jueves, 15 de abril de 2010

ÁNGEL NEGRO

Seamos serios; Jorge Olguín es el responsable de situar en el mapa de manera comercial el terror Chileno. Con "Sangre Eterna" se ganó un prestigio que hizo que incluso Guillermo del Toro se fijase en él y le ayudase con su carrera profesional. Pero, en realidad, aquella película era un tostón, aburrido, cutre y chabacano que no había por donde agarrarlo.
El éxito de Olguín se debe a un caso de racismo positivista, es decir: “¡Ei, una película de terror tercermundista! No está mal, vamos ha echarle una mano al chaval”, pasando por alto que la peli es una mierda, a favor del exotismo de quien la hace y donde la hace. Y sin lugar a dudas, eso es lo que le ha pasado a Olguín, pues aquella "Sangre Eterna" no valía ni para risas.
"Ángel Negro" es su ópera prima, que rodó mientras aún estudiaba cine y se estrenó en su país convirtiéndose en un fenómeno mediático. Al igual que le pasó a Amenábar con "Tésis", que era una puñetera mierda, "Ángel Negro" también lo es, aunque a priori me interesaba mucho por aquello de que homenajea el "giallo" y el cine de acuchillamientos. Lo que en realidad homenajea es el culebrón sudaca basado en fotonovelas de “suspenso”, que dirían ellos.
Un grupo de estudiantes dejan registrado en un vídeo como en una noche de sexo y drogas se les va la pinza y ocurre algo chungo. Diez años después, con los participantes de aquel suceso ya asentados en sus respectivas vidas, alguien con una máscara blanca comienza a dar cuenta de ellos. Uno de los chicos, forense, sospecha que los asesinatos tienen algo que ver con lo ocurrido... y comienza el paliqueo. Bla, bla, bla y más bla, bla bla, es en lo que resumiría yo esta película, que, a parte de ser de un amateurismo atroz (uno que lejos de fascinar, repele), es un slasher cuyos asesinatos no dicen absolutamente nada. Ni nos estremecemos, ni nos reímos. No trasmiten nada. Como si ves a tu madre cocinar, lo mismo.
Y luego, no se yo si por una cuestión estética y/o artística, o de pura negación, la peli está plagada de planos de escorzo sin réplica ¡A pesar de que el que habla es el del cogote! Cosa que no se entiende, proviniendo la cinta de un estudiante de cine. A lo que más me huele es a plagio, concretamente esos planos "de cogote" de Ving Rhames en "Pulp Fiction". Y Tarantino, con todo su "coolismo", es un caramelo demasiado tentador para los aspirantes. Claro que, de ser así, Olguín queda lejos de parecerse al director de "Reservoir Dogs" y el resultado desespera al espectador. Por tanto me encabrono, no entiendo nada y poco me falta para coger y quitar esa mierda, no sea que la hez penetre hasta la lente lectora del reproductor de dvd y me lo joda.
En definitiva, imposible de ver entera sin darle al avance rápido en algunas de sus eternas conversaciones, y más mala que un dolor.
En los USA
 se editó en dvd de la mano de "Troma" ¿Seguro que esa era la aspiración del director? Yo creo que no, pues "Ángel Negro" está exenta de cualquier sentido del humor. Es una película claramente seria. Si los piratas de "Troma" la editan en dvd… ¿No será para que los yankis se partan el culo con ella? Pudiera ser, pero seguro que el señor Kauffman salió mal parado con esta estrategia y no vuelve a pillar más pelis Chilenas.

HÉROES FUERA DE ÓRBITA

Lo que cuenta esta peli es lo mismo que John Landis contaba en su simpática "Three Amigos", solo que aquí está mejor expuesto, mejor llevado y situado en un "ambiente" que da mucho más juego, dando como resultado una comedia bastante superior.
Es evidente, evidentísimo, en qué se inspira "Héroes fuera de órbita", en "Star Trek", y más específicamente, en la serie clásica. Imaginemos que William Shatner / "Kirk", Leonard Nimoy/ "Spock" y DeForest Kelley / "Dr.McCoy" (por mencionar a los más destacados de la tripulación de la "Enterprise") llevan años sin currar y malviven del que fuera su mayor y único éxito. Van a convenciones, hablan con sus estrambóticos fans y les siguen el juego, pero están amargados, sobre todo Leonard Nimoy, que ha terminado encasillado como un marciano de orejas puntiagudas sin que nadie le tome en serio. El caso es que, un día, un auténtico grupo de extraterrestres les piden ayuda para combatir a la criatura que les oprime, porque confunden su serie con documentos históricos de la tierra. Ellos acudirán, primero tomándoselo a broma (muy buena la primera reacción de un despistado y resacoso Tim Allen) y luego asustándose. Pero como todo buen producto Hollywoodiense, terminarán sacando al héroe que hay en ellos.
Bien, ahora cambiad a William Shatner por Allen, Leonard Nimoy por un divertido Alan Rickman y a DeForest Kelley por.... no se, pongamos Sigourney Weaver (vendría a ser más una "Uhura", pero por importancia en el papel la dejaremos ahí. Les acompañan Tony Shalhoub y Sam Rockwell) y a "Star Trek" por la ficticia "Galaxy Quest", y el resultado es el que es, una película amable (aunque con sus toques de mala uva, bastante más remarcados hasta que los productores decidieron destinarla a todos los públicos), muy entretenida, divertida y que dejará a todos los "trekkies" -creo yo, porque ya se sabe que esta gente es raruna- con una notable sonrisa en los labios.
En el cine me pareció un poco peor, pero ayer, en la tele de mi hogar, la disfruté bastante más. Sí, recomendada, ¿por qué no?.

miércoles, 14 de abril de 2010

SAN FRANCISCO CIUDAD DESNUDA

Un tipo entra en un autobús. Se sienta al final. Abre su maleta, saca una metralleta y dispara contra toda la gente, sin importarle edad, raza o condición. Luego baja y desaparece.
Semejante idea me tuvo aterrado durante un tiempo cuando, siendo chaval, vi este film por la tele. A lo largo de los días siguientes, cuando subía a un autobús, no podía dejar de pensar en ella y mirar a todo aquel tipo de inquietante aspecto cargado con una maleta. Pasaron los años y olvidé por completo el resto, pero aquella escena caló hondo en mi. Hace unos días, un buen amigo me sorprendió con una copia de "The laughing policeman", que a España llegó como "San Francisco ciudad desnuda". Sí, la diferencia tiene tela, sin embargo, la opción de los traductores patrios no es tan descabellada.
Estamos ante puro y duro cine de los 70. Típico "thriller" urbano de su época y momento. Tiene todo lo bueno y malo de esa especie, a saber: Personajes malcarados, duros y cínicos (policías que buscan al asesino del bus). Violencia cruda y directa, regada en sangre muy roja. Sordidez forzada a base de retratar ambientes "patibularios" de San Francisco (de ahí la lógica del título español, pues casi parece un catálogo de la cara oculta de tan famosa ciudad). Especial inclinación por los ambientes gays (y sí, al asesino le van los mozos). Putas y sus chulos, etc.
El guion anda algo desprovisto de lógica y coherencia, como muchas pelis de los 70 casi parece improvisada, se dejan bastantes ideas cojeando, comienzan a contar algo que luego no desarrollan (la problemática vida familiar del prota), se centran en movidas totalmente ajenas a la trama de base, no hay pistas para descubrir al asesino, simplemente aparece y ya está, se van por los cerros de Úbeda a la primera de cambio... en fin, todo ello muy caótico, muy disperso. ¡Ah!, y Bruce Dern, actor por antonomasia de aquella década, mostacho en ristre, y acompañado de otros nombres de carácter como Walter Matthau, Louis Gossett Jr., Paul Koslo... entre muchos más. Al dire, Stuart Rosenberg, también le debemos la primera de "Amityville".
En fin, lo dicho... no es ninguna obra maestra, ni ningún clásico, pero tiene ese rollo setentero que siempre mola. Y solo por eso, merece verse.

martes, 13 de abril de 2010

ME BEBO TU SANGRE

Una panda de hippies con reminiscencias bastante claras (y expresas) del "clan Manson", llega a un pueblucho de la américa profunda y la lía gorda. Agreden a una chica, lo que hará que el abuelo de esta intente darles una lección. Ni que decir que el hombre no saldrá bien parado. Enfurecido, su nieto (y hermano de la agredida) pilla sangre de un perro rabioso muerto, la inyecta en unos pastelitos de carne y se lo regala a los peludos, que tras devorarlos se convertirán en psicópatas tremendos de ojos saltones y boca babeante.
Siempre consideré que la premisa de "Me bebo tu sangre" era fascinante (tanto como su título y cartel). De chaval, en cuanto leí sobre ella, quedé totalmente prendado. Con el tiempo logré agenciarme una copia en VHS y la decepción que me llevé fue elefantiásica. Mi propia idea del film era más sangrienta, divertida y demente que aquella pestilente muestra de cine "exploitation" yanki de los 70.
Sin embargo, hace unos días, tras una charla coleguera en la que salió a relucir, decidí repasarla y ver cómo había afectado el paso del tiempo no a la peli, sino a mi opinión sobre ella. Bien, hoy puedo decir que "Me bebo tu sangre" ya no me parece pestilente. Sí es verdad que su supuesto gore extremo ha sido de largo superado en todos estos años (algo no necesariamente "lógico y normal", el de Herschell Gordon Lewis, por exagerado, sádico y desquiciado, sigue bien patentente incluso hoy día), hay alguna leve idea bien simpática (el hippie empalado por una espada), pero poco. En general la peli no está del todo mal acabada, y los momentos ridículos tampoco abundan (salvo cuando los rabiosos son combatidos con agua), es soportable y razonablemente entretenida... sobre todo si sabes a lo que te enfrentas cuando le des al "Play".
El director y guionista, David Durston, poca cosa más había hecho, y poca cosa más haría después.
No estaría mal ver un remake facturado por Eli Roth... le pega.

viernes, 9 de abril de 2010

DESAPARECIDO EN COMBATE 2

Y volvemos con Chucky... no el muñeco, el actor... aunque a veces se parezcan en cuanto a método interpretativo. De todos los "héroes de acción" de los 80, Norris era el que menos me gustaba. Ninguna de sus pelis creó en mi esa fascinación que sí aportaron "Rambo", "Commando" o "Señalado por la muerte", citando algunas así a boleo. "Invasión USA" era la que tenía más números y me parece un coñazo.
Ahora lo que toca es centrarse en este "Desaparecido en combate 2", que en realidad se trataba de una precuela en la que se narraban los hechos previos a la primera entrega. Esta vez nos situamos en un campo de prisioneros en el que Chuck y sus colegas son terriblemente humillados y torturados por el mega-malísimo de la función, al que pone rostro el actor Soon-Tek Oh (también lo vimos en otra producción de la inigualable -aunque no siempre por motivos honorables- "Cannon", "Yo soy la justicia 2" o "Death Wish 4"). Como es de ley, después de una y mil putadas, Chucky se liberará del encierro y la liará parda.
"Desaparecido en combate 2" chorrea patriotismo barriobajero por todos sus poros. El único malo que no tiene los ojos rasgados, resulta que es francés. Chuck conserva una bandera americana que sujeta con fervor en los momentos difíciles. El yanki en un principio traidor (¡y negro!), sacrifica su vida para salvar a sus compatriotas y etc, etc, etc... una cascada de risas y descojono, que no me influye a la hora de disfrutar o no de una peli (¡no soy el hermafrodita de Roger Ebert!), pero sí que provoca hilaridad y diversión. Resulta que las tres pelis de esta saga son una mierda, especialmente la primera, que con todo lo que prometía aburre incluso a las cabras. Sin embargo, y pal nivel, la segunda resulta ser la más soportable (que no soporífera) y razonablemente entretenida, con algunos momentos míticos, como la famosa secuencia de la tortura con la rata dentro del saco. Aunque ya os digo, siempre previa inyección de paciencia.
El dire es Lance Hool, el de ese seudo-"mad max" protagonizado por el malogrado Patrick Swayze titulado "El guerrero del amanecer". Como productor resulta mucho más interesante, en su currículum tiene "Al filo de la medianoche", "Justicia salvaje", "Cocodrilo Dundee en Los Angeles" y "Club desmadre".
Sé que hay muchos seguidores de Chuck Norris, de la "Cannon" o del cine de acción de ésa época, así que a ellos -suponiendo que no la hayan visto, lo cual es poco probable- se la recomiendo. Y a los curiosos / nostálgicos, también. Al resto, les animo a pillar cualquier otra del Bronson más cannonizado.

LA HUÉRFANA

Una pareja pudiente con pasado turbio adopta a 
una niña muy mala que les hará la vida imposible, poniendo uno contra el otro. Algo que ya hemos visto mil veces. Y el comienzo de la película no es mucho mejor, con un par de falsos sustos que ves venir segundos antes. Pensé: “Argumento y trillado y encima requete-predecible”.
Pero según avanzaba la película, quedé enganchado, gracias a la niña Isabelle Fuhrman y a que el cabrón del director, el catalán Jaume Collet-Serra ("La casa de cera"), se hace con las riendas de un producto casi televisivo con una maestría a prueba de bombas. Quedas atrapado por una historia manida, pero llena de tensión e incluso mal rollo, debido seguramente al uso de la cámara; Collet-Serra no la deja quieta ni un instante. Y lo curioso, precisamente, es que la peli tiene pocos momentos para crear mal rollo… ¡pero lo consigue! y de tema “carnaza”, salvo un par de discretos acuchillamientos y un cebamiento a base de martillos, poca cosa. 
El tema es el siguiente: Es una película sencillita, sin nada nuevo que ofrecer, no obstante dura dos horas y pasan como si fuera media.
Yo me lo he pasado pipa.Y ya espero lo próximo (y anterior) de este español afincado en los USA.
En el reparto, Vera Farmiga, recientemente nominada al Oscar por "Up in the aire", Peter Sarsgaard ("Plan de vuelo: Desaparecida", "la llave del mal") y CCH Pounder ("Avatar", "El fin de los días").

miércoles, 7 de abril de 2010

ESTÁN VIVOS

"Están vivos" es la película más personal y con crítica social de John Carpenter. Yo la recordaba con grandes dosis de acción (probablemente mezclado con el recuerdo de "The Hidden") y la verdad es que en ese aspecto ha envejecido mucho, la hay, pero es poca y sin gracia, aun así la película parte de una idea cojonuda.
Está basada en el relato corto "A las ocho de la mañana" y un comic titulado "Nada" que dará apellido al protagonista interpretado por Ruddy Piper, ex-luchador y bien que da cuenta de ello en una escenita cuando curra en la obra quitándose la camiseta y mostrando sus pectorales. 
"John Nada" se ha quedado sin curro, como la mitad del país, la recesión económica hace mella en los USA (en aquella época, los 80, la cosa estaba tan jodida como ahora o más) así que va a la ciudad a encontrar trabajo de lo que sea. Malamente consigue un currito en una obra, y allí un compañero llamado "Frank" le invitara a pasar la noche en el barrio chabolista donde vive. Nada descubre que una organización religiosa está tramando algo. La policía llega, arrasa la iglesia y el poblado. Cuando la batalla campal ha pasado, Nada encuentra unas gafas de sol con las que podrá ver mensajes subliminales por todas partes y como altos cargos y personas importantes son extraterrestres que andan esclavizando a la raza humana.
La nostalgia juega malas pasadas, y lo que recordaba como una increíble historia de acción resulta que es una película lenta, bastante lenta, con mucha crítica social y algo de humor negro. No puedo decir que la gozara, es más, me aburrí un pelín, pero al Carpenter lo que es del Carpenter, podemos poner "Están vivos" a la altura de "Farenheit 451" o "1984" ya que tiene un mensaje tan poderoso y critico como estas. Eso sí, en mi recuerdo era más cañera.

martes, 6 de abril de 2010

EL GORDO CATÁSTROFE

Gracias a un lector, y a un poco de información, y a juzgar por lo buena que es "A los cirujanos se les va la mano", descubrimos que las pelis de Olmedo y Porcel dirigidas por Enrique Carreras son precisamente las malas de las muchas que hicieron, y que las buenas son las que datan de la época de mediados de los setenta y primeros ochenta, firmadas por otros directores. Esta "El gordo catástrofe", la dirige Hugo Moser.
Al igual que en las de Pajares y Esteso por separado se incluía un cameo de su pareja (es decir, que si la protagonizaba Pajares, salía un momento Esteso, y viceversa) en este "El gordo catástrofe", protagonizada por Porcel, hay un cameíto de Olmedo… Más similitudes con el universo Ozores… Mejor no pensar. De hecho, el equivalente (de lejos, eso sí) al cine de Ozores de esta película sería "Qué tía la CÍA". No argumentalmente, si no estructuralmente… vamos, que se parecen.
Un gordo con tendencia a crear desastres a su alrededor, y reprimido sexualmente, traba amistad con un científico que tiene una formula que en malas manos podría ser fatal. Y por accidente la comparte con el gordo, y este se ve acosado por todo tipo de señoritas que le seducen con el fin de obtenerla… claro que la formula del gordo en realidad es la de un cubata.
Cierto, se puede ver mejor que las dirigidas por Carreras, la trama de enredo es efectiva (e incluso complicadilla) y voy a empezar a tener en cuenta la etapa setentera de los Pajares y Esteso Argentinos.
Eso sí, se echa de menos un poco a Alberto Olmedo.

PELIGROSAMENTE UNIDOS

A inicios de los 90 Rutger Hauer se adentraba cada vez más en el terreno del cine pensado exclusivamente para el vídeo-club, y "Peligrosamente unidos" fue una de sus últimas apariciones protagoniles en un film netamente "mainstream" (sin contar colaboraciones especiales y demás, como las que se marca en "Batman Begins" o "Sin City"). La recordaba como un simpático thriller de usar y tirar, por eso el otro día aproveché la oportunidad que se me brindaba para repasarla... y sí, mi memoria no me fallaba.
Lo que en el "Perseguido" -con Arnold Schwarzenegger- era una idea más, aquí es básicamente el eje central de la historia: Collares explosivos. Un especialista en electrónica es engañado para participar en un robo de joyas y luego traicionado. Termina encerrado en una cárcel ultra-moderna en la que no hay guardias, ni rejas, ni ná... solo unos collares que, si su portador intenta escapar de los límites del recinto, estallarán... salvo si se dan una serie de circunstancias que no me apetece explicar. El caso es que se dan, y el amigo Rutger huye, con todo lo que conlleva.
"Peligrosamente unidos" es puro entretenimiento, evasión al máximo grado, todo orquestrado con sabiduría y sin estridencias por un artesano con pedigree, Lewis Teague, director de "La bestia bajo el asfalto", "La joya del Nilo", "Cujo" o "Los ojos del gato", entre otras. A un fondón Hauer le acompañan actores muy del momento como Mimi Rogers, Joan Chen, James Remar y el carismático secundario Stephen Tobolowsky. La peli tiene sus dosis de humor, de acción, de intriga y unas gotas de gore ante los efectos de los collares explosivos. Eso si, es mucho más gozable la parte de la prisión (nota alta para la resolución del enfrentamiento entre Hauer y el abusón de turno) que la escapada en sí, algo larga y repetitiva.
Pero vamos, minucias, si lo que buscas es pasar un buen rato sin complicaciones, dale al "Play".

lunes, 5 de abril de 2010

FILMEFOBIA

Esta es una de las películas más extrañas que he visto en mi vida. Algo así como un “torture porn” sin trampa ni cartón y, por lo tanto, sin que muera nadie, pero, en realidad, terapia según su director Kilo Goifman.
Ahora, al ver la peli, brasileña, a pelo y sin subtítulos, me cuesta un poco detectar si es un documental, o bien un falso documental… creo que es más bien lo segundo intentando hacernos creer que es lo primero.
Se somete a un grupo de personas a enfrentarse a sus fobias. Así, si una chica sufre ofidiofobia, se la inmovilizará al lado de una serpiente. ¿Coulrofobia? Pues se ata al paciente delante de un cristal en el que un desagradable payaso se reirá de él histéricamente. Al musofóbico le fabrican una especie de colchón lleno de ratas sobre el que tendrá que descansar… y así un sin fin de torturas terapéuticas, rodadas de manera totalmente experimental, sin importar que veamos en pantalla al equipo técnico y comentando las jugadas entre toma y toma. Además, para más inri, en la sala de montaje el director es aconsejado nada más y nada menos de por José Mojica Marins haciendo incomprensiblemente de Ze do Caixao, que, curiosamente, película brasileña que decido ver, película brasileña en la que aparece el hombre.
Bien, tal y como lo cuento, todo pinta muy atractivo e interesante, pero no se dejen engañar por un bonito planteamiento. Aunque "Filmefobia" es una bizarrada de cojones, en realidad también es un coñazo inaguantable al que hay que acabar viendo a base de "fast forward".
Solo por curiosidad, y luego lo borran.

domingo, 4 de abril de 2010

CONVERSACIONES CON AL PACINO

Lawrence Grobel, considerado “el Mozart de los entrevistadores” por los que entienden gracias a sus charletas con, entre otros, Marlon Brando, recopila en un libro lo que han sido todas las entrevistas que hizo a Al Pacino desde 1979 hasta 2006, con lo que consigue lo más parecido a una biografía, y por acá somos muy cotillas y nos gusta mucho leerlas.
Pacino solo pretende no parecer idiota a la hora de responder, y aunque al final llegamos a la conclusión de que estamos ante un “intelectual de barrio”, no resulta muy pedante... salvo cuando habla con entusiasmo de Shakespeare.
Nos enteramos de episodios de su infancia en el Bronx, de cómo le sientan las críticas, qué opinión le merecen ciertos directores y ciertos actores, las pelis que le gustan, los papeles que rechazó… Altamente recomendable y de fácil lectura, engancha de tal manera que las trescientas y pico páginas nos las pulimos en tres sesiones de dos horas de lectura. Y es que la cosa no tiene desperdicio.
Muy interesante es descubrir que, a parte del Pacino actor que todos conocemos, el del cheque, el del cine comercial, también existe el Pacino director underground y de vanguardia con películas inéditas (hasta que en los USA sacaron un jugoso "pack") financiadas con su propio dinero y al margen de la industria. Una trilogía que, salvo la conocida "Buscando a Richard" que incluso se estrenó en nuestro país, se vio abocada a limitadas proyecciones en museos y otros antros de público más artístico. "The local sticmatic" de 1982, que no se atrevió a dirigir contentándose con interpretar el rol protagonista y producir, trata sobre dos extraños tipos que se dedican a acercarse a los actores famosos para luego darles una paliza. "Chinese Coffy" es una obra de teatro adaptada al cine, en la que se lanzó de cabeza a la dirección. La verdad es que estaría bien descubrir todos estos films.
Por otro lado, si hay que ponerle un pero al libro, y se trata de gusto personal, sería que cuando Pacino parlotea sobre teatro o Shakespeare, aburre a los muertos. Pero eso no es óbice para leerlo completito.

EL GRITO 3

Madre mía, resulta inquietante mirar atrás en el tiempo y descubrir lo ya casi olvidada que ha quedado la moda del terror Japo. ¿Os acordáis de todos los "Rings", "Grudges" y demás que invadieron nuestros cines y vídeo-clubs, con sus secuelas, remakes y remakes de secuelas?. Increíble. Pero eso es lo bueno de las modas, que llegado su momento, se esfuman y con ellas todo lo que arrastraban.
Vaya cacao tengo yo con "La maldición". Obviaremos las niponas y nos centraremos en las yankis ("Los Gritos") para facilitar la labor. La primera me gustó, incluso más que la original, y la segunda me pareció un rollazo de tomo y lomo igual de aburrida que la Japonesa. Es más, apenas recuerdo nada de "El Grito 2"... por eso me costó descifrar si la tercera era una continuación en el más estricto sentido de la palabra, es decir, que comenzaba donde terminaba la anterior. Diría que sí.
Pues eso, que aquí no hay viajes a Japón que valgan, el presupuesto no da para más, ya que se trata de un "Direct to DVD", lo que, en general, suele presagiar cosas malas. Todo se desarrolla en un edificio de apartamentos de los USA, allí se han trasladado los fantasmas que esta vez se cebarán en un grupo de hermanos que viven juntos y todos los que tienen alguna relación con ellos.
Bien, esta peli es una puta castaña, enorme, épica... peor incluso que la segunda entrega. De la estética, "look" y formas del terror nipón ya no queda casi nada... ni siquiera el famoso ruidito gutural de los fantasmas se escucha en todo su esplendor. Es evidente que los responsables, sabiendo que esa clase de cine ya no está en auge, han apostado por occidentalizarlo por completo, exterminando aquellas señas de identidad que lo hacían un pelín diferente. Así pues, da lo mismo que los malos sean fantasmas de ojos rasgados, que bichejos del averno o asesinos enmascarados, solo son una excusa rodeada de absoluta rutina, falta de imaginación y cuantioso aburrimiento.
Toby Wilkins, director de la simpática "Splinter", sustituye a Takashi Shimizu en la dirección (que aquí se reserva tareas de co-guionista y co-productor junto a, entre otros, el enigmático Phillip J. Roth, director de "APEX" y un montón de videoclubadas más) y lo hace bastante malamente.
Evitable incluso para completistas.

TRAIN

Oficialmente concebida como un remake de "El tren del terror" (aquel slasher del 1980 con Jamie Lee Curtis), finalmente terminó derivando a otro... otro... ¡otro remake!, solo que este no oficial, el de "Hostel". Sí amigos, los caballeros de la "Nu Image" se alejan temporalmente de sus monstruos gigantes y demás para parir esta trillada peliculilla cuya única diferencia con el "hit" de Eli Roth consiste en sustituir un hostal por un tren. El resto, casi idéntico.
Un equipo de lucha libre que están de torneos por Europa del Este (¿donde si no?) pillan un tren con la mala fortuna de que es algo así como una carnicería móvil, una trampa dispuesta exclusivamente para ellos con un fin: mutilarlos desmedidamente (vale, el motivo no es el mismo que los malos de "Hostel"... en todo caso es idéntico al de "Turitas").
Resumiendo, tardía muestra de "Torture porn" con todas las de la ley y un único nombre conocido en el reparto, el de Thora Birch, famosa por esas enormes tetazas que mostraba en "American Beauty" y por compartir reparto con la pajilleada Scarlett Johansson en "Ghost World" (el que Thora no fuese la rubia/guapa del "pack" la condenó a protagonizar subproductos de terror videoclubero).
El nivel de truculencia es elevado y retorcidillo, aunque tampoco excesivo, y la capacidad de sus realizadores en destruir cualquier atisbo de credibilidad resulta notable. Ya sabéis que tengo un alto grado de permisividad respecto a todo lo que es inverosímil en una peli, pero en este caso se pasan, y más teniendo en cuenta el "tono realista" que supuestamente gasta.
Por lo demás, jóvenes americanos tan guapos -bueno, ella un poco menos- como idiotas hacen idioteces que les empujan a caer en trampas perpetradas por malísimos y crueles (y feos y sucios) Europeos...
Super-mediocre, pero soportable.

sábado, 3 de abril de 2010

UN LOCO ANDA SUELTO

Con la primera película que hicieron juntos Carl Reiner y Steve Martin, me despido del repaso dedicado a sus colaboraciones.
"Un loco anda suelto", horroroso título patrio para el más contundente "The Jerk", que vendría a traducirse más o menos “El gilipollas”, sería además la puesta de largo de Martin, que debutaba en un rol protagonista tras mamarse mucha televisión y un cameo en "La película de Los Teleñecos". Estaba tan joven, que incluso en su cabeza aún queda algún pelo negro.
El actor interpreta a un hombre de unos 30 años que, al ser abandonado a la puerta de una familia negra en Mississippi, piensa que es negro. Cuando sus padres le confiesan que en realidad es blanco, y que no le cambiará el color de la piel con el tiempo, decide abandonar el hogar con el fin de buscarse la vida. Comienza a trabajar en todo tipo de trabajos hasta hacerse millonario y, así, vemos una infinidad de gags con los que Steve Martin puede lucirse.
Y el caso es que ambos, director y actor (y guionistas a michi…) están en plena forma. Introducen materia propia del "spoof" (en una comedia no "spoof") de lo mas afortunados que he visto en mucho tiempo y juegan al “cine dentro del cine” efectuando el propio Reiner un papelito interpretándose a sí mismo y denunciando al personaje de Steve Martin por equis cuestiones que prefiero no desvelar, pues recomiendo el visionado de esta peli encarecidamente. Una que, a mi, me la pone dura.
Y qué fructífera la unión de estos dos, tal y como hemos podido ir viendo durante las últimas semanas. Lástima que solo hicieron cuatro películas juntos. Hubiera molado que fueran unas cuantas más.

viernes, 2 de abril de 2010

CIENCIA FICCIÓN DEL NUEVO MUNDO

No hay duda de que una de las etapas más interesantes del Roger Corman productor se dio con su compañía (luego vendida) "New World Pictures", de donde salieron muchas pequeñas joyitas que, aunque nacían con mentalidad exploitation, siempre aportaban algun detalle fresco y original. La lista de títulos es notable ("Piraña", "Rock and Roll High School", "Humanoides del abismo", "Big Bad Mama", "Death Race 2000", "Battle Beyond the Stars", "Deathstalker", etc...), pero da la casualidad que en los últimos días me he visto dos de sus mejores aportaciones a la ciencia ficción, una totalmente pulp y la otra un pelín más seria.
La primera es "La galaxia del terror", puro cine de culto que, incomprensiblemente, también encabeza algunas listas de lo peor de su década. James Cameron curró aquí de director de segunda unidad y diseñador de producción, aportando ideas visuales que posteriormente desarrollaría más a fondo, y con más dinero, en "Aliens, el regreso". "La galaxia del terror" parece una imitación de "Alien" pero solo los primeros minutos, luego se desentiende por completo aportando una historia 
distinta y sorprendentemente "filosófica" para tratarse de lo que se trata. Yo la vi de chaval y me impactó muchísimo todo el gore, que no solamente es gráfico, también retorcido y enfermizo, como ese cristal moviéndose bajo la piel, la cabeza de una tipa estallando por efecto de la presión o la famosa secuencia del gusano gigante violador. A pesar de su condición de ciencia ficción, esta peli encaja más en los parámetros del terror, contando la epopeya de unos tipos enviados a un planeta para descubrir la procedencia de la misteriosa señal que emite una enorme pirámide que será la puerta a la materialización de sus mayores terrores. Efectos especiales simples pero efectivos, tono oscuro e inquietante y, eso, truculencia a tutiplen. El reparto es muy jugoso, Robert Englund, Sid "La casa de los 1000 cadáveres" Haig, Grace "Twin Peaks" Zabriskie, el entonces futuro director especializado en erotismo rancio Zalman King (de "Orquidea Salvaje") y un clásico, Ray Walston.
La segunda es "Androide", un film más versado en los personajes y menos en los efectos especiales, justos y totalmente al servicio de la historia. Esta gira en torno a un doctor (el mítico Klaus Kinski) especializado en la fabricación de androides y obsesionado con crear a la mujer -artificial- perfecta. Al lugar (un laboratorio flotando en el espacio) llegan unos fugados de la prisión, con la peculiaridad que uno es hembra. Todos se vuelven locos con ella. Max, el androide-ayudante casi humano sueña con poseerla sexualmente y el doctor con traspasar su libido a su creación, pero la tipa prefiere tirarse al más macarra y bastardo de sus compañeros. Vamos, una auténtica alegoría del poder de la vagina, capaz de ponerlo todo patas parriba, contada sin prisa pero sin pausa, logrando mantener nuestro interés durante toda la proyección y dotando a lo narrado de un notorio realismo. Destaca en el papel de Max ese enigmático/feo actor/guionista llamado Don Opper, al que muchos recordarán como el tonto del pueblo en los primeros films de la saga "Critters" (y que, según Imdb, curró en el rodaje de "La galaxia del terror").
Curiosamente, ninguno de los dos directores, B.D.Clark y Aaron Lipstadt respectivamente, ha hecho nada más destacable con el resto de sus carreras.
Dos perlitas a recuperar.

GALERÍA DEL TERROR

Hacía ya tiempo que no me veía nada de Olmedo y Porcel, y decidí hacerme con nuevo material de estos dos astros Argentinos. Y pensando sobre ello, me extrañó mucho el hecho de que, como pareja cómica, al igual que el resto de parejas cómicas que se precie de serlo, no hubieran protagonizado una película paródica de terror, como las de "Abbott y Costello". Y pronto salí de dudas, porque, efectivamente, y de la mano de Enrique Carreras, el director que más partido le ha sacado a estos dos, sí la hicieron. Además fue de las ultimas.
Claro que en la teoría está muy bien la idea, pero en la práctica, el resultado es uno de los films más flojos que he visto del dúo.
Dos tipos con muy mala suerte en los negocios piden trabajo en una galería (no se especifica de qué), la cual regenta un científico chiflado con la virtud de dominar las mentes de aquellos a quienes hipnotiza. Tiene en ese estado a dos imponentes señoritas con las que saciar sus bajos instintos, y por ende, hace lo propio con Olmedo y Porcel y los utiliza para cambiar en el banco billetes falsos de gran cantidad por otros más pequeños. Por accidente, estos dos salen de la hipnosis y deciden desenmascarar al criminal, pero en la galería hay montones de monstruos que les harán pasar mucho miedito.
Unos gags son mejores, otros peores, te ríes en algunos momentos, otros provocan vergüenza ajena, pero al final prevalece la sensación de estafa. "Galería del terror" es una mera excusa para llevar a Olmedo y Porcel a un ambiente exótico, aunque en realidad dicha galería no hace acto de presencia hasta el ultimo cuarto de hora, con lo cual frustramos nuestras ganas de ver a los cómicos en un ambiente terrorífico. La primera hora es un confuso ir y venir de los protagonistas, en la que tenemos que hacer un gran esfuerzo para saber lo que pasa, no por complejidad de la trama, la cual es muy simple, si no por el mal hacer de Enrique Carreras, que rodaba las películas como auténticos churros, y ya parecía que se la sudaba. No falta el numerito musical colocado con calzador a mitad de trama, ni la actuación en idénticas condiciones de los cómicos de turno que acompañan a los protas en el reparto. Muy mala.

THE THAW / DESHIELO

Cuando vi la caratula de esta peli, y a un Val Kilmer viviendo su peor momento profesional en el reparto, me imaginé que se trataría de la típica "chuza" simpática línea "Nu Image", repleta de tópicos, monstruos cutres de CGI, guapitos de cara y, en fin, lo de siempre. Tras mucho perrear, ayer me la puse dispuesto a, cuanto menos, pasar un rato moderadamente entretenido y, ¡oh!, menuda sorpresa me llevé al encontrarme ante un film muy bien facturado, rematadamente serio y hasta inquietante.
"The Thaw" no es para nada un producto videoclubero de usar y tirar, su realizador, Mark A. Lewis demuestra ser más ambicioso. Tras unos créditos iniciales potentes (que recuerdan un poco a los de "Amanecer de los muertos"), nos sitúa en un futuro no muy lejano en el que el calentamiento global ha dejado el ártico prácticamente sin hielo. Esto ha propiciado el descubrimiento del cuerpo de un mamut infectado por una extraña y repugnante plaga de bichejos que volverán a la vida y, en fin, encontrarán cálido refugio en los cuerpos del reparto humano y animal.
La música en constante "crescendo" (táctica que le funcionó muy bien a "Se7en"), el tono oscuro y pesimista, muchas imágenes francamente angustiosas de criaturas anidando en nosotros, así como sus efectos secundarios y unos FX realmente buenos contribuyen a que "The Thaw" supere la media. No es ninguna maravilla, se toma su tiempo para todo y a ratos adolece de salidas previsibles, pero compensan todos sus buenos atributos, que no son pocos. Encima, la ración de gore es escueta pero impactante (realista amputación de brazo incluida).
Supongo que el esperar de ella una roña chotable hizo también que la disfrutara más... pero creánme, no está ni tan mal.

miércoles, 31 de marzo de 2010

LA VENGANZA DE LOS PUNKS

Los diabólicos punks de "Intrépidos Punks" vuelven, esta vez dirigidos por un más efectivo Damián Acosta Esparza ("El violador infernal"), en una secuela en la que deciden vengarse del policía que se metía con ellos, masacrando a toda su familia durante una celebración. Al poli no se lo cargan ya que, según "Tarzán", líder de los punks, “Debe seguir vivo para maldecir este día por los restos”. Por supuesto, el policía dimite del cuerpo con intención de ajusticiar como dios manda a todos los miembros de la banda de maléficos punks.
Lo cierto es que debería haberse titulado “La venganza del Paul Kersey Mexicano”, puesto que, en realidad, lo que nos encontramos aquí es un descarado plagio de cualquiera de los "Death Wish". De hecho, Fidel Abrego, el actor que da vida al policía justiciero es un clon de Charles Bronson, buscado además aposta. Es igualito, bigotillo fino, cara de estreñido e incluso han procurado que el vestuario sea similar a los modelitos que lucía Charlie en su maravillosa saga.
Así pues, se intercalan las ya clásicas secuencias en las que los punks violan y hacen de la violencia su bandera, con otras en las que este Bronson de pacotilla da cuenta de manera creativa de todos estos energúmenos. Incluso se saca de la manga 
un lanzallamas  (¿mangoneo a "El Exterminador"?).
El resultado es mejor que el de su predecesora, pero desciende el nivel de sangre y violencia y se echa de menos una carismática canción punk que acompañe las fechorías de estos.
Del reparto original solo queda "Tarzán", interpretado por un tal “El fantasma” que intuyo se trata de algún luchador de "wrestling". Lo que sí es cierto es que, aparte de estas dos entregas de los punks, no volvió a aparecer en más pelis.
Está majilla.

FUDGE, EL CHURRETES

En los últimos años de su vida, Bob Clark ("La  noche de los muertos vivientes II", "Porky´s") se especializó en películas con niños ("Unos peques geniales", "Los Superbabies"), y quizás el germen de todo aquello sea este episodio piloto de la serie "Fudge-A-Mania", estrenado en vídeo en nuestro país con el título de "Fudge, el churretes", incansable cinta que ya a mediados de los noventa dominaba las estanterías de nuestros vídeo-clubes, pero no alquilamos porque estábamos creciditos. Pues, miren que cosas, ayer me dio por verla.
La peli (o piloto) cuenta la historia de un chaval que se va con su familia de vacaciones y tiene que compartir casa con la familia de una niña de su cole a la que odia profundamente. Se sucederán todo tipo de situaciones cómicas, rodadas expresamente para un público infantil.
Bueno, pues está bastante visible la cosa, una peli destinada a los críos, para que se diviertan a tope, pero concebida también para que los papás no se aburran demasiado, máxime cuando es un producto televisivo sin ninguna estridencia. Eso sí, hay que hacer de tripas corazón porque los niños protagonistas son de un repelente, que tentado te ves a quitarla por momentos.
La gracia de todo esto está en lo engañoso de la caratula: 
"Fudge-A-Mania" vendría a traducirse algo así como “Churretemanía” , pero ese niño repelente con cara de cabrón que sale no es el protagonista, sino su hermano mayor de 12 años. Sin embargo, al responder al nombre de “Fudge” es decir “Churretes”, pues lo colocan ahí de mala manera. Por otro lado, no hay alusión a los churretes en toda la peli, con lo cual, si tenemos en mente ver un producto sobre un niño travieso que acaba siempre lleno de porquería, nos llevaremos una decepción mayúscula, porque la cosa no va por ahí.
En el reparto Alex Karras, el mítico "George Papadapolis" de la serie "Webster".

martes, 30 de marzo de 2010

VIERNES 13, 3ª PARTE EN 3D

Era algo así como una "cuenta pendiente" que llevaba lustros arrastrando, ver el tercer "Viernes 13" con el 3D en el que fue concebido. A raíz del estreno del la 12ª entrega (también absurdamente conocida como "el remake"), se lanzó en dvd dispuesto para ser consumido en su relieve original. Lo tenía en mis preferencias de "Amazon", pero el continuo atraso por cuestiones de escasa cuenta bancaria, y prioridades de otra índole, parecían confirmar que degustarlo iba a ser algo aún lejano. La última oportunidad la tuve en la reciente edición del festival "Festerror", donde se proyectaba en pantalla grande junto a otros "clásicos" del 3D ochentoso. Tenía todo apunto para ir, pero un compromiso de último momento me lo impidió. ¡¡Maldición!!, ¿es que no iba a poder gosssar nunca este tesoro?.
El pasado Domingo, y en pleno encuentro social, Oscar, una de las almas caritativas del "Festerror", me prestó el mentado dvd. ¡Siiii!. Y ayer noche, con todos mis sentidos puestos en "On" y, claro está, las gafas más molonas del "pack" (diseñadas como si fuesen los ojos de la máscara de "Jason", ¡por supuesto!) me dispuse a visionar "Viernes 13, 3ª parte en 3D".
¡Jooooder!, que divertido que fue. Sobre todo al principio, que es cuando el 3D más impresiona. El palo de tender la ropa, la antena de la televisión... gozada. Me sorprendió lo efectivo del truco, siempre creí que la tridimensionalidad solo podía disfrutarse plenamente en una pantalla de cine, pero no, en la tele también cuela y mucho. Naturalmente lo álgido de la función fueron los asesinatos adaptados para sacarle brillo al "gimmick" (y es que, probablemente, este film sea uno de los que mejor aprovechan el efecto del relieve), como el tipo partido en dos mientras anda con las manos o, sobre todo, y ante todo, el ojo que sale disparado de la cabeza estrujada... ¡rebobiné y los vi por lo menos un par de veces más!.
¿Y la peli?... ¿de verdad hace falta que hable de ella?, ¿sí?, pues no lo haré... es un "Viernes 13" puro y clásico para bien y para mal, lo que no deja de ser estupendo.
Cuando terminó, y a pesar del dolor de ojos / tarro (que sí, cojones, que el 3D de ahora es mil veces mejor), estaba más contento que un enano en un campo de setas.

domingo, 28 de marzo de 2010

SURVIVAL OF THE DEAD / LA RESISTENCIA DE LOS MUERTOS

Última entrega de la interminable saga zombie de George A. Romero (no os engañéis, amigos, no hace este tipo de pelis porque le encante... es que sólo le dan dinero para rodar cuando aborda el tema muertos vivientes) y que le sigue los pasos (de hecho, vendría a ser un "spin off", antes que una secuela) a la anterior y apestosamente abominable "Diary of the dead". De hecho, el que esta fuese tan tan tan tan y tan mala, contribuye a que "Survival of the dead", con toda su mediocridad, se salve de la quema absoluta.
La cosa va de una isla en la que sus habitantes se dividen en dos bandos, los que la quieren limpiar de zombies para vivir plácidamente, y los que desean conservarlos vivos -aunque controlados- por la carga sentimental que acarrean. Al lugar llegan unos militares que precipitarán las cosas contribuyendo a su ¿trágico? desenlace.
Siempre he tenido la teoría -bastante acertada según fuentes- de que "La noche de los muertos vivientes" únicamente era un jodida peliculita de miedo con un único fin: tener éxito y llenar las arcas de sus productores (algo de lo que no rajo, me parece estupendo). El que luego los críticos sesudos vieran en ella lecturas de orden político-social fue una gran cagada, porque Romero se las creyó tanto que, bueno, ya sabéis... desde entonces no hace más que dar la chapa con todo eso. Antes, con títulos del calibre de "Dawn of the dead" o "Day of the dead" (¡¡que buenas, per dieux!!), no importaba, porque la calidad de sus historias y sus imágenes compensaba el panfletismo. Pero con "Land of the dead" (que aún así, es una peli que me mola), "Diary of the dead" (OUCH!!) y este "Survival of the dead", la cosa cambia, y el blablabla típicamente Romeriano se vuelve doblemente engorroso.
Concretamente con esta de la que les hablo ahora se produce un "problema" nuevo...y muy curioso. ¿Saben qué sobra en "Survival of the dead" (más incluso que el panfletismo)?, ¡¡LOS ZOMBIES!!. Sí amigos, la peli se deja ver y hasta resulta interesante, demostrando el buen oficio de Romero como veterano narrador de historias, hasta que aparecen los revividos que, salvo el clímax final, entorpecen y molestan. En parte ello se debe a que su aspecto no convence, sus muertes quieren ser tan bizarras, chocantes y gores, que rozan la patochada y el ridículo y, en fin, que el aire de realismo que el director otorga al resto del film, se jode cuando entra en escena el elemento puramente "terror" (ya que "Survival of the dead" es, principalmente, un neo-western) y, eso también, el humor... totalmente chorra y fuera de lugar.
Pues sí, muy mediocre, queridos... mucho... pero visible con un poco de paciencia. Queda a kilómetros de distancia de los buenos logros de tío George, pero por lo menos no es tan dolorosamente horrenda como el film que la precedió. Y eso ya es algo.

sábado, 27 de marzo de 2010

DOS VECES YO

La última colaboración (hasta el momento) de Steve Martin como actor y Carl Reiner tras las cámaras, se aleja bastante del descerebre enrarecido "de serie B" que fue "Un genio con dos cerebros", y de esa gamberrada de juguetear con el montaje titulada "Cliente muerto no paga", para ofrecernos lo que a los entendidos les gusta llamar “Alta Comedia”. Bueno, yo no se si “alta” o “baja”, pero sí que gasta unas maneras un pelín mas sofisticadas de lo que nos tiene acostumbrados Reiner, aunque sea igualmente disfrutable.
Una mujer multimillonaria está a punto de fallecer, por lo que firma un contrato con la hija de uno de sus empleados para, una vez palme, y con ayuda de un brujo, pueda poseer el joven cuerpo de la muchacha. Un abogado que está por allí para dar fe de todo esto, tiene la mala suerte de ser accidentalmente golpeado con la vasija donde reposa el alma de la 
multimillonaria, por lo que esta poseerá la parte izquierda del cuerpo del abogado, dando lugar a todo tipo de situaciones cómicas.
A mí este tipo de cine me deja siempre enormemente satisfecho. Steve Martin da rienda suelta a su vena más física, ofreciéndonos un recital de gags, en los que no controla la parte izquierda de su cuerpo, que están muy bien. Él mismo abofeteándose, siendo arrastrado por su propia mano, ambos lados del cuerpo que quieren ir por diferentes sitios… todo ello me recuerda mucho al
 Bruce Campbell de "Terroríficamente muertos", ¿quién sabe? a lo mejor tomó buena nota de la labor de Steve Martin. O no...
Por lo demás, muy divertida película con la que nos lo pasamos muy bien, y a la que quitaría de un plumazo la presencia de la co-protagonista, Lily Tomlin, porque desde niño, y no me pregunten por qué, la tengo mucha manía.

viernes, 26 de marzo de 2010

CLIENTE MUERTO NO PAGA

Me estoy aficionando al tandem Reiner-Martin, que a principios de los 80 dio sus buenos frutos.
Para la ocasión, 
Carl Reiner cogió unas cuantas escenas de películas de cine negro de los años 40 y 50 con todas sus estrellas, se inventó un argumento estúpido con el que poder unirlas, filmó los contra-planos con Steve Martin, principiante, rotundo, luciéndose como ya no hace actualmente, y así le tenemos interactuando con actores de la talla de Humphrey Bogart, Ray Milland, Vincent Price, Ava Gadner, Alan Ladd, Lana Turner, Kirk Douglas, Burt Lancaster, Bette Davis… y esa broma es toda la gracia de la película, un chiste inofensivo que ni podemos vanagloriar por su originalidad, ni lapidarlo por ser mediocre. Aunque la película anda a medio camino de ambas cosas.
Con todo ese material, le buscan una fémina a la que poder colocar los pechos (literalmente) endosándole a una guapísima Rachel Ward de aires totalmente cincuenteros y, lo más importante, muy dignos, después de verla en aquel "Psicosis 2" de mentirijillas y antes de "El pájaro espino". Así, Reiner se marca un personal homenaje al cine negro, con su colega Martin, su propia presencia (de hecho la filmografía como actor de Reiner es casi mas extensa que la de director) y sale airoso de ese revoltijo de planos que al final es "Cliente muerto no paga".
Normalmente, los gags que ejecuta Carl Reiner en sus películas no tienen precio, suelen ser lo mejor de la comedia ochentera, muy pocas veces superados. Esta peli no tiene demasiados de aquellos memorables, pero cuando hay uno, es de tan mala leche y tan bueno que tienes que quitarte el sombrero (
"Un genio con dos cerebros" está repleto de ellos). Sin ir mas lejos, tenemos un momento en el que Steve Martin debe irse a Perú, y lo define de la siguiente manera: “un país en el que escriben problemas con v, y si los corriges, te matan”.

miércoles, 24 de marzo de 2010

LA MAGIA DE LOS PARCHÍS

Seguimos (ya a trompicones y haciendo esfuerzo) con la filmografía de "Parchís" llegando a la conclusión de que sus películas españolas se ven con agrado, mientras que con las argentinas hay que tener una paciencia infinita.
"La magia de los Parchís" no es tan mala como "La gran aventura de los Parchís", pero en definitiva es un coñazo de aúpa, siguiendo la tradición de cine argentino (como en la mayoría de estas) en las que se filma un espectáculo sobre un escenario y luego se rellena con una endeble historia.
Mientras "Parchís" y su mánager hacen el cafre en un teatro en el que pronto actuarán, un mago fracasado y su hija les observan durante los ensayos puesto que están viviendo allí “de extranjis” con el permiso del dueño del teatro. Los gags y las actuaciones se sucederán durante la película, sin lograr conseguir en nosotros ni una sonrisilla o ápice de nostalgia.
Se ve que los “Regaliz”, otro grupo de la época, intentaba conseguir el mismo éxito de "Parchís", así que, casi como aquel que recibe limosna, podemos ver una actuación de estos en la película, haciendo una versión infantiloide de “You can´t stop the music” de los “Village People”. Quizás los "Regaliz" no obtuvieron el éxito de sus amiguitos, pero hay que reconocer que la única peli que protagonizaron, "Buenas noches señor monstruo", le da mil patadas a las de "Parchís".
En una de las canciones animan a todos los extranjeros a irse a vivir a España, pues este país es la polla (¿). ¡Aaaah, fueron ellos!.
Mala de cojones.

martes, 23 de marzo de 2010

ONEECHANBARA, THE MOVIE VORTEX

"Oneechanbara" es una saga de videojuegos baratos que, salvo un par de excepciones, no ha salido de Japón. La mezcla para su éxito consiste en: chica luciendo bikini, botas hasta la rodilla, sombrero de cowboy y una boa de plumas se arma con dos katanas y revienta zombies ¿Que más quieres? Que entretenga. Pues ya la jodimos.
"Aya" y "Saki" son dos hermanas que perdieron a sus padres cuando el brote de zombies apareció en el mundo. Su familia pertenece a un clan con una maldición, cuando sus cuerpos se manchan de sangre se ponen en modo "Berseker" y arrasan con todo. "Himiko", la mala malísima, es responsable de la plaga zombie. Su farmacéutica desarrolló un medicamento capaz de otorgar la inmortalidad, pero los efectos secundarios resultaron ser la zombificación.
Pues eso es todo, una tía en bikini destrozando zombies, su hermana que va de colegiala haciendo más o menos lo mismo y por medio una historia con traición incluida y mucha, mucha sangre falsa.

El nivel de gore es mínimo. Hay hemoglobina (digital y "real") pero no desmembramientos, además la saturación de filtros y transparencias hechas con el peor programa de edición posible le restan la poca seriedad que podía tener este producto, convirtiéndolo en una "serie Z" que parece hecha por chavalillos. Fue directa a DVD en Japón. Tuvo una entrega previa que sí se estrenó en cines, debió de ser un fracaso. No se para qué se molestaron en hacer una segunda parte, si ya sabían que no iban a sacar ni un yen.