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sábado, 15 de junio de 2013

AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (32): EL PERPETUO ACTO DE AMOR ENTRE MICHAEL Y STEVE



Mirado hoy, casi parece surrealista recordar los tiempos en los que la factoría "Cannon" dominaba en las taquillas del planeta tierra con sus subproductos de cutre-acción macarra y patriotera (según el día). De hecho, lo sorprendente no es ya que lograran taquillazos o recaudaciones considerables, el simple hecho de que consiguieran estrenarlos ya despierta mi mayor admiración. Pelis como la mítica "El guerrero americano" del adecuado año 1985, con la que "Cannon" seguía encabezonada en explotar la imagen del ninja que tantos dividendos le había reportado con ayuda del insigne Sho Kosugi. La diferencia es que ahora querían a uno con rasgos occidentales (y americanos, claro), así que se decidieron por Michael Dudikoff, un señor que, consecuentemente, anduvo durante unos años entre los primeros puestos de los "action heroes" cinematográficos, hasta que el "boom" comenzó a perder fuelle y terminó rodando productos de tercera división, algunos de ellos incluso a las órdenes del entrañablemente inocuo Fred Olen Ray. A pesar de eso, o justamente POR eso, el amigo Mike bien merecería formar parte del reparto de la próxima entrega de "Los Mercenarios". Y si no, que sea la siguiente.
El caso es que "El guerrero americano", o "The american ninja", dio mucha guita, así que en 1987 "Cannon" estrena "El guerrero americano 2", otra vez con Dudkioff, el eterno Steve James (también en la primera) y con el mismo director que lo comenzó todo, el "dame lo que sea que te lo filmo, pero si es con ninjas mucho mejor" Sam Firstenberg. También la segunda funcionó, así que no tardaron en preparar la que hacía tres. El problema es que, probablemente, a Michael Dudikoff ya se le habrían subido los humillos y querría interpretar papeles más serios y respetables (¡todo es cíclico en este planeta!, que aburridos que somos los humanos, par diez), así que se buscaron a un sustituto, otro pazguato al que lanzar como nuevo "action hero", y ese fue David Bradley. Junto a él, Steve James de nuevo. Y de director, alguien distinto, Credric Sundstrom. Esto ocurría en 1989.
Ya metidos en 1990, una agónica "Cannon", fieles a la entonces habitual y desesperada táctica de explotar a perpetuidad sus franquicias de éxito en busca de alegrías, produce la que hace cuatro, "American Ninja 4: The Annihilation". Dudikoff que, me supongo, se habría percatado de que nadie más le quería como prota, decide regresar a la saga y hacer doblete junto a David Bradley y el director Sundstrom. El que falta ahora es Steve James... y ojo, que en 1990 aún estaba vivo.
Yo hacía tiempo que le había perdido la pista a la franquicia. De hecho, no recuerdo si ni tan siquiera llegué a ver la tercera parte. En cualquier caso, para 1993 se estrena "The American Ninja 5", con el Sr.Bradley retomando sus responsabilidades protagónicas junto a ¡¡Pat Morita!!. Ni la he visto, ni quiero, pero dicen por ahí que es horripilante y está confeccionada básicamente para plateas adolescentes. Todo muy light y con inadecuado humor. Originalmente nació como un producto ajeno a la saga (de ahí que Bradley, a pesar de repetir, ¡interprete a OTRO personaje distinto!) pero la "Cannon" decidió titularla del modo que la tituló en plan "a ver si pica alguien". Y no debieron de picar muchos porque, según la lista de Imdb, "The American Ninja 5" es su última película. El director se llama Bob Bralver y a mi me impogta un cagajo. 
El caso es que, como todo lo que atañe a la nostalgia ochentera, "El guerrero americano" ha ido ganando cierto estatus entre los fans del action-hero clásico. Yo nunca lo he entendido, básicamente porque nunca me ha gustado. Y no hablo por hablar, hará un año y poco que revisé la primera en formato VHS y la encontré soporífera. De hecho, la tiré a la basura y todo... eso sí, no sin antes sacar la caratula del estuche y guardarla en mi carpeta-para-caratulas-de-VHS... que me ha ido de perlas a la hora de gestionar esta entrada.
Paralelamente a la invasión del cine de acción macarra en nuestras pantallas por parte de las grandes -y medianas- compañías, las pequeñas, sobre todo las de países exóticos y/o asiáticos especialistas en artes marciales, se ocupaban de saturar los estantes de los video-clubs. Y lo hacían con brío, descaro y sinvergüenzería. Plagiando a los productos de clase A. Estratagema esta de la que participaban -conscientemente, o no- las distribuidoras españolas que, a la hora de diseñar sus caratulas, no se cortaban un pelo recortando y calcando imágenes de las pelis más populares. Pelis como la misma "El guerrero americano". Y a las pruebas me remito....
Si cogemos la caratula arriba expuesta, y miramos las fotos de la parte trasera, destaca esta:


En ella, Michael Dudikoff y Steve James se ahostian sin demasiada saña. Es la escena en la que sus personajes, previamente enemigos, se convierten en coleguitas y, luego, colaboradores.
Bien, algo de homoerótico tendrá el tema como para que, a la hora de copiar la caratula de "El guerrero americano", haya resultado ser la imagen preferida de unos y otros, tal y como aclara la siguiente galería...



Estamos ante dos productos de la insigne-ficante "Filmark", la factoría de salchichas caducadas de Tomas Tang, señor -¿o ente?- especialista en el reciclaje descarado y desvergonzado habitual en este puto blog
En la caratula de "El tigre amarillo" la imagen de los chicos atizándose se sitúa justo en el medio, ahí, en plan destacada. Y destacaría más si no fuese por un pequeño detalle bizarro y estrambótico que me ha cegado de fascinación... ¡¡¿¿qué coño hace ahí arriba el puto COCHE FANTÁSTICO??.... vale, los nombres de Michael Dudikoff y David Haselhoff se parecen fonéticamente pero ¿tanto como para confundir productos? (no busquen respuesta, es un gag).
Por lo menos se toman la molestia de cambiar el color de las camisetas de los interfectos, cosa que no hicieron los manguis que diseñaron la caratula de "Dark Day Express" (película comentada por nuestro Aratz), ya que los dos lucen los colores caqui de la imagen original (aunque, por contra, Steve James tiene la cabeza un poco más ladeada).
Pero no todo se limita a los dominios de mister Tang, hay más....


No he visto "America Rugiente" ni tengo intención, pero por lo que deduzco se trata de un drama de acción carcelario de origen italiano, viendo como veo que su prota no es otro que George Eastman, el mítico Luigi Montefiori de las pelis de terror italo parlantes de los años ochenta. 
No cabe duda de que los mozos de la parte de atrás pertenecen a otra peli (pinta de italianos no tienen, no). Así como la imagen superior de delante (los de "Soho video" eran auténticos especialistas en el recorta y pega). Pero los que aquí nos interesan, obviamente, son Michael Dudikoff y Steve James, que pal caso ni tan siquiera es una ilustración disimulada. Se trata de la auténtica foto, tal cual, a la que han añadido un cuchillo cayendo de la mano de Steve... porque pensarían que le daba un rollo más carcelario, supongo.
Dejando a un lado la puñetera foto de los machos peleando, pero sin salirnos de "El guerrero americano" y de Michael Dudikoff en particular, déjenme animarles a mirar detenidamente la caratula que sigue. Luego hablamos de ella.


Como "America Rugiente", "Sobre el camino" es también un drama carcelario, pero no Italiano, este es americano tal y como su título original indica, "On the yar". ¿¿Qué cojones es "yar"??... bueno, es que al diseñador le faltaría la D del Letrasset, pero en realidad la peli se titula "On the yard" que, sí, traducido significa algo parecido a "Sobre el camino". ¡¿Cómo sería la traducción de "On the yar"?!, pues "Sobre el camin", digo yo. Se trata de un film de 1978 con fama de soso... tanto que, en fin, nadie lo recuerda.
Merece destacarse la imagen de ese señor encerrado en una celda. Que yo sepa la peli no habla de prisiones militares. ¿Entonces de qué esos ropajes color caqui?. Pero... anda... a mi que me suena ese tio... a ver, acerquémonos más...


¡¡Canastos!!, pero si es Michael Dudikoff. Un Michael Dudikoff al que alguien se tomó la molestia de pintar ¡¡unas gafas de sol, un bigote y un cigarro!!. Y con punta fina. ¡¡La madre que los parió!!. Esto me recuerda a otras dos estratagemas parecidas urdidas por otras cutre-distribuidoras y de las que ya hablé en su momento (AQUÍ y AQUÍ).
Como decía arriba, los de "Soho Video" eran auténticos especialistas en el reciclaje descarado e indigno. Seguro que la imagen del tio con la camisa ensangrentada es también de otra película, aunque no puedo localizar a cual pertenece. De lo que sí estoy seguro es que, igual que Michael Dudikoff no aparece en el reparto de "Sobre el camino", Harvey Keitel tampoco. ¡¿Qué hace el fucking Harvey Keitel en la parte trasera de la caratula?! (Y no desvarío, a continuación les dejo la imagen original, perteneciente a "Malas calles", en la que Harvey posa violentamente junto a Robert De Ninja... er, digo, De Niro. Eso sí, en versión no-invertida).


Únicamente "Soho Video" tiene la respuesta. Y "Metropolis Home Video". Y "Group W Productions". Que maravilla, cuanto morro, cuanta jeta junta... nadie diría que hablamos de distribuidoras españolas... con lo honesto y legal que es todo el mundo en este país nueso.

ACTUALIZACIÓN (6-2-2015):
Y sin comerlo ni beberlo, de pronto hace su aparición una caratula más que explota el acto de amor entre Michael y Steve, esta que sigue...



En definitiva otro subproducto asático repleto de nombres raros que no aparecen ni en "Imdb", y si lo hacen nunca es en las funciones que se supone ejercen aquí. Para más inri, la peli fue editada por la legendaria "Chock Video", cuyo catálogo no tenía desperdicio...
¿Cuantas más habrá?... a saber.

sábado, 17 de septiembre de 2022

Mc BAIN

Tampoco voy a decir aquí y ahora que soy fan de James Glickenhaus, cineasta especializado en películas de acción que entró a formar parte del firmamento exploitation tras dirigir "El Exterminador". Pero sí es cierto que despierta en mi cierto afecto y, por ello, he procurado ver toda su obra. Incluso aquella más olvidable. No obstante, desde hace ya demasiados años tenía una cuenta pendiente: "McBain", de 1991. No se por qué, nunca jamás la llegué a consumir... hasta ayer.
En cierto modo, "McBain" recuerda un poco a "Los Mercenarios" (la de Stallone y cía), por aquello del grupo de ex-combatientes maduros que curran para el mejor postor y corren hasta un país sudamericano dispuestos a derrocar al dictador de turno. En este caso lo que les mueve es la venganza personal. El tipo que salvó a McBain durante la guerra del Vietnam ha sido asesinado por el mentado dictador. Llegó el momento de saldar la cuenta pendiente. Así, el viejo equipo se rejunta y arranca el sarao.
En muchos sentidos, "McBain" parece un auto-homenaje por parte de Glickenhaus. Algunos aspectos del film recuerdan a otros de su pasado. Desconozco si es una cuestión de escasez de ideas, perrería o vanidad. Por ejemplo, como decía, toda la movida se inicia en Vietnam y nos presenta a un Steve James vestido de caqui como soldado eficiente, igual que en "El Exterminador". Resulta que James responde al apellido de Eastland, exactamente el mismo que tenía Robert Ginty en aquella. Luego, el equipo de McBain decide chinchar a un mafioso para que les entregue el capital necesario destinado a activar la operación, y da la casualidad que se deciden por el que salía en "El Exterminador", aquel al que Ginty colgaba sobre una trituradora para, luego, convertir en carne picada. Obviamente no es el mismo personaje, pero sí el mismo actor, Dick Boccelli, al que, encima, McBain y los suyos cuelgan de nuevo, esta vez a varios metros del suelo, amenazando con dejarle caer. Otra diferencia es que, aquí, no se lo cargan. Pero ya me dirán si esto es más un guiño pajero y gracioso de Glickenhaus que reciclaje. Ya puestos, yo habría llamado igual al personaje, pero aunque los apellidos resuenan parecido (Gino Pontivini versus John Gambotti), no lo son. Y luego tenemos uno de los carteles de "McBain" que, en parte, recuerda al de "Ultimatum / The Soldier". Tal vez Glickenhaus veía peligrar su carrera y, a modo testamental, quiso darse un gusto.
Obviamente, todo parecido con "El Exterminador" acaba aquí. "McBain" es una película mucho menos sórdida. Incluso menos violenta, aunque tenga sus momentos intensos. Además, para darle un toque variado, durante un buen cacho se decantan por escenas de acción situadas en altos vuelos, con aviones y cazas. Lo cierto es que no funcionan, se hacen eternas, les falta elemento vibrante e incluso cortan el rollo. A partir de ellas, la peli se resiente y desinfla levemente. Una pena, porque estaba siendo un rato entretenida. Justamente, es aquí donde presenciamos el instante más inverosímil y absurdo de la función, cuando McBain, metido dentro de su avión, saca una pistola y dispara a la cabina del caza enemigo que tiene justo al lado, matando al piloto. ¿Hein?... Vale, los aparatos podrían estar a una altura todavía con baja presión atmosférica, pero lo de no ver la bala perforar nada es raro. Rarísimo. Tanto como que Glickenhaus (autor también del guion) lo dejara pasar.
Por lo demás... pues bueno, sí hay unas cuantas escenas de acción -terrenales- bastante guapas, sendos "stunts" espectaculares y unas pocas explosiones bien gordas. Pero lo cierto es que la peli denota un leve aire telefílmico -incluso estéticamente- y eso pasa factura. O facturilla, cuanto menos (en un momento dado, McBain se compara en do de coña con el "Equipo A". "No lo sabes tu bien" pensé)
El reparto lo encabeza un Christopher Walken en su época gris. La inevitable -si hablamos de ambientación latina- Maria Conchita Alonso (idem para Luis Guzmán). El gran Michael Ironside y el mentado Steve James, tres años antes de su triste, inesperada y prematura muerte.
Aparte queda la guasa de que "McBain" es como se llama la parodia del típico "action hero" en la serie "Los Simpson" Una casualidad a la que inevitablemente recurren los que quieren hacer chota del film de Glickenhaus ya que, en algunos círculos, se considera "mala pero divertida". No lo veo yo así pero, en fin, de todo tiene que haber en este mundo.

miércoles, 11 de agosto de 2010

ULTIMATUM

Esta es la siguiente peli que James Glickenhaus hizo tras su mítico "El Exterminador" y, a día de hoy, ha permanecido en la sombra, como un título menor, tal vez eclipsado por el éxito de la otra. Da la sensación que con este film el cineasta se quiso quitar una espinita, la de parir un film "a lá James Bond", pero claro, adaptado a su estilo de violencia cruda y ritmo perezoso. Como en los films de 007, hay una "compleja" intriga terrorista, vamos saltando de una ciudad a otra del planeta, aparecen Rusos malos y, en fin, el mismo cartel (que me fascinaba de chaval) casi parece una peli del famoso agente secreto, porque ese super-espía trajeado y con remalazo "dandy" no aparece en todo el metraje, como tampoco lo hacía el maromo con el casco de moto y el lanzallamas en "El Exterminador". ¡Que picaruelo que era el amigo James!.... Glickenhaus, James Glickenhaus.
Pues lo dicho, unos rusos muy malos roban plutonio y amenazan con hacer estallar una bomba nuclear en unos pozos de petróleo. Los yankis mandan a su mejor agente especial, pero este, por varias movidas que no vienen a cuento, se encontrará más solo que la una. A pesar de ello, hará lo indecible por reparar la situación, echando mano de su antiguo comando y yendo asín como por libre.
Pues sí, a "Ultimatum" (cuyo título original mola mucho más, "The Soldier") le pesa un poco el culamen. Glickenhaus nunca se destacó por ser un realizador con un infalible dominio del ritmo, y en este film -como en "El Exterminador"- se nota. Sin embargo, las puntuales escenas de acción y violencia compensan la espera, con esos impactos de bala sangrantes y esas cámaras lentas exageradas de las que tanto abusa, cuya combinación infalible se desarrolla en la secuencia de la nieve (¡¡mira!!, otro toque muy Bond), con una persecución sobre esquíes y un formidable salto mortal durante el cual el prota aprovecha para soltar una ráfaga de balas, Uzi 9mm mediante, y cargarse a su perseguidor... ¡yummmmm!, lo mejor de la peli, créanme.
"Ultimatum" es, esencialmente, un "thriller de espionaje" que intenta ser complicado (de chaval me lo pareció, aunque creo que es más porque al guionista -el mismo director- se le fue la olla y se perdió un poco entre personajes y situaciones) y muy "high-tech". El final es desconcertantemente poco espectacular y anodino, pero en la línea "seria" que pretende su responsable.
A un nivel más friquista, molan los puntos en común que tiene con "El Exterminador", como algunos actores, tanto el action-hero de "serie B" Steve James, como varios secundarios y la secuencia en la que un agente doble prepara una elaborada bombilla explosiva. El detallismo con el que Glickenhaus se recrea es idéntico al mítico momento en que Don Exterminador, Robert Ginty, se preparaba sus temibles balas rellenas de alguna dañina sustancia líquida. Otros rostros populares que aparecen a lo largo de la función son los de Klaus Kinski (visto y no visto), un joven Joaquim de Almeida y Jeffrey Jones en un rol enano, muy delgado y antes de que le pillaran con fotos de niños desnudos bajo el felpudo.
Destacar así como mucho la extraña pero fabulosa banda sonora de "Tangerine Dream", especialmente el cojonudo tema inicial.
Como digo a la peli le falta ritmo, es un poco farragosa y confusa, pero no tanto como para no poder disfrutarla, gozar con su violencia, sus escuetas escenas de acción, su inevitable look ochentoso y la agradecida ausencia de una historia de amor.

sábado, 8 de julio de 2023

EL EXTERMINADOR

Me he dado cuenta que en este blog he hablado mucho, muchísimo, de ese clásico del "sleaze" ochentero que es "El Exterminador". De sus secuelas, legales o no. Y de su director, James Glickenhaus. Sin embargo, lo raro es que JAMÁS he publicado una reseña oficial y oficiosa. Y oiga, ya va siendo hora de subsanarlo. Sobre todo ahora que he localizado en mis archivos una que escribí hace años para otro blog y, creo, se conserva bastante dignamente. Me ha bastado hacerle un lavado de cara mínimo para poder reciclarla aquí, hoy, y así, cerrar el círculo en torno a las violentas desventuras urbanas de "John Eastland".
Para ilustrarla, y por aquello de salirse de convenciones, he optado por una imagen distinta a la habitual -que tantísimo adoro y tantas "memorys" juveniles provoca-, una, además, algo cutre... pero con encanto. La cosa dice así:
Los años ochenta, cinematográficamente hablando, pasarán a la historia por la enfermiza proliferación de los géneros más “inmundos” que el séptimo arte haya podido parir jamás. Entre estos destaca uno por el que siento especial debilidad, y es el de justicieros urbanos… ya sabéis, tipos “corrientes” a los que un grupo de pandilleros o la mafia al completo matan / violan / castran / pegan / insultan (no necesariamente siguiendo este orden) a su mujer / hijo / hija / amigo / primo / abuelo y él, hasta el coño de la gentuza que asola las calles, se pilla todo el armamento disponible (por lo general son veteranos del Vietnam, y conservan en su hogar pistolas, granadas, metralletas y otros juguetes. O hacen como Charlie Bronson en “El justiciero de la noche” y ¡¡¡¡se compran un bazooka por correo!!!!) y empiezan a masacrar sin miramientos a todo aquel con pinta de maleante o fetuccini encorbatado.
En los 70 este genero aún tuvo algunas producciones de calidad, como “Harry, el sucio” o “El justiciero de la ciudad“, pero fue entrada la década del breakdance, los pelos crepados y el porno rodado en vídeo que la cosa degeneró. El velado mensaje crítico que contenían algunas de las dichosas pelis desapareció durante la era Reagan, transformándose de ese modo en puros productos reaccionarios y de propaganda derechista. Por fortuna la culpa de todo eso la tuvo una sola peli, “El Exterminador”, grandioso título donde los haya, que le costó un millón de dolares al papuchi de su director, James Glickenhaus, y a cambio daría miles de billetes verdes durante su comercialización, sobre todo en vídeo.
¿Y que tiene “El exterminador” para ser la oveja negra del género?, pues una recreación casi sádica en la violencia más extrema, gratuita, injustificada, retorcida y enferma. Sí amigos, lo dicen los críticos de verdad: “El exterminador” es posiblemente la peli más truculenta del cine de justicieros producido los últimos 40 años. Eran los 80, ¡joder!, ¿que esperaban?
Escenas míticas como el gangster convertido en embutido por efecto de una trituradora, las balas rellenas de mercurio que perforan la entrepierna de un senador con una doble vida un tanto insana, el pederasta que arde en vida, la prostituta quemada con un soldador, los malísimos que ahostian a una viejecita para robarle la pensión, el colega del héroe mutilado por un garfio que le clavan y retuercen en la espalda (primer plano incluido), o la escalofriante y traumática decapitación hiper-realista, y ¡¡a cámara lenta!!, al inicio de la peli por obra y gracia del -fenecido- maestro de los efectos especiales Stan Winston (aunque él nunca la incluyera en su filmografía. Sin embargo, existe una prueba tan contundente como la página completa que les dejo al final de la reseña, aparecida el año 1982 en "The Bloody Best of Fangoria Vol.1". Ctrl + boton izquierdo del ratón para ampliar) han hecho de “El exterminador” una de las favoritas no solo entre fans del cine de acción, también entre adictos al horror y el gore más burro.
En el reparto destacan Christopher George (que había trabajado a las órdenes de Lucio Fulci en “Miedo en la ciudad de los muertos vivientes” y Juan Piquer en "Mil gritos tiene la noche"), Samantha Eggar en plena decadencia, Steve James (el Chuck Norris negro) y, ¡¡oooooh diosssssss!!, el gran Robert Ginty, portador de los mofletes más fotogénicos del mundo y convertido en héroe de video-club hasta su reconversión a director y posterior desaparición.
Un clásico de los anti-clásicos. Un tipo de cine que se ha perdido del todo y, si se recrea hoy día, es ya de forma autoconsciente y sin gota de honestidad... por brutal que esta sea.
Altamente recomendable.

lunes, 10 de septiembre de 2012

LAS DOS CARAS DEL ASESINO

De siempre he sido un fan acérrimo de los hermanos Belushi. Antes de James que de John. Y lo cierto es que James gozó de gran popularidad, al menos durante un periodo de cinco años, del 87 al 92. Y al año siguiente comenzó su declive, relegada la estrella a la televisión y a producciones de poca monta que no consiguieron distribución comercial, como el caso de la película que nos ocupa.
Curiosamente, mi interés por el actor desapareció justo en la época de su declive. Cosas de la adolescencia. Pero más tarde, lo recupero, justo cuando más difícil es encontrar por ahí las películas y/o telefilmes de su periodo más negro.
En cuanto a “Las dos caras del asesino” – “Angel´s Dance” en su versión original- la opinión que otro amigo mío, tan fan de Belushi como yo, era bastante mala. Me espetó un literal “Es malísima”, que no me extrañó en absoluto. Así que con ánimos de “la pongo un rato y si no me gusta la quito”, me dispuse a verla. Y me encantó.
La mafia, para agradecerle a un individuo que encajara una bala destinada a un miembro de la familia, envía a este tipo a ver a su sicario particular, Steve “La Rosa” Rosellini, un tipo pulcro en sus asesinatos, implacable e impecable, para que sea adiestrado por el.
Durante su aprendizaje, eligen al azar una víctima inocente, así que, lanzando un puñal a una guía telefónica, asesinara de primeras a quien haya salido marcado en la guía. La victima resulta ser una maquilladora de cadáveres de la funeraria, algo desquiciada, que no será tan fácil de matar como en un principio parece.
La película es pequeñita, de una factura muy pobre, que suponiéndose de acción carece de ella, carece de disparos, y de efectismos, e incluso de tempo anda tambaleándose, sin embargo es una trama muy curiosa en cuyo desenlace logra alcanzar altas cotas de delirio.
Pero el 90% de la película, es James Belushi. Sin el, no hay película. Y ustedes dirán: “Será el Belushi serio, el de “El rector” o el de “La marca del asesino””, pero curiosamente, y a pesar de la seriedad de la trama, se trata del James Belushi de “Millonario al instante” o el de “Super agente K-9”. O sea, James Belushi haciendo de si mismo, haciendo, también, de Señor Miyagi, haciendo chistes, y mas preocupado por mostrar el muestrario de camisas Hawaiianas o su panza al viento, que de hacer una interpretación creíble. O sea, que en absoluto te crees que Belushi sea el asesino más implacable de la Mafia. Pero, eso es precisamente lo que convierte esta película en una rareza, que por otro lado, funciona. El entretenimiento queda patente en ese amasijo de conversaciones, situaciones absurdas, e incluso momentos de vergüenza ajena. Ya digo que el final, es para llevarse las manos a la cabeza.
Junto a Belushi, otra “loser” como es Sheryl Linn, que gozó también de mucha popularidad gracias a la serie “Twin Peaks” y a películas como “Corazón Salvaje”. En las labores de dirección, David L. Corley, sin una carrera como director conocida, y guionista de otra obra maestra del absurdo como es “Solo, el destructor” Mucho mejor de lo que parece.

lunes, 26 de octubre de 2009

SABE QUE ESTÁS SOLA

Algo maravilloso que tuvo la fiebre "slasher" originaria de los 80, fue la enorme cantidad de películas del estilo que llegaron a producirse. Fueron tantas y tantas que, aún hoy, pasados todos estos años, de vez en cuando descubres algunas que te faltan por ver. Y eso para un forofo del tema como yo, son muy buenas noticias. Con "Sabe que estás sola" me pasaba lo mismo que con muchas otras. El haber leído tanto sobre ella, las fotos, los extractos aquí y allí, me hacían creer no solo que la tenía más que vista, sino que tampoco me gustó demasiado. Ayer me puse a verla y, ¡arrea!, me encontré con un "slasher" virgen para mi... algo "grave" si tenemos en cuenta que se trata de uno de los títulos menores más reconocidos junto a otros de idéntica categoría tales como "Prom Night" o "7 Mujeres atrapadas".
Imaginad cuán de primigenio es este "Sabe que estás sola" (parido en 1980) que su influencia más directa la hallamos en "La noche de Halloween". Literalmente COPIA elementos estéticos de la obra maestra de Carpenter, planificación, encuadres, el modo de crear suspense y, muy especialmente, la música. El tema que acompaña al asesino es prácticamente un plagio.
Sin embargo, es una buena imitación, sobre todo si eres tan devoto del cine de acuchillamientos como un servidor de ustedes.
Un tipo despechado por la novia decide matarla el día de su boda, una hora antes de casarse. Traumatizado, seguirá con la tradición cargándose sin remilgos a toda futura clienta de "Pronovias" que pille. En juego entran un poli (que, nada menos, era el que iba a casarse con la primera víctima) y, obvio, una chavalilla a la que poco le queda pa subirse al altar (y que se debate entre dos aspirantes) de la que el asesino se obsesionará hasta límites absurdos, cepillándose a todos los que la rodean, sean futuras novias, solteronas empedernidas o señores de mediana edad.
Pero si algo ha hecho famosa a esta peli es que supuso el debut de Tom Hanks, quien tiene un papel muy secundario de lo más chorra. Le acompañan el pelirrojo Don Scardino (prota también de "Gusanos" y actualmente director televisivo) y dos típicos segundones del calibre de Paul Gleason ("La jungla de cristal") y James Rebhorn ("Independence day", "Instinto Básico"). Sorprende -gratamente- encontrarse a Steve James, héroe de acción de "serie B" a lo largo de la década ("El Exterminador", "El guerrero americano") en un papel minúsculo. Otro que perdía la virginidad en el terreno cinematográfico era el director, Armand Mastroianni, quien posteriormente firmaría algunos terrores videocluberos del calibre de "The supernaturals" o "La habitación del miedo".
Un aspecto curioso del film lo tenemos en el psycho-killer protagonista. No lleva máscara ni uniforme "cool", le vemos la cara desde buen principio, sobreactúa maravillosamente... solo que no dice ni pío en toda la función... pero es efectivo. Como efectivo es el arranque del show, con esa "peli (slasher) dentro de la peli (slasher)", el crimen de turno, la música, los créditos y los ojos del maníaco super-puestos... dabuten.
La verdad es que en lo que a binomio sangre/sexo se refiere, "Sabe que estás sola" va bastante escasa, por no decir completamente seca. Algo de lo que habría echado pestes si el film se hubiese facturado en los 90 (o ahora), pero claro... jolines... hablamos de un "slasher" de los primeros, con sus maravillosas e incomparables (e irrepetibles) virtudes (y sus defectos, que pal caso también molan mazo), ese look tan de su época, el tempo, los clichés.... TODO... por eso, me lo pasé tan y tan bien viéndola y, por eso again, la recomiendo si eres un enamorado del terror de los eighties y, especialmente, de este apasionante subgénero.
¡Lista para ser remakeada!.

lunes, 22 de julio de 2013

LA FUERZA DE LA VENGANZA

Una confesión. No tenía ni pajolera idea de que "La fuerza de la venganza" fuese una secuela de "Invasión USA" (bien presente en nuestro pest-seller). ¡Es que ni por asomo!. Pero resulta que sí, que el prota de ambas es el mismo, el super-agente "Matt Hunter" (imposible no ser un héroe de acción con semejante nombre), la diferencia es que, mientras en la primera le ponía barbado rostro Chuck Norris, aquí el que se encarga de ello es el eterno Michael Dudikoff, el astro de las yoyas por el que "Cannon" lo apostó todo en su momento, pero que siempre quedó relegado a un injusto segundo plano. Y digo yo, ¿por qué no lo interpretó el mismo Norris?, pues porque andaba ocupado currando para otras pelis... ¡de la misma productora!. En todo caso lo celebro, puesto que me gustaba (y me gusta) más Dudikoff que el amigo Chuck.
La cosa funciona así: Existe una sociedad secreta de extrema derecha, ultra-racista y aficionada a cazar seres humanos, que se la tiene jurada a un aspirante a la presidencia inevitablemente negro. Deciden acabar con él durante una cabalgata del "Mardi Gras", pero solo logran asesinar a uno de sus hijos. Mal, muy mal. La mentada sociedad desconoce que el político tiene por amigo a todo un experto en estas cosas de soltar coces y meter tiros, "Matt Hunter" quien justo venía de salvar a su país de una invasión de malvados rojos (el muchacho pasa de un extremo al otro, ¿tal vez "Cannon" procuraba lavar su imagen?... lo dudo). A pesar de todo, la sociedad secreta sigue intentándolo y en una escena sorprendente, se cargan a toda la familia del político (incluido a este y su hijo pequeño) y secuestran a la hermanita de "Hunter" quien, para recuperarla, deberá participar en el juego de la caza al hombre. Y lo hará, sembrando la película de cadáveres.
Pues resulta que "La fuerza de la venganza" (que traducido al inglés de la versión original suena super-chanin, "Avenging Force"), característico producto "Cannon" del característico año 1986, arrastra bastante buena fama (no confundir con "El poder de la venganza", también con yoyas a tutiplén, pero con Germán Monzó dirigiendo -y actuando-, lo que le otorga al resultado final una cualidad casi extraterrestre). Se la tiene muy bien considerada como epopeya de hostias y tiros, y no me sorprende nada ya que, sí, funciona un rato bien (desde luego, mejor que la aburrida "Invasión USA"). Para empezar, Michael Dudikoff dispone de mayor gracejo y mueve las cejas bastante más que Norris. Luego tenemos a otro de los grandes, el tristemente y prematuramente desaparecido Steve James. Cuesta creer que semejante mastuerzo musculado pueda aspirar a la presidencia... pero miren a Schwarzenegger. Los malos molan mucho, son realmente odiosos, despiadados y cabrones. ¡Deseas verlos morir!. Su jefe es el impagable -también fallecido- John P. Ryan, siempre estupendo cuando se trata de hacer judiadas (algo que volvería a infligir para "Cannon", y muy bien, en "Yo soy la justicia 2"), aunque cuando se pone a aullar con su máscara de cazador sea un poco ridículo, y bueno, no sé, el escenario donde se desarrolla todo, mola (Louisiana y sus hermosos pantanos), las escenas de persecuciones y tiros están guapas, las de piños también y hay unas buenas dosis de violencia y mala hostia. Lo mejor, qué duda cabe, es la cacería final, con peleas cuerpo a cuerpo que duelen.
Dirige el cotarro Sam Firstenberg. ¡¡Aaaay!!, que tiempos aquellos en los que Sam se ganaba las garrofas lujosamente y lograba colocar sus pelis en las primeras posiciones de las listas de éxitos. "La venganza del ninja", "Ninja 3: la dominación", "Breakdance 2: Electric Boogaloo", "El guerrero americano 1 y 2", (a partir de aquí ya en proceso de descenso) "Delta Force 3: the killing game", "American Samurai" o "Cyborg Cop" llevan su firma. A principios del 2000 se mete en terrenos más pantanosos dirigiendo "Criaturas asesinas", producto de monstruos de tercera destinado a consumo exclusivamente doméstico y que, ya de por sí, era secuela de otro. Su última peli (del 2003) se titula "The Interplanetary Surplus Male and Amazon Women of Outer Space" y, aunque suene a chiste -que no lo es-, se trata de la puesta a punto de un antiguo guion de Ed Wood que no llegó a realizarse en su momento. Después de aquello, no volvió a dirigir nunca mais.
También en el guion de "La fuerza de la venganza" encontramos sorpresas, lo firma el normalmente actor James Booth, quien se reserva un papel en la peli. Booth casi siempre ha interpretado villanos, y como guionista le molaba la violencia tanto como a un tonto una piruleta. Su obra maestra en ambos campos es "Indestructible: ruega por tu muerte", la cacareada fábula ultra-burra a mayor gloria de Sho Kosugi.
En fin, con semejantes ingredientes, ¿cómo iba a fallar "La fuerza de la venganza"?, uno de los más dignos productos "Cannon" de la época y un entretenimiento muy solvente.
Ideal pa pasar el ratico. 

sábado, 30 de octubre de 2021

HUMANOIDES DEL ABISMO

Soy el orgulloso poseedor de una hermosa camiseta de "Humanoides del abismo", "Humanoids from the deep" o "Monster" en su tierra. Un día, iba yo luciéndola caminando por el centro, cuando un turista la vio y reaccionó entusiasmado, mandándome un afectuoso saludo. Desconozco si fue porque le gustó el diseño (básicamente el que tienen aquí al ladito) o porque conocía la película y la tenía en gran consideración... pero me quedo con esto último, que es más bonito y, obvio, bien cierto.
El viejo pirata de Roger Corman se animó a producir en 1980 -bajo su flamante New World Pictures- esta puesta al día, MUY puesta al día, de lo que eran las viejas películas de monstruos que él mismo firmó en los años cincuenta. Alguien diría que, igual que con "Piraña", siguió explotando la moda "Tiburón". Y es posible, pero también muy justo, porque después de todo la magnífica peli de Spielberg era un versión high-tech, y de gran presupuesto, del cine que hicieron Corman y sus contemporáneos. En cualquier caso, la movida va de unos peces mutados por productos químicos que han cogido apariencia humanoide y salen del agua para hacer trizas a los varones y preñar a las damas. Los habitantes del típico y siempre bonito pueblo pesquero de rigor (y mira que me gustan estos escenarios) se pondrán manos a la obra para detenerlos. Sin más.
Ahora, añadan a todo ello un montón de sangre a chorretones, gráfica truculencia y, por supuesto, unas cuantas tetas de infarto, pegadas a cuerpos de infarto, y tendrán... un jodido clásico, así de simple.
Sí, sí, sí. Lo digo: Ya no se hacen pelis como esta. Ya no. Ni se harán, porque por mucho que los haya que intenten recrearlas, siempre se nota el pegote, el rollo forzado. Antes se facturaban así de modo natural, y eso es lo que les confiere la magia indiscutible que títulos como este, como "Superstición" o incluso como la cafre "Demons" poseen. Y cito estas tres porque las he consumido recientemente y todas me han funcionado de maravilla, arreglándome una jornada de visionados mediocres hasta que les llegó el turno de entrar en mi reproductor de dvd.
Muchos ya sabrán lo que se dice de "Humanoides del abismo", que su directora, Barbara Peeters (sin nada más destacable en el curriculum), se negaba a meter todos los elementos "exploitation" que demandaba Corman -especialmente los de tirón sexy, que la señora era una feminista declarada-, así que, ni corto ni perezoso, el productor pilló a otro equipo (comandado por Jimmy T. Murakami, responsable de "Los siete magníficos del espacio". En otras fuentes se cita/culpa a James "Deathstalker" Sbardellati) para que rodaran los momentos en los que vemos a los peces mutantes perseguir y violar muchachuelas, algunas tan impresionantes como la que se despelota en la tienda de campaña (Lisa Glaser). Ver para creer. Naturalmente a Barbara Peeters no le moló nada y se cabreó como una mona, hasta que, años después, cambió de opinión.
¿Que si los monstruos y demás efectos son cutres? Hombre, a ver, los diseños están estupendos, y los bichos gastan un look cojonudo, pero eventualmente sí hay instantes para la risa y el regocijo, aunque poquitos, nada que ofenda y en ningún momento se vuelva contra la peli, muy al contrario, la dotan de muchísimo más encanto.
Como siempre, si damos un repasito al personal, encontramos nombres muy cucos. Actores que andaban un poco de capa caída como Doug McClure o el pobre Vic Morrow. Otros como la prota femenina, Ann Turkel, que luego veríamos en una de Fred Olen Ray. La neumática Linda Shayne, también presente en "Los Rompecocos" o "El día de la graduación" (básicamente, es la que sale en la caratula del vhs patrio). Actualmente se ha reciclado en "reputada" directora, renegando así esos primeros papeles.
En el apartado técnico, localizamos novatillos de actual prestigio -más o menos-  como el compositor James Horner, Mark Goldblatt montando (ya saben, cortó y pegó "Rambo", "Commando" o "Terminator 2", e intentó dirigir con "Vengador (Punisher)"), Gale Anne Hurd (la famosa mano derecha de James Cameron, profesional y pajeramente hablando) en plan chica de los recados, Chris Walas, Rob Bottin y Steve Johnson en los efectos especiales -estos dos últimos interpretando a sendos humanoides. Johnson disfrutaba como un enano contado en redes sociales sus batallitas durante el rodaje- o Peter Manoogian (futuro director en el imperio Charles Band, que terminó firmando cosas como "Eliminators", "Arena, ring de las galaxias" o "Demonic Toys")
Decir que, ya de lleno en los 90, Roger Corman produjo un remake de "Humanoides del abismo" y otro de "Piraña", reseñado en su día, destinados a la caja tonta y 
altamente olvidables. Ya conocen lo jeta que era/es el hombre. La mitad del material estaba sacado directamente del film original, solo cambiaban los actores y algunas ideas horribles añadidas que intentaban adaptarse a los gustos de la década. En el caso de "Humanoides...", recuerdo un especie de huevo, capullo o larva enorme de donde salían los bichos. Todo muy ridículo.
Hace ahora ocho años, Víctor ya se curró su propia reseña del "Humanoides del abismo" primigenio, en la que, básicamente, venía a decir lo mismo que yo: que es una auténtica delicia altamente recomendable.

viernes, 20 de agosto de 2010

MÁS ALLÁ DE LAS LÍNEAS ENEMIGAS

La primera vez que alquilé esta peli en el video-club, al llegar a casa me encontré que la jodida de la dependienta se había equivocado y me había colado otra cinta en su lugar. ¡¡Zorra!!. No volví a reclamar porque ya estaba asentado y en aquellos tiempos mi timidez era mayor que ahora. Pero vamos, que me quedé sin ver la peli, y luego, lo típico, perdí interés y nunca jamás volví a intentarlo. Hasta ayer noche, fíjate tu que cosas. Y vista ya, puedo decir que, en el fondo, aquella pelandusca en realidad me hizo un favor, porque "Más allá de las líneas enemigas" ha sido una cuantiosa decepción.
Estamos en Vietnam. Un grupo de prisioneros americanos, comandados por David Carradine, escapan de su encierro, asociados a regañadientes con sus propios enemigos, que se ven venir el percal y se las quieren pirar. El camino a la libertad estará plagado de problemas, disparos, explosiones, muertos, un yanki traidor y un "amarillo" malísimo del copón.
Cuando decía lo de decepción se debe a que, tratándose de una producción ochentosa de la "Cannon", me esperaba un "Rambo", ver al pequeño saltamontes armado hasta las cejas arrasando con cientos de malditos vietnamitas, o lo que sean, pero no es el caso. En realidad se trata de una peli de guerra al uso, con sus tópicos y sus clichés, nada de exageradas muestras de machoman, sin fantasmadas, una violencia estándar (al final hay un poco de truculencia, pero nada especial) y la inevitable dosis de patriotismo: Carradine salva la bandera yanki portándola en el hombro y el americano traidor al final se sacrifica por el bien de sus compañeros de armas.
Junto a Carradine tenemos a todo un clásico de la época, Steve James y a Mako, habitual "chino" en el cine y la televisión y que hacía de malo en "El poder de las armas" de Fred Olen Ray (junto a Carradine otra vez, con quien también había coincidido en la versión largometraje de la serie "Kung-Fu").
"Más allá de las líneas enemigas" es torpe, tosca, aburrida, sin garra, sin emoción y perfectamente ignorable.

sábado, 16 de septiembre de 2023

EL HÉROE Y EL TERROR

En las entrevistas promocionales de la época, Chuck Norris comentaba satisfecho que "El héroe y el terror" le había permitido ampliar su gama de registros, apuntando a unos más dramáticos de lo habitual. Y es verdad. Es decir, es verdad que lo intenta, teniendo en cuenta que, de todos los actores del género de la época, Norris era el menos expresivo. Aquí encarna a un personaje más, hummm, humano, con sus flaquezas, miedos y angustias internas. No es una mera máquina de repartir leña. Incluso saca a relucir un lado tierno. Así que sí, "El héroe y el terror" nos muestra un Chucky moderadamente distinto en una trama que también se aparta de sus códigos (¡de honor!) más trillados (al menos hasta entonces, antes de dar el salto a la caja tonta), apostando por el thriller y una violencia tamizada.
La cosa va del policía que intenta parar los pies a un temible y despiadado asesino de mujeres más bien bruto. Lo consigue por los pelos, y, encima, gracias a doña chiripa. Eso le vale a nivel popular el apodo de héroe, aunque él no se siente nada a gusto con la etiqueta y arrastra pesadillas sobre el funesto enfrentamiento final en el que casi perece. Un día, el asesino -al que llaman el terror, de ahí el título- escapa del encierro, se esconde en un viejo teatro reformado y comienza a matar de nuevo. Obviamente tío Chuck se pondrá manos a la obra, lidiando dichas angustias con las de ser papá primerizo.
Hablamos de 1988. Es decir, "Cannon" ya hacía aguas por todas partes. Igual que la carrera de Norris. A partir de ahí, todo iría cuesta abajo. En el reparto asoman otros rostros habituales de la factoría, como Steve James y, sobre todo, Billy Drago. Destaco a este último porque, por una vez, y para variar, interpreta un personaje positivo. No hace de villano, vamos. Da vida a un médico que se marca una charleta mazo de amistosa con el mismo Norris. Ahí va pues otro cambio de registro, aunque este mucho más radical. Que mal debería estar "Cannon" para permitir tanto. Acompañan a estos tres "mostros" -dos de ellos ya fallecidos, por desgracia-, Jack O'Halloran como asesino asalvajado (papel que, en cierto modo, ya hiciera -y muy bien- en "Superman II". Sí, era el gigantón), el clásico Ron "Superfly" O'Neal, Heather Blodgett dando vida a Doña Norris y otro segundón habitual de ese cine, y esa época, Branscombe Richmond (busquen en Google y verán lo muy mucho que les suena)
El film se basa en una novela de Michael Blodgett, quien co-firma el guion. Antes de darle a las letras, Blodgett fue actor de reconocible rostro. Su rol más famoso lo desarrolló para Russ Meyer en "Más allá del valle de las muñecas". La otra gran aportación como guionista del caballero fue "Socios y sabuesos". Y sí, la protagonista femenina de "El héroe y el terror", Heather Blodgett, es hija suya. Hubo enchufe.
Dirigida por el inocuo William Tannen, la película cumple estupendamente como producto consumible y perfectamente olvidable. Si no fuese por los crímenes medianamente intensos, o los cadáveres en tetas de algunas víctimas, casi parecería un telefilm, o el episodio piloto de una serie a mayor gloria de su protagonista.

lunes, 3 de diciembre de 2012

VIGILANTE

Uno de los títulos más emblemáticos del cine de justicieros parido durante su época dorada, 1983, por un director que, en aquellos tiempos, arrastraba un aureola que le hacía ideal, William Lustig. De hecho, "Vigilante" se encuentra situada nada menos que entre su famosa y estupenda "Maniac" y su no menos recomendable "Maniac Cop". Es decir, lo mejor de su filmografía. Incluso Joe Spinell (prota de "Maniac") se reserva un papelillo, la que era su especialidad: tipo repulsivo. 
Cuando la alquilé en el video-club lo hice convencido de que me esperaba un baño de violencia desaforada, tipo "El Exterminador". Una peli de justicieros de esas que rozan el "gore" más cafre y que tanto echo de menos (hoy se hacen otra vez, pero con ese irritante lavado estético/cínico que les quita verdadero valor exploitation), pero luego resultó que no, que la cosa era más comedida de lo esperado... tal vez por eso no me entusiasmó, aunque tampoco me disgustó. Ayer noche recuperé el Beta que reposaba en mi armario y me di una buena dosis de violencia urbana y suciedad en los cabezales ¡que pa qué!. "Vigilante" no dista mucho de "El justiciero de la ciudad" o "El Exterminador", salvo en el hecho de que no se trata de un vengador solitario, sino de una pandilla de ellos. 
Un tipo la mar de normal y corriente (un "regular Joe" que dicen allí) vive feliz con su esposa, su hijo y su curro de mecánico. Un mal día, la mujer planta cara al jefe de una pandilla (de esos que van ataviados con aparatosos uniformes) y este se toma la revancha atacándola en su propio hogar y matando al benjamín. El comando de justicieros amateurs intenta convencer a nuestro prota de que pase de legalidades y actúe por su cuenta, pero él, que es muy racional, les dice que nanai. 
En eso que pillan al pandillero, lo llevan a juicio y por aquellas trifulcas absurdas, sale libre. El padre de familia arranca en cólera y ataca al juez, que lo manda encerrar 30 días. Toma geroma!. Cuando salga lo hará muuuuy cabreado y, con ayuda de sus coleguis justicieros, se  pondrá manos a la obra para ajustar cuentas.
Ambientación urbana de lo más sucia, sórdida y decadente, gélida seriedad (uno de los aspectos que más diferencian el cine de justicieros de antes con el de ahora) y violencia cruda y contundente, aunque dentro de la normalidad (impactos de bala chorreantes rodados estilo Peckinpah). Uno de los aspectos más curiosos de "Vigilante" reside en que, a diferencia de otros títulos del subgenero, cuando los buenos matan (que no ocurre muchas veces), es retratado como un acto genuinamente perturbador, del que incluso ellos mismos parecen dudar, lo que le otorga más "credibilidad" (como las primeras veces que Charlie Bronson actuaba en "El justiciero de la ciudad"). Y cuando digo "buenos" lo digo a conciencia, ya que el prota no es otro que Robert Forster con esa eterna mueca de buencha desubicado en el tiempo y el espacio. Así mismo, el líder del comando urbano no podía ser otro que Fred Williamson. El reparto que sigue es del todo entrañable y muy de su época, repleto de esos rostros tan típicamente secundarios: Richard Bright, Rutanya Alda, Carol Lynley, Woody Strode, Steve James (el héroe de acción negro por excelencia de los 80, aquí en un rol escueto. Recuerden que también estaba en "El Exterminador"), Frank Pesce y algun otro que ahora no recuerdo. Para que no hubieran quejas, la pandilla de delincuentes la forman un hispano, un asiático, un negro, un fetuccini y una mujer. Toma variedad. Y en general "Vigilante" destaca por su sobriedad, su ritmo tranquilo pero no perezoso, su tono gris y deprimente, por la notable banda sonora de Jay Chattaway y por ese agradecido deseo de pillar al pobre Forster y llevarlo a los límites de su paciencia, primero con la pérdida de su hijo, pasando luego por la cárcel donde es agredido y finalmente viendo cómo su mujer le deja porque le culpa a él de todo. Estás deseando que estalle... y estalla, pero no excesivamente. 
Hay tres detalles finales que merecen destacarse: El modo casual en el que el prota y el asesino de su hijo se encuentran. El intento por parte de Lustig de emular la persecución automovilística de "French Connection" (sin conseguirlo) y el último acto de venganza, donde paga alguien que suelen olvidar en estas pelis. Chapeau!.
Fricada: En la misma época que alquilé esta película, consumía mi tiempo leyendo un comic de idéntico título creación de "DC Comics" y distribuido por "Ediciones Zinco" en España. Era la respuesta por parte de la editorial de "Batman" al "Castigador" de la Marvel... y aunque de entrada todo se prometía fabuloso (un fiscal del distrito ve cómo la mafia se carga a su familia por lo que decide ponerse unas mallas y actuar), finalmente no resultó serlo tanto y la cosa -en lo que a mi respecta- nunca pasó del número uno. Entonces era totalmente consciente de que comic y peli no tenían nada que ver salvo por su temática de base y título, pero por un momento me moló la idea de la coincidencia y fantaseé en qué pasaría si todo fuera fruto de una improbable adaptación. Cosas de críos.
Sin ser ninguna maravilla, y sin lograr emocionarte demasiado cuando el protagonista se toma la tan deseada revancha (algo esencial del subgenero... al menos pa mi), "Vigilante" termina siendo un apreciable pedazo de celuloide muy de su época, repleto de las virtudes y defectos de aquellos tiempos, honesto en su condición y, a fin de cuentas, entretenido. 
Bastante recomendable, sí.

sábado, 7 de enero de 2023

ARMADOS Y PELIGROSOS

Años atrás, al trabajo de segurata no le sobraba la buena prensa precisamente. Se daba por sentado que podía ejercerlo cualquier mastuerzo y lo único que requería era pasarse horas sin hacer el huevo. De hecho, también se tenía la idea de que, en cuanto hubiese una situación real de peligro, saldría por patas. Todo eso ha ido cambiando con el paso del tiempo y hoy se exige bastante más a cualquier aspirante. Sin embargo, tal "mala imagen" fue caldo de cultivo para la confección de "Armados y Peligrosos" que, tranquilamente, podría tildarse como "la película oficial del segurata inútil", así como la ¿única? de acción protagonizada por John Candy, al menos entendiendo el género tal y como se abordaba hace 37 años. Que se contara para la dirección con Mark L. Lester, responsable de "Curso 1984" y "Commando", resulta muy significativo en ese sentido.
Un policía bonachón al que acusan muy injustamente de corrupto y un abogado algo cobarde terminan currando en una agencia de seguridad. Son perdedores que, como dice un juez, únicamente pueden aspirar a "trabajos de poca responsabilidad". Algo trasladable al resto del personal, auténticos parias o, directamente, retrasados mentales. El sindicato de seguratas es llevado con mano firme por una panda mafiosa que saca partido a la supuesta inutilidad del gremio para salirse con la suya. Hasta que los dos protagonistas deciden plantar cara y pararles los pies.
"Armados y Peligrosos" es ochentera hasta el tuétano. Evidentemente por estar parida en 1986, pero también por sus maneras, su sentido de la comedia y la acción, la banda sonora y secuencias tan características como la desarrollada en un gimnasio donde abundan los neones. Sí, es de risas. John Candy se marca su habitual registro de fanfarrón de buen corazón, acompañado de Eugene Levy como "el personaje inteligente y racional que se presta a las locuras del otro". Resulta curioso verle hacer la marica loca en un momento dado, siendo actualmente padre de un hijo gay también actor al que respalda en su exitosa serie de televisión (donde, obvio, se muestra una imagen mucho más positiva y respetuosa del colectivo homosexual) Cosas de la época. Hay algunos momentos de cachondeito y tal pero, proporcionalmente, lo que abundan son los tiroteos, algún muerto y, sobre todo, un clímax cargado de espectaculares explosiones y coches dando volteretas... además de cuando se hacía de verdad, sin ordenadores de por medio. Impresiona.
Para más inri, el co-guionista no es otro que Harold Ramis, el mítico actor y director (ya saben, "Los cazafantasmas", "El pelotón chiflado", "Las vacaciones de una chiflada familia americana / ¡Socorro! Llegan las vacaciones", "Atrapado en el tiempo") quien, por lo visto, no quedó nada contento con el producto final. Pidió ser retirado de los créditos, pero ni puto caso. Produce nada menos que James Keach, hermano de Stacey y actor por mérito propio. Y el reparto, pues imagínense, una comedia de acción de 1986, es de correrse: Dejando a un lado a su pareja protagonista, tenemos a una jovencita y monísima Meg Ryan, Robert Loggia en su habitual rol de mafioso malísimo, Kenneth McMillan, Brion James, Don Stroud, Larry "siempre me toca hacer de raro" Hankin, Steve Railsback en plan segundón invitado, Tony "Duke en la saga Rocky" Burton, Judy "Dr.Alien" Landers, Tom "cara de bruto" Lister Jr., James "Señor Strickland en Regreso al futuro" Tolkan, Nicholas "siempre haciendo de matón o asesino" Worth dando vida a un travelo, Teagan "Alienator" Clive y papelillo minúsculo para David Hess (resulta desconcertante tener consciencia que ese señor, al que casi ni detectamos, sea todo un director de cine y prota de un clásico de los setenta -ya deberían saber cual-). De órdago.
Sin embargo, a pesar de los jugosos ingredientes, los buenos momentos y la galería de rostros entrañables, "Armados y Peligrosos" se queda en aprobado justito, justito. Que no la poseyera en ningún formato y, muy especialmente, recordara poco de ella, era señal de que no dejó un huella profunda en mí. Cosa del todo justificada tras este reciente revisionado.

miércoles, 7 de febrero de 2024

GALERÍA DE ESCANEOS BONITOS 33 (EL RAY DEL RECICLAJE)

Imágenes extraídas de las fermosas páginas de "Mad Movies", "L´Ecran Fantastique", "Impact" y otras revistas franchutes que me alegraron la adolescencia por ahí los años 80/90....

Saben de sobras el afecto que siento por Fred Olen Ray. Así, a lo tonto, este blog se está convirtiendo en el sitio web oficial en castellano dedicado al tipo y sus correrías. Y, entre estas, destaca una por méritos propios: la de reciclador. Si algo se le daba "bien", era reaprovechar material, ya fuesen decorados, atrezo, vestuario e imágenes de films ajenos o los suyos propios. Menudo hijoputa genial, ¿verdad?. Y de eso van los escaneos bonitos de hoy, de repasar algunos de sus fechorías más descaradas y enternecedoras.

En tiempos que perdía el ojete por Sir Olen Ray, existía una película en su extenso catálogo imposible de localizar, "Star Slammer" o "Prison Ship" (los dos títulos disponibles), su aportación a la ciencia ficción aventurera. Pal caso, el tema reciclador afectaba a las secuencias de naves batallando, los decorados (Roger Corman tuvo mucho que ver en ambos casos) así como atrezo previamente explotado en alguna serie televisiva. Vamos, que a Ray la broma le salió muy barata (todo lo contrario que al otro pobre y alcoholizado Ray, Aldo, obligado a lucir esas ridículas pintas de cyborg) Y ahí anduve, buscándola, sobre todo porque, por fecha de realización, se situaba en la era dorada del zineasta. Desafortunadamente, cuando finalmente tuve acceso fue en versión original sin subtítulos. Algo que puedo tolerar si la peli chorrea calidad y no limita su esencia a diálogo rellenametrajes. Como saben, esto último lo era y es todo en el cine fredolenrayante, así que no pude acabarla. Además, sus maneras planas y desalmadas me sientan bastante peor que antaño. Lástima. Digamos que era demasiado tarde ya para iniciar una historia de amor fou con ella.

"Demon Cop" gira en torno a un poli que por las noches se convierte en una suerte de bestia demoníaca. El resultado, inédito para mí, tiene más mala prensa que Alaska en una convención de gente honesta. Como siempre, es el material visual / promocional el que salva la papeleta. Fue adquirida para su distribución por Olen Ray quien, consciente de su condición basurácea (él mismo reconoce que no hay dios que la soporte), le añadió una intro de tres minutillos con un Cameron Mitchell al que se le escapaban los pedos (eso sí, figura como protagonista en los créditos, faltaría plus), se la coló a alguna infradistribuidora y, ¡ea! a dar guita (si es que algo habrá dado esto) Una estrategia de la que nuestro héroe ya solía echar mano eventualmente. Ahí tenemos el famoso caso de la infame "Días de horror y muerte".

Imagine que es usted Fred Olen Ray, dispone de un grupo de inversores a los que liar para que pongan pasta en un nuevo proyecto. No es mucho, básicamente lo que gastaba James Cameron en putas, pero se juega el pan. Dado el caso, ¿osarían dejar la consiguiente película en manos de un tipo en cuyo currículum figura un documental elogioso dedicado a Andy Milligan? Ese es Steve Latshaw, fan reciclado a director que ya había currado para Ray dirigiendo "Jack-O", un pequeño cult film de tercera. Vale, en realidad el docu sobre Milligan fue posterior a todo lo expuesto, pero era demasiado tentador no retorcer los hechos para sacar un mal chiste de ello.
En cualquier caso, la película en cuestión producida por Ray y,¡¡cuidao!!, Jim Wynorski (toma geroma, la plana mayor del zetismo yanki. Solo falta David DeCoteau y nos corremos en comuna) se titula "Biohazard: The Alien Force" y, sí, se supone semi-secuela de la legendaria "Biohazard / Alien 3 llega a la tierra / Experimento secreto" del mismo Alfredo. Claro que, en estas movidas, esos detalles siempre andan algo emborronados.
En el reparto, ese máquina del "eurotrash" llamado Chris Mitchum. Nada menos que William Grefé dándoselas de actor (fue el director de la mítica zetada "La maldición de Tartu", protagonizada por ¡Mayra Gómez Kemp! y semi-remakeada por Fred Olen Ray con su "Scalps") y un monstruo tan chulo como el del escaneo. Que sí, lo digo sin sorna. Es muy guapo... y seguramente se papeó el 95% del presupuesto disponible.
Fiel a su condición, la última película oficial de Steve Latshaw es "Return of the Killer Shrews", secuela de una "trash movie" de los 50 bastante inaguantable (pero no peor que el remake digital en tono paródico parido el 2016 por otros mindundis, "Attack of the Killer Shrews!")

Decía que en esto de las secuelas fredolenrayanas hay algo turbio. Comienzan como tales, pero luego cambian para convertirse en supuestas películas originales, aunque el argumento sea el mismo que su precedente. Ese es el caso que ilustra el escaneo aquí dispuesto.
En un principio se iba a titular "Metamorphosis 2", con la coña implícita de no existir un "Metamorphosis 1" (en realidad por la misma época se hizo un "Metamorphosis: The Alien Factor", pero no liemos más la troca) Igualmente, de haber existido no importaría, porque su supuesta condición de secuela lo era en realidad de "Evil Spawn", es decir, "Engendro Satánico", la legendaria zetada de Kenneth J. Hall alegremente reseñada en nuestro pest-seller (y que, a su vez, era un remake encubierto de "La mujer avispa", según San Corman). Así pues, ambas cuentan lo mismo: Mujer atormentada por el alzamiento de las arrugas, se mete un suero rejuvenecedor que la mutará en criatura sedienta de sangre. Da igual, al final Fred Olen Ray -productor- decidió desvincularla de cualquier basura previa y darle entidad propia bautizándola como "The Alien Within", dejándole el muerto a otro de sus aprendices, Ted Newsom. Este, como Steve Lathsaw, era un fan mutado a filmmaker. Y tras la experiencia aquí narrada, básicamente encaminó sus pasos hacia la dirección de documentales cinéfilos. Lo retorcido del caso es que, al parecer, Newsom fue el director real de "Engendro Satánico", solo que Ray le sustituyó. Así pues, la conexión entre ambos films existe más allá de la trama... y de que se reciclan imágenes... entre ellas esas eternas chapas de un John Carradine pre-zombie a las que Fred sacó tanto suco.
Junto a este, en el reparto abundan nombres igualmente míticos en su condición "trash", agárrense los machos: Forrest J. Ackerman, Gordon Mitchell, la "scream queen" Melissa Moore, el grandioso Jay Richardson (agredido por un mostro en una de las imágenes arriba expuestas) y.. bueno, muchos más, aunque todos forman parte del generoso material reaprovechado.
¿Que si he visto la película? ¿en serio? ¡¿qué más dará?! seguro que lo narrado hasta ahora resulta mucho más interesante y emocionante, carallo.

Cerramos el recorrido con una imagen que, honestamente, no pertenece a mis revistas. Simplemente la saqué de interné. Pero va como anillo al dedo. Primero porque en ella vemos a un orondo Fred Olen Ray en plena faena, rodando con una hermosa cámara de 16mm. Y segundo, porque lo que rueda es una escena de "Evil Spawn / Engendro Satánico". Así pues... ¡¡¿¿a quien debemos la paternidad de la interfecta??!! ¿Ray, Newsom o Hall? ¿quizás los tres? o, a tenor de los resultados, ¿nadie?. Misterio.

sábado, 19 de julio de 2025

BERT RIGBY, YOU´RE A FOOL

En un pequeño pueblo minero inglés vive enamorado de los viejos musicales de Fred Astaire y Gene Kelly, "Bert Rigby", al que le chifla cantar y bailar. Además, lo hace bastante bien. Su sueño consiste en devolverle la dignidad al cine local, convertido ahora en un bingo. Un día se presenta a un concurso de aficionados y causa sensación, por lo que pasa a ser fijo del espectáculo. En pleno tour, un director yanki de publicidad lo ve y decide llevárselo a Hollywood, donde las cosas le irán de mal en peor.
Curiosa y poco conocida comedia semi-musical del año 1989 con todo un peso pesado orquestándola, Carl Reiner, afamado hombre de comedia que, en su faceta como director, firmó algunos títulos de indiscutible solera, veámoslos: "¿Dónde está papá?" o la divertidísima "Un loco anda suelto", inicio de una aventura colaborativa junto a Steve Martin, con quien seguidamente haría "Cliente muerto no paga", "Un genio con dos cerebros" y "Dos veces yo". Terminada la asociación, Reiner firmó "Bert Girby, you´re a fool" entre "Malditas Vacaciones" (cambiando a Steve Martin por John Candy), la actualmente "cult-movie" "Loca juerga tropical", "Hay un muerto en mi cama" y "Distracción Fatal". Entonces, ante semejante reguero de títulos cuanto menos populares y recurrentes, ¿¿cómo es que casi nunca habías oído hablar de la reseñada??, pues porque fue un fracasazo de proporciones épicas. Según "la secre", hubo un cine concreto que, ante el desolador panorama, decidió ahorrar electricidad el resto de jornadas programadas, apagando el proyector y las luces de una sala siempre vacía. Por todo eso, suponemos, "Bert Rigby, you´re a fool" nunca llegó a España. Ni se estrenó en salas, ni salió en vídeo. Únicamente fue emitida bastantes años después, subtitulada, en un canal digital con el título de "Bert Rigby, eres un tonto" (traducción literal del original) y actualmente consta en redes como "Bert Rigby, estás loco".
Bueno, ¿y tan mala es?. Pues no, la verdad. Se trata de una comedia amable, no exenta de sus gags un pelín picantones / cabroncetes. Producida por "Warner". Bien parida técnicamente. Decentemente interpretada... vamos, que tiene toda la pinta de un producto "mainstream" listo para ser consumido sin problemas. Y sí, funciona. Entretiene, sonríes con algunos momentos... en fin, es agradable de ver. Pero, y ese creo que fue su gran "fallo", se percibe como anticuada. Esa reivindicación constante y continua a los clásicos muuuy clásicos, los números musicales canturreando temas de idéntico origen y época, pues difícilmente iba a conectar con las plateas de 1989. Lo que no deja de ser curioso porque en la misma trama se hace mención a ello. Uno de los "spots" que interpreta "Bert Rigby", imitando a Buster Keaton, es cancelado porque, según las encuestas, los jóvenes no saben quien es este último. Francamente, lo dudo -de 1989-. Hoy -en pleno 2025- ya sería otro cantar.
Podríamos achacarle también cierta hipocresía. Ya se saben el cuento: es mejor ser un pringadillo sin un duro pero feliz con tu pareja y vida sencilla, que lograr fama, éxito y dinero a espuertas. Ya, claro. Siempre me ha resultado cómico que tales "mensajes moralistas" surjan de mentes perfectamente arrulladas por ese mismo binomio infernal de "éxito + dinero". Los veo escribiendo en sus amplias mansiones, junto a la piscina, deseando contentar a la plebe que, a fin de cuentas, es la que paga entrada y, por ende, la que le permite pegarse semejante vidorra. Así pues, mejor celebrar la insignificancia. Es "más comercial".
Se deja el alma canturreando y dando brincos Robert Lindsay, actor inglés que no ha parado de currar, aunque casi siempre para la caja tonta. Le acompañan una sobreactuada y cargante Anne Bancroft (probablemente enchufada, no olvidemos que era la esposa de Mel Brooks, amiguísimo y eventual colaborador de Carl Reiner). Robbie Coltrane, quien alcanzaría notoriedad no mucho antes de palmar por su papel de "Rubeus Hagrid" en las pelis de "Harry Potter" o como el mafioso ruso "Valentin Zukovsky" en dos del "James Bond" noventero. Bruno Kirby y el televisivo Corbin Bernsen. El oscuro grupo de "art-punk" "Slaughterhouse 5" aparece tocando y la dirección fotográfica corre a cargo de Jan de Bont.
La historia, así como la presencia de Robbie Coltrane, me han traído a la memoria cierto producto de comedia inglesa televisiva, producida un año antes de "Bert Rigby, you´re a fool" y emitida en "TV3" no mucho después. Todo giraba en torno a otro pueblo minero del Reino Unido, donde uno de sus currelas escribe un guion titulado "The Strike" ("La Huelga", también se habla de ello en el film de Reiner) que consigue interesar a Hollywood. Estos mandan toda una troupe de personal dispuesto a rodar la película y, no solo ponen patas parriba el lugar, comienzan a introducir cambios en el guion para hacerlo más comercial, con escenas de acción y demás americanadas. Me llamó la atención, esencialmente, porque el reparto incluía a muchos de los actores habituales de la legendaria serie "The Young Ones" y es que, en esencia, se trataba de una creación del grupo al que aquellos pertenecieron (junto a Coltrane), "The Comic Strip". El asunto en sí parodiaba muy evidentemente el cine yanki de la época, con su tendencia al espectáculo exacerbado e incluía a unos Al Pacino y Meryl Streep de cucamona en plan divo. Molaría recuperarlo. El parecido formal con la peli reseñada, y la proximidad de fechas (más la presencia de uno de sus actores), lo hace todo un pelo sospechoso. ¿Copia, casualidad?... a saber.
En cualquier caso "Bert Rigby, you´re a fool" sigue siendo, cuanto menos, un eficiente mata-ratos.