "slapstick" clásico, sensación esta aumentada por el uso -pero no abuso- de la cámara rápida en algunos certeros momentos (el gag del huevo gigante, por ejemplo). En general los chistes son todos bastante divertidos y ocurrentes (el huevo antes mencionado convertido en frito, el enano hundido en caca de T-Rex...), pero destacan, a gusto personal, aquellos que implican monstruos prehistóricos. El dinosaurio que recibe primero un masaje y luego un doloroso golpe en los testículos gracias a un cavernícola ciego. Otro de ojos saltones y casi bizco. Otro drogado y que demuestra signos inequívocos de disfrutar del momento... aunque uno de los mejores es el abominable hombre de las nieves (interpretado nada menos que por Richard Moll, mítico astro del terror de "serie B", cadáver andante en "House, una casa alucinante" y "Bull" en "Juzgado de guardia") que, tras aterrorizar a los cavernícolas y quedarse solo, comienza a lloriquear cual perrito abandonado pues lo único que hacía era jugar un rato.
Ni que decir que en el tema de los efectos especiales descubrimos nombres tan legendarios como los de Dave Allen para los stop-motion (era habitual en las nóminas de "Empire" y "Full Moon"), Ray Arbogast supervisando (lo mismo hiciera en "Christine", "El retorno del Jedi" o "Están vivos" entre muchas otras) y Jim Danforth en las pinturas mate (suyas son las de "La Cosa", "Commando" o "El día de los muertos").
La ocurrente banda sonora se la debemos al gran Lalo ("Harry, el sucio") Schifrin quien, imagino, también será el compositor del pegadizo tema que improvisan los protagonistas rodeando una hoguera y que vendría a ser el descubrimiento de la música por parte del hombre prehistórico.
Como nota curiosa añadir que el montador no es otro que Gene Fowler Jr., director en su momento del clásico "I was a teenage werewolf".
El reparto es tan completo como exótico. El ex-"Beatle" Ringo Starr de prota, seguido de un jovenzuelo Dennis Quaid, Shelley Long ("Esta casa es una ruina"), Evan Kim (el Bruce Lee de risa en "Made in USA" y el compañero de "Harry Callahan" en "La lista negra"), Barbara Bach (ex-chica Bond, prota de "La isla de los hombres peces" y, a raíz de "Cavernícola" -hasta la actualidad-, recipiente carnal del pene de Ringo), John Matuszak (el mítico "Sloth" de los "Goonies" y, fíjate tú que casualidad, uno de los piratas galácticos de "Los guerreros del espacio"), el pequeñín Cork Hubbert (estuvo también en "Legend") y el gigantón Miguel Ángel Fuentes (se las vio con Charles Bronson en "Justicia Salvaje" pero se le puede encontrar en cosas tan dispares como una peli de "Santo, el enmascarado de plata", "Fitzcarraldo" o "El templo del oro" junto a Chuck Norris).
Entrañable.

jueves, 21 de noviembre de 2013

WALL-E

Pixar tiene mucho crédito ganado, puede que demasiado. Por ejemplo cuando vi Up por primera vez quede maravillado con ella. Pasado el tiempo solo puedo salvar los 10 primeros minutos, el resto de la película aunque está bien, no llega a superar lo visto en el prologo, aunque no creo que lo intente siquiera. Pero no es una película que gane con el tiempo. No siendo este caso el de WALL-E. La vi en cine, me encanto, han pasado ya unos cuantos años, y el otro día la dieron en televisión a las tantas de la mañana. Me dije, me veo el principio y en cuanto llegue a la nave donde están los humanos me voy a la cama, pensando que me pasaría lo mismo que con Up, pero que va, no pude levantarme del sofá hasta que terminaron los créditos finales y empezó lo siguiente que daban, que ni me fije que era, simplemente me fui a la cama con una sonrisa de oreja a oreja.

Doy por hecho que todo el mundo sabe lo que es el valle inquietante, pero como sé que hay mucho garrulo lo voy a medio explicar de una forma sencilla. ¿Recordáis aquella película titulada Final Fantasy La Fuerza Interior? O aun más cerca, cualquier personaje humano creado en CGI? ¿A que no parecen reales? ¿A que nos provocan cierto rechazo? Ese es el valle inquietante. Son “cosas” tan parecidas a los humanos pero con un algo extraño que nos hace saber que no es real, que es algo falso. Pues bien, en todas las películas de Pixar ese valle inquietante se lo saltan haciendo de los humanos unas caricaturas. Bien, esto no lo veremos en WALL-E hasta la parte final de la película, pero en todos y cada uno de sus filmes se lo saltan así. Ahora bien, en WALL-E el protagonista no es un humano, sino un robot, por lo que el valle inquietante ni existe ni aparece. Y la verdadera maestría de Pixar es dotar a los objetos de características y sentimientos humanos. Y es que WALL-E, el robotito, no deja de ser una caja con dos objetivos de cámara a modo de ojos, y unas orugas a modo de pies. Y aun así actúa mucho mejor que algunos actores cara de piedra como Steven Seagal, Chuck Norris, o similares.

El planeta Tierra es un vertedero, hace 700 años que la humanidad tuvo que coger una nave espacial y largarse echando chispas de aquí. Solo el batallón de limpieza WALL-E quedo en el planeta para ir comprimiendo y amontonando la basura. De los miles de robots solo queda uno de ellos. La soledad, salvo por su mascota cucaracha, han hecho que se convierta en un robotito curioso con un extraño síndrome de Diógenes. Que se le estropea alguna pieza, no pasa nada, almacena partes de otros de sus compañeros (ahora pensado, es como si tuviera miembros y órganos de sus semejantes en las estanterías, algo tipo Matanza de Texas) que puede cambiarse el perfectamente. Asi que sigue años y años trabajando. Su vida es monótona, aparte de trabajar y recargar sus baterías con energía solar, lo único que hace es ver una y otra vez un trozo de Hello Dolly, con Barbra Streisand. Pero un día su rutina cambiara por completo, cuando un robot enviado por los humanos para comprobar la fertilidad de la Tierra, que responde al nombre de EVA, se topa con el pequeño compresor de basuras.

WALL-E quedara prendido de EVA, algo normal después de tanta soledad. Ella, EVA, tiene una misión, y en cuanto la cumple su programación la desconecta a la espera de la recogida por parte de la nave que la trajo a la Tierra. Durante el tiempo que pasa hasta ese momento, WALL-E cuidara de ella, la paseara y le enseñara su mundo. Así que no es de extrañar que cuando la nave vuelve a por EVA, WALL-E la siga hasta los límites del espacio. ¿Es o no es una tierna y preciosa historia de amor?
Al llegar a la nave vemos a los humanos, como se han dejado llevar por su dependencia a la tecnología y a los síntomas de la ingravidez en el cuerpo humano (aunque en la nave si hay una gravedad artificial, así que más me temo que están así por putos vagos) lo que hace un poco de critica a la sociedad  de consumo, y bla, bla, bla….Y aun así esa parte también es muy interesante, porque no se olvida de lo importante de la película, la historia de WALL-E y EVA.

Decía al principio que llegue al final de los créditos, y es que en ellos se nos muestra a modo de distintos tipos de artes (egipcio, griego, romano, renacentista, expresionista….incluso 8Bits) lo que ocurre después de que los humanos vuelvan al planeta. Donde vemos que conviven en armonía con los robots y la naturaleza.

Muy bonita la película y muy bonita la historia de WALL-E, y lo mejor de todo, con el paso del tiempo sigue siendo una película cojonudisima.

jueves, 3 de abril de 2008

TERROR FINAL

Ayer noche me marqué otro de mis habituales viajes nostálgicos al terror de la dorada década de los ochenta, y esta vez me acompañaba "Terror Final", uno de esos primeros slashers surgidos a la sombra del mega-hit que fue "Viernes 13" y por el que asoman varios rostros, y cerebros, conocidos. De hecho, se dice que la peli reposaba en un cajón de la distribuidora, que no sabía que coño hacer con ella, hasta que algunos de sus actores se hicieron notablemente populares, como Daryl Hannah, Rachel Ward o Mark Metcalf (al bueno de Joe Pantoliano, aún le faltaría un poco más para convertirse en el carismático secundario que es hoy) y entonces decidieron estrenarla.
Además de los mencionados, tenemos al mítico Samuel Z. Arkoff en la producción (la otra cabeza visible de la inmortal AIP junto a James H. Nicholson), a Andrew Davis dirigiendo (posteriormente firmaría títulos más que populares como "Código de silencio", con Chuck Norris, "Por encima de la ley", con Steven Seagal, o "El Fugitivo", con Harrison Ford... ¡casi ná!), a Allan Holzman en el departamento de montaje (suyas son costrosidades entrañables como "Galaxia Prohibida" y "Programada para matar") y finalmente a uno de los guionistas de la saga "Alien" (incluidas las que se enfrenta contra "Depredador") Ronald Shusett, de ahí que en su época el film se promocionara como "De los creadores de Alien"... un poco tramposo, pero cierto al fin y al cabo.
Aún así, y con nombres tan jugosos en la palestra, "Terror final" termina resultado un film de lo más flojito... la salvan ese look sucio muy de los ochenta, unos personajes no especialmente gilipollas y un psycho-killer bastante original, del que no pienso destripar nada por si decidís verla algún día. Llegados a cierto momento, la peli da un leve giro y se sale del slasher más ortodoxo para meterse en el terreno de "Deliverance", el de la supervivencia en los frondosos e imponentes bosques repletos de enormes ¿pinos? que parecen tocar el cielo. Mariconadas a un lado, la secuencia de los rápidos también emparenta muy mucho este "Terror Final" con la maravillosa obra de John Boorman.
A la peli le falta toda clase de chicha, no solo en el terreno truculento, y se excede con ese tempo pausado tan típico de la época... pero incluso así y, quizás, precisamente por hacer gala de unos defectos tan característicos del momento, la disfruté razonablemente. ¿Qué quieren que les diga?, no tengo cura.

martes, 4 de agosto de 2026

JAULA SIN TECHO

Ted Post, proveniente de la televisión, es un director que no deja de resultar curioso debido a la carrera que llevó, trufada de capítulos sueltos de series de éxito, amén de incursiones en la gran pantalla tan notorias como “Regreso al planeta de los simios”, “Harry el fuerte” y otras de corte más artesanal y tirando a cutre, como “Los valientes visten de negro”, cinta independiente que, gracias a pequeños pases en cines remotos, consiguió finalmente una distribución que pondría a Chuck Norris en el firmamento de las estrellas, o la que hoy nos ocupa: “Jaula sin techo”, que, de malsana y bizarra que es, por momentos adquiere tonos paródicos.
Cuenta la historia de una familia bastante turbia (posiblemente endogámica), compuesta por una matriarca, sus dos hijas (unos putones) y un hijo de unos veintipocos años con un severo retraso mental que no ha evolucionado intelectualmente desde que nació. De esta manera, su madre le pone trajecitos de bebé, lo acuesta en una cuna y, durante el día, lo mantiene en un parque infantil con barrotes.
Un buen día llega a la casa una asistenta social que, por un lado, intenta conseguir que el muchacho evolucione mentalmente y, por otro, se huele que este no ha crecido por algún asunto turbio que se traen entre manos su madre y sus hermanas. Por ello, sus visitas al hogar de la familia son frecuentes, hasta el punto de que acaba obsesionándose con el “bebé” y el resto del clan, tomando la historia giros inesperados.
No está nada mal esta película.
Y, aunque tiene toda la pinta de ser un exploitation destinado al circuito de cines marginales, en realidad se trata de un film de presupuesto modesto surgido de manera independiente. El hecho de que la dirija un artesano como Ted Post no es más que una circunstancia. Y es que el guionista, Abe Polsky, que ya tenía el libreto escrito, anduvo detrás de Post cerca de un año. Este rechazó hacer la película porque le resultaba demasiado oscura y extraña, y no se veía con ganas de ponerse al mando de semejante cosa. Sin embargo, cuando el proyecto estuvo más avanzado, aceptó, convirtiendo “Jaula sin techo” en una película de culto, principalmente gracias a su dirección.
Durante lustros, popes del cine chungo han añadido este título a sus interminables listados de películas “tan malas que son buenas”, aunque en más de una ocasión han tenido que desestimarla, alegando que extraña es un rato, oscura y bizarra también, pero que, en absoluto se trata de una película incompetente o mal hecha, a tenor de su guion bien resuelto y de una dirección artesanal, pero efectiva. En consecuencia, roza ese umbral, pero ahí anda, con un pequeño culto de cinéfilos finos que la reivindican.
Por otro lado, las risas que pueda provocar no vienen de una posible comedia involuntaria, sino del fino (y negrísimo) sentido del humor de sus artífices, volcado sobre todo en la interpretación del trío femenino protagonista y en la del actor David Mooney, quien dio vida al retrasado mental no evolucionado y estancado en bebé, no sin cierta sorna y rozando por momentos lo ridículo. Para componer su personaje, investigó y observó a niños con deficiencias mentales en varias instituciones para, posteriormente, incorporar sus gestos y actitudes a su interpretación (digo yo que tendría que haber observado bebés, pero bueno...), llevándola al paroxismo. Asimismo, antes de que la producción eligiera a Mooney, un jovencísimo John Travolta hizo una prueba para optar al papel, pero fue rechazado de facto.
La copia que yo he visto estaba doblada, pero conserva los sonidos de bebé reales que emite David Mooney en la versión original. Existe una primera versión con sonido directo, pero, en algún momento del montaje la pista original se perdió y el actor tuvo que doblarse. Por ello, se optó por insertar sonidos y llantos de un bebé real, logrando un efecto aún más inquietante del que ya transmite de por sí. Además, para reforzar la sensación de infantilismo, durante el rodaje Mooney se afeitaba todo el cuerpo, detalle que, sin embargo, pasa completamente inadvertido mientras vemos la película.
En definitiva, se trata de un film, sobre todo, curioso; por momentos desasosegante y puro género setentero que, pese a un par de instantes un tanto tostón, se disfruta perfectamente porque es un catálogo de excentricidades por parte del bebé, de las dos hermanas putones y de la madre que los parió a todos. Y eso por no hablar del estupendo girito final que, al menos yo, no me esperaba ni por asomo.
"Jaula sin techo" no parece haberse estrenado en los cines de nuestro país en su momento. Tampoco recuerdo una edición en VHS, pero sí apareció en la era del DVD en desastrosas ediciones piratas, y la “oficial” fue uno de esos DVD que regalaba la revista "Tiempo". También hubo una edición en Blu-ray de origen pirata hace no mucho, pero, salvo por estas, parece que todos los estamentos la consideran una película menor, casi televisiva y tirando a chunguilla. Pero eso es porque no se molestaron en verla.

miércoles, 12 de enero de 2011

KUNG FU MOUSSE

Que la industria del comic en España es un mercado bastante lamentable no es nada nuevo, pero saberlo a ciencia cierta con el ejemplo de Nacho Fernández, que ha tenido que enviar sus trabajos a Francia para que se los editen allá, es la prueba de que los editores patrios no se mojan. Puede que les suene el nombre de Nacho Fernández y más cuando les diga que era el artífice de "Dragon Fall", aquella -oportunista... una cosa no quita la otra- parodia de "Dragon Ball" con la que medio país se partía el culo. Lo dicho, los últimos trabajos de Fernández se han editado antes en Francia, y al ver los editores nacionales que tenían salida, los han empezado a sacar aquí. "Kung Fu Mousse" es uno de ellos, una historia que bebe de las películas de Bruce Lee, Jackie Chan, John Woo.... del cine de artes marciales chino en general.
Lau es cocinero, pero además conoce las artes marciales enseñadas por su abuelo. Su primo Wei, que vive en París, le anima a que vaya a la ciudad de las luces para echarle una mano en el negocio, algo que ya hemos visto en películas como "El furor del dragón". Pero la cosa no va por ahí, no tendremos a un Chuck Norris como contrapartida del cocinero, sino que tendremos a una ninja lesbiana, ¡mola! Además, hay varios malentendidos sexuales que animan mas la historia, así que, aunque "El furor del dragón" es el inicio de partida, no tendrá un desenlace igual ni por el forro, y es que me estoy mordiendo la lengua por no soltar un spoiler gordo que le da más vidilla al asunto.
Secretos familiares, mafias chinas y japonesas, robots, colegialas ninja, hostias a tutiplén y mucho humor es lo que nos encontramos en este "Kung Fu Mousse". El dibujo sigue teniendo una clara estética manga, ya bastante más depurada que en los orígenes de "Dragon Fall", y el color (creo que por ordenador) acompaña muy bien los simpáticos y agradables dibujos. En cuanto al ritmo del comic, es apabullante, las escenas de acción se suceden con la misma naturalidad que en una película de artes marciales, y las viñetas están tan bien seleccionadas que nunca se pierde el hilo de la pelea, algo que con los montajes videocliperos actuales suele ocurrir. Aunque esto es un comic y no una película, la plantificación de las viñetas (planos) es tan buena que, lo dicho, ves la pelea como si estuviera en movimiento. Probablemente este sea el mayor acierto del tomo junto con el humor que destila.
En definitiva un comic que merece la pena, sobre todo si eres amante de las películas de artes marciales o del comic humorístico. Además hay que apoyar al producto nacional cuando es de calidad, que sino se nos van fuera.