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sábado, 14 de mayo de 2022

COMMANDO PARA MATAR

Sigo revisando las producciones más impersonales y sosas del Fred Olen Ray ochentero gracias a la generosidad de Don Enorm. Hace unas semanas le dimos un meneo a "Cyclone, al filo de la muerte" y, ya entonces, introduje toooodo el rollete con respecto a por qué no me gustaron en su día. Si necesitan instruirse, vayan para allá y échenle un ojo.
Ahora toca la otra "action movie" que el cineasta parió en 1987 para "Trans World Entertainment", esta "Commando para matar", "Commando Squad" en v.o. Siempre me llamó la atención que el título español incluyera la segunda M anglófila en comando (supongo que con el afán de churrupetear del entonces aún reciente éxito de la maravillosa película de Arnold Schwarzenegger), cosa que ha sido finalmente corregida en versiones más actuales.
Con el fin de detener a unos malvados narcos, una serie de agentes son enviados a México city. Todos morirán... menos el último, que secuestran y torturan. Así pues, ante el desespero, el encargo recae en una pava. Será la que acabará poniendo orden, salvando a su colega y matando a los malos.
Nada que destacar. Acción del montón, pero un poco más a lo pobre. El ritmo es farragoso. Las escenas de persecuciones y tiroteos carecen de suspense o emoción. Lo mismo que los "stunts" que, aunque los hay, son menos espectaculares que los de "Cyclone, al filo de la muerte". La violencia escasea y, en fin, que no, no funciona. "Commando para matar" es bastante palizas.
Siendo otro el director, esta reseña terminaría aquí. Pero hablamos de San Fred Olen Ray, y su incomparable universo, y es ahí donde localizamos todos aquellos elementos llamativos que hacen de la experiencia algo medianamente más interesting.
Para empezar, que no falte el "momento Ray_ante" de rigor. Pal caso, tenemos la aparición de una legendaria tienda de coleccionismo cinematográfico allá en Los Ángeles ("Hollywood Book & Poster") que se supone tapadera para armar a los agentes (entre el arsenal disponible ¡un espectacular cuchillo con hoja rellena de ácido!). Justamente, antes de que la prota haga su entrada, vemos a la dependienta venderle un póster de "El misterio de la pirámide" -del mismo Ray- a un chavalín (he intentado localizar al actor, pero no figura en ninguna parte. ¿Tal vez el hijo del dire? En ese caso hablaríamos del hoy también filmmaker Christopher Olen Ray), previo comentario: "No se por qué, pero por lo visto a todos los niños les gustan esta clase de películas". Graciosísimo. Y, justamente, ya que mentamos ese título en concreto, señalar que en él aparecía una avioneta estallando en mil pedazos. Ray, como buen alumno que era de Roger Corman, la reutiliza en "Commando para matar" (a pesar de que el escenario sea sensiblemente distinto) y la hace petar por efecto de un certero disparo mediante recortada. ¡Toma puntería!.
Pero esos no son los únicos toques llamativos del film, hay más... aunque por la vía negativa. Errores, unos bastante tochos. Por ejemplo, un personaje procura ocultar su identidad a los ojos de un villano, que lo conoce previamente. Justo a continuación, ambos se encuentran cara a cara y el villano reacciona como si no supiera quien es. ¿Pa qué tanto disfraz entonces?. El héroe secuestrado anda metido en una caseta en medio del campamento de los narcos. Se supone que, por esa razón, debería ser el lugar más vigilado. Pues no, lo cierto es que es un cachondeo. Cuando el guarda de la puerta desaparece, nadie le da la más mínima importancia, ni siquiera uno de los esbirros que pasa por allí. Hay más (como que veamos perfectamente las colchonetas en las que caen algunos actores cuando son abatidos... podría ser cosa del formato, pero es así), todas igual de absurdas o, como dicen hoy día, "WTF".
En cuanto a los actores, y demás individuos pululando delante de la cámara, tenemos a los integrantes de la secta FOR (de Fred Olen Ray), todos en roles segundones: Robert Quarry, Dawn Wildsmith (interpretando, como siempre, a una tipa dura y mal lechada), Ross Hagen, Michelle Bauer en un papel no acreditado y despelotado y el mismo Señor Director jugando al póquer. Debuta como nuevo miembro el mítico Russ Tamblyn.
Del resto destacan otra de esas "bimbos" ex-chica Playboy, Kathy Shower, a la que hemos podido gozar como dios trajo al mundo en "Las aventuras de Tennessee Buck". Todo un clásico de la acción ochentera, Brian Thompson. Dos leyendas del exploitation, William Smith y Sid Haig (que haría buenas migas con el dire y saldría también en "Warlords", acá da vida a un esbirro que se pone como una moto cuando inflige dolor). Y, finalmente, un par de "antiguos", de esos que Ray fichaba por puro fanatismo, como Mel Welles (el Mushnick original de "La pequeña tienda de los horrores") o Marie Windsor, con una filmografía repletita de clásicos y subclásicos del fantastique de segunda o tercera división.
El guion corre a cargo de otro jefe, Michael Sonye (ya saben, cantante de "Haunted Garage" y responsable del libreto de "Fonda Sangrienta"). El todoterreno Gary Graver se responsabilizó de la fotografía. El supuesto México donde se desarrolla la acción no resulta demasiado convincente (sobre todo la aldea. Pa mi que el diseñador de producción no hizo los deberes), tiene toda la pinta de ser uno de los escenarios favoritos y habituales de Olen Ray, las cuevas de Bronson Canyon, hogar de mucho cine de monstruos barato en los años 50 y 60. ¡Ah! y uno de los personajes masculinos responde al chispeante nombre de: Putita.
¿Qué otra peli de baja estofa da más?.

Como colofón, y por aquello de no perder la costumbre, les dejo la caratula completa del VHS surgida de los archivos de Don Enorm.

miércoles, 8 de enero de 2020

PUBLICIDAD PARA EL LANZAMIENTO EN VÍDEO DE "COMMANDO"

El amigo Norman Llorente / Enorm ha tenido el detalle de mandarnos esta entrañable pieza publicitaria/promocional de la estupendísima "Commando" y que fue lanzada en la época para dar cancha a su salida en vídeo. Por lo visto se sorteaba un vehículo, el mismo modelo con el que "John Matrix" perseguía a los villanos en el film. Y si no era el mismo, se parece mucho... que yo de coches no tengo ni puta idea.
En la parte trasera, y por aquello de aprovechar espacio, se promocionan otros tantos títulos novedosos de la misma compañía, "Cbs Fox".
¡A babear todos!.


martes, 21 de agosto de 2012

ALEGRÁNDOME EL ARRGGHHOSTO...

Mi buen amigo Mr.Pajarillo ha tenido el detallazo de alegrarme el Agosto (el mes que peor me cae del año) regalándome uno de los VHS que más tiempo llevaba persiguiendo, imprescindible en mi colección, el del "Commando" de Mark Lester, ¡sin duda una de mis 10 películas favoritas!. Desde aquí aprovecho para darle un sonoro y sentido gracias.
Y sí, este Agosto lo recordaré como un 10% menos mierdas gracias a mi VHS de "Commando"....
Véanlo y disfruten.





miércoles, 26 de octubre de 2022

GALERÍA DE ESCANEOS BONITOS 17 (SUPER 8 FANTÁSTICO EN PARÍS)

Entre mediados de los ochenta, y principios de los noventa, la maravillosa revista "Mad Movies" apadrinó anualmente un festival de cine fantástico parido en super 8. Los fans facturaban sus propias peliculitas caseras (con el tiempo se abrió una sección dedicada a los 16 mm, pero jamás hubo lugar para el vídeo) y las mandaban. Eran proyectadas en una sala repleta hasta la bandera con una audiencia entusiasta que jaleaba o masacraba los cortos, según como les funcionaran. En cualquier caso era toda una fiesta, una con sus propios héroes y personajes recurrentes que, año tras año, regresaban con nuevas producciones o secuelas.
Como devorador de la publicación, y aspirante a cortometrajista a mediados de los ochenta, leer aquellas líneas (ya saben, haciendo un esfuerzo titánico, diccionario francés-español en mano) o, sobre todo, recrearme en sus fotos, resultaba fascinante. Quería formar parte de aquello. Y, confiésolo, algunos de esos cortos ignotos inspiraron creaciones propias en cuanto tuve acceso a una cámara de single-8. Por eso, por lo especial que fue para mí -en la distancia- el Festival de Super 8 fantástico de París, he decidido dedicarle esta entrada, como homenaje, recolectando parte del material que tanto me marcó e influyó.
No hace tantos años, Fabrice Blin, quien siendo adolescente había participado en el sarao como veremos más abajo, decidió confeccionar un documental sobre todo aquella movida, entrevistando a los habituales e incorporando lo más granado de esos cortos en los extras del respectivo DVD. "Super 8 Madness!" se titula, y estuve tentado a pillarlo (porque, encima, lleva subtítulos en castellano) pero nunca he procedido. Sería la ocasión perfecta para ver, por fin, muchas de esas obritas en super 8. Aunque, tal vez, es mejor que sigan siendo inéditas para mí e imaginarlas tal y como las imaginé en esos entonces.


"Super-Commando" me obsesionó más que ningún otro corto. Una
parodia del clásico de Schwarzenegger (aquí el héroe se hace llamar
John Mitrax) dirigido por Gilles Touzeau en 1986. Un señor que, con
los años, se pasaría al corto arty y experimental, pero que aún
produciría más materia por el estilo como un par de secuelas
("La retour de Super-Commando" y otra con Mitrax enfrentado a un grupo
de ninjas) o una cosa sobre un pollo gigante titulado "Chickenzilla".
De la tercera parte se encargaría en 1988 otro menda, Jason Eod.
La influencia de esto fue tal que incluso llegué a replicar la idea,
cambiando super por ultra. Y dos veces
.



Otro de mis cortos-obsesión, y otra de las parodias más queridas
por el público del festival, "Handicapman", evidente guasa a costa
de un Superman franchute que va a todas partes con su perro, Handicapdog.
La primera viene fechada en 1987. Fue tal su éxito, que al año siguiente, o
al otro, se hizo una secuela en la que Handicapman se enfrentaba a Tchernoman,
una parodia del Hombre Nuclear de "Superman IV" pero con pinta de hippie.
Dirige ambas Fabrice Blin, es decir, el menda que luego firmaría
el documental "Super 8 Madness!".

Otra parodia ilustre del evento, de la que no tengo imagen, fue
"Mad Mox IV Beyond Pleasure Dome"
.
Pero no todo eran imitaciones con la excusa de la coña, los había que se lo
tomaban mucho más en serio e, igual que ocurre hoy día, replicaban
grandes éxitos del fantastique mainstream de la época, como "Terminator"...


Este se tituló, tal cual, "Terminator 2". Lo gracioso
es que aquel mismo año -1987- en el festival participaba
otra secuela del clásico de James Cameron titulada 
exactamente igual. Con dos cojones. Ambas paridas
cuatro años antes de la segunda parte real.


En 1988 se estrenaba este otro corto, "Karl". Aunque en las 
páginas de "Mad Movies" se hable de la influencia de "Robocop",
lo cierto es que la cosa sigue apestando a "Terminator".

En realidad muchos de los cortos superocheros del festival
existían únicamente por una razón, demostrar la capacidad de
sus responsables a la hora de enfrentarse a efectos especiales,
maquillajes chulos y la creación de criaturas asombrosas.
A continuación, varios ejemplos...




"L´Horrible Cauchemar" es el fabuloso título -es decir, "La pesadilla  
horrible"- de un corto dirigido en 1987 por Hervé Martin. Al parecer
la cosa va de chavala perseguida por un zombie (foto 1) que, al caer
en brazos de su maromo, este resulta ser un hombre lobo (foto 2). O algo así.
Es decir, como el video-clip "Thriller" pero a la inversa.


"Mon père: Victor F." era un corto mucho más ambicioso, tanto
como para estar rodado en formato de 16 mm el año 1987 por Philippe
Sisbane e inspirarse en el clásico de Mary Shelley. Todo ello envuelto
en un aire a lo "Hammer Films", incluidos decorados victorianos
espectaculares, según afirmaba la misma "Mad Movies".

Como dato extra curioso, mentar que en ese mismo año, y
dentro de la sección dedicada a los 16 mm, se presentaba el corto
"Hemophilia", dirigido por todo un clásico del "trash" franchute (ya
fallecido), don Norbert Moutier.


Este fabuloso bicho pertenece al corto de llamativo título
"Cannibal L´Horrible Mutation", dirigido por Éric Charbonnel
en 1986, que lo vendía como "La película más cursi de la creación".
Por lo visto, la cosa iba de gore a espuertas y mucho cutrismo
desaforado. Ganó el premio a los mejores efectos especiales, lo que
animó a Charbonnel a hablar de una futura secuela (jamás materializada,
según mis datos), "Cannibal II, le cauchemar continue", y anunciarla como
"La película que haría pasar a Rambo por pacifista".
Que cachondos estos gabachos!!!


"Liste Rouge" de Bruno Réa -1987- contaba en 19 minutos
la historia de una mujer agredida por su teléfono (??)
Que en cuestiones de género se la calificara simple y llanamente
como "Gore", me hacía salivar infinitamente.



También de gore -y fantástico- se calificaba a "Dans les
griffes des Templiers" -1989- dirigido por Nicolas Hervoches.
La cosa iba de cinco campistas inocentes enfrentados a
un zombie, un monje asesino, los templarios y -según
"Mad Movies"- ¿un gnomo lúbrico?... ¿hein?


La deuda con el diablo de "Legend" es indudable, pero
también lo es el buen hacer -en cuestiones maquillantes- de
este corto, "Aurore" -1989- según B.Quintin y P.Cano, calificado
como uno de los trabajos más ambiciosos presentados ese año,
con un presupuesto de 8000 francos de la época.


"Circus" -1988- dirigido por Jean-Christophe Spadaccini.


Impactante imagen de otro corto que me llevó loco durante
un tiempo, "Mixer II", probablemente porque venía categorizado
como gore / humor y los responsables se hacían llamar Mixer
Brothers. La historia -en 5 min- de un niño encerrado en un
lavabo... y las sangrientas consecuencias. Supongo que eso
de mostrar a un crío con la mano cercenada era también lo
suficientemente transgresor como para ponerme farruco.



Dentro del apartado transgresor destacaban un par de
caballeros de fascinantes nombres, Lucio Mad y Gabor
Rassov. Llevaban varias ediciones presentando una saga de
cortos que respondían al título de "Guts" y solían ser
categorizados como "Trash Movies", entendiendo -entonces- que algo
tendría que ver con el cine del vendido y mangante John
Waters. La cosa iba de "aventuras diarréicas" y "asesinos
degenerados disfrazados de reparadores de aspiradoras", o
eso se puede entender leyendo las crónicas. En cualquier caso, el
año 1988 entraba en juego otro corto -este parido en 16 mm- con
esa misma calificación, fabulosamente titulado "Mongolitos".
Lo firmaba Stéphane Ambiel y, al parecer, todo 
se desarrollaba
 en el interior de un lavabo por donde cruzaban 
transexuales
y monjas (??) La misma "Mad Movies" decía de él
que resultaba "particularmente odioso". Verlo pa creerlo. 


Obviamente, además de apadrinar el evento y dedicarle las 
respectivas crónicas, "Mad Movies" también publicaba en sus
páginas artículos prácticos de cómo hacer tus películas en Súper 8,
cómo iluminarlas, truquitos para darles un mejor acabado, etc.
De eso mismo habla el escaneo arriba dispuesto (para ampliarlo denle a la
tecla Ctrl + botón izquierdo del ratón), que centraba sus atenciones
en dos cortos, por un lado otra de las parodias del festival,
"Aventures de John Smith" (a costa de "Indiana Jones", claro) y, de modo
mucho más generoso, el corto-fan sobre Freddy Krueger "La nuit
du defi", del que pueden ver una simpática imagen promocional
justo debajo.


Y, como todo buen festival, este también contaba con sus
propios carteles. Estaban chulos, sobre todo el segundo, haciendo 
gala de una ilustración especialmente desagradable que me tenía
fascinado. Sin embargo, me cabreaba que en ninguno se hiciera mención
 VISUAL al super 8. Ya saben, una cámara o, en el caso del primero,
esa cinta de celuloide que,  acorde al formato, tendría que tener
UNA línea de perforaciones y no dos.
Es posible que, por eso, cuando años después me encargué de
organizar un evento dedicado a los cortos caseros paridos en vídeo,
hiciera tanto hincapié en mostrar una vistosa cámara Mini-DV en
los respectivos carteles ilustrados por amigos o yo mismo. 



Y ya que citaba las crónicas del sarao que "Mad Movies"
incorporaba en sus páginas (todas muy golosas) a
continuación les dejo una muestra, que pueden ampliar dándole
a la tecla Ctrl + botón izquierdo del ratón. Mentar que, cortos
aparte, se celebraba un concurso de disfraces, en el que los
participantes se lucían fabricando sus propios maquillajes
monstruosos... algunos tan logrados como el que cierra este repaso
que taaaaanto he disfrutado confeccionando para ustedes... bueno,
y para mí. En realidad ha sido para mí.



En las fotos pueden ver al gran Jean-Pierre Putters
(editor de "Mad Movies" en su mejor época) y a Sangria,
curiosa imitación francesa de Elvira (que ya de por sí era
una imitación de Vampira)


Conclusión: Como suele ser habitual, de muchos de los nombres citados a lo largo de esta entrada nunca más se supo. Supongo que la gran mayoría dejarían atrás lo que,  simplemente, considerarían "una fase", locuras de juventú. Otra parte -minúscula asumo- lograría alcanzar cierta profesionalidad. Y luego están los curiosos casos de Fabrice Blin y su documental o el desvío a terreno experimental de Gilles Touzeau. Pero, que yo sepa, todos dejaron de crear cortos amateurs de género, en el sentido puro del término. No más terror, no más monstruos, no más gore, no más cachondeo y no más "trash movies". Lo normal, ¿no? ¿Lo normal?... ¡¡¡¿¿¿por qué???!!! La pregunta del millón. Vale, la energía juvenil se desvanece con los años. Las desilusiones, desengaños y etc se acumulan. Tampoco la pasión soporta bien el paso del tiempo. Se supone que uno madura y debe aspirar a cosas más serias, más eficientes técnicamente, a temas elevados, etc... pero, repito, ¿por qué? ¿por qué no seguir siendo un feliz amateur que disfruta, sin tomarse excesivamente en serio? Obviamente, si el cuerpo te pide de forma honesta esa "evolución", pues perfecto. Pero forzar la máquina porque, según mandato social, así debería ser, me parece triste, por mucho palurdo que haya -y lo hay- que, renegando de sus inicios, tilde dicha opción -la de aspirar al puesto de eterno amateur- como algo sórdido. Mantengamos viva la llama de la diversión, aunque tengamos grises los pelos de los huevos. ¡Y que le den morcilla a los aguafiestas!

sábado, 7 de mayo de 2022

CYCLONE, AL FILO DE LA MUERTE

Suelo lamentarme de que, desde hace ya demasiados años, la carrera del otrora rey del zetismo Fred Olen Ray ande medio muerta, con el tipo dedicándose a la facturación de productos desalmados, sin frescura, ni pizca de las simpáticas extravagancias que eran habituales en su etapa ochentera, cuando más volcado andaba en el fantastique y el terror, géneros estos prácticamente desaparecidos de su filmografía. Pero, siendo justos, es cierto que en aquellos añorados entonces Ray también dirigió alguna película afín al material actual. Meros encargos huérfanos de amor en sus fotogramas (aunque puede, solo puede, que un pelo mejor presupuestados y distribuidos) Eran los años en los que el filmmaker soñaba con integrarse en el sistema de los grandes estudios. Creía firmemente seguir la senda correcta, aspirando a convertirse en un mero pero feliz artesano. Para bien o para mal, nunca lo consiguió.
Siendo entonces yo super-fan suyo, detestaba esas películas. Me aburrían mortalmente (es decir, más de lo habitual en su cine) Eran las etiquetables de "acción y/o thriller", como "Commando para matar", "Terminal Force", "El poder de las armas" o la que me dispongo a comentar hoy, "Cyclone, al filo de la muerte" (puede que las otras caigan también en el futuro -salvo "El poder de las armas", que ya está reseñada-, dependerá de lo que logren mis conseguidores personales. ¡Gracias pishas!) Ya saben que, últimamente, ando en plan "zen", intentando deglutir las películas que en el pasado me atormentaron -por malas pero, sobre todo, palizas- invirtiendo toda mi atención y esforzándome al máximo en busca de impresiones positivas.
Un tipo ha inventado una moto mega-futurista y "chanin" que se alimenta, principalmente, de una batería la mar de duradera y beneficiosa para el medio ambiente. Una corporación malvada hará lo que sea por agenciarse el juguete, así que, simplemente, se cepillan al científico. Lo que no saben es que, a partir de ahí, será su novia la que se encargue de proteger el invento y, de paso, vengar la muerte del pocholo.
A pesar de contar con más medios de lo habitual, "Cyclone, al filo de la muerte" sigue teniendo un presupuesto ajustado, de ahí que el señor director -haciendo honor a su "modus operandi"- continúe abusando de diálogos. Aunque al menos no son tan excesivos, ni tan tontos, como solía ser habitual. La peli cuenta con su accion-cilla. Sus "stunts" espectaculares (hay uno, con un coche que sale disparado por un puente, francamente llamativo) Explosiones generosas. Y todos aquellos elementos tan de la década (está fechada en 1987) que contribuyen a distraerte el ojo y la mente, como la banda sonora a base de sintetizador y un poco de repelente AOR. Así pues, como pasatiempo dominguero, la cosa tiene un pase. Sí, se puede ver.
Quizás la escena más maja -y más Ray_ante, dicho de modo positivo- sea cuando la prota y el novio acuden a un local "punk" para ver un concierto (con el mismo Fred Olen Ray interpretando al portero) En seguida pensé aquello de "Ay dios, a ver qué concepto tiene este hombre de lo que es punk... seguro que nada bueno" Y, vale, es verdad que las pintas del público son más propias de unos "New Romantics", sin embargo, y por esta vez, el grupo está a la altura. Hablo de "Haunted Garage", que se curran una canción un rato guapa y, además, cuentan como cantante con Michael Sonye, auténtico devoto del cine de terror y el "trash", hasta el punto de meter mano en "la industria" apareciendo en toda suerte de títulos. Lo has visto en muchas otras "obras maestras" del mismo Olen Ray, pero también de David DeCoteau o Donald G. Jackson. Ejercía como Mengele (!!!) en "Los surfistas nazis deben morir" Y se prestó a participar en los desvaríos primero underground, pornográficos después, de Eric Brummer. Como guionista, Sonye tampoco es manco, y entre sus libretos más notorios localizamos la falsa cuarta entrega de "El Exterminador" , "Commando para matar" del mismo Ray y, sobre todo, el clásico videoclubero "Fonda Sangrienta". Vamos, que el tío es toda una leyenda y merecería muchas más atenciones (justo al ladito de William Butler).
Ya que estamos con el personal que colabora o aparece en "Cyclone, al filo de la muerte", siempre tan interesante como entonces era norma en el cine de su director, sigamos indagando. Pal caso destacan Heather Thomas, la típica "bimbo" californiana supuestamente sexy que, a mi, me echa patrás. El colega Jeffrey Combs, aún caliente de su paso por "Re-Animator" y que repetiría con Fred Olen Ray en subsiguientes películas, como "Los Dreggs" (de la que siempre se arrepintió) o "Bandidos Americanos" (un western coñazo que ni pude terminar) El actor y especialista Dar Robinson, que moriría poco después de "Cyclone..." rodando otra peli (estrelló la moto contra un árbol, quedando empalado por una rama, nada menos) y al que se hace una dedicatoria antes de los créditos finales. La ex-"chica Bond" y ex-chica "Hammer Films" Martine Beswick. Un Martin Landau en pleno naufragio por los contornos del cine barato. Huntz Hall de los "Bowery Boys" como mecánico salido (este y la Beswick seguramente sean elecciones del Olen Ray más fan) Troy Donahue (repetiría con el director en "Terminal Force") Tim Conway Jr. (volveríamos a verle en una de las mejores Ray-adas, "Beverly Hills Vamp") Dawn Wildsmith (la por entonces pareja del cineasta) Y un par más de los habituales de la casa, Robert "Conde Yorga" Quarry y una Michelle Bauer vista y no vista ejerciendo de stripper, cómo no. Tanta fidelidad se prolonga al personal tras las cámaras, como un Donald G. Jackson en función de asistente, Bret Mixon a los efectos especiales + visuales y T.L.Lankford retocando el guion de Paul Garson, quien poco después escribiría también el de "Alienator".

A modo "frikoso", les dejamos una captura del film donde, muy de refilón, se cuela el estupendo póster de una no menos estupenda película recién estrenada entonces... ¿la reconocen? Más les vale porque, esta vez, no pienso desvelar de cual se trata.


Aprovechando que estamos generosos, también les dejamos con la caratula del VHS patrio completita, cortesía del gran Enorm.

viernes, 11 de marzo de 2011

CURSO 1984

Las películas de "aulas turbulentas" son ya todo un subgénero en sí mismo. Cada época ha adecuado su estética a la moda imperante entre la juventud, y es por ese motivo que "Curso 1984", producida el año 82, apuntara hacia el punk a la hora de buscar una música y una tribu urbana bajo la que encuadrar a los inevitables malos de la función. Por otro lado, también a la par con los requisitos del momento, se apostó por una violencia mucho más cruda e impactante. En esta peli los malos estudiantes no se iban a conformar con una bofetada, estos iban a necesitar reprimendas bastante más extremas.
Recuerdo "Curso 1984" de cuando era chaval e iba al video-club. Era una de aquellas maravillosas películas que ya desde su mera carátula (su estupenda carátula, añado) transpiraban "peligro". Como "El Exterminador", "Scum", "Posesión Infernal", "Mad Max 2" y tantas otras, "Curso 1984" prometía sensaciones muy fuertes. El temor a alquilarla era tanto como el deseo de hacerlo. Y, a diferencia de lo que ocurre hoy día, cuando me atreví a dar el paso, no puedo decir que quedara decepcionado.
La trama (se supone que basada en hechos reales) es clásica. Un profe bueno llega a un colegio conflictivo. Los reyes del mambo son una panda de nazi-punks terribles. El tipo les planta cara y ello, obvio, da pie a una especie de "guerra personal" cuya intensidad y mala uva va incrementando hasta el gran, jugoso y sensacional estallido final de violencia y desmelene. En este último apartado, como decía, cabe destacar que no se andan con chiquitas. Aquí si hay que matar, se mata. Y el "momento sierra" sigue siendo a día de hoy una delicia absoluta.
"Curso 1984" se ha ganado un indiscutible estatus de cult-movie por muchos motivos. Algunos de ellos los encontramos en su reparto y equipo técnico. Por ejemplo, de todos es sabido que este fue el debút no-televisivo de Michael J. Fox, entonces más fondón y flequilloso y que en sus memorias tildaba injustamente de subproducto a la película (¡¡desagradecido!!). El director, Mark Lester, poco después firmaría la sensacional "Commando" con Arnold Schwarzenegger (una de mis favoritas!). En el guión nos encontramos con Tom Holland, futuro responsable de "Noche de miedo" y "Muñeco Diabólico". La banda sonora la firma el mítico Lalo Schifrin (el de "Harry, el sucio") quien, además de copiar el soundtrack de "La noche de Halloween", se alía con Alice Cooper para componer el tema central del film. Al tratarse de una película sobre punks (y menudos son!), es inevitable que suene punk rock. Los productores se decantaron por una banda muy recurrente en la época, "Fear", famosos por su imagen agresiva y por haber destrozado el plató de "Saturday Night Live" cuando fueron a tocar allí enchufados por John Belushi, que era un fan declarado. Sin embargo, la banda con presencia en un escenario no es otra que la canadiense "Teenage Head", quienes pegan bien poco dentro de ese caricaturesco concepto del punk como algo terrorífico dada su actitud más alegre y festiva. Y es que, como mandaban los cánones de la época, los punks de "Curso 1984" son retratados como yonquis, viciosos, inmorales, ultra-violentos, nihilistas y desalmados (aunque, puestos a ser quisquillosos, el único que en esta peli realmente MATA es ¡¡el trajeado y conservador profe!!).
Otros nombres destacados son los del eterno secundario Roddy McDowall, el televisivo Perry King, Timothy Van Patten y Stefan Arngrim, especialmente conocido por ser el protagonista de otro título muy de su época, "Lucifer" (y de la que algún día hablaré largo y tendido). En definitiva, un clásico de su década que el tiempo no ha tratado demasiado mal. Ayer noche lo pasé pipa revisándolo y aún pude notar como vibraba con el clímax final. Eso es muy buena señal.
Años después, Mark Lester sorprendería a propios y extraños con una secuela, un producto simpático sin más titulado "Clase del 99", donde los malos eran ahora los profes, unos en plan cyborg programados para disciplinar al alumnado. Lo mejor que podemos decir de ella es que, al menos, ofrecía algo un poco distinto. Su razonable éxito -supongo que en video-clubs-, generó una secuela de la secuela, "Clase del 99: El sustituto" La firmaba otro baranda y no llegué a verla por falta de interés.

martes, 6 de septiembre de 2011

OJOS SIN CARA

Hay ocasiones en las que uno tiene que hacer... lo que tiene que hacer. Por mucho que le pueda pesar. Cuando encuentras una peli italiana sobre un asesino que basa sus crímenes en tebeos dirigida nada menos que por Bruno Mattei en los funestos años 90... pues oye, toca hacer de tripas corazón y VERLA, a pesar de que sepas de antemano de que va a ser una tortura.
El mentado personaje de viñetas se hace llamar "Doctor Oscuro", lleva una máscara negra, un sombrero y gabardina y su especialidad es masacrar niñeras. Es un "fumetto nero" de gran éxito en su tierra, a pesar de que sirve de inspiración a un asesino real que viste y mata igual. Encima, se ha encaprichado en acosar a la dibujanta y creadora, a quien regala los ojos que arranca a sus víctimas.
Una trama deliciosa y muy "pulp" repleta de nostálgicas miradas a la cultura popular italiana. Por un lado, el inevitable regusto a "giallo" de la obra con el aspecto del asesino y su ritual modo de actuar. Por otro, la referencia a los tebeos de terror y misterio tan propios de allí y que tanto éxito cosecharon en su tiempo, destacando, cómo no, al legendario "Diabolik", también vestido de negro, también asesino y también creado/dibujado por una fémina (en realidad dos). Para mayor escarnio, el primer crimen del film incluye una extracción de ojo muy gráfica y en primerísimo primer plano que, inevitablemente, nos recuerda a los mejores tiempos del espagueti-horror de los 80.
Pero claro, ¿quién has dicho que era el director?, pues Bruno Mattei, que para la ocasión aparca su habitual "Vincent Dawn" y se calza el de "Herik Montgomery". Suya es la culpa de que en el mundo existan películas como "Apocalipsis caníbal", "Strike Commando", "Robowar" o la infame "Terminator 2/Shocking Dark", así que poco bueno podemos esperar de este, en apariencia prometedor, film. Mediocridad absoluta es la palabra adecuada. Buenas ideas desaprovechadas, tempo pesado y cansino, actores horribilis (destacando entre todos ellos la mujer protagonista, especialmente divertida cuando finge estar histérica o cuando folla) y una notable decepción: la gráfica y sangrienta extracción de ojo era un gancho, ya que solo sale al principio, el resto de la peli está a nivel casi cero en ese sentido. Eso sí, al menos no estamos ante un plagio de nada, lo que ya es raro viniendo de su director.
Una curiosidad: Uno de los personajes tiene su dormitorio plagado de posters de films de horror, concretamente los de "Creepshow", "Los ojos del diablo" (poster italiano) y "Dawn of the dead", peli expoliada por el mismo Mattei en su época (sí, con "Apocalipsis Caníbal"). ¿Tres de George A. Romero (la del medio co-dirigida por Dario Argento)?. ¿Era Bruno fan del de Pittsburgh... o no era fan de nada y es puta casualidad?. Misterio.
En España se llama "Ojos sin cara", en italia "Gli occhi dentro", internacionalmente "Madness" y no se sabe ande "Eyes Without a Face".
Solo recomendada a completistas y a gente que se aburra mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho y no tenga otra cosa para ver.

sábado, 30 de octubre de 2021

HUMANOIDES DEL ABISMO

Soy el orgulloso poseedor de una hermosa camiseta de "Humanoides del abismo", "Humanoids from the deep" o "Monster" en su tierra. Un día, iba yo luciéndola caminando por el centro, cuando un turista la vio y reaccionó entusiasmado, mandándome un afectuoso saludo. Desconozco si fue porque le gustó el diseño (básicamente el que tienen aquí al ladito) o porque conocía la película y la tenía en gran consideración... pero me quedo con esto último, que es más bonito y, obvio, bien cierto.
El viejo pirata de Roger Corman se animó a producir en 1980 -bajo su flamante New World Pictures- esta puesta al día, MUY puesta al día, de lo que eran las viejas películas de monstruos que él mismo firmó en los años cincuenta. Alguien diría que, igual que con "Piraña", siguió explotando la moda "Tiburón". Y es posible, pero también muy justo, porque después de todo la magnífica peli de Spielberg era un versión high-tech, y de gran presupuesto, del cine que hicieron Corman y sus contemporáneos. En cualquier caso, la movida va de unos peces mutados por productos químicos que han cogido apariencia humanoide y salen del agua para hacer trizas a los varones y preñar a las damas. Los habitantes del típico y siempre bonito pueblo pesquero de rigor (y mira que me gustan estos escenarios) se pondrán manos a la obra para detenerlos. Sin más.
Ahora, añadan a todo ello un montón de sangre a chorretones, gráfica truculencia y, por supuesto, unas cuantas tetas de infarto, pegadas a cuerpos de infarto, y tendrán... un jodido clásico, así de simple.
Sí, sí, sí. Lo digo: Ya no se hacen pelis como esta. Ya no. Ni se harán, porque por mucho que los haya que intenten recrearlas, siempre se nota el pegote, el rollo forzado. Antes se facturaban así de modo natural, y eso es lo que les confiere la magia indiscutible que títulos como este, como "Superstición" o incluso como la cafre "Demons" poseen. Y cito estas tres porque las he consumido recientemente y todas me han funcionado de maravilla, arreglándome una jornada de visionados mediocres hasta que les llegó el turno de entrar en mi reproductor de dvd.
Muchos ya sabrán lo que se dice de "Humanoides del abismo", que su directora, Barbara Peeters (sin nada más destacable en el curriculum), se negaba a meter todos los elementos "exploitation" que demandaba Corman -especialmente los de tirón sexy, que la señora era una feminista declarada-, así que, ni corto ni perezoso, el productor pilló a otro equipo (comandado por Jimmy T. Murakami, responsable de "Los siete magníficos del espacio". En otras fuentes se cita/culpa a James "Deathstalker" Sbardellati) para que rodaran los momentos en los que vemos a los peces mutantes perseguir y violar muchachuelas, algunas tan impresionantes como la que se despelota en la tienda de campaña (Lisa Glaser). Ver para creer. Naturalmente a Barbara Peeters no le moló nada y se cabreó como una mona, hasta que, años después, cambió de opinión.
¿Que si los monstruos y demás efectos son cutres? Hombre, a ver, los diseños están estupendos, y los bichos gastan un look cojonudo, pero eventualmente sí hay instantes para la risa y el regocijo, aunque poquitos, nada que ofenda y en ningún momento se vuelva contra la peli, muy al contrario, la dotan de muchísimo más encanto.
Como siempre, si damos un repasito al personal, encontramos nombres muy cucos. Actores que andaban un poco de capa caída como Doug McClure o el pobre Vic Morrow. Otros como la prota femenina, Ann Turkel, que luego veríamos en una de Fred Olen Ray. La neumática Linda Shayne, también presente en "Los Rompecocos" o "El día de la graduación" (básicamente, es la que sale en la caratula del vhs patrio). Actualmente se ha reciclado en "reputada" directora, renegando así esos primeros papeles.
En el apartado técnico, localizamos novatillos de actual prestigio -más o menos-  como el compositor James Horner, Mark Goldblatt montando (ya saben, cortó y pegó "Rambo", "Commando" o "Terminator 2", e intentó dirigir con "Vengador (Punisher)"), Gale Anne Hurd (la famosa mano derecha de James Cameron, profesional y pajeramente hablando) en plan chica de los recados, Chris Walas, Rob Bottin y Steve Johnson en los efectos especiales -estos dos últimos interpretando a sendos humanoides. Johnson disfrutaba como un enano contado en redes sociales sus batallitas durante el rodaje- o Peter Manoogian (futuro director en el imperio Charles Band, que terminó firmando cosas como "Eliminators", "Arena, ring de las galaxias" o "Demonic Toys")
Decir que, ya de lleno en los 90, Roger Corman produjo un remake de "Humanoides del abismo" y otro de "Piraña", reseñado en su día, destinados a la caja tonta y 
altamente olvidables. Ya conocen lo jeta que era/es el hombre. La mitad del material estaba sacado directamente del film original, solo cambiaban los actores y algunas ideas horribles añadidas que intentaban adaptarse a los gustos de la década. En el caso de "Humanoides...", recuerdo un especie de huevo, capullo o larva enorme de donde salían los bichos. Todo muy ridículo.
Hace ahora ocho años, Víctor ya se curró su propia reseña del "Humanoides del abismo" primigenio, en la que, básicamente, venía a decir lo mismo que yo: que es una auténtica delicia altamente recomendable.

domingo, 1 de diciembre de 2013

STRIKER

No se muy bien por qué, pero en la época de su lanzamiento tenía la sensación de que "Striker" era un plagio tardío -italiano, of corze- de "Rambo", que llegó a los video-clubs cuando la moda de los tíos mazas contra ejércitos estaba ya algo gastada y Bruno Mattei había dado buena cuenta de ello con sus subproductos, tales como "Strike Commando" o "Doble Objetivo". Curiosamente, esta última aterrizó en nuestras estanterías gracias a "Films Cuatro", la misma distribuidora de "Striker", la diferencia es que mientras en aquella la caratula era lo más sosa imaginable, pal caso que nos ocupa fueron un poco más listos, despertando al enfermo que había/hay en mí.
Así de lejos, "Striker" (no confundir con el "Stryker" de Cirio H. Santiago, únicamente unidas por un punto en común, su condición de exploit) parece una película de lo más peculiar incluso pa las de su poco lustrosa ralea. ¿Qué hace el héroe en la portada con un tirachinas?, ¿es guasa?. ¿Y eso de "Melany Rodgers como top "Ramba""? (algo a lo que en ningún momento se hace alusión en la peli, y además, si se fijan, en la parte inferior de la caratula aparece como Melonee Rodgers). Estos detalles le conferían un aura peculiar que la hacía sumamente y equivocadamente atractiva.
Solo dos años separan al film comentado de "Rambo", entonces, ¿por qué esa sensación de producto atrasado (¿retrasado?) a su tiempo?. No me hagan mucho caso, porque cuando me la puse a ver el otro día, lo hice convencido de que era terreno virgen para mi... hasta que reconocí un plano concreto que me reveló la dolorosa verdad, ¡¡ya la había visto!!. ¿Extraño?, sí, pero no. En esos tiempos me comía estas mierdas con la misma facilidad que me encerraba en el lavabo a masturbarme. Y es que, para un fan del "trash" como ya era yo, "Striker" iba cargadita de muchos alicientes: El director oculto tras ese cantoso "Stephen M. Andrews" era nada menos que Enzo G. Castellari. Como co-guionista teníamos a otro anti-clásico, el infame Umberto Lenzi. Y en tareas de interpretación un puñado de supervivientes de la escuela italiana (John Philip Law, John Steiner y Werner Pochath) además de todo un "action hero" de tercera que terminaría convertido en icono del cine de acción videoclubero, Frank Zagarino. Hablemos de él. Su curriculum resulta envidiable. A finales de los 80, además de su papel en "Striker", trabajó para otro italiano ilustre, Giannetto De Rossi -que dejaba un rato de lado el látex pa ponerse a dirigir- en "Cy-Warrior, especial combat unit" (cuya caratula trae cola). Por cierto, es horrible. De ahí pasó al mercado yankee, donde protagonizó una ralea de productos videocluberos casi delirante, con "Terminator" siempre como fuente de expolio, por citar algunos: "Operación Cyborg" (y secuelas), "Cyborg Cop 3" o "Perdidos en el tiempo", que en inglés suena mejor, "Alien Chaser". Pero Frank Zagarino guarda un as en la manga, cuando nadie conocía aún su faz (es decir, unos pocos menos de los que la conocen ahora) compartió plató con Charles Bronson en "El guardaespaldas de la primera dama". ¡Chúpate esa!.
En el film que nos ocupa, el rubiales interpreta a un héroe con pinta de... héroe, actitud de héroe y nombre de héroe, "John Slade". Es sacado de un posible encierro por la inteligencia de los USA para que vaya a Nicaragua y libere a un periodista compatriota y amigo que ha sido secuestrado. Allí se junta con una muchacha de buen ver y rescatan al reportero Tribulete. Pero luego hay una traición por medio y vuelven a caer en manos de los malos. Entonces "Slade" se difraza de "John Matrix" y se lo pasa pipa enseñando las tetas, sudando, poniendo cara de cabreo y sacando armas de debajo de las piedras con las que exterminar al reparto de extras. Todo muy italiano ello, muy torpón, cutre, mediocremente fotografiado y extremadamente aburrido. Ya saben cómo era la acción del cine "trash" italiano, como ver una telenovela a la hora de la siesta.
En fin, decía al principio de esta reseña que la caratula de "Striker" hacía suponer que aquello era más de lo mismo, pero no exactamente igual. Sin embargo, ahora puedo afirmar que mi joven e ingenua percepción fue un espejismo. Esta peli es pura fórmula, de cabo a rabo, sin sorpresas ni estridencias. Previsible hasta lo denunciable. Un desvergonzado rip-off de la de Stallone. Vamos, que Lenzi no se lo curró ni pizca cuando se puso al teclado, porque, encima, los diálogos son realmente propios de un retarded. De tebeo malo. Y vienen cargados de ese ultra-patriotismo yankee totalmente absurdo, especialmente idiota siendo como son fetuccinis sus perpetradores. Es la interpretación gran guiñolesca de lo que un italiano cree que es un estadounidense amante de la bandera (o el desesperado deseo de complacer a esa parte de la audiencia). Obviamente, los malos son un puñado de Sandinistas comandados por un Ruso cabronísimo que odia la barras y estrellas y es puro histrionismo barriobajero.
Junto a los actores citados, encontramos toda una bizarrada, Pierre Agostino (oculto tras el alias de Peter Gold). Este señor tiene un curriculum de lo más peculiar ya que, además de repetir con Castellari en "Hammerhead", actuó para don N.G.Mount en "Operación: Las Vegas", para dos monstruos del "trash" como Ted V. Mikels y Ray Dennis Steckler en "War Cat" (conocida en España como "Ángel de la venganza", básicamente una "Rambo" con tetas) y para este último en un par de sus películas improvisadas, "Las Vegas Serial Killer" y "The Hollywood Strangler Meets the Skid Row Slasher". Más mareante resulta descubrir que Agostino también se marcó roles en films de Charles Nizet quien, a su vez, tenía papelillo en la misma "Operación: Las Vegas" de N.G.Mount... el mundillo del "trash" es un pañuelo chorreante de mucosidades.
Y como guinda, el bueno de Daniel Greene marcándose un cameo al final de la peli. Joder, si lo sé, no vengo.
Dato enfermizo: En 1991, y dentro del mercado norteamericano, Zagarino protagoniza junto a David Carradine una cosa titulada "Project Eliminator" donde interpreta a un soldado de las fuerzas especiales que responde al nombre de "John Striker Slade" (o "John Salde" a secas, según donde leas el dato) y no hay indicios de que ambos films vayan conectados más allá de la presencia del mazas... ¿¿es una segunda parte de la peli de Castellari??.... ¡¡¡RARO, RARO!!!.
"Striker" es entrañable a su manera... sin dejar de ser pura caca maloliente.

domingo, 7 de marzo de 2010

DOBLE OBJETIVO

Otra de las innumerables simpáticas ponzoñicas del antimaestro Bruno Mattei (aquí, de nuevo, Vincent Dawn), especialmente obsesionado con dos cosas, el plagio y las "rambadas" (de "Rambo"). La diferencia con, por ejemplo, su clásico indiscutible dentro del subgénero, "Strike Commando", es que "Doble Objetivo" tiene menos gracia... es más insípida, rutinaria... y por supuesto, menos divertida por los motivos equivocados. Es decir, el efecto ridículo está bien presente, pero en un grado menor comparándola a la otra. Yo la vi en tres sesiones, incapaz de soportarla de un tirón (algo que hice en su momento con el "Stalker" de Tarkovsky, ¡ahí es nada!) y luego necesité una dosis de cine "mainstream" para limpiar mi alma.
El gran Miles O´Keefe (más conocido como el "Tarzán" de Bo Derek o el "Ator" de Joe D´Amato y Al Bradley) interpreta a un "John Rambo" de pacotilla, obsesionado en recuperar a su hijo. El gobierno de los USA le hace un trato, lo manda al Vietnam a cumplir no se que misión y, a cambio, podrá llevarse al puto crío a su país. Lo que no sabe Miles, y a nosotros nos la sopla, es que además de vietnamitas, también están metidos los rusos, muy malos ellos.
A ver, lo dicho, aburrimiento total y absoluto. Que sí, que hay momentos para el regocijo... como el saltito que pega un soldado antes de morir por efecto de una granada.... la muerte del malo (cae desde el helicóptero al agua, a una distancia más que prudente, y se supone que palma).. y sobre todo, la aparición de un tiburón que primero ayuda al "Rambito" comiéndose a dos vigilantes y luego le ataca. Esta secuencia, absurda y sin sentido aparente, destaca también porque el 90% de las imágenes del bicho son robadas. Por un lado tenemos el mismo material de archivo que Enzo Castellari usó para su infame "Tiburón 3" y por otro... ¿extractos del mismo "Tiburón 3"?... y si no es de esa, de alguna otra del estilo, fijo.
Completan el reparto Donald Pleasence (¡¡cargante!!), Bo Svenson y algunos de esos actores yankis afincados en Filipinas y que solían prestar cara y músculos a todos los "exploitations" rodados allí, como Mike Monty.
El ahora ya legendario -por las razones equivocadas- Claudio Fragasso ejerce de co-guionista, entre otras tareas.
Produce, como no, "Flora Film"... especialista en que todas sus pelis hagan gala del mismo "look" acartonado y marronoso.
La caratula española es horrible... pero ya que la tengo, la pongo.

sábado, 30 de julio de 2011

EQUINOX

Lean atentamente: Un grupo de jovenzuelos se dirigen a una cabaña en el bosque, habitada por un profesor que está traduciendo un antiguo libro. Al leerlo, se abre un pasaje al infierno, por el que comienzan a salir extrañas criaturas y entes que van poseyendo a los muchachos. Les suena, ¿verdad?. Pero no, no estoy hablando de esa masterpiece titulada "Posesión Infernal", estoy hablando de "Equinox", curioso film rodado más de diez años antes que el clásico de Sam Raimi. Y es que "Equinox" no solo se ha convertido en un cult-film por ese motivo, también por otros muchos igualmente jugosos.
Originalmente lo rodó el año 1967 como mediometraje estudiantil un ambicioso/joven Dennis Muren, devoto del fantástico y el stop-motion que acabaría currando en títulos de tanta solera como "La guerra de las galaxias", "Encuentros en la tercera fase", "El retorno del Jedi", "Terminator 2" o la reciente "Super 8" y ganando algunos Oscars. Ahí es nada. Para la ocasión, contó con otros colegas suyos que, como él, con el paso de los años tendrían mucho que aportar al cine en cuanto a efectos especiales se refiere: Dave Allen (habitual de los productos "Empire") y Jim Danforth ("Furia de Titanes", "La Cosa", "En los límites de la realidad", "El día de los muertos", "Commando" o "El príncipe de las tinieblas"). Encima, como asistente de cámara nos topamos con Ed Begley Jr., el reconocible actor rubio que acompañaba a Jeff Goldblum en "Transylvania 6-5000".
Total, que dadas las circunstancias, y el bajo presupuesto, "Equinox" no quedó ni tan mal. Tanto es así que fue adquirida por una compañía para su comercialización (y actualmente luce en un lujoso dvd de "Criterion", sello especializado en pelis de "cualité" y arte y ensayo!!!!). El problema estaba en la duración, así que contrataron a un habitual técnico de efectos de sonido (también con lustroso curriculum), de nombre Jack Woods, quien se encargó de rodar y, ya de paso, protagonizar material nuevo. La chungo es que, finalmente, la peli se estrenó en 1970 y Woods figuraba como único director, relegando a Dennis Muren a funciones de productor y efectos especiales. Por cierto, su distribuidor no fue otro que Jack H. Harris, famoso por producir el original "The Blob". "Equinox" es en esencia un producto totalmente amateur y casero. Los efectos especiales, a base de criaturas animadas mediante stop-motion, son crudos y sangrantemente artesanos, lo que, por otro lado, le confiere mucho encanto. Los actores son bastante malos, y hay unos cuantos suculentos momentos para el cachondeo (sobre todo cuando el jeta de Jack Woods acerca sus morritos al objetivo de la cámara). En cuanto al parecido con "Posesión Infernal" (e incluso "Terroríficamente muertos" y "El ejército de las tinieblas"), se trata de algo totalmente casual según han afirmado Sam Raimi y Tom Sullivan. Y sí, superado el susto inicial de la trama, en realidad guardan muy poco parecido... pero algo hay, incluso ciertas resoluciones visuales o momentos tan reconocibles como cuando los jovenzuelos, sentados en círculo, leen lo que el profesor ha escrito sobre el misterioso libro. O la secuencia en la que una de las chicas es poseída y ataca a otra, con la imposibilidad de detenerla por parte de uno de los mozos. Claro que "Posesión Infernal" no es la única... también el "Phantasma" de Don Coscarelli guarda cierto parecido, sobre todo en el momento en que los chavales encuentran una entrada a otra dimensión -descubierta alargando el brazo que desaparece en la nada-, una dimensión filmada con filtro rojo y que nos muestra a un grupo de monjes encapuchados andando por parajes desérticos. ¿Suena, eh?.
Sin embargo, dejando de lado parecidos, nombres famosos, amateurismo y cultos varios, hay que reconocer que "Equinox" es, como dicen en la misma peli, "heavy stuff"... traducido en los subtítulos como "Un coñazo".

martes, 11 de mayo de 2010

SSSSILBIDO DE MUERTE

Si algo tiene esta peli, es que queda grabada en la retina de todo aquel / aquella que la consume alguna vez en su vida. Aún ahora me encuentro con peña que no recuerda el título, pero sí la trama, calificándola de "angustiosa". Y es que "Ssssilbido de muerte" (ustedes me perdonarán si pongo una S de más, o la quito accidentalmente) es un film muy cabrón, muy cruel, muy despiadado con sus personajes protagonistas... algo que realmente solo ocurría en la siempre estimulante década de los 70 (en este caso, 1973... vamos, que la peli tiene mi edad).
Un científico vive obsesionado con una extraña idea, convertir a los seres humanos en serpientes, especialmente cobras, convencido de que así les otorgará los "poderes" necesarios para sobrevivir al debacle de la humanidad. Por ese mismo motivo, pilla a un jovenzuelo como ayudante y, sin que este lo sepa, comienza a experimentar sobre él. El problema -añadido- es que la hija del científico se enamora de la cobaya.
Y ahí voy... la transformación lenta, terrible y dolorosa del muchacho (interpretado nada menos que por Dirk Benedict, también conocido como "el guapo del Equipo A"), que a todas luces nos lo pintan como alguien muy majo, buena persona y encantador, es lo que se convierte en una notable tortura para el espectador. No hay compasión alguna, y esa es una tendencia que hoy día casi se ha perdido del todo. También resulta durísima la secuencia en la que el experimento previo del mad doctor, otro ayudante medio convertido en reptil, es exhibido en una feria de deformidades. Aquello que la hija lo ve, lo reconoce y sale huyendo. El plano del pobre hombre-monstruo, gimiendo y soltando una lágrima, es especialmente hierente.
Y todo ello sumado a una historia muy bien narrada, con un ritmo solvente, unos efectos especiales muy dignos (especialmente los de maquillaje) y la utilización de serpientes totalmente reales (hoy sería todo pasto del CGI más cochambroso) hacen de este pequeño film un clásico menor de su época y una obra perfectamente reivindicable.
En el reparto también destacan Strother Martin como científico (que a pesar de sus actos, no transmite verdadera maldad el muy perro) y un debutante Reb Brown, futuro "Capitán América" televisivo, "Strike Commando" y "Yor, el cazador que vino del futuro", interpetando el papel que más le va, de palurdo matón.
El título original también se las trae: "Sssssss".

sábado, 27 de enero de 2024

EJECUTOR

"Ejecutor" acarrea la incómoda etiqueta de ser "la peor de Schwarzenegger en sus buenos tiempos" ¡Demonios! hablamos de 1986, el fornido astro había protagonizado "Commando" y luego haría "Depredador", una peli que no tengo en la altísima estima que muchos otros, pero es lo que es. El director de "Ejecutor", John Irvin, venía de firmar "Historia Macabra" y "Los perros de la guerra". Producía De Laurentiis. Y el resto del reparto quitaba el hipo, muy de su momento y jugoso hasta el ahogo: Sam ("Superman IV: En busca de la paz") Wanamaker -soy consciente que el veterano actor tendrá en su CV títulos de mucho más prestigio, pero ya saben cómo las gastamos aquí-, Paul ("El precio del poder") Shenar, Robert Davi, Ed Lauter, Darren McGavin, Joe ("El halcón callejero") Regalbuto, Dick ("La cosa del pantano") Durock, Sven-Ole ("Mallrats") Thorsen... y unos cuantos más, así vistos fugazmente. Además, la trama del film, en la que Arnold es un policía infiltrado en la mafia dispuesto a cometer venganza -en este caso no la suya, se presta a vengarse por otro-, prometía violencia a raudales. Incluso la imagen del hercúleo actor vestido de negro y armado hasta la sobaquera me recordaba levemente al "Castigador"... o a "Mack Bolan" si lo prefieren.
Entonces, ¿¿por qué me aburrió?? ¿y por qué, hablando de ella con mi amigo Santi, vimos que los dos sentíamos la misma antipatía? Era hora de agenciarme una copia a calidad divina y verla sin esperar nada, asumiendo lo que iba a ser. Y sí, durante buena parte del film es evidente ande reside el problema. Arnold todavía era un armario inexpresivo por entonces. No es que lo haya dejado de ser, obvio, pero en 1986 dominaba un poco menos el arte de la interpretación. Al fin y al cabo sus grandes éxitos habían sido pelis en las que hacía de máquina de matar, sin hablar demasiado, ya fuese un guerrero armado con una espada como... bueno, una máquina de matar. Que le diesen un personaje con algo más de enjundia, capaz de enamorar a una pava a base de encanto personal, y que charla, sonríe, viste elegante y dispara poco, pues fue demasiado para él. Osea, "Ejecutor" (engañoso título patrio del "Raw Deal" original -tal vez también eso contribuyó a crear falsas expectativas-) es "demasiada película para Schwarzenegger" Y si encima le rodean de maravillosos y carismáticos secundarios, aún canta más. Un caso muy parecido al de Chuck Norris en "Código de silencio", film que contaba con grandes actores, grandes técnicos y una trama prometedora, pero terminó hecho trizas al fichar a semejante pedrusco -Norris- como eje central. Lo de "Ejecutor" no es TAN grave, aunque se aproxima.
Sin embargo, cuando ya tenía mi teoría perfectamente clara, llegamos a los últimos 20 minutos. Arnold se viste de negro, pilla todas las armas disponibles en el taller y la emprende a tiros con la mafia al completo, sin dejar uno vivo. Además con esa violencia tan seca, contundente y sangrante de la época. Cierto que la utilización del "Satisfaction" de los "Rolling Stones" no es un buen acompañamiento sonoro. Pero la masacre que sigue, a base de delicioso sintetizador macarra, es la leche. De hecho, y hablando de "Frank Castle", se parece mucho a la que años después haría Thomas Jane al final de su "Punisher". Y sí, funciona... pero no arregla la película. Supongo que tarda demasiado en llegar y te deja, valga la coña, insatisfecho.
Así pues, y aunque todavía no entiendo muy bien del todo qué falla en "Ejecutor", es cierto que sigue siendo un título flojo. Con sus virtudes, no lo niego, sus buenos momentos y aciertos, pero adolece de un ritmo cojo (llega un punto en el que notas como le pesa el culo) y, tal vez, le falta acción. Más muertos y menos diálogo para Arnie habrían solucionado la papeleta.

sábado, 18 de julio de 2009

EL ÚLTIMO CAZADOR

Nadie pone en duda la calidad de films como "El Cazador" (aunque la secuencia de la boda sea una chapa) y "Apocalypse Now". Sin embargo, en esencia, lo que más marcó de ambas fue el modo crudo, sucio, traumático, feísta y nada heroico de retratar lo que se coció en la guerra del Vietnam. Ahora ya es algo muy manido gracias a la fiebre de pelis del tema que vivimos a partir de "Platoon", pero en aquel entonces todas esas imágenes eran novedosas y dejaron huella. Es normal pues que dichos films, sometidos a las leyes del "exploitation" más puro, quedaran reducidas, precisamente, a todas las secuencias escabrosas y efectistas de guerra, dejando a un lado los elementos humanos, filosóficos o incluso pretenciosos. Si a todo eso añadimos que de tal menester se encargaron los Italianos, que por aquel entonces vivían su época dorada en cuanto a "serie B" / plagio se refiere, el resultado es este "El último cazador", firmado en 1980 por todo un especialista en películas de género, Antonio Margheriti o, para el caso, Anthony M. Dawson.
En esencia, "El último cazador" es una peli de acción, de aventuras incluso, con la guerra del Vietnam como telón. Claro, si estuviésemos justo en pleno subidón de la moda "Rambo" (cuyo "start" fue a partir de 1985), la peli resultante hubiese sido algo parecido a, no se, pongamos por caso "Strike Commando" de Vincent Dawn / Bruno Mattei. Pero no, lo que molaba entonces era el rollo Coppola / Cimino, y Dawson se esfuerza en que su historia de un militar enviado a la jungla a destruir una emisora de radio desde la que una voz femenina americana lanza proclamas anti-belicistas para desanimar a los combatientes llegados de los USA, tenga una pátina como falsamente deprimente, en la que todos sueltan "amargos" discursos sobre lo puta que es la guerra, en la que los soldados, hastiados y sobreactuados, se matan entre ellos y con el sacrificio final -y sin sentido (aunque menos lo tiene la absurda supuesta sorpresa de quién locuciona los discursos por antena)- del anti-héroe de la función.
El guión es de ese astro de las letras con fines cinematográficos llamado Dardano Sacchetti (suyos son los libretos de muuuuchos de los clásicos del exploit italiano) y, como suele pasar en este tipo de films, está repleto de encantadoras ingenuidades, "yankiladas" de esas que soltábamos de chavales jugando a detectives a la hora del patio porque "así hablan los americanos en sus películas". El resultado, muy típico de su momento (todo el "exploitation" llegado de esas tierras, y enclavado en ésa década, era prácticamente idéntico), se soporta bien... cuesta, no diré que no, a ratos el ritmo se torna farragoso, y los clichés sacan de quicio, pero se consigue llegar al "Fine" y se disfruta con nostalgia de un invento al que el encanto le sobra. Y que no falte la canción seudo-de autor-neo hippie al final propia del cine anti-belicista de entonces (aunque dicha "denuncia" no exista, y su supuesto mensaje viene en realidad del material plagiado... como parte de uno de los elementos que "tienen que estar" en un film de este estilo. No porque sí "El último cazador" en su país de origen apunto estuvo de titularse ¡¡¡"El Cazador 2"!!!).
El reparto, cómo no, también está plagado de nombres indivisibles de ese periodo, tales como el simpático David Warbeck ("El mas allá", "Los aventureros del tesoro perdido", imitación Dawsoniana de "En busca del arca perdida"), Tisa Farrow ("Nueva York bajo el terror de los zombi", "Gomia, terror en el mar Egeo"), Bobby Rhodes (el negrazo de "Demons 1 y 2"), Margit Evelyn Newton ("Apocalipsis Caníbal") y John Steiner ("Shock", "Tenebre" o "El arca del dios Sol", el otro seudo-"Indiana Jones" perpetrado por Margheriti).